EXAMINANDO NUESTRA INTEGRIDAD

EXAMINANDO NUESTRA INTEGRIDAD

Edwin VazquezEDWIN KAKO VAZQUEZ

Como reales cristianos que amamos y servimos a Dios debemos fructificar nuestro crecimiento siendo continuamente productivos. Debemos estar sanos en nuestro corazón y motivados para regar la semilla divina y dejar atrás ese estancamiento que solo trae frustraciones a nuestra vida. Dejate guiar por el Espíritu Santo para que el propósito de Dios arrope tu vida y puedas ser rico en bendiciones. Por nuestra voluntad y entrega podemos capacitarlo o por nuestra desobediencia y testarudez podemos impedirle. Muchas de las razones más comunes de falta de fructificación están en áreas relacionadas con nuestra vida y emociones personales.

Debemos poner nuestro interior en orden de lo contrario las batallas diarias y los temores nos dominarán arrollando sea cual sea el potencial que haya para Dios. En nuestro caminar como hijos de Dios debemos tener un entendimiento claro de la Fe, es decir, desarrollar un enfoque de lo que creemos y por qué lo creemos. Esta visión genuina nos liberará de la falta de nobleza para mantenernos firmes en la Fe de nuestros sentimientos y emociones. Ya construída esta muralla nuestra vida tendrá un fundamento más sólido y agradable para enfrentarnos a las circunstancias.

Hay que ser íntegros, vivos ejemplos, no podemos estar confiados ante Dios si sabemos que cierta parte de nuestra vida está en contradicción con todo el resto de ella. Necesitamos una real disciplina de tiempo y vida para que vivamos en la disciplina espiritual dada por Dios. Si este combustible se agota significa que estaremos viviendo bajo una clase de presión equivocada, sin prioridades claramente establecidas en nuestra vida. Si falta este propósito vendrán las insatisfacciones espirituales y la pérdida de la vitalidad espiritual.

La respuesta a todo esto es ser eficaces para Dios y saber donde nos encontramos nosotros mismos, reconocer y admitir. En bien importante que reconozcamos lo que nos afecta y en que área necesitamos conocer el poder vencedor de Cristo. Hay que armar el rompe cabezas pieza por pieza e identificar donde necesitamos alterar nuestras reacciones y respuestas desde lo negativo a lo positivo para que fluya libertad y vivir sin temores o a favor en las zonas en que Dios nos ha llamado.

“NECESITAMOS PONER METAS PARA NUESTRA VIDA Y SABER A LO QUE ASPIRAMOS EN NUESTRO SERVICIO PARA CRISTO”

EDWIN KAKO VAZQUEZ

ESCRITOR E HISTORIADOR CRISTIANO

NUEVA OFENSIVA CONTRA LA IGLESIA


NUEVA OFENSIVA CONTRA LA IGLESIA
Autobuses con publicidad ateísta en Barcelona

Los autobuses metropolitanos serán protagonistas de una nueva ofensiva laicista tras hacerse público que lucirán a partir de ahora, y durante dos semanas, una publicidad que dice: “Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta la vida”.

Noticia publicada el 03-01-2009

LD (EFE) Dos autobuses de Barcelona lucirán desde el próximo lunes, y durante dos semanas, una inscripción publicitaria ateísta, animando a los ciudadanos a disfrutar de la vida sin preocuparse por la existencia de Dios.

Fuentes de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) han explicado este sábado que los anuncios, con el lema “Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta la vida”, se insertarán en los laterales de dos vehículos, que lucirán esta publicidad entre el lunes 5 de enero y el domingo 18 de enero, ambos incluidos.

Como es habitual, los autobuses podrán cubrir durante estas dos semanas distintas rutas, ya que no siempre el mismo vehículo cubre cada día la misma línea, según las mismas fuentes. Esta iniciativa ha sido realizada por la
Unión de Ateos y Librepensadores.

TMB tiene contratada una agencia que se encarga de gestionar las campañas de publicidad tanto en el autobús como en el metro de Barcelona, si bien se reserva siempre el derecho a veto para impedir que se lleven a cabo campañas que vulneren los principios elementales recogidos en el Estado de Derecho, lo que no ocurre en este caso, según dicen las mismas fuentes.

