DONES ESPIRITUALES


DONES ESPIRITUALES

A raiz de los intercambios de opiniones sobre este tema, en un debate con un hermano del ala reformada de la iglesia evangelica, he decidido dar comienzo a un estudio sobre este tema. Espero te sea de bendicion y de edificación.

“No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales” 1 Corintios 12: 1

INTRODUCCIÓN:

Junto con la salvación eterna de nuestras almas, cada uno de nosotros ha recibido capacidades sobrenaturales dadas por el Santo Espíritu de Dios.
La Biblia enseña que estas capacidades se llaman dones espirituales.
La Iglesia de Cristo crece, se nutre y es edificada cuando cada uno de sus miembros ejercita sus capacidades.
El apóstol Pablo utilizando el ejemplo del cuerpo, nos indica que cada órgano cumple su función en beneficio de todo el organismo.
De la misma manera, en la Iglesia cada miembro cumple con su ministerio, a fin de bendecir a la familia de Dios.

Los dones(charisma en griego) del Espíritu son repartidos a los creyentes para edificar el Cuerpo de Cristo.

El término (Don) designa en primer lugar lo que se da, pero también la intención del donante: gratuita, obligatoria, interesada, en DOFOUR, Leon. Diccionario del Nuevo Testamento:España.1975. p.185 

La palabra “don”, significa “favor”,”beneficio” dado a una persona.El don es para ministrar a otro.

En las Escrituras se colocan en lista los dones del Espíritu Santo en cuatro lugares diferentes a saber:

Romanos 12:6-8

  1. Profecía
  2. Servicio
  3. Enseñanza
  4. Exhortación
  5. Liberalidad
  6. Presidrir
  7. Misericordia

I Corintios 12:4-11

  1. Sabiduría
  2. Palabra de ciencia
  3. Fe
  4. Sanidad
  5. Milagros
  6. profecía
  7. Discernimeitno de espíritus
  8. Lenguas
  9. Interpetación de lenguas

Efesios 4:11

  1. Apostoles
  2. Profetas
  3. Evangelistas
  4. pastores y maestros

1 Pedro 4:11

  1. Hablar
  2. Servicio

La Provisión de Dios para el hombre caído

“La provisión para la salvación del hombre caído es Cristo, quien a través de su obra vicaria en la cruz del calvario redimió a los cautivos del diablo. La Salvación obrada por Cristo, determina, por las promesas de Dios, la presencia viva de su Santo Espíritu en nosotros, pero tal presencia trae consigo dones espirituales que empiezan a repartirse y a operar según la voluntad de Dios en cada creyente, tales evidencias y operatividad de dones ya estaban proféticamente anunciadas:

“Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días” (Joel 2:28-29)

Los dones entonces se constituyen (aparte de ser una promesa de Dios) en las capacidades que Dios nos otorga para uso y provecho de nosotros mismos (En cuanto a perfeccionamiento y crecimiento espiritual) y para la iglesia militante; la importancia es tal, que Dios por medio de la Salvación en Cristo busca restaurar aquella perfección original en el hombre caído (Pero con el hombre arrepentido), esto, sin embargo no inhibe que aunque seamos nuevas criaturas, la vieja naturaleza, la caída, todavía permanezca en nosotros, pero esto no significa que esta esté operativa potencialmente en los renacidos de nuevo. Por lo tanto debe ser vencida por la docilidad del creyente al Espíritu Santo y por aquellas donaciones recibidas de parte de Dios, es allí donde radica la pertinencia de conocer de ellas, es decir de los dones, tanto en su uso, así como su servicio a favor del creyente y de toda la iglesia de Jesucristo.(0)

¿EXISTEN PROBLEMAS EN EL ESTUDIO DE LOS DONES?

Se ha descuidado el estudio de los dones.
Se han adoptado posiciones extremas con respecto al estudio de este tema.
En muchas oportunidades no se ha tratado, por descuido y por falta de conocimiento, por encontrar muchos desacuerdos, o por temor de despertar diferentes posiciones, por lo cual se llegó a considerarlo un tema tabú del cual poco se pueda hablar.
Especialmente en la edad Media, la falta de enseñanza bíblica trajo como resultado el fracaso en la comprensión de los dones espirituales, reduciendo la actividad en la medida que se reducía el papel de los laicos en la Iglesia.
Por otro lado, muchos han sobre- enfatizado el tema, exagerando la búsqueda de manifestaciones extraordinarias en el ejercicio de los dones, dejando que la vida espiritual y la semejanza a Cristo ocupe un lugar secundario.
El fanatismo y la exhibición emocional en el uso de los dones han estado asociados a menudo con falsas doctrinas y sectas.
Existen desacuerdos en cuanto a la definición de los dones e incluso a la vigencia de algunos dones en la actualidad.
Hay confusiones respecto de los dones espirituales y capacidades o talentos naturales del creyente.

