HISTORIA DE LA TEORIA DE LA EVOLUCIÓN

HISTORIA DE LA TEORIA DE LA EVOLUCIÓN 
Por Plinio el Insurrecto


El pensamiento sobre los orígenes y diversidad de la vida es un fenómeno tan antiguo como el ser humano pero, como siempre en la historia del pensamiento, hay que remontarse a los filósofos de la antigua Grecia para encontrar ideas y teorías sobre el origen de la vida basadas en fenómenos naturales y no en principios religiosos o míticos. Sin embargo, aunque estos pensadores griegos estuvieron obsesionados con los orígenes del Universo, de la Tierra, de la vida, de los animales y del ser humano, no prestaron atención a los cambios subsiguientes y, por tanto, a una posible evolución.

Después de la caída del Imperio Romano, una nueva ideología, el cristianismo, se apoderó del pensamiento en occidente. Suprimió la libertad de pensamiento existente anteriormente e impuso el dogma bíblico, que evidentemente no permitía contemplar cambios evolutivos. Más tarde, cuando durante la Edad Media se endureció el cuerpo dogmático del cristianismo, el estancamiento intelectual fue aun más acentuado. La visión del mundo imperante estaba basada en un diseño del universo hasta en sus mínimos detalles por un creador inteligente.

Hasta el siglo dieciocho el concepto de evolución no se abrió camino en las mentes de los pensadores más avanzados. Este periodo coincide a su vez con un periodo de intensas transformaciones sociales que alcanzan su apogeo con la revolución francesa de 1789. El desgaste en las ciencias naturales de la creencia en un mundo estable se correspondió, en el mundo de las ideas políticas, con el cuestionamiento del feudalismo y de las dinastías de inspiración divina. El francés Buffon junto con el sueco Linneo, fueron los naturalistas más destacados del siglo dieciocho. Buffon elevó la historia natural a la categoría de ciencia y ejerció una enorme influencia sobre su desarrollo posterior. Abordó casi todos los problemas a los que se enfrentarían las teorías evolutivas más tarde (concepto de especie, tipos de clasificación, causas de extinción, etc.) pero no acabó de aceptar la posibilidad de evolución. También el gran naturalista sueco Linneo contribuyo a sustentar las teorías evolutivas al desarrollar un sistema de clasificación natural jerárquico, que en su momento forzaría la aceptación del concepto de ascendencia común.

A finales del siglo ilustrado existían una serie de problemas científicos demandando soluciones como el origen de la diversidad biológica, su aparente organización en un sistema natural y la fascinante adaptación de todos los organismos a las condiciones de su medio. Además, estaban planteadas contradicciones con el concepto de la sabiduría y benevolencia del creador como la extinción de especies y los órganos vestigiales. El creacionismo ofrecía soluciones poco satisfactorias a estos problemas. Era solo cuestión de tiempo hasta que algún naturalista tuviera la originalidad y el coraje de proponer una solución en conflicto claro con el dogma imperante. Esa persona fue el biólogo francés Jean Baptiste Lamarck.

Lamarck fue sin duda el primer evolucionista genuino al sustituir un mundo estático por otro dinámico y en cambio permanente, defensor de cambios graduales y de la inmensa edad de la Tierra y promotor de la importancia de la conducta y del ambiente. Sin embargo, Lamarck aceptaba la generación espontánea de los organismos más simples y por eso no percibió una ascendencia común de todos los seres vivos como ramificaciones desde un tronco común. La evolución según Lamarck se produce por adaptación progresiva de cada uno de los individuos de una población a cambios ambientales. Así la variación sería causada por el ambiente mismo (algo totalmente distinto al mecanismo que más tarde propondría Darwin) y estos cambios son transferidos a las siguientes generaciones por la herencia de los caracteres adquiridos en cada generación. El modelo propuesto por Lamarck para explicar cambios evolutivos era complejo, pero los datos actuales no han confirmado su paradigma, aunque recientemente evidencias moleculares parecen sugerir la posibilidad de herencia de ciertas modificaciones inducidas por el ambiente.

A pesar de que Lamarck propuso unos mecanismos para explicar el cambio gradual de las especies, todas las autoridades científicas de la época consiguieron reconciliar estas teorías con un mundo que demostraba la armonía de la naturaleza y la sabiduría del creador. Hasta que el 24 de noviembre de 1859 se publicó un libro que cambiaría la percepción humana de la naturaleza para siempre: “El Origen de las Especies”, de Charles Darwin.