Ante la llegada a Barcelona de esta campaña ateísta, que ya se ha llevado a cabo en Londres, el arzobispado de Barcelona ha emitido un comunicado en el que subraya que para los creyentes en Dios “la fe en la existencia de Dios no es motivo de preocupación, ni es tampoco un obstáculo para gozar honestamente de la vida, sino que es un sólido fundamento para vivir la vida con una actitud de solidaridad, de paz y un sentido de trascendencia”.

Resoluciones de año nuevo

Resoluciones de año nuevo

Si fallas en planificar, estás planificando fallar.

Más que vencedores

Más que vencedores

“Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.” Romanos 8:37
¡Mas que vencedores! Quizás para muchos esto sea simplemente una frase de 16 letras y nada más. Pero no se imaginan las miles de promesas y maravillas que a través de esta frase existen. Porque por puro capricho el Señor no inspiro a Pablo a escribir este hermoso pensamiento en Romanos 8:28-39.

Una persona más que vencedora es aquella que ante el enemigo no se doblega y no huye cuál ave a su nido; sino que lo enfrenta con la armadura del Espíritu (Efesios 6:10-20). Es aquella persona que no teme al valle de sombra y de muerte (Salmos 23:4). Es aquella persona que puede pararse frente al gigante y decirle: “…mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos,…” (1 Samuel 17:45b) Es aquella persona que en medio de la lid puede ser herido y tal vez derribado, pero se pone en pie de batalla y dice: “…, derribados, pero no destruido” (2 Corintios 4:9)

Una persona más que vencedora es aquella que se acuerda de los que dice Jeremías 1:8 “No temas delante de ellos, porque estoy contigo para librarte, dice Jehová.” Es aquella persona que en medio de una tempestad y de las fuertes lluvias de prueba que azotan su vida, no se rinde sino que medita en lo que dijo Jesús a sus discípulos en Juan 6:20 “Yo Soy, no temáis.” Es aquella persona que en medio de la soledad, porque todos le ha dado la espalda se acuerda lo que dice Mateo 28:20b “…; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Una persona más que vencedora es aquella que cuando la vida se torna negativa, que parece que las fieras la van a devorar y la rodean cual leones hambrientos, esta persona no se turba, sino que medita en Dios; pone la Fe en acción y sucede lo que paso en Daniel 6:22, cuando Daniel en el foso de los leones dice: “Mí Dios envió su ángel, el cuál cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño,…”

Somos más que vencedores, porque Jehová cuando llama respalda. ¿Quieres tú ser un vencedor? Pues únete y vencerás. “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” 2 Timoteo 1:7

No te detengas, pues tu eres “MAS QUE VENCEDOR”

“El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo”
Apocalipsis 21:7

¡Dios les Bendiga!

Amén.

Ministerio Un Nuevo Pacto.

El plan divino para el sostén de su obra

El Sermón Dominical
Domingo 4 de Enero del 2009

El plan divino para el sostén de su obra

Pastor Tony Hancock

Introducción

Hay una cosa que todos queremos tener, pero de la cual nadie quiere hablar. Me refiero, por supuesto, al dinero. A todos nos gustaría tener más, pero no nos gusta que se nos hable del dinero – y sobre todo, en la Iglesia. Voy a ser muy honesto con ustedes: a mí tampoco me gusta hablar del dinero. Muchas
personas tienen la impresión de que en la Iglesia sólo se habla de dinero, y no deseo que, al hablar del dinero, esto sirva como piedra de tropiezo para ellos.

Sin embargo, Jesús habló más acerca del dinero que de casi cualquier otro tema. Obviamente, si El lo hizo, sería un predicador infiel si esquivara el tema. La forma en que nosotros usamos el dinero es una de las medidas más importantes de nuestro estado espiritual.

Por este motivo, vamos a declarar que enero es el mes del dinero. ¿Qué les parece? Mi meta es que, al final del mes, todos veamos de forma diferente el dinero, y que lo aprendamos a usar de una forma que nos trae más gozo y menos preocupación. Hoy, para empezar el mes, vamos a hablar del dinero y su relación con la obra de Dios.