El dr. Carlos Mraida, copastor de una iglesia bautista de la ciudad de Buenos Aires, opina al respecto de esta manera.

“Este asunto es de gran interes en la actualidad. también, lamentablemnte, ha causado división y confución entre los creyentes. En un extremo tenemos a aquellos que mencionan que es necesario hablar en lenguas para poder decir que se ha experimentado el bautismo dle Espíritu Santo. As su vez, y en el otro extremo, están los que piensan que todos los dones han cesado para siempre al término de la era apostólica.(1)

¿QUÉ DEBEMOS CONOCER EN EL ESTUDIO DE LOS DONES?

Para estudiar, conocer y amar este tema correctamente debemos dividir el estudio en:

Los dones espirituales: ¿cómo definirlos?

Investigar acerca de la palabra griega “ dones” y conocer su significado.
Definir claramente ¿Quién da los dones? ; ¿Para qué sirven? ; ¿A quiénes les son dados los dones espirituales?
Tener una clasificación didáctica acerca de los dones.

Los dones espirituales: ¿cómo descubrirlos?

Conocer las distintas listas de dones que figuran en el nuevo testamento, localizarlos y poder definirlos con palabras propias.
Llevar una vida de profunda relación con la persona de Dios, su poder y su pueblo.

Los dones espirituales: ¿Cómo desarrollarlos?

Escuchar la exhortación del Apóstol Pablo a ejercitar y desarrollar el fuego del don que esta en cada creyente.
“Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don que esta en ti…” 2 Timoteo 1 : 6
La Palabra de Dios nos da un ejemplo glorioso a través del cuerpo humano.
“Vosotros pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembro cada uno en particular” 1 Corintios 12 : 27

Los dones espirituales:¿Cómo disciplinarlos?

En el ejercicio de cada don debe haber integración, coordinación, se deben quitar la carnalidad y la ignorancia.

Cuando un creyente no tiene un don determinado, y otro creyente sí lo tiene: ¿Puedo sentir envidia, ó codicia, ó tristeza?

Los dones espirituales: ¿Cómo dedicarlos?

“No descuides el don que hay en ti…”1 Timoteo 4 : 14.
Debemos rendir nuestros dones a los pies de Cristo, para que Él multiplique los frutos.

Aplicación (2)

Las instrucciones de Pablo en cuanto a la manifestación de los dones espirituales no son para estorbar el uso de los dones, sino para hacerlos aun más provechosos para los creyentes y los incrédulos. Tenemos que tener presente que el Espíritu Santo fue quien inspiró a Pablo a entregarnos estas instrucciones.

Mientras que la exuberancia de los corintios los llevó a un énfasis exagerado de ciertos dones, resultando en la confusión, hoy día un gran número de iglesias gozan del mucho orden, en tal grado que existen pocas manifestaciones de los dones durante los servicios de adoración en tales iglesias. ¿Cuántos de nosotros al examinar nuestra vida, nos daríamos cuenta de que hemos experimentado tantas manifestaciones de lenguas, sus interpretaciones, la profecía u otros dones del Espíritu, que ahora sentimos la necesidad de controlar todo exceso de ellos?

Quizá el verdadero mensaje que necesitamos sacar de este estudio es un llamado a evidenciar más el ministerio del Espíritu Santo en nuestros servicios. Es un gozo y privilegio para el creyente, y una fuente de vida para la congregación, ser usado por el Espíritu Santo para el ministerio a través de los dones. Los creyentes en Corinto demostraron tanto entusiasmo que Pablo tuvo que corregirlos. Antes de criticar a los creyentes de Corinto, tal vez debamos preguntarnos si nuestra falta de entusiasmo se debe criticar también. ¡Que Dios nos dé a cada uno de nosotros un hambre por la presencia rebosante de su Espíritu Santo demostrada por sus dones!

“Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios” 1 Pedro 4:10

Notas:

(0)  http://www.monografias.com,Ps. Arturo Benito C., Breve estudio acerca de los dones espirituales

(1) Oscar Mraida,Manual de teologia Sistematica,p 98 , Iglesia Evangelica Bautista del Centro de ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina

(2) http://www.adorador.com/estudios/eb2006/11-los_dones_espirituales.htm

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7 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Humberto Perez
    dic 01, 2008 @ 00:49:23

    Hermano Paulo, he disfrutado la contienda entre usted y Eduardo en Sujetos a la Roca. Casi con atrevimiento pienso que el debe avanzar un poco en su posición (racional) hacia la suya (emocional o mística, al menos me parece). Pero los dos han estado grandiosos. Le felicito por su paciencia con el y por la honestidad y erudición con que ud. ha argumentado. Aquí le envío unas exposiciones que hace años que escribí y enseñé. No está obligado a publicar este comentario, es muy extenso. Ni a ha leerlo todo.
    _____________________________________________
    Capítulo 14 (I Corintios)

    Exposición 62

    El Entendimiento de las Lenguas

    “Seguid el amor; y anhelad los dones espirituales, pero sobre todo, que profeticéis. Porque el que habla en una lengua no habla a los hombres sino a Dios; porque nadie le entiende, pues en espíritu habla misterios. En cambio, el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación. El que habla en una lengua se edifica a sí mismo, mientras que el que profetiza edifica a la iglesia. Así que, yo quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas, pero más, que profetizaseis; porque mayor es el que profetiza que el que habla en lenguas, a no ser que las interprete, para que la iglesia reciba edificación” (14.1-5)

    1. Para comenzar hagamos una delicada diferencia entre el don y quien lo recibe. Desde el mismo comienzo el apóstol revela que la actitud que algunos hermanos tenían para los que no hablaban en lenguas era falta de amor porque se creían “mayores”, no “mejores” (v.5) que los que profetizaban. Para Pablo un don es mejor que otro (por así decirlo) pero no un hermano mejor que otro, hay hermanos más útiles pero no mejores en sí mismos, que son mejores instrumentos de servicio a Dios pero no mejores personas, necesariamente. Es más grande cuando sirve a mayor número de hermanos.
    2. Nota en segundo lugar que los dones no se procuran como traduce la versión Reina Valera de 1960; la palabra correcta es “desear, anhelar”, no procurar, buscar. El apóstol no está exhortándolos a que busquen los dones que son mayores, como si quisiera que los que profetizan hablen en lenguas, y menos aun a que los copien o imiten los de otros, etc., no, sino que se halla comparando un don con el otro porque ellos se encontraban errado en la apreciación de los mismos. Les parecía fantástico hablar en lenguas, no balbuceos desconocidos, sino idiomas reales y esto a ellos mayormente los enorgullecía delante de sus hermanos. Un don es un regalo de Dios, algo que el Espíritu reparte “como él quiere”; y como máximo lo uno que podemos hacer es desear tenerlo y pedirlo al Señor. Más no.
    3. Sin embargo, es conveniente que notemos algo que se infiere en el texto, la situación cronológica del don de lenguas. Si la presencia de las lenguas en otros tiempos era una señal indiscutible de haber recibido el Espíritu santo en la salvación. El uso de las lenguas dentro de la iglesia fue como una temporal concesión del Espíritu porque no fueron nunca destinadas para consumo interno de la congregación sino como un testimonio para el mundo, (14.22), en última instancia para evangelizar a los incrédulos por medio de una manifestación tan innegable del sello divino del evangelio y de la autenticidad de lo que se llamaría cristianismo.

