Nada tiene sentido en Biología si no es a la luz de la Evolución”
Theodosius Dobzhansky
“Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.” (Rom 15:4)
“…y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros’ (1ª Pe. 3:15)
Los debates ‘violentos’ entre evolucionistas y creacionistas, deberían de cesar.
En este año 2009, continuamos con los artículos que investigo sobre la Teoria de la Evolución, por que es el año del bicentenario del nacimiento de Darwin.
La evolución ha hecho inclusive notables incursiones en la teología cristiana, poniendo en tela de juicio la historicidad del relato de la creación registrado en Génesis.
Paul Jewett observa que “pocos de los que confiesan la doctrina cristiana de la creación supondrán que el mundo fue formado en una semana hace unos 6.000 a 10.000 años.
Los descubrimientos de las ciencias naturales señalan borradores de tiempo de una magnitud vastamente diferente. La cosmovisión científica ha llevado a un acuerdo con la ciencia al interpretar el registro del Génesis. Algunos teólogos evangélicos creen que existió la muerte en la raza humana antes de la caída, lo que socava el concepto bíblico de la muerte como la paga del pecado, y destruye en ultima instancia la necesidad de expiación.
Elohim creando a Adán, de William Blake (1757-1827). Sobre un fondo que representa el sol con sus rayos, se destaca la figura del Dios creador que se desplaza velozmente sobre el barro del cual, según el Génesis bíblico, emerge su criatura.
La verdad que estos debates dialecticos en forma violenta me cansan.Yo he podido conversar con varios cientificos evolucionistas siendo yo cristiano y creyendo que Dios creó todas las cosas, de lo mas bien, sin fanatismos de ninguna bando; claro, al principio me costó, no entendía nada, pero con el tiempo pude ir bajando la guardia y no sentirme a la defensiva y respetar el pensamiento del otro y valorarlo también y considerarlo como una opción válida para mi cosmovisión cristiana.
Yo creo que la vida surge sólo de la vida y todas las especies vivas son una prolongación de sí mismas y se reproducen de generación en generación. Este hecho, demostrado a perpetuidad, ofrece sin embargo la variante de una transformación paulatina de los seres, evolutiva podría decirse, a tenor de sus actividades desarrolladas en un medio ambiente determinado. No es menos cierto, por otra parte, que en cada generación sobreviven y se reproducen los individuos más adaptados, mejor que los débiles o enfermizos, produciéndose una «selección natural» de los mismos. Por lo que se refiere al ser humano, un factor especial, la inteligencia -—o si se quiere, la complicación creciente del sistema nervioso— contribuye a seleccionar y a mejorar sus condiciones de vida en el planeta.
Esto no tiene ningún misterio, es comprensible y lógico, palabras mas o palabras menos. Dicen que actualmente lo que se discute es como se realizó esta adaptación al medio de las especies.
Hasta ahi no hay problemas. Los problemas se sucitan con el literalismo bíblico del Genesis, con los antecesores de la raza homo sapiens, el neandertahl, el cromagnon, el Australiano, y yo que se que nombres mas difíciles les pusieron, a ese árbol evolutivo que hoy la ciencia considera como antecesores, entre lo que consideran el primate del que evolucionaron los monos por un lado y el hombre actual por el otro lado. Que misterio. Ahí se terminan todos los amigos y empiezan las peleas, de un bando y del otro. Unos son de Adán y otros del primate antecesor común y ya nadie se entiende y empiezan las contiendas. Se excomulgan mutuamente. Y encima hoy hay evangelsitas ateos, como Dawkins que si pudiera, destruiría todo vestigio de “religión” en la humanidad por considerarla innecesaria y cosas del populacho, no del hombre culto,racional, adaptado al pensamiento cientifico moderno.
¡Que lio barbaro!
Las raices del conflicto
Cuando uno busca las raices del actual enfrentamiento dialéctico entre evolucionistas y creacionistas, debe uno obligadamente remontarse al año 1925, lo que se llamó el juicio de Scopes, en Estados Unidos.
1. Del lado creacionista
John Scopes en 1925.