En esta conexión, me encanta la historia del predicador que empezó a decirle a su congregación: “Hermanos, ¡yo confió en el Señor que esta Iglesia puede caminar!” Toda la iglesia se emocionó y respondió: “¡Amén! ¡La Iglesia puede caminar!” Luego el predicador agregó: “Y hermanos, si Dios nos ayuda, ¡esta Iglesia puede correr!” Todos respondieron: “¡Amén! ¡Esta Iglesia
puede correr!”

Finalmente, el predicador se emocionó tanto que gritó:
“¡Hermanos! ¡Esta Iglesia puede volar!” Todos se entusiasmaro y  respondieron: ” ¡Amén! ¡Esta Iglesia puede volar!” Luego dijo el predicador: “Pero para que eso suceda, vamos a necesitar dinero”. La congregación se quedó en silencio, hasta que por fin una voz solitaria dijo: “Que la Iglesia camine, pastor, que la Iglesia camine”.

Pero ¿será que Dios sólo quiere que su Iglesia camine? ¡No lo creo! Por este motivo, Dios creó un plan para sostener y expandir la obra de su Reino. Hoy vamos a hablar de ese plan. Su plan consiste en dos partes. Para empezar,

I. Dios designó el diezmo para el sostén regular de su obra

Dios enseñó a su pueblo Israel que el diez por ciento de todas sus ganancias le pertenecía a El. Lee conmigo Levítico 27:30: “Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová. “. De cada diez espigas de trigo que un israelita cosechaba, una le pertenecía al Señor. De cada diez becerros que nacían durante el año, uno le pertenecía al Señor. Si se trataba de un 
trabajador pagado, la décima parte de su salario le pertenecía al Señor.

¿Qué deseaba Dios que hiciera su pueblo con el diezmo? El diezmo servía para sostener a los siervos y a los servicios del Señor. 
En Números 18:26 vemos a quiénes se les entregaba el diezmo. Leamos juntos este versículo: “18:26 Así hablarás a los levitas, y les dirás: Cuando toméis de los hijos de Israel los diezmos que os he dado de ellos por vuestra heredad, vosotros presentaréis de ellos en ofrenda mecida a Jehová el diezmo de los diezmos. “. Los levitas eran miembros de la tribu de Leví, y
habían sido destinados por Dios al servicio del templo. Los sacerdotes eran levitas, pero no todos los levitas eran sacerdotes. Muchos de ellos servían dentro del templo de diferentes formas, turnándose.

Estos siervos de Dios, entonces, administraban el diezmo. Como vemos aquí, usaban una parte del diezmo para los sacrificios regulares que se hacían en el templo. Usaban otra parte para su propio sostén. Leamos ahora Deuteronomio 14:23-29 para ver el otro uso que se daba al diezmo:

14:23 Y comerás delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere para poner allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de tus manadas y de tus ganados, para que aprendas a temer a
Jehová tu Dios todos los días.
14:24 Y si el camino fuere tan largo que no puedas llevarlo, por estar lejos de ti el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido para poner en él su nombre, cuando Jehová tu Dios te bendijere,
14:25 entonces lo venderás y guardarás el dinero en tu mano, y vendrás al lugar que Jehová tu Dios escogiere; 14:26 y darás el dinero por todo lo que deseas, por vacas, por ovejas, por vino, por sidra, o por cualquier cosa que tú deseares; y comerás allí delante de Jehová tu Dios, y te alegrarás tú y tu familia. 14:27 Y no desampararás al levita que habitare en tus poblaciones; porque no tiene parte ni heredad contigo. 14:28 Al fin de cada tres años sacarás todo el diezmo de tus productos de aquel año, y lo guardarás en tus ciudades. 14:29 Y vendrá el levita, que no tiene parte ni heredad contigo,
y el extranjero, el huérfano y la viuda que hubiere en tus poblaciones, y comerán y serán saciados; para que Jehová tu Dios te bendiga en toda obra que tus manos hicieren.

Como pueden ver, una parte del diezmo también se destinaba para ayudar a los pobres y necesitados. El diezmo, entonces, tenía tres funciones básicas dentro del Antiguo Testamento: sostener a los siervos del Señor, suplir lo necesario para el templo y servir a los pobres y necesitados.

El diezmo, sin embargo, no era simplemente una especie de impuesto que todos tenían que pagar. Recuerdo una vez ver una calcomanía que decía: Si Jesús se conforma con el 10%, ¿por qué el gobierno me pide más? Es una buena pregunta, pero no debemos de pensar precisamente en el diezmo como un impuesto divino.