    La interpretación de las mismas según se mira en 14.5,22, fue una solución divina que habla por sí misma de la imperfección del don en caso de uso permanente. Aparece no sólo para mostrar la diversificación de la misericordia de Dios y el monopolio de los dones, sino porque fue una alternativa preparada por la providencia mientras trabaja en la historia para darle a la iglesia lo que ya se había propuesto, los documentos escritos por el Espíritu Santo, para que ocupasen un sitio permanente como medio de instrucción, exhortación y consolación. Con estos dos dones, el de profecía y el de lenguas se estaba supliendo la falta de la revelación del evangelio escrito. El don de lenguas, como credenciales del evangelio, no es necesario en sentido general, excepto para testificar Dios en algún movimiento extraordinario de su Santo Espíritu, cuando hace una obra especial. Pero aún así, como una señal, una indicación de su presencia, no como parte del culto actual de las iglesias. Aún en aquellos lejanos siglos el don no estaba completo si su interpretación.
    4. Vamos a concluir con un pequeño análisis del beneficio y deficiencia del don de lenguas. Hay un problema con ellas, que si no hay interpretación de las mismas, la congregación no recibe beneficio alguno. Delante de los hermanos las lenguas tienen un uso práctico, la edificación de la iglesia (v.5). Era muy delicada la situación porque si los cultos se tienen cada día y no hay edificación espiritual los hermanos no crecen, no se fortalecen y después de un tiempo la congregación puede resultar seriamente dañada.
    La iglesia es edificada por medio del entendimiento; ¿edifican las lenguas? ¿Cómo puede alguien edificarse espiritualmente hablando en un idioma que él mismo no entiende sino otros? A mí me parece que cuando el apóstol dice que el que habla en lengua a sí mismo se edifica (v. 4) lo dice a modo de concesión, para no discutir el punto con los que alegaban el bien espiritual que les hacía hablar en lenguas. Tiene que haberlo dicho con ese propósito porque para Pablo el uso de la mente es un factor importante en la salvación, la alabanza y la oración (14.13-15). El en v. 13 se ve bien que si alguien no entiende lo que él mismo está diciendo, no se está edificando nada. Es imposible cuando el entendimiento queda sin fruto (v. 14) haya resultado alguna bendición espiritual. Si la práctica de hablar en lenguas ocupa mucho tiempo de la vida cristiana, ésta puede secarse y morir por inanición. Para que algo haga bien tiene que entenderse, lo que no pasa por la mente no llega al corazón; la edificación cristiana tiene que ser fuertemente intelectual. No es posible adorar a Dios si no se hace en el espíritu de alguna verdad suya. El conocimiento de una verdad implica una revelación del Señor y eso conlleva la transmisión de una gracia suya, una transfiguración de él y una transformación nuestra. La mejor forma de edificación es la profecía. El que profetiza, esto es, el que enseña, el que predica, el maestro y predicador, es el medio más edificante que posee la iglesia (2 Ti 1.11). Si la iglesia se aparta de este ministerio, aunque use otros, se seca y se muere. El Espíritu Santo se comunica con la iglesia mediante la profecía no mediante las lenguas.

    Exposición 63

    Lo Sobrenatural del don de Lenguas

    “Ahora pues, hermanos, si yo fuera a vosotros hablando en lenguas, ¿de qué provecho os sería, si no os hablara con revelación, o con conocimiento, o con profecía o con enseñanza? Aun las cosas inanimadas como la flauta o el arpa, cuando producen sonido, si no hacen clara distinción de tonos, ¿cómo se sabrá lo que se toca con la flauta o se tañe con el arpa? También, si la trompeta produce un sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla? Así también vosotros, si mediante la lengua no producís palabras comprensibles, ¿cómo se entenderá lo que se dice? Porque estaréis hablando al aire. Hay, por ejemplo, tanta diversidad de idiomas en el mundo; y ninguno carece de significado. Por eso, si yo desconozco el significado del idioma, seré como extranjero al que habla, y el que habla será como extranjero para mí. Así también vosotros; puesto que anheláis los dones espirituales, procurad abundar en ellos para la edificación de la iglesia. Por eso, quien habla en una lengua, pida en oración poderla interpretar. Porque si yo oro en una lengua, mi espíritu ora; pero mi entendimiento queda sin fruto. ¿Qué pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento. Cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento. Pues de otro modo, si das gracias con el espíritu, ¿cómo dirá “amén” a tu acción de gracias el que ocupa el lugar de indocto, ya que no sabe lo que estás diciendo? Porque tú, a la verdad, expresas bien la acción de gracias, pero el otro no es edificado. Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros. Sin embargo, en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi sentido, para que enseñe también a los demás, que diez mil palabras en una lengua. Hermanos, no seáis niños en el entendimiento; más bien, sed bebés en la malicia, pero hombres maduros en el entendimiento. En la ley está escrito: En otras lenguas y con otros labios hablaré a este pueblo, y ni aun así me harán caso, dice el Señor. Así resulta que las lenguas son señal, no para los creyentes, sino para los no creyentes; en cambio, la profecía no es para los no creyentes, sino para los creyentes. De manera que, si toda la iglesia se reúne en un lugar y todos hablan en lenguas, y entran indoctos o no creyentes, ¿no dirán que estáis locos? Pero si todos profetizan, y entra algún no creyente o indocto, por todos será convencido, por todos será examinado, y lo oculto de su corazón será revelado. Y de esta manera, postrándose sobre su rostro, adorará a Dios y declarará: “¡De veras, Dios está entre vosotros!” (14.6-25).