Esta obra, y otras posteriores de Darwin, siguen plenamente vigentes, guían la investigación en un creciente número de especialidades de la biología y están influyendo cada vez más en las ciencias sociales y las humanidades. Una prueba de su vigencia y actualidad es la gran cantidad de detractores que aun sigue atrayendo, algo que una teoría obsoleta raramente consigue. Otra prueba de la peligrosidad para las ideas reaccionarias de la idea básica de Darwin es que los gobernantes de ciertos países islámicos o ciertos estados conservadores de los EEUU continúan poniendo trabas al darwinismo. Lo que más preocupa a los detractores y críticos de la teoría de la evolución por selección natural, es que dicha teoría ha desmontado el artificio científico creado para demostrar un mundo estable y diseñado para el ser humano por un creador inteligente, y ha dejado en su lugar una naturaleza cambiante y caótica dominada por un mecanismo algorítmico de cortas miras, sin previsión ni finalidad alguna, pero implacable e inevitable, lo que Darwin llamó la selección natural. Esto es lo más extraordinario de la obra de Darwin, ya que ofrecía una explicación racional de los mecanismos de la evolución. Lo esencial de este concepto es que pequeñas diferencias aleatorias y hereditarias entre individuos determinan probabilidades diferentes de supervivencia y reproducción (éxito para unos y muerte sin descendencia para otros), y que esa criba natural determina cambios significativos en la forma, tamaño, fuerza, defensas, color, bioquímica y comportamiento de la progenie. Dado que los individuos con menos éxito dejan menos descendencia, las variaciones desfavorables tienden a desaparecer, mientras que las variaciones favorables tienden a persistir y extenderse a toda la población (para más información consultar: http://www.nodo50.org/arevolucionaria/articulos3/aproevolutiva.htm).

Una creencia muy extendida es que el naturalista, también inglés, Alfred Russell Wallace fue el primero en desarrollar la teoría de la selección natural. Esto se debe a que Wallace escribió al propio Darwin en 1858 presentándole sus ideas y pidiéndole comentarios. Y Darwin, que llevaba 20 años acumulando datos para sustentar su teoría, se quedó anonadado ante la coincidencia de ideas. Para que el trabajo callado de Darwin durante dos décadas no fuera menoscabado, en julio de 1858 se presentaron a la vez el artículo de Wallace y un ensayo que Darwin ya había presentado en 1844. De esta manera no se dio prioridad temporal a ninguno de los autores. Pero esto provocó que a continuación Darwin redactará en 9 meses un resumen de su trabajo que fue publicado mucho antes de lo que Darwin hubiera querido: “El Origen de las Especies”. Pero lo que parece claro es que ni Darwin copió nada de Wallace como demuestran sus cuadernos de notas, ni impidió la publicación del artículo de Wallace. Tampoco se podía comparar el artículo breve de Wallace con la obra monumental de acumulación de datos, defensa de argumentos y elaboración teórica que fue el libro de Darwin. El propio Wallace lo reconoció al considerar siempre a Darwin como el principal artífice de la teoría y expresar siempre su profunda admiración por él. Habría que añadir que Wallace nunca llegó a aceptar que la inteligencia humana tuviera un origen evolutivo.

Si la evolución como tal y la evolución por ascendencia común están en la actualidad ampliamente aceptadas por la comunidad científica y hasta por representantes del estamento religioso (Juan Pablo II ha llegado a aceptar cierta evolución recientemente), el carácter gradual de la evolución y el mecanismo de la selección natural siguen encontrando una fuerte resistencia no siempre basada en datos científicos. Las críticas a la selección natural fueron generalizadas desde un principio. En primer lugar la selección natural eliminó la necesidad de un diseñador divino y la existencia de una teología cósmica o finalismo. Contribuyó también a desbancar el esencialismo reinante al mostrar una inmensa variabilidad en la naturaleza y una casi infinita posibilidad de cambios dado un suficiente periodo de tiempo. La dificultad para realizar pruebas experimentales es una crítica muy utilizada, crítica que no se aplica con la misma saña a ciencias como la astronomía o la geología que también son de difícil comprobación experimental. En este tipo de ciencias se pueden formular hipótesis basadas en observaciones, que pueden ser luego comprobadas con nuevas observaciones. Otra fuerte resistencia procede del rechazo generalizado a cualquier base biológica del comportamiento humano bajo el lema “todo en la conducta humana es cultural”, tradición científica errónea en las disciplinas humanistas.

En los ochenta años posteriores a la publicación de “El Origen de las Especies” se produjo una gran diversidad de opiniones entre los biólogos evolucionistas. Pero paradójicamente, en ningún país de Europa se aceptó con tanta facilidad la teoría de la selección natural como en la Rusia anterior a Stalin. Una de las aportaciones más singulares al estudio de la evolución fue la obra “Ayuda Mutua” del anarquista ruso Kropotkin. Este personaje fue el primero en resaltar que la derecha política había hecho demasiado hincapié en el individualismo y la competencia como consecuencias de la selección natural, despreciando las importantes evidencias de cooperación entre animales.

