Desarrollo embrionario y evolución


Desarrollo embrionario y evolución

El estudio comparado del desarrollo de los embriones aportaría, según el darwinismo, otra de las pruebas clásicas en favor de la evolución. Al parecer, determinadas similitudes entre embriones de peces, aves, mamíferos y seres humanos demostrarían que todos ellos descenderían de antepasados comunes parecidos a los peces. 

 
Darwin lo explicaba así: “De dos o más grupos de animales, aunque difieran mucho entre sí por su conformación y costumbres en estado adulto, si pasan por fases embrionarias muy semejantes, podemos estar seguros de que todos ellos descienden de una misma forma madre y, por consiguiente, de que tienen estrecho parentesco. Así, pues, la comunidad de estructura embrionaria revela la comunidad de origen; [...] La embriología aumenta mucho en interés cuando consideramos al embrión como un retrato, más o menos borroso, del progenitor de todos los miembros de una misma gran clase” (Darwin, 1980, El origen de las especies, Edaf, Madrid: 446-447). 

Estas ideas fueron recogidas en la llamada ley biogenética de Haeckel que afirmaba que la ontogenia o desarrollo embrionario de un organismo era una recapitulación breve de su filogenia o secuencia evolutiva de las especies antecesoras. Es decir que, durante los primeros estadios en el útero materno, los embriones pasaban por formas que recordaban las transformaciones experimentadas por sus ancestros a lo largo de la evolución. Se señalaba, por ejemplo, que en los embriones humanos igual que en los de gallina, se podían observar arcos aórticos similares y un corazón con sólo una aurícula y un ventrículo como el que poseen los peces actuales. Esto se interpretaba como una prueba embriológica de que tanto los hombres como las aves habían evolucionado a partir de sus antepasados los peces.

El problema de los dibujos que realizó Haeckel (fig. 4), como se pudo comprobar años después, es que fueron maliciosamente retocados en las primeras etapas para que se parecieran entre sí. En realidad, cuando se analizan los embriones tempranos de las diferentes clases de vertebrados, se observa que éstos presentan notables diferencias. El de los peces posee casi un aspecto esférico. En los anfibios es más ovalado. Los reptiles se caracterizan por su alargamiento, mientras que en las aves se alcanza un mayor tamaño de la cabeza. No cabe duda de que el embrión de los mamíferos es el más complejo desde el punto de vista estructural. Esto lo explica con mucho detalle el biólogo norteamericano, Jonathan Wells, en su obra Icons of Evolution. (fig. 5)

Son tantos los datos de la embriología que contradicen esta ley que pronto fue abandonada por la comunidad científica. Sin embargo, a pesar de este rechazo lo cierto es que todavía continúa apareciendo en los textos escolares de secundaria como una confirmación de la teoría transformista. En la actualidad, los embriólogos saben que los embriones de los vertebrados se diferencian progresivamente en varias direcciones, sólo para converger en apariencia a mitad del proceso y luego volver a diverger hasta formar órganos o estructuras que pueden ser parecidas entre sí, pero que se han formado a partir de células o tejidos absolutamente diferentes.

Por ejemplo, la presencia en los embriones de los mamíferos de un corazón con dos cavidades y unos arcos aórticos parecidos a los de los peces, se debe a que tales embriones sólo necesitan en las primeras etapas de su desarrollo una circulación simple, ya que están alimentados a través de la placenta materna. Pero más tarde, la circulación sanguínea se vuelve doble a fin de que los pulmones permitan la respiración autónoma del bebé. De manera que la presencia de tales órganos se debe a las diferentes necesidades fisiológicas del embrión durante el desarrollo y no a su pretendido parentesco evolutivo con los peces. La forma de los órganos de los embriones viene impuesta por las exigencias fisiológicas y no por su pasado filogenético.

Contra las pretensiones de la ley biogenética, finalmente ha sido la genética quien ha aportado la prueba definitiva. El ADN de cada especie está determinado únicamente para desarrollar el cuerpo de los individuos que pertenecen a dicha especie. No es capaz de volver a recrear en el desarrollo embrionario las etapas de otros organismos supuestamente anteriores y relacionados entre sí. El genoma de cada ser vivo sólo expresa aquello que corresponde a su propio género.

Como reconoce el evolucionista, Pere Alberch, del Museo de Zoología Comparada de la Universidad de Harvard: “El descubrimiento de los mecanismos genéticos dio la puntilla definitiva a las leyes de Haeckel, demostrando que la teoría de la recapitulación no puede ser justificada fisiológicamente… En resumen, la biología del desarrollo jugó un papel cada vez menor en la teoría de la evolución. Muestra de ello, [...] es el insignificante papel que tuvo la embriología en la llamada “Nueva Síntesis” darwiniana de los años 40 de este siglo” (Alberch, 1984, La embriología en el darwinismo: un problema clásico con nuevas perspectivas, en P. Alberch y otros (ed.), Darwin a Barcelona, PPU, Barcelona, 401-442).