    1. No voy a repetir algunas cosas que ya hemos hablado varias veces, sino aquello que con respecto a las lenguas me parece nuevo. Primero, el don de lenguas en este capítulo es el mismo que el mostrado en el libro de Los Hechos de los Apóstoles (vv. 6, 10, 11), “si yo voy a vosotros hablando en lenguas…tantas clases de idiomas hay…”. El apóstol está pensando en idiomas, no en otra clase de sonidos sin la estructura de una lengua hablada por los hombres. Este concepto es capital para aceptar o rechazar cualquier pretensión de tener este don; se debe aceptar sólo eso, lenguas habladas y sobre todo, por el objetivo de ser una señal para los incrédulos, tiene que ser actual, no una lengua muerta ni otra que vaya a hablarse en mil años. Dentro de la iglesia casi no se necesita el don porque la mayoría habla una misma lengua.
    2. Presencia y frecuencia del don de lenguas. Es interesante lo que dice el Dr. John Gill sobre el v. 18, “El apóstol le dice eso para que no piensen que menosprecia el don de lenguas: ni quiere humillarlos o persuadirlos a que no lo tengan, o mostrarle envidia como si no lo poseyera también, porque tiene este don en una forma muy eminente, y algunas veces lo usaba cuando las circunstancias lo demandaban, podía hablar más lenguas que cualquiera de ellos y con más frecuencia. Y esto por la ocasión que tenía para viajar mucho en otros países donde desconocía la lengua y tenía que predicarles el evangelio; de esto hace mención no para enorgullecerse sino para darle gracias a Dios y reconocer que él es el autor de este don”.
    El Dr. Gill da a entender que las lenguas son idiomas extranjeros usados en la predicación del Evangelio, que Dios le había permitido predicar en muchas lenguas desconocidas para él y ganar almas; que la aparición de ellas está a discreción divina, apareciendo en el momento que no lo esperaba, por eso dice “con más frecuencia”. El don no era algo controlado por la persona que lo tenía como si pudiera decir “ahora hablaré a esta persona en tal idioma; le hablaré en su propia lengua natal”, abrir los labios y empezar a predicarle. No, al contrario, “al abrir su boca” le era dado el mensaje y el idioma. El Espíritu lo impulsaba a hablar, abría sus labios y mensaje e idioma brotaban juntos; él no menciona que tuviera el don de interpretación, pero es posible que orara para poder entender el mensaje que les había dicho. Podía saber en cuántos idiomas había predicado el mensaje de salvación, por eso dice que hablaba más que todos ellos y con más frecuencia.
    Si lees en el v. 21, “en otras lenguas y con otros labios…” hallas que el apóstol usa un texto de Isa, 28.11,12, donde Dios le promete a su pueblo que oirán el idioma de los asirios, de los bárbaros. Exactamente no hay ninguna referencia a una capacidad sobrenatural para hablar idiomas extranjeros, pero el apóstol cree que sí, aunque la intención superficial no lo diga. De todos modos, para lo que estamos probando, es idioma, actual, no balbuceos incoherentes, ni idioma angelical.

    3. El Evangelismo y la expansión de la iglesia, su crecimiento numérico. Debo confesar, hermanos, que la evangelización de la sociedad no es una labor interna de la iglesia sino externa. El apóstol menciona la presencia de indoctos o incrédulos dentro de ella como una posibilidad no como una costumbre que había de invitar a los tales a las reuniones, “si entran” (v. 23); la iglesia estaba vertida hacia afuera, hacia el mundo, no hacia adentro, hacia ella misma. Los hermanos y hermanas hablaban del evangelio a sus compañeros, sus vecinos, sus familiares, y esto era una labor continua, diariamente. De la palabra “indocto” conocemos la castellana “idiota”, ignorante; y de “incrédulo”, “sin fe”. Sí entraban almas perdidas a los cultos pero no era la norma que se buscasen para predicarles porque podían hallarlos en otros sitios y porque el evangelismo de masa también podían hacerlo en las sinagogas y otros sitios de reunión de masas. La argumentación de Pablo en los v. 24, 25 lleva el mismo propósito que ya ha enfatizado, que el mensaje en la iglesia debe ser comprensible y cuando se trata de inconversos más, porque el don de lenguas para ellos tenía ese objetivo, que entendieran el evangelio. El Espíritu no le daba el don de lenguas en el mismo idioma en que ellos hablaban, por lo tanto, cuando todos los presentes hablaban una misma lengua, mejor era el don de profecía que el de lenguas. Como puedes ver, el don de profecía en aquellos tiempos dentro de la iglesia no se usaba como vaticinio futuro sino para leer el pasado, “todo lo que he hecho”, tiende hacia atrás.
    4. Y por último, la profecía, el mejor don, y la predicación del evangelio; lo segundo no es exactamente un equivalente al don de profecía pero es la esencia misma suya, la comunicación de la verdad del evangelio. El profeta del NT buscaba primero un convencimiento de la persona, “por todos es convencido”, no que ellos eran profetas sino convencido de pecados donde los pecados son expuestos a la luz del juicio de Dios, “por todos es juzgado”. Indudable que les revelaban el corazón. La predicación no revela públicamente los pecados de una persona sino que lo convence interiormente y ella se da cuenta que el mensaje le viene bien. No ocurre así porque ya no hay necesidad de autentificar la presencia divina dentro del movimiento espritual cristiano. Un “profeta” que se ponga en pie y descubra públicamente la vida de una persona, está obrando fuera de un contexto histórico y teológico; quizás en ocasiones pudiera adivinar algunas cosas pero no es seguro, además no hay garantía que lo que manifieste, suponiendo que fuera cierto, provenga del Espíritu de Dios.