Después de la muerte de Darwin en 1882, los evolucionistas comenzaron a divergir en cuanto a sus conceptos. Por un lado los embriólogos, fisiólogos y genetistas, enfocaron el problema de los cambios evolutivos sin tener en cuenta el problema de la diversidad de especies y la variación geográfica, que eran el foco de atención de zoólogos, botánicos y paleontólogos. Unos estudiaban células y genes, mientras los otros trataban poblaciones, especies, y taxones superiores. Una barrera de comunicación se empezó ha establecer entre estas dos tradiciones científicas que dio lugar a la síntesis neo-darwinista entre 1936 y 1947. Este consenso entre las diversas ramas de la biología se basa en dos conclusiones: que la evolución es gradual y puede ser explicada por la selección natural actuando sobre pequeños cambios genéticos y su recombinación, y que considerando las especies como conjuntos de poblaciones reproductivamente aisladas entre sí y analizando su ecología se podía explicar el origen de la diversidad biológica como consistente con los mecanismos genéticos conocidos y con las evidencias de los naturalistas.

Después de la síntesis evolutiva, y especialmente en las últimas décadas, ha habido una autentica explosión de estudios con relevancia evolutiva en temas que van desde la conducta animal y las interacciones ecológicas hasta la antropología y la psicología. Una rama nueva de la biología, la biología molecular, experimentó un rápido crecimiento a partir del descubrimiento de la estructura del ADN en 1953. Dos conclusiones del darwinismo fueron confirmadas por la biología molecular: que todos los organismos vivos compartimos el mismo código genético (ascendencia común de todos los seres vivos) y que cambios en las proteínas no afectan al ADN (imposibilidad de herencia de caracteres adquiridos). Sin embargo, descubrimientos recientes están haciendo tambalearse esta última conclusión. La posibilidad de que el ambiente pueda afectar directamente a la herencia de los organismos empieza a abrirse camino, reivindicando en parte a algunas ideas de Lamarck. Esta variación influida por el ambiente y, por tanto, no azarosa se vería posteriormente sometida a los procesos selectivos, lo que ampliaría el campo de la selección natural darwinista. También permitiría tasas evolutivas más rápidas. Es este sin duda uno de los enfoques más novedosos en la biología evolutiva actual y al que se debe prestar una especial atención en los próximos años.

Sin embargo, parece dudoso que se modifique sustancialmente en el futuro la visión darwinista sobre la importancia de la selección natural como proceso productor de adaptación y de diversificación. Los debates abiertos actualmente demuestran que la biología evolutiva está bien viva y goza de buena salud.

No existe “a priori” incompatibilidad entre Darwin y la Biblia

No existe “a priori” incompatibilidad entre Darwin y la Biblia,aclaró el presidente del Consejo Pontificio para la Cultura, en Ciudad Del Vaticano, el miércoles 17 de septiembre del 2008.

No existe “a priori” incompatibilidad entre las tesis de Charles Darwin y la Biblia, asegura el presidente del Consejo Pontificio para la Cultura, el arzobispo Gianfranco Ravasi.

El prelado italiano, que es también presidente de la Comisión Pontificia de los Bienes Culturales, habló de la figura del biólogo británico que enunció la teoría de la evolución al presentar un congreso internacional que se celebrará en Roma del 3 al 7 de marzo.

El simposio, que tendrá como tema “Evolución biológica: hechos y teorías. Una valoración crítica 150 años después de ‘El origen de las especies'”, reunirá en Roma a filósofos, teólogos y científicos de renombre internacional.

En el encuentro con los periodistas, este 16 de septiembre, monseñor Ravasi quiso “confirmar que no existe incompatibilidad a priori entre las teorías de la evolución con el mensaje de la Biblia y de la teología”.

Según recordó, Darwin “nunca fue condenado, ‘El origen de las especies’ no está en el Índice (de libros prohibidos, ndt.), pero sobre todo hay pronunciamientos muy significativos en relación con la evolución por parte del mismo Magisterio eclesial”.

El congreso, según dijo Ravasi, será interesante pues busca crear un diálogo entre filosofía, teología y ciencia. Fue presentado en la Oficina de Información de la Santa Sede y forma parte del proyecto STOQ (Science, Theology and the Ontological Quest, Ciencia, Teología e Investigación Ontológica)

El congreso ha sido organizado conjuntamente por la Pontificia Universidad Gregoriana (Roma) y por la Universidad de Notre Dame (Indiana, EE.UU.), bajo el patrocinio del Pontificio Consejo de la Cultura en el ámbito del proyecto STOQ (Science, Theology and the Ontological Quest) (Ciencia, Teología e Investigación Ontológica).

Este proyecto busca crear un puente filosófico entre ciencia y teología a través de programas de estudio, cursos universitarios, ciclos de conferencias, publicaciones científicas, etc. Forman parte del mismo universidades pontificias de Roma y algunos de los mayores científicos del mundo.

El congreso sobre la evolución, en concreto, es organizado por la Universidad Pontificia Gregoriana de roma y por la Notre Dame University de los Estados Unidos, con el patrocinio del Consejo Pontificio de la Cultura.

Monseñor Ravasi recordó dos pronunciamentos históricos sobre la evolución del Magisterio pontificio: la encíclica Humani Generis de Pío XII, del 12 Agosto 1950, y el Mensaje de Juan Pablo II a la Plenaria de la Academia Pontificia de Ciencias, del 22 de octubre de 1996.