Para empezar, el diezmo es una forma práctica de reconocer que Dios es nuestro soberano y nuestro libertador. Hace algunos años prediqué acerca del encuentro entre Abraham y Melquisedec. En ese encuentro – que sucedió más de quinientos años antes de que Moisés diera la ley – Abraham le pagó a Melquisedec el diezmo del botín de una batalla.

Esto indica, entre otras cosas, que el diezmo es anterior a la ley de Moisés. No era simplemente parte de esa ley y, por ende, sólo aplicable a Israel; es un principio espiritual que antecede la ley. Aparte de esto, Abraham le pagó el diezmo al sacerdote Melquisedec como una declaración de que era su superior. En otras palabras, el pago del diezmo es un acto de sumisión.

Cuando tú y yo damos el diezmo, estamos reconociendo que Dios es nuestro Soberano. Estamos reconociendo que El reina sobre nosotros, que El es nuestro Rey y dueño. En cambio, si queremos quedarnos con todo lo que ganamos, estamos declarando con esa acción que nos creemos dueños de nuestra vida y de nuestras pertenencias.

Además de esto, el diezmo es una expresión de confianza. ¿Cuántos de ustedes están confiando en Cristo para salvarles de la muerte y del pecado? Me da gusto ver sus manos levantadas. Ahora bien, ¿cómo es posible que confíen en Cristo para la salvación eterna de sus almas – la cosa más importante del mundo – pero no puedan confiar en El para sostenerlos económicamente? Si tú le confías a Cristo tu destino eterno, ¿cómo no le vas a poder confiar tu vida en este mundo también?

Por eso, dar el diezmo es una expresión de confianza en Cristo. Pero es también una fuente de bendición. Dios le dijo esto a su pueblo en el libro de Malaquías. Leamos Malaquías 3:8-10.

3:8 ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. 3:9 Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado.
3:10 Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.

Es muy raro que Dios nos invite a ponerlo a El a prueba, per es precisamente lo que El hace aquí. Nos invita a ponerlo a prueba, siendo fieles en diezmar, para ver si El no derramará sus bendiciones sobre nosotros.

Si no lo dijera este pasaje, no me atrevería a hacer la sugerencia. Sin embargo, sí me atrevo porque aquí está escrito: si tú no estás diezmando, en oración ponle a Dios un tiempo de prueba. Dile: Señor, voy a diezmar durante un mes o dos meses – lo que tú quieras. Al cabo de ese tiempo, si las cosas no me han ido bien y no has suplido mis necesidades, me sentiré libre para dejar de diezmar.

Quiero que me entiendas bien: no te quiero decir que, si empiezas a diezmar, de la noche a la mañana te convertirás en millonario. Lo que Dios está prometiendo es que, si somos fieles con El, El será fiel con nosotros – y tendremos lo que nos hace falta. Te invito a hacer la prueba tú mismo.

Pero, alguien preguntará: ¿No dejó de estar en vigencia el diezmo? Nosotros vivimos ahora bajo el nuevo pacto, y no bajo el antiguo. Sin embargo, mi estudio de la Biblia me ha dejado convencido de que Dios sigue deseando que su pueblo lo honre con el diezmo. Para empezar, ya hemos visto que el diezmo no empezó con Moisés, sino antes – con Abraham, el padre de la fe.

En segundo lugar, Jesús fue muy claro en hablar acerca de otros aspectos del pacto con Israel que no se aplican a nosotros. Por ejemplo, el declaró que todos los alimentos son limpios – que ya no tenemos que vivir bajo las leyes alimenticias del Antiguo Testamento. También declaró que la ley del sábado ya no tiene la misma aplicación desde que El vino.

Sin embargo, cuando El habló del diezmo, les indicó a sus oyentes que debían de seguir fieles en el diezmo. Esto lo vemos en Mateo 23:23: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.”
Jesús habla con los fariseos acerca del diezmo. No los critica por dar el diezmo, sino por ignorar las cosas más importantes que Dios desea – la justicia, la misericordia y la fidelidad. Si Jesús quería cancelar el diezmo, ésta sería la oportunidad perfecta – pero ¡no lo hizo! Más bien, nos dijo que debíamos de seguirlo dando.