    Exposición 64

    “¿Qué significa esto, hermanos? Que cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene un salmo o una enseñanza o una revelación o una lengua o una interpretación. Todo se haga para la edificación. Si es que alguien habla en una lengua, hablen dos o a lo más tres, y por turno; y uno interprete. Y si acaso no hay intérprete, que guarde silencio en la iglesia y hable a sí mismo y a Dios. Igualmente, los profetas hablen dos o tres, y los demás disciernan. Si algo es revelado a alguno que está sentado, que calle el primero. Porque todos podéis profetizar uno por uno, para que todos aprendan y todos sean exhortados. Además, los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas; porque Dios no es Dios de desorden, sino de paz. Como en todas las iglesias de los santos, las mujeres guarden silencio en las congregaciones; porque no se les permite hablar, sino que estén sujetas, como también lo dice la ley. Si quieren aprender acerca de alguna cosa, pregunten en casa a sus propios maridos; porque a la mujer le es impropio hablar en la congregación. ¿Salió de vosotros la palabra de Dios? ¿O llegó a vosotros solos? Si alguien cree ser profeta, o espiritual, reconozca que lo que os escribo es mandamiento. Pero si alguien lo ignora, él será ignorado. Así que, hermanos míos, anhelad profetizar; y no impidáis hablar en lenguas. Pero hágase todo decentemente y con orden” (14.26-40).

    Desde el v. 26 hasta el final del capítulo el énfasis recae en una palabra, orden; esta palabra la puedes buscar en el último versículo, 40; y el propósito de ella tiene otra palabra significativa, sujeción y la hallarás en el v. 34. Con estas dos palabras en mente podemos partir para comentar el texto. La intención del apóstol es que haya orden en la iglesia, porque todo su pensamiento se desarrolla en relación con la reunión o lo que llamamos culto.