Monseñor Ravasi explicó que el congreso busca afrontar el debate con tres actitudes básicas: ante todo investigación seria –que supere los lugares comunes–, humildad y optimismo.

El arzobispo explicó que teólogos, filósofos y científicos se mueven en “terrenos diferentes”, pero “lo importante es que la línea de demarcación no se convierta en una ‘muralla china’ en un ‘telón de acero’, desde el que se mira al otro con desprecio”.

“La distinción”, advirtió “no es separación”. “¡La distinción es necesaria!”

“Por tanto –aclaró–, hace falta un acto de humildad también por parte del teólogo que debe escuchar y aprender; por otro lado, hace falta superar la arrogancia de algunos científicos que abofetean a quien tiene fe y que consideran la fe y la teología como una herencia de un paleolítico intelectual”.

En la rueda de prensa intervinieron además el padre Marc Leclerc, S.I., profesor de Filosofía de la Naturaleza, Pontificia Universidad Gregoriana; Gennaro Auletta, director científico del proyecto STOQ y profesor de Filosofía de la Ciencia, Pontificia Universidad Gregoriana y Alessandro Minelli, profesor de Zoología, Universidad de Padua (Italia).

El padre Leclerc constató que “el debate sobre la teoría de la evolución cada vez es más encendido, tanto en el ámbito cristiano como en el estrictamente evolucionista”.

El sacerdote jesuita, al explicar los motivos que han llevado a la convocación del congreso, en este contexto, “pensamos que nuestro deber es tratar de esclarecer algunos puntos, ya que científicos, filósofos y teólogos cristianos, están directamente implicados en el debate, junto con colegas de otras confesiones o aconfesionales”.

“Se trata de suscitar un amplio intercambio de opiniones desde el punto de vista racional, para favorecer un diálogo fecundo entre expertos de ámbitos diversos; la Iglesia está profundamente interesada en este diálogo, respetando plenamente el campo de cada uno”, concluyó.

Fuentes:

 

Asesinan a Pastor Evangélico: Pedía calma de rodillas con la Biblia en su pecho

 

Asesinan a Pastor Evangélico: Pedía calma de rodillas con la Biblia en su pecho

Miércoles 24 de Septiembre de 2008
Policial | Venezuela | (NoticiaCristiana.com) 

Aarón Ortega Rodríguez, falleció tras recibir un disparo en la cabeza en confuso incidente con reclusos dentro del Internado Judicial de La Planta en Venezuela.

Los reclusos del Internado Judicial de La Planta exigen a las autoridades que sea aclarada la circunstancia en que fue asesinado el pastor evangélico del pabellón número uno, Aarón Ortega Rodríguez, quien falleció tras recibir un disparo en la cabeza mientras que otros seis reos resultaron heridos.

Los familiares de los internos sostienen que los sucesos ocurrieron luego de finalizar la visita y la Guardia Nacional realizaba el acostumbrado pase de lista y número. Dijeron que en ese momento se produjo una discusión. Inicialmente se atribuyó la muerte a un motín, pero los internos responsabilizan a funcionarios de la Guardia Nacional.

Algunos testigos informaron a sus parientes que el pastor evangélico de 29 años de edad incluso se arrodilló y con la Biblia en su pecho pidió calma. No obstante, recibió un disparo en la cabeza. Dijeron que a la víctima le faltaban dos meses para salir en libertad.

Por ello los reclusos de distintos pabellones exigieron que se castigue a los responsables y que los remitan a su comando. De lo contrario están dispuestos a iniciar un conflicto. Los internos heridos fueron atendidos en el hospital Periférico de Catia y posteriormente remitidos al internado judicial. Las actividades fueron restringidas. Funcionarios de la subdelegación El Paraíso del Cicpc investigan el caso.

El sueño americano para los hispanos se encuentra bajo amenaza

 

El sueño americano para los hispanos se encuentra bajo amenaza

Miércoles 24 de Septiembre de 2008
Sociedad
Estados Unidos

La crisis bancaria actual, los embargos y ejecuciones de hipoteca, la inseguridad laboral, y el alza desmedida de alimentos y combustibles amenazan el porvenir financiero de un gran número de familias hispanas.

(NoticiaCristiana.com) El sueño americano para los hispanos se encuentra bajo amenaza:

El 90% de los trabajos que se perdieron en la industria de la construcción, fue entre los hispanos inmigrantes.

46 % de los préstamos hipotecarios hechos a hispanos en el 2006 fueron a altas tasas de interés versus 18% para los blancos no hispanos.

El desempleo entre hispanos llego al 7.3% en marzo (1.6 millones de personas), comparado con el 5% de la población en general.