Tenemos que concluir, entonces, que Dios todavía quiere que su pueblo sostenga la obra de su Reino por medio de sus diezmos regulares. Parte de ser un seguidor fiel de Jesucristo es honrarle con nuestros diezmos, con el diez por ciento de nuestros ingresos. La Iglesia utiliza estos diezmos para
sostener a los siervos del Señor, para servir a los necesitados y para suplir lo esencial para el funcionamiento de la Iglesia.

Al mismo tiempo, vemos otra cosa:

II. Dios instituyó ofrendas especiales para necesidades especiales

Esto lo podemos ver en la historia de la construcción del tabernáculo, el lugar movible de adoración que se construyó bajo la dirección de Moisés.

Leamos acerca de esto en Exodo 35:4-9:

35:4 Y habló Moisés a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado: 35:5 Tomad de entre vosotros ofrenda para Jehová; todo generoso de corazón la traerá a Jehová; oro, plata, bronce, 35:6 azul, púrpura, carmesí, lino fino, pelo de cabras, 35:7 pieles de carneros teñidas de rojo, pieles de tejones, madera de acacia, 35:8 aceite para el alumbrado, especias para el aceite de la unción y para el incienso aromático, 35:9 y piedras de ónice y piedras de engaste para el efod y para
el pectoral.

Es importante notar que ésta fue una ofrenda voluntaria. Esto no fue parte del diezmo, sino algo aparte. La gente debía dar porque sentían en su corazón hacerlo.

Leamos ahora los versos 20-21: “20 Y salió toda la congregación de los hijos de Israel de delante de Moisés. 21 Y vino todo varón a quien su corazón estimuló, y todo aquel a quien su espíritu le dio voluntad, con ofrenda a Jehová para la obra del tabernáculo de reunión y para toda su obra, y para las sagradas vestiduras.” Todos los que fueron movidos en su corazón para
hacerlo dieron una ofrenda especial al Señor. Esto salía de su tesoro, de las joyas que tenían, de lo que habían podido reunir, y que ahora querían compartir para esta labor especial.

Lo mismo sucedió en la Iglesia primitiva. En el pasaje famoso en Hechos 2 que describe los primeros meses de la vida de la Iglesia, leemos algo muy importante. Leamos Hechos 2:44-46.

2:44 Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas;2:45 y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a
todos según la necesidad de cada uno. 2:46 Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón,

Quiero que vean conmigo dos detalles importantes. Primeramente, nos dice que los creyentes en esas fechas seguían reuniéndose en el templo. Esto se refiere al templo judío, e indica que los creyentes, como buenos judíos, seguían fieles en sus diezmos.

Cuando leemos que los que tenían propiedades, entonces, solían vender alguno cuando veían una necesidad, se trata de una ofrenda especial, adicional al diezmo. En otras palabras, dentro de la Iglesia en sus comienzos, había momentos en los que se daban ofrendas especiales para necesidades especiales.

Hasta el día de hoy seguimos el mismo patrón. Recibimos ofrendas especiales para ayudar con necesidades especiales, para sostener
a las misiones y para otros proyectos. Ahora bien, tomando en cuenta el ejemplo de la Iglesia primitiva, ¿deben estas ofrendas de salir de nuestro diezmo? ¡No! Son ofrendas especiales y voluntarias. Cada persona debe dar solamente lo que siente en su corazón, más allá del diezmo.

En conclusión, podemos ver que Dios tiene un plan para sostener su obra – para que su Iglesia crezca y avance. ¿Quieres ser parte de ese crecimiento y ese avance? ¿Quieres someter tu economía al control de Dios, y confiar en su sostén? Te invito a comprometerte con El hoy.

—————————————————————-

- ¡Visita la página web del Pastor Tony Hancock!

http://www.pastortony.net

- El Sermón Dominical, a cargo del Pastor Tony Hancock

http://www.iglesiatriunfante.com/sermon

- Portal Cristiano Evangélico Iglesia Triunfante

http://www.iglesiatriunfante.com

- Participa en los foros Ekklesia Viva

http://www.foroekklesia.com

Nota:

Este artículo no necesariamente es la total reflexión de la administración del blog. Sin embargo, entiendo que diezmar en concepto de ofrenda no es algo malo, hay libertad para dar de corazón lo que cada uno propone para darle a DIOS.