Un profesor de biología llamado John Thomas Scopes, inconsciente de lo que sucedería en poco tiempo mas, les enseñó a sus alumnos sobre la teoría de la evolución de Darwin.
El territorio de EE.UU. estaba mayormente poblado por cristianos creacionistas bíblicos. Pero un día, los niños dijeron a sus padres que les estaban enseñando que la creación no debía ser tomada tal como decía el libro de Dios; que en realidad, la vida sobre el planeta había evolucionado luego de un lento proceso de desarrollo de miles de millones de años, a partir de cuerpos unicelulares que dieron lugar a todo ser vivo. Según su profesor, uno de estos, un tipo de mono, evolucionó hasta convertirse en el hombre actual.
Los dóciles granjeros de Dayton no pudieron permanecer impasibles ante lo que ellos consideraron una provocación en contra del Creador. Las noticias acerca de un maestro enseñando a sus hijos que los humanos descendían de los monos, se esparció como la pólvora, y su efecto fue la responsable respuesta de los creyentes. La alarma llegó hasta la misma cámara de legisladores de E.U., y uno de sus miembros, John Washington Butler, alzó su voz, pronunciándose sobre la ilegalidad en la que caía el profesor de Biología de una escuela pública de Tennessee. El 21 de marzo de 1925, la ley ‘Butler’ se convirtió en estatuto constitucional.

El cargo era “enseñar una teoría que niega la historia de la Creación Divina del hombre tal y como la expone la Biblia, y enseña en cambio que el hombre desciende de un bajo orden de los animales”.
Pero este profesor continuó enseñando la teoría de la evolución, quebrantando asi la ley estatal. Fue arrestado y acusado de “desmoralizar la paz y la dignidad del estado“. El incidente del tranquilo pueblo tomó significado nacional, con la entrada en el caso de dos de los hombres más prominentes del país: William Jennings Bryan y Clarence Darrow; fiscal y defensa, respectivamente. Bryan era un fogoso adepto de la Palabra de Dios, que había sido tres veces candidato democrático para la presidencia de EE.UU., perdiendo en las tres ocasiones.
Darrow, por su parte, era un notorio abogado defensor que, ayudado por la Unión Americana de Libertades Civiles, se puso de parte de Scopes y se enfrentó a la mayoría cristiana. El año anterior había logrado la plenitud de su gloria, salvando de la silla eléctrica a una pareja acusada de homicidio sobre un adolescente de Chicago, en una causa que adquirió tinte nacional: el caso de Leopold y Loeb.
Bryan, tenía gran demanda debido a su buena oratoria. El juicio se convirtió en una batalla de la ciencia vs. religión, porque en realidad se intentaba juzgar entre la infalibilidad de Dios vs. el falible y pretencioso ser humano.
Lo que se conoció como juicio del ‘mono’, se inició el 10 de julio del 1925.
El diseño del defensor consistió en que la Biblia no era una obra única, sino que se nutría de 66 libros cuya autoría abarcaba miles de años; algunos escritos muy tempranamente y otros, mucho más tarde. Hizo énfasis en que constituía en sí mismo un tratado sobre religión y moral; que no era un libro de ciencia y que no instruía acerca de cómo construir una vía de tren o un barco de vapor ni cómo hacer avanzar a la civilización. Concluyó exponiendo que las Sagradas Escrituras contenían muchas ideas que en el pasado se habían considerado teorías científicas universales y que luego fueron tenidas como incorrectas por la ciencia, aludiendo, por ejemplo, a la edad geológica de la tierra.
Cuando le tocó el turno al fiscal, este empleó 79 minutos en explicar cómo, desde su punto de vista, el enseñarles a los niños sobre la evolución, era robarles su fe en Dios.
Esto afectó a la Cristiandad hasta el día de hoy, pues periodistas de todo el mundo, presentes en la sala, escucharon y trasmitieron el diálogo al día siguiente en todos los periódicos
Darrow derrotó a su rival, dado de que Bryan confesó no poder responder las hábiles preguntas del fiscal, y el defensor ahondó su estocada, llevándole a admitir que Dios pudo haber necesitado más de 24 hs. en hacer la Tierra..