Sin duda esta realidad tiene un fuerte impacto emocional más allá del económico. Para ayudar a la comunidad latina a enfrentar esta situación y a navegar el sistema financiero norteamericano, Louis Barajas, el famoso Planificador Financiero, está disponible para hablar de:

- Cómo cambiar la forma en que usted piensa sobre su situación económica
– Cómo empezar a valorar la vida y el trabajo potenciando valores personales
– Cuál es la importancia del dinero en su vida
cómo la auto confianza lo puede ayudar a lidiar con el estrés y conflictos económicos.
– Cómo encontrar el balance entre la vida personal y laboral
– Cómo manejar el estrés emocional y psicológico generados por las dificultades económicas

Sobre Louis Barajas
Louis Barajas es un escritor best-seller, conferencista y planificador financiero con una filosofía que promueve una conexión objetiva y sana entre la gente y el dinero. Esta filosofía es la base para generar éxito en la vida de los individuos y en sus comunidades.

Louis Barajas es también el autor de El Camino a la Grandeza Financiera y de Microempresa, Megavida. Barajas ha sido columnista y colaborador para periódicos como el Houston Chronicle, Miami Herald, y La Opinión y fue el experto comentarista sobre pequeñas empresas para el sitio web AOL Latino del 2004 hasta el 2006. Su último libro, Agotado, Agobiado y Mal Pagado (publicado por Grupo Nelson), estará disponible en puntos de venta a partir de septiembre 30 de 2008.

En el libro Agotado, Agobiado y Mal Pagado, Louis Barajas ofrece las herramientas necesarias para vivir una vida completa, compartir con la familia, y vivir el sueño americano. Es un libro esencial para todos en este momento tan complejo de la economía nacional y global.

 


“La Sagrada Escritura es esencial para conocer a Cristo” (II)

“La Sagrada Escritura es esencial para conocer a Cristo” (II)

Entrevista al cardenal jesuita Albert Vanhoye
ROMA, miércoles 24 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- “La Sagrada Escritura es esencial para conocer a Cristo”, explica en esta entrevista el cardenal Albert Vanhoye, uno de los biblistas contemporáneos más reconocidos en el mundo, cuando faltan pocos días para el próximo Sínodo de los Obispos.

El cardenal Vanhoye, jesuita, antiguo rector del Instituto Bíblico Pontificio y antiguo secretario de la Comisión Bíblica Pontificia, fue creado cardenal por Benedicto XVI en el Consistorio del 24 de marzo de 2006 como reconocimiento a una vida de servicio a la Iglesia en el campo de la exégesis bíblica.

El mismo Papa lo nombró miembro del próximo Sínodo de los Obispos del mundo, que se celebrará en Roma en octubre sobre “La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia”.

En esta entrevista concedida a Zenit, explica lo que es para él la Biblia y lo que espera de la citada asamblea mundial de obispos. La primera parte se publicó en el servicio de ayer.

–El Sínodo se ocupará también del tema de la predicación de la Palabra de Dios, sobre todo en la liturgia. Según su experiencia, ¿cuáles son los elementos esenciales a tener en cuenta en las homilías?

–Cardenal Vanhoye: Las homilías deben ser fruto de la Lectio Divina, cuya práctica puede variar, pero las homilías deben verdaderamente dar a los fieles un contacto concreto con la Palabra de Dios, por tanto explicar bien claramente su alcance inmediato y luego seguir con la aplicación a la vida. Una homilía no puede nunca ser sólo teórica. Debe tener una fuerza penetrante en la vida. Por tanto, hay que partir bien del texto y luego aplicarlo a la vida espiritual.

Hay que decir que, para la predicación, es útil también usar los ejemplos de los santos. Porque los santos ayudan a la gente a acoger algunos aspectos de los textos bíblicos que podrían quedar un poco lejanos. Los santos, en cambio, ponen los textos bíblicos más al alcance de los fieles.

Está claro que el espíritu de infancia espiritual, por ejemplo, que pide Jesús en los Evangelios -“Si no os hacéis como niños, no entraréis en el Reino de los Cielos (Mat 18, 3)”–, lo comprende mejor la gente si toma a santa Teresa del Niño Jesús como modelo. O, por lo que se refiere a la caridad hacia los pobres, la madre Teresa de Calcuta es un ejemplo que estimula a la gente a comprender que verdaderamente la caridad se dirige a los más necesitados, que no podemos estar unidos a Cristo si no estamos abiertos a esta caridad.

Por otra parte, la madre Teresa puso muy bien en conexión la oración, la unión con Cristo y la caridad. Su vida estaba alimentada por una oración muy profunda, una vida espiritual exigente, a veces incluso dolorosa. Por tanto, los ejemplos son útiles pero deben usarse unidos a los textos bíblicos porque los santos lo son para dar testimonio de esos textos.

–El Sínodo está suscitando y suscitará un renovado interés por la Biblia. ¿Qué itinerario sugeriría a un fiel que quiere conocer mejor la Palabra de Dios?

–Cardenal Vanhoye: Para un cristiano, está claro que debe empezar por el Evangelio. Tomar un Evangelio, profundizar en él con la meditación, la oración, aplicarlo a la propia vida. Esto es lo primero y esencial.