La ley biogenética de Haeckel no es capaz de explicar los hechos comprobados por la embriología, ni constituye tampoco un argumento sólido en favor del darwinismo, y además fue abandonada por la ciencia hace ya muchos años, ¿cómo es que continúa apareciendo todavía como prueba de la evolución en tantos libros escolares?

Antonio Cruz es biólogo, profesor y escritor.

© A. C. Suárez, ProtestanteDigital.com (España, 2008).

http://www.protestantedigital.com/new/nowleernoticiaDom.php?r=234&n=10392

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2 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. joseleg
    dic 20, 2008 @ 22:44:25

    Todo esto se basa en un cita fuera de contexto de un articulo cientifico que critica los postulados de Haekel sobre recapitulacion.
    El Aleman creia que los embirones pasaban por las etapas evolutivas recapitulando totalmente los estadios ancestrales y eso es un error. Lo que sucede es que algunos caracteres ancestrales no se pierde por mutaciones deletereas, se pierden por genes extra que los suprimen despues de que se generan es poco eficiente y estupido, pero es asì.
    Los humanos generamos cola en ciertas etapas, luego los genes reguladores se prenden y la “cortan”, seria mas inteligente que no generaramos cola, pero bueno los sistemas biologicos no son inteligentes, que pena.

    “cierto es que Hecekl la embarró, pero tambien es cierto que Richardson escribió un articulo en defensa de Heckel, lo que me parece mas gracioso es que la siguiente frase:

    No existe un estadio embrionario muy conservado en los vertebrados o su original en ingles there is no evidence from vertebrates that entire stages are recapitulated omite muy convenientemente la frase que venia inmediatamente atras:
    Several modern studies support the Biogenetic Law in the case of single carácter transformations o en espeañol, Una enorme cantidad de estudios modernos apoyan el postulado de la ley biogenica para caracteres muy concretos, y si no me cree aquí esta el parrafo completo en inglish

    Modern views on Haeckel are, typically,ambivalent. His early work is praised, but there is confusion about the Biogenetic Law and recapitulation (the latter being very often confused with embryonic resemblance). Some of this confusion can be blamed on ambiguities and logical flaws in Haeckel’s writing. Several modern studies support
    the Biogenetic Law in the case of single carácter transformations. However, there is no evidence from vertebrates that entire stages are recapitulated. Haeckelian and von Baerian models both make the same prediction: that plesiomorphies are transformed into apomorphies during ontogeny. The principle differences between the two models are that Haeckel’s scheme involves heterochrony as one of its mechanisms, and leads to a series of conserved stages. Haeckel’s ABC of evolution and development. MICHAEL K. RICHARDSON GERHARD KEUCK

    Richardson recalca justificadamente que los organismos no pasan por etapas completas en el desarrrollo, peces, anfibuios etc, lo que sucede es que hay algunos caracteres muy concretos que son atabisticos

  2. joseleg
    dic 21, 2008 @ 20:41:45

    Cierto es que Hecekl la embarró, pero tambien es cierto que Richardson escribió un articulo en defensa de Heckel, lo que me parece mas gracioso es que la siguiente frase:

    No existe un estadio embrionario muy conservado en los vertebrados o su original en ingles there is no evidence from vertebrates that entire stages are recapitulated omite muy convenientemente la frase que venia inmediatamente atras:
    Several modern studies support the Biogenetic Law in the case of single carácter transformations o en espeañol, Una enorme cantidad de estudios modernos apoyan el postulado de la ley biogenica para caracteres muy concretos, y si no me cree aquí esta el parrafo completo en inglish

    Modern views on Haeckel are, typically,ambivalent. His early work is praised, but there is confusion about the Biogenetic Law and recapitulation (the latter being very often confused with embryonic resemblance). Some of this confusion can be blamed on ambiguities and logical flaws in Haeckel’s writing. Several modern studies support
    the Biogenetic Law in the case of single carácter transformations. However, there is no evidence from vertebrates that entire stages are recapitulated. Haeckelian and von Baerian models both make the same prediction: that plesiomorphies are transformed into apomorphies during ontogeny. The principle differences between the two models are that Haeckel’s scheme involves heterochrony as one of its mechanisms, and leads to a series of conserved stages. Haeckel’s ABC of evolution and development. MICHAEL K. RICHARDSON GERHARD KEUCK

    Richardson recalca justificadamente que los organismos no pasan por etapas completas en el desarrrollo, peces, anfibuios etc, lo que sucede es que hay algunos caracteres muy concretos que son atabisticos.

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