    1. Amado, si miras bien notarás que el apóstol quiere que el culto sea ordenado, los hermanos que hablan en lenguas tienen que someterse a un orden y pueden hablar con una condición, que haya un intérprete que traduzca el mensaje divino, si no hay quien interprete sus lenguas tienen que suspender su ejercicio en los cultos y convertir el don en una práctica privada (v. 28). De esto se desprende que el don no es imprescindible en el culto, que bien puede obviarse sin que se lastime o dañe, y que su provecho bien lo substituye el don de profecía que sirve para enseñar, aprender y exhortar (v. 31). Es una clara indicación de su temporalidad. El fin del culto es la edificación (v. 26).
    Existe también una regulación, no puede ponerse en pie quien lo quiera y comenzar a hablar en lenguas sino que a lo sumo pueden hacerlo tres y por turno (v. 29), para que no haya confusión (v. 33) ni los que entren al culto piensen que están locos (v. 23), o que vuelven locos a los que no pueden soportar tantas personas hablando a la vez. Los profetas también deben seguir las mismas reglas pero tiene el don un propósito de permanencia mucho mayor que las lenguas por su naturaleza misma. El culto de hoy está más simplificado que aquellos aunque básicamente contiene su substancia, la alabanza y la exposición de la palabra de Dios. Un anciano o pastor es quien trae el mensaje del Señor y los demás oyen; la congregación canta himnos y ora con el mismo procedimiento ordenado que exigió Pablo y con su mismo propósito para la edificación. El culto no es una fiesta, su propósito no es el regocijo sino edificarse los unos a los otros, exhortarse los unos a los otros. Un culto así, ordenado, tiene que ser reverente y no necesariamente muerto. La actividad humana, hermano, no debe ser confundida con la presencia del Espíritu; hay tanta vida en la contemplación espiritual, la oración en silencio, como en la alabanza y la plegaria pública. Si un culto ha de estar realmente vivo debe ser lleno con la palabra del Señor y con la oración; y como un resultado de vida en el alma, la alabanza con gracia (Col 3.16,17).
    2. La participación de las mujeres en el culto público trajo desorden por una cuestión importante que la concentra la palabra sujeción (v. 34). Lo que la ley prohíbe es el dominio del hombre por la mujer y ese dominio se ejercita mediante la enseñanza (1 Ti 2.11,12); por eso es que es considerado por el apóstol como algo indecoroso (v. 35) (vergonzoso). Cuando el apóstol dice que le prohíbe a la mujer hablar (v. 34), no quiere decir abrir la boca sino “predicar, enseñar” a los hombres; pero recuerda que no es por la enseñanza en sí sino por el principio de autoridad que es subvertido. Ese principio es desafiado cuando una mujer es elevada al rango de pastor. El cargo de anciano no era exactamente equivalente al de profeta.
    Si tú lees los requisitos para elegir a los ancianos no hay ninguno que diga que reciba la palabra por revelación. Los ancianos ya la conocían. Su trabajo era enseñar, exhortar, con la palabra de Dios (1 Ti 5.17). Una mujer en una posición así de eminencia reta la orientación de la palabra de Dios. Aunque el contexto social hoy ha cambiado desde que Pablo escribió esto, la designación de un anciano es para entregarle el gobierno de la iglesia y la instrucción de la palabra del Señor. Se recurre a las hijas de Felipe que eran profetizas para alegar a favor de la posición pastoral ocupada por una mujer (Hch 21.9); pero hasta donde veo no dice que profetizaban en la iglesia sino que recibían mensajes divinos en el hogar, eran como siete Nuevos Testamentos allí, o siete libros del canon sagrado. Aunque ahora seamos más flexibles en el uso de la mujer en la iglesia por las razones obvias de cambios históricos y culturales, no se le entrega el púlpito por cuestión del principio de autoridad que a él se halla asociado. No es tener a las hermanas en menos, ni discriminarlas sino situarlas en su lugar. Son amadas mucho por sus esposos y hermanos en la fe para menospreciarlas, pero tampoco más que la palabra del Señor para permitirles que sean alzadas por la fuerza a una indecorosa posición exigida por el movimiento feminista moderno.

  2. Humberto Perez
    dic 01, 2008 @ 01:03:47

    Lo siento, me falto decir que quizas seria bueno si ud. camina un poco tambien hacia la posicion de Eduardo, la racional. No porque ud. no sea racional, me refiero a la interpretacion de la Escritura. O sea, un punto medio. Sentir profundo como ud indica y pensar alto como quiere el hermano Eduardo. El nuevo producto seria fenomenal. Muy balanceado. Lleno de mente y corazon. Gracias.

  3. pauloarieu
    dic 01, 2008 @ 01:56:48

    Hermano humberto. Gracias por sus palabras, me alientan na seguri adelante.
    Yo debo crecer mas en el conocimiento, es verdad, pero el lee de teologia refomada solamente y yo leo de todas, y estoy en varios temas profundos al mismo tiempo, el solo se dedica a un solo tema.

    Pero en fin, el es fuerte, si, y muy erudito, es verdad tambien. Yo estoy abierto y he estudiado hermano, pero el asisitir a seminario teologico o estudiar no te hace erudito.

    El tiene mas cpacidad intelctual que yo,no se olvide que el es medico. Yo razono bien, pero no tengo esa capacidad de retener tanta informacion como el, yo retengo los conceptos, pero bueno,no hay pretextos, hay que estudiar mas, lo se y estoy en eso.

    Pero no se olvide que Eudardo no se sale de la traidcion reformada. Mas conocimiento tiene el australiano.

    Y ademas yo no me dedique en estos dias solo al tema de los dones, y nunca lo habia analizado tan profundo, por cierto que habia hehco un trabajo, que publique, pero si bien me ha serivod, no era tan exegetico como el de el.Los reofrmados de por si son ams racionalsitas que los pentecostales, pero yo he ido girando, hacia la teologia reformada en muchos aspectos.