Pero el Evangelio mismo remite al Antiguo Testamento. Jesús es el mesías prometido. Por tanto, es útil leer los textos proféticos, especialmente los que son mesiánicos. Los salmos son útiles para la oración pero hay que decir que no siempre tienen el espíritu evangélico. Por tanto, hay que hacer una distinción. Algunos salmos llenos de imprecaciones contra los enemigos están muy lejos del precepto de Jesús de amar a los enemigos y de rezar por ellos. Está claro que un fiel necesita ayudas que le presenten los textos y los pongan al alcance de su inteligencia, de su capacidad de comprender y vivir.

Luego, en los Evangelios naturalmente hay una diferencia entre los sinópticos y el Evangelio de Juan. El Evangelio más interesante a primera vista para un fiel es el de Marcos, que es muy vivaz, cuenta los milagros de modo detallado, etc. El Evangelio de Mateo nos da una enseñanza más rica y, por tanto, hay que volver siempre a él para estar llenos de espíritu evangélico. Por otra parte, el Evangelio de Juan ahonda la fe de modo maravilloso. Hay que meditar verdaderamente el Evangelio de Juan, acogerlo con espíritu de fe y de amor por el Señor.

También Lucas es muy interesante. Es el Evangelio del discípulo. Sería posible empezar también con el Evangelio de Lucas que se interesa más en la relación del discípulo con el Señor Jesús. Los grandes discursos de Mateo, en el Evangelio de Lucas, están divididos. Las bienaventuranzas, en lugar de estar expresadas en tercera persona, se dirigen directamente a los discípulos: “Bienaventurados vosotros los pobres…”. Este es un ejemplo. Lucas se relaciona con Jesús de una manera muy delicada, especialmente en el relato de la Pasión. Allí se ve muy bien su amor delicado por el Señor; por el modo en que atenúa las cosas más crueles, más ofensivas.

–Los salmos pueden parecer a los jóvenes sacerdotes un poco lejanos de su realidad concreta. ¿Qué consejo podría darles para obtener mayor provecho de la oración de la Liturgia de las Horas?

–Cardenal Vanhoye: Aconsejaría buscar un comentario apropiado, es decir en profundidad, no sólo filológico o histórico-crítico, sino un comentario que destaque el contenido espiritual de los salmos. Porque está claro que los salmos contienen una riqueza maravillosa desde el punto de vista espiritual: el sentido de adoración, de confianza en Dios, de unión con Dios en la oración, en la vida. Hay en los salmos aspiraciones espirituales muy bellas y muy fuertes.

Por otra parte, San Ambrosio decía que el salterio es como el resumen de todo el Antiguo Testamento porque hay también salmos históricos, sapienciales, de acogida de la ley del Señor, etc.

Tras el Concilio, se ha facilitado la aplicación de los salmos a la vida cristiana con la omisión de las cosas más lejanas al Evangelio. Algo necesario, me parece, porque un cristiano, por ejemplo, no puede desear que los hijos de sus perseguidores sean aplastados, como dice el salmo de los exiliados. Este salmo expresa un afecto muy profundo y tierno por Jerusalén pero acaba con un augurio muy cruel contra los enemigos. Me parece oportuno y útil, desde el punto de vista de la palabra de Dios, omitir cosas que han sido corregidas por Jesús.

–El Sínodo se ocupará también de la Sagrada Escritura en el contexto del ecumenismo. ¿Usted ha tenido alguna experiencia de trabajo, estudio, oración en este campo?

–Cardenal Vanhoye: Colaboré en la traducción ecuménica francesa, un proyecto suscitado por el Concilio muy fecundo desde el punto de vista ecuménico. Se ha constatado que la Biblia es verdaderamente un terreno de unidad. Naturalmente, hay textos bíblicos que han dado motivo a diferencias de opinión muy fuertes. Pero tenemos muchas cosas en común y debemos aprovecharlas.

El Sínodo tendrá también este aspecto de apertura ecuménica. Está claro que si el protestante sigue el ‘Sola Scriptura’ de Lutero no está en la corriente de la Tradición. Hay una dificultad. Pero, por otra parte, los católicos tenían tendencia a no meditar mucho la Biblia y estar más atentos a los dogmas y las devociones. Por tanto, la atención dada a la Palabra de Dios escrita es ciertamente un lazo muy fuerte que nos acerca unos a otros en una acogida común.

–Usted ha conocido y enseñado a muchos exegetas. ¿Cómo es posible evitar que la Biblia se convierta en un mero objeto de estudio, separado de la propia vida espiritual, del que se pueden extraer conclusiones que pueden poner en duda las verdades de la fe?

–Cardenal Vanhoye: Me parece que el remedio principal es la meditación de los textos bíblicos, con una actitud de fe y de oración. Los exegetas no se pueden contentar con estudiar los textos. Deben meditarlos en un ambiente de búsqueda del Señor y de unión con El, y conscientes siempre de que sólo Cristo da toda la riqueza de la Escritura inspirada; que es El quien abre plenamente nuestras mentes a la inteligencia de la Escritura, como dice el Evangelio de Lucas al final.