Temas relacionados con el diezmo

¿Puede un anti-trinitario llamarse cristiano?

¿Puede un anti-trinitario llamarse cristiano?

Una respuesta al unitario-sociniano Mario Olcese

Pablo Santomauro

Pablo Santomauro

por Pablo Santomauro

Es bueno comenzar el año en tono positivo y optimista, siempre y cuando esta actitud se ajuste a la realidad. La cosa es diferente cuando esas esperanzas son fundadas en las arenas movedizas de nuestra fantasía, y peor aun cuando engañándonos a nosotros mismos también llevamos a otros por el camino del error.  Tal parece ser el caso del señor Mario Olcese, un apologista sectario quien el 1ro. de Enero acaba de publicar en su blog un artículo titulado Usted no necesita ser trinitario para ser un cristiano [1]. El diminuto ensayo se basa solamente en el discurso del apóstol Pablo frente al rey Agripa en Hechos 26. Olcese dice que  “cuando uno examina cuidadosamente el encuentro personal que tuvo Pablo con Agripa, verá que el apóstol no le presenta al rey en ningún momento la necesidad de creer en un Dios Trino para ser un cristiano”.  Sin embargo, señala Olcese, sobre el final de la defensa de Pablo, Agripa expresa “Por poco me persuades a ser cristiano”. Esto parece ser para Olcese, prueba irrefutable de que no es necesario creer en la Trinidad para ser cristiano.

Corresponde señalar que la teología del señor Olcese es Sociniana [2] y se caracteriza por rechazar la definición ortodoxa de la Trinidad. En esta teología, Dios es unipersonal y la existencia de otras dos personas en su esencia es una imposibilidad. Dios es uno, no sólo en esencia sino también numéricamente. De acuerdo con los socinianos, Jesús, a pesar de ser sólo un hombre durante su estadía en la tierra, puede ser llamado “Dios” en el sentido de que ha recibido de Dios “toda potestad en el cielo y en la tierra”, lo que lo transforma en una especie de hombre deificado. Los socinianos creen que no existe una proporción entre lo infinito y lo finito, por lo tanto la encarnación de lo divino no es posible, i.e., ninguna persona divina puede unirse a una persona humana porque la unidad entre dos individualidades no es posible. En otras palabras, Jesús no pudo poseer dos naturalezas, la humana y la divina juntas. Tampoco existió en ninguna forma antes de su nacimiento.

Luego de esta breve introducción al sistema doctrinal sociniano, podemos volver al pueril argumento de Olcese, o sea, “el apóstol Pablo no presentó a ningún Dios trinitario como condición para ser cristiano”. Si con esta afirmación Olcese quiere decir que Pablo no usó específicamente una fraseología directa implicando la existencia de tres personas en Dios, Olcese tiene razón. Pero si Pablo realmente no necesitaba ahondar en el particular porque la existencia de más de una persona en la Deidad ya era inherente en el pensamiento judío, entonces Olcese está equivocado. La llave para entender esto está en el verso anterior a las palabras de Agripa. Cuando Agripa dijo “Por poco me persuades a ser cristiano”, estaba dando respuesta a una pregunta del apóstol formulada en el verso anterior: “¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees” (Hch. 26:27). ¿Qué creían los profetas acerca de la persona de Jesús? ¿Qué naturaleza poseería el tan ansiado Mesías que esperaba Israel? ¿Sería sólo un hombre ungido con autoridad delegada por Dios? ¿Un hombre deificado? ¿O poseería la misma naturaleza divina de Dios exactamente con todos los atributos de Deidad? ¿Sería una persona con dos naturalezas, la divina y la humana al mismo tiempo? ¿Sería preexistente o no? Estas preguntas son respondidas con claridad en el Antiguo Testamento.