A los ocho días, concluyó la vista: Scopes fue penado con la sanción mínima legal: 100 dólares, Darrow emergió como ganador ‘no oficial’ y continuó defendiendo otros casos impopulares; se apeló sobre un tecnicismo y la Corte Suprema de Tennessee revocó la decisión del jurado, pero estimó que la ley Butler, en sí misma, era inconstitucional…
Su juicio en Dayton, Tennesee, en 1925, podríamos decir que cambió el futuro de la historia del cristianismo en Estados Unidos y en gran parte del mundo occidental.
Pero los cientificos darwinistas no demuestran ser mas tolerantes que los granjeros americanos.¡Tiran la piedra y esconden la mano, en nombre de la ciencia!
¿La venganza de Darwin?

¿Será esta la venganza de los radicales darwinistas?
La Iglesia Anglicana acaba de disculparse públicamente (20/09/2008) por haber rechazado hace 150 años las teorías evolucionistas de Charles Darwin, pero la venganza darwinista ha sido rápida: la “Royal Society” (RS), la Academia de las Ciencias británica, hizo dimitir a su director de Educación, el biólogo Michael Reiss, por defender la evolución, pero también el creacionismo.
Claro que Reiss, aparte de científico, autor de veinte libros y profesor en la Universidad de Londres, es pastor anglicano, función que conocía la nada espiritualista RS cuando le encargó dirigir su área educativa.
Reiss dijo en una reciente conferencia que los evolucionistas no deben despreciar a quienes, además de la evolución, apoyan el creacionismo, porque para él hay evidencias que compatibilizan la ciencia y la creación divina.
La prensa varió el sentido de sus palabras –reconoció The Times— al asegurar que había solicitado que se enseñaran conjuntamente evolución y creación, lo que provocó una reacción furibunda entre miembros de la RS que exigieron su destitución.

- Michael Reiss
Tras la hostilidad de muchos cristianos a la evolución, ahora poco influyentes, han cambiado las cosas y los que persiguen a quienes resaltan los huecos físicos y especialmente metafísicos de su teoría son los darwinianos radicales.
Los evolucionistas más militantes son ya tan doctrinarios como los antievolucionistas anglicanos anteriores a Reiss, aunque no pueden explicar la existencia de un espíritu humano superior a la progresión de una ameba o de un mono.
Sorprendentemente, la Iglesia Católica, que persiguiera a Galileo por afirmar que la Tierra giraba alrededor del Sol, nunca prohibió los escritos de Darwin, acaba de convocar para marzo del 2009 un congreso internacional en Roma bajo el lema: “Evolución biológica: hechos y teorías”.
El profesor Reiss podrá denunciar allí, ante el Vaticano, la inquisición darwinista, ¡quién lo diría!
Conclución:
A. Pluralidad momentánea de comsogonías
Parece la guerra entre israleitas y palestinos. Nadie quiere dejar de disparar misiles de un lado y del otro. Y todo llamado a la paz y al dialogo fracasan. Bueno, cada uno se cree dueño de la verdad y asi nunca podrán entenderse las distintas cosmoviones.
Todavia no hay un consenso general entre los cristianos sobre este tema, y está todo confuso, no hay claridad en el pensamiento y en la reflexión, unos defienden el literalismo del génesis y la continuación de sus tradiciones históricas (la mayoria de los evangélicos) y otros son mas moderados y están en un diálogo con la ciencia tratando de entender que es lo que ha pasado (los católicos y algunos grupos evangélicos)
La ciencia está viviendo un momento de gran auge, de gran prestigio, de notables descubrimientos,de gran popularidad.
Por otro lado, el cristianismo como sistema religioso está viviendo un momento de gran crisis. ¡ Quizás la crisis mas fuerte que le ha tocado sobrellevar en la historia.!