    Tampoco en el blog puedo poner artículos tan profundos,no los lee nadie, yo he estado con el tema de la hermeneutica , para responderle a Eduardo de un viejo debate que aun tneog con el pendiente, y he estado trabajando en esa direcccion, profundiaznado nuevamente en la hermenurtica, peor nadie los lee aca esos artículos, yo solo leo eso nomas.

    Ademas, yo tengo dos blogs, este y otro donde subo noticias cristianas yu seculares y devocionales cristianos
    se llama http://mujercristianaylatina.wordpress.com

    Eso me roba mucho tiempo, pero no he queirod abandonarlo, ya que mi interes es tener un periodico digital, por aora lo llevo yo, hatsa que el Señor me otorgue los medios para poder delegar y que otros escriban los articulos e investiguen y yo me dedique a una sola cosa.

    Respecto a al educacion, me he mordido la lengua mas de una vez para no enojarme, pero se que si me enojo, le daria a el los argumentos que necesita para cancelar mi debate, y mi apologetica quedaria desvirtuada. Ademas, nos tratamos ya desde enero, cuando el estaba en Paris. lo conoci por internet y siempre yo leo sus artículos.

    Se aprende mucho igual con el, al ventaja tambien que el tiene que el va a una iglesia biblcia, yo no.Yo visito una iglesia pentecostal, es carismatica pura, donde el conocimiento es muy poco, pero bueno, ahi es dond eel Señor me quiere, supongoq ue para el dia de mañana colaborar enseñando en este entorno que tanto conocimiento necesita.

    DIos lo bendiga hermano y muchas gracias por su palabras.
    Yo leere su artículo y lo iré añadiendo al curso de dones que estoy dando, para enseñar correctamente este tema.
    Saludos y estoy a su orden.,
    Paulo

  4. Humberto Perez
    dic 01, 2008 @ 18:48:39

    Paulo.
    Pues a mí me pareció, y no lo dudo, que la capacidad intelectual que ud. tiene es bien competitiva, se ve que tiene paciencia de investigador y es amplia; la idea que me da, es un parecer nada más, es que no está mentalmente cerrado aunque parece que su experiencia espiritual es poderosa dentro de su hermenéutica o exégesis y la estira hasta donde los sentimientos pentecostales la lleven, por el cariño y deuda de gratitud que siente por los hermanos de esa denominación. Parece tener un corazón pentecostal y una mente reformada. Y por supuesto que nuestra conversión a Cristo confirma algún aspecto del evangelio, alguna doctrina, pero el evangelio es más que lo que conocemos por experiencia. La trasciende. Es indudable que Eduardo es un hermano culto, médico, y buen cristiano, pero es joven, y seguro que con los años su piedad y ortodoxia reformada se volverá más flexible e inclusiva; pero poniendo a un lado los títulos que colguemos en la pared, los comentarios que ud. le ha hecho están a la altura de cualquier colina universitaria, incluyendo la de Marte, en el antiguo areópago. Nada de adulación esto, es reconocimiento, por eso he disfrutado el debate, porque para mí es precioso leer a dos amantes de la Biblia escudriñarla hasta las jotas y tildes (preposiciones y conjunciones) recordándome aquellos tiempos de la Reforma Protestante o más atrás cuando la doctrina de la divinidad de Cristo era defendida por Atanasio “contra el mundo”.
    Bendiciones,

  5. pauloarieu
    dic 01, 2008 @ 19:44:40

    Humberto Perez :
    Gracias hemrnao. Igual yo se que debo superarme mucho.
    Si, mis experiencias han sido fuertes, y ademas, he visitado mcuhas iglesias de todos los tipos, me faltan los menonitas,nomas.
    Ademas, he estaod en los avivamientos de mi pais cuand ocomenzron con el tema Freidzon, Anacondia.
    Pero aun asi, mucho he cambaido desde esos dias, y mi doctrina giro hacia la teologia reofrmada, a cuasa de haber investigado, pude darme cuentaq que en doctrina, la Teol. reformada se acerca mucho mas al pensamiento biblico.
    La agredezco sus palabras y me siento honrado.
    Muchas gracias
    Cuando me refiero a que Eduardoe s medico, no lo hago pensando en su profesion o su titulo universitario, sino en que la universidad te capacita para almacenar grandes cantidades de informaciuon.
    Peor a mi me falta mucnho crcer aun, en todos los ordenes.
    Saludos.

  6. pauloarieu
    dic 08, 2008 @ 13:04:41

    Humberto perez;:
    Ya le postie su artículo,
    Gracias

  7. jaime ferrini
    abr 09, 2009 @ 14:32:52

    hola gracias por este conocimiento

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