Si el hijo es divino en la misma y exacta forma que el Padre, es lógico esperar que los autores del AT le atribuyan nombres, títulos y atributos divinos igual a los del Padre. Las pruebas por la perfecta deidad del Hijo, (proporcional y correspondiente con la del Padre) deben ser las mismas pruebas que demuestran la deidad del Padre. El que niega la validez por la deidad total de Jesús (como en el caso de Olcese), debe por proceso lógico negar la validez de las pruebas por la deidad del Padre. Lo que es válido para UNO, es igualmente válido para el OTRO. Destacamos esto porque los Unitarios aceptan las evidencias de los nombres y títulos divinos cuando se trata del Padre, pero cuando la misma evidencia es presentada para probar la deidad del Hijo, la rechazan. Esto es indicativo de que contrario a lo que ellos reclaman, sus enseñanzas son irracionales.

¿Habla el Antiguo Testamento del Hijo?

“¿Crees a los profetas? Yo sé que sí crees”, afirmó Pablo frente a Agripa. ¿Dijeron los profetas que existía una segunda Persona llamada “el Hijo” en la Deidad y que era exactamente de la misma naturaleza y atributos que el Padre? El profeta Agur contesta la pregunta en el afirmativo:

“¿Quién ha subido a los cielos y descendido de ellos? ¿Quién puede atrapar el viento en su puño o envolver el mar en su manto? ¿Quién ha establecido los límites de la tierra?  ¿Quién conoce su nombre o el de su hijo? Proverbios 30:4 “(NVI)

El texto describe a Dios como soberano del universo y además dice que tiene un Hijo. Este Hijo es una persona, no una metáfora, no un plan en la mente de Dios, ni una fuerza o poder impersonal, ni tampoco es la nación de Israel. El paralelismo del texto hebreo revela que lo que es verdad relativo al Padre, es igualmente verdad relativo al Hijo. Agur pregunta si alguien conoce el nombre del Padre y del Hijo. La pregunta es retórica; la obvia respuesta es: “No, nadie comprende la naturaleza del Padre, ni la del Hijo”. Ambos son descritos como incomprensibles en su naturaleza, debido a que en el idioma hebreo conocer el nombre de alguien es conocer su naturaleza. El profeta Agur declara que nosotros no podemos conocer el divino e inescrutable nombre de Dios o de su Hijo, por lo que la deidad del Hijo de Dios queda establecida en este texto. El Hijo es tan incomprensible como el Padre. Negar la deidad del hijo en este texto, requiere por lógica necesidad negar también la deidad del Padre. Tampoco existe en el texto ningún indicio de que estemos ante una profecía de alguien que iba a nacer en el futuro. Ese Hijo es una persona real en el momento que Agur escribe. Agur no pudo haber acuñado estas palabras a menos que conociera de alguna forma la naturaleza multipersonal de Dios. Es obvio que los antiguos judíos tenían una idea, aunque no completamente desarrollada, de la pluralidad en la Unidad divina.

El Hijo de Dios es presentado también en el Salmo 2 y su naturaleza divina igual a la del Padre salta a la vista del lector imparcial. El espacio designado para este trabajo no nos permite extendernos en el comentario de este Salmo, pero baste decir que si bien existe una profecía en el Salmo, en los los tres últimos versos se habla del Hijo de Dios claramente en tiempo presente, i.e., como existente en el momento que el Salmo es compuesto.

El libro de Isaías es considerado por muchos eruditos judíos como el adalid en materia de profecía mesiánica en toda la Biblia. Si en algún lugar de la Biblia podemos encontrar referencias a la deidad de Cristo correspondiente al uno por uno con la deidad del Padre, su eternidad (preexistencia), su naturaleza o sustancia divina, poder y autoridad, etc., ese lugar es el libro de Isaías. Es en este libro donde se anuncia que “un niño no es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz” (Is. 9:6). ¿Quién es este niño? El Targum de Isaías inserta la palabra “Mesías” en el versículo para que la identidad del “Hijo” quede clara:

   Porque un niño no es nacido, un hijo nos es dado …. y su nombre será Admirable Consejero, el Dios Fuerte, el que siempre vive, “El Mesías en cuyos días la paz abundará sobre nosotros”. (The Isaiah Targum [Wilmington: Glazier, 1988], 21)

Este “Hijo” de Isaías 9:6 es el mismo “Hijo” de Proverbios 30:4 y Salmo 2. Por medio del paralelismo hebreo se nos dice que el Hijo que será nacido es el mismo Hijo que será dado, y que es visto desde dos perspectivas. Por un lado, este Hijo nacerá como hijo de David, y por el otro, es un Hijo que será dado por el Padre. Este es el tipo de lenguaje que originó el desarrollo de la doctrina de las dos naturalezas de Cristo (algo que es negado por los socinianos como Mario Olcese).