Pero yo soy optimista; creo que si logró salir victorioso de los debates con los filósofos griegos, si logró superar las persecuciones del imperio romano, si logró superar la Edad Media, si pasó la época de la Reforma, donde tuvo que reformular muchas de sus doctrinas, y si hoy está navegando por las tumultuosas aguas de la posmodernidad, que amenazan hundir el aparente débil barquito de la fe cristiana, yo creo igual que sobrevirá este dificil momento histórico.
B.El camino lógico para ir a Dios es la fe.
El camino lógico para ir a Dios es la fe. Pero vamos a ver cómo también la ciencia lleva a Dios. La ciencia confirma la fe.
No es que creamos sólo por lo que dice la ciencia. Creemos porque Dios nos ha hablado. Pero nos alegramos de que la ciencia moderna nos confirme las cosas que ya sabíamos por fe.
Me voy a fijar en una frase que dijo Pío XIl en un Congreso Internacional de Hombres de Ciencia: «La ciencia moderna descubre a Dios detrás de cada nueva puerta que abre».i Precioso!
El hombre progresa, el hombre investiga, el hombre va descubriendo más verdades, va profundizando en la ciencia; y según el hombre va profundizando en la ciencia va encontrando a Dios. La ciencia me proporciona datos que confirman la fe. Antes de seguir adelante he de advertir que cuando hablo de ciencia, hablo de verdadera ciencia. No hablo de una hipótesis de trabajo que puede hacer un científico, que todavía no es ciencia definitiva, porque no tiene una comprobación experimental suficiente. Hablo de la ciencia ya comprobada y confirmada, de las verdades científicas definitivas. No hablo de hipótesis científicas, porque las hipótesis científicas pueden ser pasajeras, y lo que hoy es hipótesis, mañana puede arrumbarse en el olvido.
En cambio la verdadera ciencia vale lo mismo hoy que hace mil años, que dentro de mil años. El principio de Arquímedes, como verdadera ciencia, es inmutable. Lo mismo hoy, que 300 años antes de Cristo, cuando Arquímedes dijo que «todo cuerpo sumergido en un fluido recibe un empuje hacia arriba igual al peso del volumen del fluido que desaloja». Lo mismo vale este principio para la flotación de los galeones del lmperio Romano que para los grandes superpetroleros de hoy.
En el siglo pasado se decía que la Ciencia se oponía a la Fe. Los nuevos descubrimientos científicos y el vertiginoso avance de la técnica perturbaron a algunos. Con la euforia de los nuevos descubrimientos quisieron que la Religión se arrodillara ante la Ciencia. La Ciencia era el dios del futuro. Creyeron que la Religión era algo ya superado. El progreso técnico trajo a la vida un cambio tan grande que se quedaron perplejos.
Tengamos en cuenta que la revolución técnica es cosa de cien años.Max Planck, un hombre de ciencia contemporáneo. Premio Nobel de Física. Uno de los hombres de ciencia más notables de nuestro tiempo, por su teoría cuántica, dice esta frase: «Jamás puede haber oposición entre la Religión y la Ciencia, porque una es complemento de la otra». Es interesante que un hombre de ciencia hable así; la Religión no se opone a la Ciencia.
Es más, la Religión, la fe, ayuda a la Ciencia. Porque como no puede haber oposición entre Fe y Ciencia, cuando la Ciencia tiene en cuenta la Fe, tiene la suerte de no desviarse por caminos equivocados. Es como las vías del tren que lo conducen por su camino. Le ayudan. Le impiden salirse del camino. Eso no es obstaculizar, es facilitar el camino. El tren, fuera de la vía no da un paso.
Sigo creyendo que los debates ‘violentos’ entre evolucionistas y creacionistas, deberían de cesar; pero tengo la impresion que lamentablemente, nadie quiere ceder el paso al diálogo.
Dios te bendiga mucho y si sos un analista de la Teoria de la Evolución, Feliz año 2009, del bicentenario del nacimiento de Darwin, que el Señor te bendiga mucho y te ayude en tu profeción y puedas ser un canal de bendición para la humanidad desde tu puesto de trabajo, sea en el laboratorio, sea en la universidad, o donde sea.
Paulo Arieu <>
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