Por tanto, el remedio es, diría, la oración, entendida como meditación que busca la unión con el Señor, la acogida de su luz, la acogida de su amor. Sólo esto puede preservar del peligro de una actitud racionalista y esterilizadora, que puede convertirse en un obstáculo para la vida de los fieles.

–¿Cuáles son sus expectativas sobre el Sínodo? ¿Tendrá alguna influencia también en los estudios bíblicos?

–Cardenal Vanhoye: No estoy seguro de que el Sínodo pueda influir mucho en los estudios exegéticos en el sentido de que tenga una perspectiva pastoral. Es una perspectiva que ciertamente entra también en la explicación de los textos bíblicos, pero la exégesis es una investigación científica en profundidad, desde un punto de vista que no es directamente pastoral. Del Sínodo podemos seguramente esperar indicaciones muy fecundas para un mayor conocimiento de la Biblia, una mayor acogida de la Biblia en la vida de las comunidades cristianas y en la vida espiritual de las personas.

Por otra parte, hay también un interés ecuménico, que está directamente expresado en el ‘Instrumentum laboris’. Se puede esperar un acercamiento aún mayor de las diversas confesiones cristianas, gracias a esta acogida de la Palabra de Dios escrita.

El ‘Instrumentum laboris’ deja entender que el Sínodo se interesará especialmente por la Palabra de Dios escrita, aunque amplíe su perspectiva. Dice que la Palabra de Dios es Cristo y, por tanto, dice que el fin del Sínodo es dar a conocer mejor a Cristo. Esto me parece verdad como fin último pero el fin más directo será evidentemente atraer la atención sobre la necesidad de un contacto más fuerte y más profundo de todos los componentes de la Iglesia con la Palabra de Dios escrita.

Naturalmente, la Palabra escrita debe volver a ser viva, y no un texto muerto; y para que vuelva a ser viva tiene que inscribirse en la corriente viva de la Tradición, y también de la predicación y de la vida de la Iglesia.

Por Lucas Teixeira L.C., traducido del italiano por Nieves San Martín

La señal de Jonás

La señal de Jonás

“Una raza mala y adúltera pide una señal:no le será dada otra que la señal de Jonás.”(Mat.12, 39)

Así les contestó Nuestro Señor a los escribas y fariseos cuando éstos le pidieron una señal que acreditara su autoridad para hacer las obras que hacía y lo que enseñaba.

Primero, les llama “raza mala”, poniendo al descubierto los verdaderos pensamientos de sus corazones, las reales intenciones de su pedido. Les llama “raza”, porque constituyen en sí mismos una especie de hombres: los hombres que han hecho de la religión una especie de poder sobre los demás hombres y un privilegio especial de superioridad. Son los que usan la religión para exigir a los hombres pesadas cargas morales y aún materiales que ellos no moverían ni con un solo dedo. (Mat.23, 4) Son los hombres que convierten a la religión en una cosa puramente exterior, en un legalismo afincado en solo la letra, vaciándola del espíritu que le da vida. Son verdaderos “sepulcros blanqueados”, como les llamó Cristo. Muy hermoseados y correctos por fuera pero llenos de podredumbre y huesos de muertos por dentro. (Mat.23, 27) Son los hipócritas, los que fingen la santidad que no tienen para ocultar la realidad de su perversidad.

Les llama “mala” porque ese requerimiento no brota de ellos por una sana y recta intención de conocer la verdad y despejar sus dudas, sino que esconden una trampa: hacer caer a Jesús en algún tropiezo ante el pueblo y desacreditarlo; hacerlo caer en un tropiezo que les diera, a ellos mismos, definitivamente, la ocasión de la condena que ya abrigaban en sus corazones llenos de envidia. -“¿Qué haremos? Porque este hombre hace muchos milagros. Si le dejamos continuar, todo el mundo va a creer en él.”- (Jn. 11,47-48) “Debemos hacer algo pronto o ¿qué será de nosotros?”- Se dirían entre ellos.

Pero ¿es que ellos no esperaban al Mesías prometido? ¿No conocían ellos las Escrituras y las profecías?…

“Erráis, por no entender las Escrituras ni el poder de Dios”- (Mat. 22,29) Les había dicho Cristo en una ocasión, poniendo al descubierto su falsa sabiduría y su real ignorancia de las cosas de Dios. Porque conocer la letra de la Escritura no es conocer la escritura. Conocer la Escritura es guardarla y meditarla en el corazón, entendiendo por corazón no un mero sentimentalismo, sino el centro y lo más profundo de nuestro ser.