Los nombres adjudicados a este Hijo en Isaías 9:6 son títulos divinos que revelan su absoluta Deidad, no una divinidad adquirida por decreto de Dios como dicen los unitarios socinianos (recordemos que para ellos Jesucristo no tenía una naturaleza o sustancia divina durante su vida en este mundo – era solamente humano). Citemos a Isaías una vez más:

        “….el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel”. (Is. 9:6)

Analicemos esto por un momento. Primero, el nacimiento de este Hijo será una “señal”, algo fuera de lo común, i.e., un milagro. De esta forma se daba a
entender que este nacimiento sería un acontecimiento sobrenatural, un acto de Dios no totalmente comprensible a los sentidos humanos. Segundo, el niño debe nacer de una joven virgen y no de una mujer casada. La esposa de un profeta o cualquier otra mujer casada no califican para el evento. Tercero, la madre debe considerar al niño como “Emanuel”, “Dios con nosotros”, nombre que implica la deidad del niño. Calvino correctamente sostuvo que el nombre Emanuel no puede ser aplicado a nadie que no sea Dios. Nadie más en el AT lleva ese nombre. La única razón por la cual los unitarios se rehúsan a interpretar el nombre Emanuel como “Dios es ahora con nosotros en este niño”, es que ellos han decidido a priori que la deidad del niño es una imposibilidad. Su negativa a aceptar el significado natural de la Escritura se debe a sus ideas preconcebidas de lo que Dios puede y no puede hacer.

Como vemos, la anunciación revela que el nacimiento humano de la persona de Jesús es una operación llevada a cabo donde participan la Deidad y la humanidad. Ambas naturalezas, la humana y la divina se iban a encontrar presente en la Persona de este Mesías, Dios encarnado. Esto es lo que anunciaron los profetas. El rey Agripa creía lo que los judíos de la época creían, que el Mesías sería divino, y eso es lo que Pablo le mostró en la persona de Jesucristo. El concepto mesiánico de los judíos incluía por inferencia lógica la multipersonalidad de Dios. No hubo necesidad de que Pablo lo codificara para Agripa. Es por ello que el rey dijo, “Por poco me persuades a ser cristiano”. Pablo demostró que Jesús era ese Mesías tan esperado por Israel, el mismo que anunciaron los profetas.

Señor Olcese, ¿por qué no cree a los profetas? Usted no puede llamarse cristiano, no tiene derecho a hacerlo. <>

Notas:

1. http://apologista.wordpress.com/2009/01/01/usted-no-necesita-ser-un-trinitario-para-ser-un-cristiano/

2. Socinianismo: Una seria desviación de la verdad bíblica. Niega la Deidad plena de Criso, la predestinación, el pecado original, la incapacidad total del hombre para lograr salvación, el sacrificio sustitucional de Cristo y la justificación por fe. La salvación es lograda por obras, algo similar al catolicismo romano.

Repercusión Internacional por la ‘Campaña del Bus Ateo’.

Repercusión Internacional por la ‘Campaña del Bus Ateo’.

bus_ateo_020109Barcelona, España – «La Asociación Humanista Británica impulsó el pasado octubre una campaña ateista con la que pretendían recaudar el dinero suficiente para insertar mensajes en los autobuses del Reino Unido.

La frase escogida fue “Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de tu vida”, intentando dar el contrapunto escéptico a los mensajes dogmáticos y negativos que la periodista Ariane Sherine (la persona que sugirió la idea) leyó en un autobús londinense.

La idea ha tenido cierta repercusión internacional (recibiendo el apoyo de, entre otros, Richard Dawkins, autor de El espejismo de Dios), y llegará a España este año, ya que la campaña del Bus Ateo hará que los primeros autobuses con el mensaje circulen por Barcelona este enero.

La campaña en el Reino Unido tuvo muchísimo éxito, recaudando varias veces la cantidad inicialmente pensada en poco tiempo, y si la versión española sigue la misma suerte, se extenderá a más ciudades».

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 2.167 seguidores