Estamos viviendo tiempos de renovación espiritual


Estamos viviendo tiempos de renovación espiritual

AutorPaulo Arieu

cruzfamilia

Cada vez son más los cristianos que están buscando sinceramente y experimentando la renovación espiritual que el Señor está obrando a través de su Espíritu Santo en estos últimos tiempos. Estamos viviendo tiempos de renovación. En consecuencia, es imperativo que la iglesia comprenda cabalmente la obra capacitadora y poderosa del Espíritu. Quizás como nunca antes en la historia del testimonio cristiano en el mundo, Dios está dotando a su iglesia de todos los dones y ministerios que ésta necesita para el cumplimiento de su misión en el mundo. El Espíritu Santo, quien es él mismo el don más precioso de Dios a los creyentes, es también el encargado de dar a éstos los dones y ministerios que necesitan para servir a su Señor. Son estos carismas divinos los que nos permiten como cristianos servir también a la iglesia de Cristo.

Hay tres pasajes en el Nuevo Testamento, que de manera particular, ofrecen una lista de lo que parecen ser tres categorías diferentes de los carismas divinos. Hay una cuarta lista en 1 Pedro 4.10-11, pero parece ser un duplicado de material incluido en los pasajes anteriores. Los dones que se mencionan en Romanos 12.6-8-tales como profecía, exhortación, servicio, enseñanza, dar o repartir, presidir y hacer misericordia-sugieren una capacidad de servicio especial dada por Dios el Padre. Los oficios ministeriales, que también son dones a la iglesia, que se mencionan en Efesios 4.11-apóstoles, profetas, evangelistas y pastores-maestros-son dones del Cristo ascendido para nutrimiento y equipamiento de los santos para la obra del ministerio.

Si bien estas dos categorías mencionadas no dejan de ser importantes, la secuencia de nueve dones que se encuentra en 1 Corintios 12.8-10 ha sido muy significativa en todo proceso de renovación espiritual a lo largo de los siglos. Aparentemente, el apóstol Pablo no parece ser exhaustivo ni pretende agotar las posibilidades de operaciones sobrenaturales del Espíritu Santo en su enumeración de nueve dones en este pasaje. No obstante, cada uno de ellos es una ilustración del tipo de posibilidades poderosas que brinda la operación del Espíritu para la edificación del cuerpo de Cristo y el cumplimiento de la misión que él ha encomendado a la iglesia.

Además, sí bien el Espíritu Santo tiene que ver con los dones de Dios de Romanos 12 y con los dones del Cristo glorificado de Efesios 4, parece ser que el apóstol Pablo designa de manera más específica a los nueve dones de 1 Corintios 12 como “dones del Espíritu Santo.” En 1 Corintios 12.4-6, Pablo señala: “Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el lismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las co:sas en todos, es el mismo.” En razón de que la palabra griega para Espíritu es pneuma y para “dones” es carísmata,podemos referirnos a estas nueve manifestaciones alternadamente como “carismas neumáticos” o “dones espirituales” o “los dones del Espíritu Santo” (cf. 1 Co. 12.7-11}.

En esta serie de estudios vamos a considerar como dones del Espíritu Santo a la totalidad de los dones que se mencionan en la Biblia. Seguiremos un criterio más bien generoso al considerar como tales no sólo a los que se mencionan explícitamente, sino también ampliando la posibilidad a otros y nuevos carismas del Espíritu. En verdad, es impresionante la cantidad de material que el NT tiene para ofrecernos sobre este tema tan apasionante y sumamente interesante. Una revisión rápida de lo que enseña el NT puede sorprendernos con orientaciones de mucho valor. El texto bíblico nos guiará en el descubrimiento de estas valiosas herramientas de trabajo para el cumplimiento de la misión de la iglesia.

Por todas partes, hoy se están redescubriendo estas dimensiones de la actividad del Espíritu Santo, que durante mucho tiempo han sido pasadas por alto o no tenidas suficientemente en cuenta para el mejor cumplimiento de la misión de la iglesia. A medida que creyentes e iglesias van recuperando el ejercicio de estos dones y ministerios, van descubriendo también una poderosa fuente de bendición sobrenatural y de ministerio fructífero.

El objetivo básico de estas lecciones que estamos dando sobre los dones espirituales no es que adquiramos un poco más de información sobre los dones del Espíritu, sino que aprendamos a identificarlos en nuestra propia vida y los pongamos en ejercicio para la edificación del cuerpo de Cristo.

¿Cual es la razón por la cual debemos ser edificados con los ministerios y dones del Espíritu Santo? Llegar a ser un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta por medio de Jesucristo  I Pe. 2:5 NVI

Nosotros, dice Pedro, somos edificados sobre el fundamento de los apostoles y los profetas,siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular. En Él, todo el edificio bien armado, se va levantando para llegar a ser un templo santo en el Señor y en el también uds. son edificados juntamente para ser morada de Dios por su espíritu. I Pe.2:4-5; Jud. 20;  I Cor. 3:9;

Fuente:

Pablo Deiros, Los dones del Espíritu Santo,  p. 5-6, Iglesia Evangélica Bautista del Centro, Buenos Aires, Argentina

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4 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Enrique Crespo
    dic 08, 2008 @ 05:52:42

    Estimado!
    No sé como lo haces para escribir tantos post!
    De verdad, te leo en mi readers pero no te alcanzo jejeje..

    Te aviso mi hermano mi nueva dirección http://www.blessnews.com

    un abrazo

  2. Renton
    dic 08, 2008 @ 10:51:12

    y los pongamos en ejercicio para la edificación del cuerpo de Cristo

    Bingo!

    Seguiré estas lecciones con interés.

  3. pauloarieu
    dic 08, 2008 @ 11:39:40

    Renton.
    ok, hno.
    Gracias

  4. pauloarieu
    dic 08, 2008 @ 12:20:38

    Enrique:
    Ya te enlace.
    Saludos

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