Y, para ello, se necesitaba lo que Nuestro Señor llamó la limpieza del corazón. “Bienaventurados los de corazón puro, porque ellos verán a Dios”-(Mat.5, 8) y, también: “Del tesoro de su corazón saca el hombre lo malo y lo bueno” es decir, lo que atesora el hombre como lo más valioso para su vida y lo entierra y almacena en lo más profundo de su ser, de allí, brotarán los pensamientos y las acciones que irán modelando su vida. “Porque allí donde está tu tesoro, allí también estará tu corazón.” (Mat. 6,21) Puede el hombre no ser totalmente consciente de lo que guarda en sí como oro, como realmente valioso para él. Porque sabemos los hombres disfrazar muy bien las cosas, sabemos los hombres engañarnos a nosotros mismos y guardar como valioso lo que intuimos nos quema como un veneno. Y esa ponzoña que guardamos es la que nos enceguece como castigo y consecuencia natural de nuestras malicias. La que nos enceguece ante lo que sería nuestro verdadero bien, ante el verdadero tesoro, cuando le hallamos. Es la ceguera que endureció el corazón del faraón ante Moisés, es la ceguera de los maestros de Israel ante el Cristo. Es la religión corrompida. La “adúltera”, que dice la Escritura. La prostituta. La que se acuesta con los poderes del mundo. Los jefes religiosos de Israel estaban corrompidos también con la ambición del poder temporal que creían les daría el Mesías que ellos esperaban. ¿Quién es este hombre que aparece ante ellos predicándoles un reino de Dios ante todo interior y espiritual, y en donde lo temporal es presentado como una mera añadidura?

Seguramente ellos serían los elegidos del Mesías para reinar con él, pues ellos eran los maestros de Israel, los custodios e intérpretes de la Ley. ¿Quién era este hijo de un carpintero que ellos mismos conocían, para enseñarles algo a ellos? ¿Qué autoridad tenía? Es verdad que no dejaba de asombrarles su manifiesta ciencia cuando comentaba las Escrituras y los profetas en las sinagogas, pero les irritaba ver cómo todos se embelezaban con sus dichos y como sabía dejarlos mudos, a ellos mismos, con sus respuestas. Él les hablaba a ellos, los sabios de Israel, como si no fuesen nada. Es más, les echaba en cara hasta sus pecados más ocultos, humillándoles ante el populacho. No se dirigía a ellos con el respeto que se merecían y, además, cosa inaudita, se dirigía al populacho ignorante con una deferencia indigna de un verdadero rabí. Y, algo peor aún, hablaba y comía con los publicanos y los pecadores aparentemente ciego para reconocerlos. ¿Qué clase de maestro era en realidad? Y lo más inaudito de todo: hacerse Hijo de Dios. ¿Era un borracho? ¿Un loco? ¿Un endemoniado? Un blasfemo, eso es lo que era. Y esas “curaciones” y milagros, por obra de Beelzebul, príncipe de los demonios, los hacía.

Este hombre, por un lado, no dejaba de desconcertarles e intrigarles y, por el otro, crecía en ellos la envidia y el odio contra él viendo como le seguían todos. Por eso: “Dinos ¿con qué autoridad haces estas cosas? ¿Qué dices de ti mismo? ¿Qué señal nos das?” (Mat. 21,23)

“Una raza mala y adúltera pide una señal: No le será dada otra que la señal de Jonás.”

La señal de Jonás era su propia resurrección. 
Sin embargo los judíos no creyeron a esa señal. Esa señal que, como jefes de Israel, se apresuraron a negar y a desmentir. He aquí un misterio. La única señal que les promete dar Nuestro Señor fracasa en ellos. La tapan. La ocultan. La niegan. No quieren verla. No.
Yo me pregunto si esa señal sigue vigente aún hoy para los judíos después de más de veinte siglos. Si esa señal que era, es aún hoy. Pues está profetizado por Cristo mismo la conversión de los judíos antes del fin de los tiempos, tal vez, después de haber aceptado al anticristo como el Mesías esperado. -“Si otro viniere en su propio nombre, ¡a ese lo recibiréis!”- (Jn. 5,43) Y después de haberse apartado de éste, rechazándolo. Al menos, una parte del pueblo judío, tal vez, una parte notable o más o menos importante de él. Algunos lo refieren a “un pequeño resto”, que dice Isaías. Pequeño resto que le siguió en su primera venida. (Rom. 11,5)

Pero “la señal de Jonás” ¿sigue vigente aún después de más de veinte siglos? Es decir, la resurrección de Jesucristo ¿se hará patente, de algún modo, otra vez, antes del fin de los tiempos, especialmente para los judíos? ¿Podrá tener algo que ver con esto la Sábana Santa? Decimos esto porque la Santa Síndone fue por casi dos mil años una Santa Reliquia, pero recién hoy es, ante todo y por primera vez de un modo asombroso, un milagro en sí misma y el testimonio de un milagro mayor aún: la Resurrección de Jesús el Cristo. Los estudios más recientes y con los instrumentos que jamás el hombre poseyó hasta hoy, no hacen más que confirmar el hecho de que la imagen impresa en el Santo Sudario es “acheïropoïetos”, es decir: “no hecha por manos de hombres”. Su origen está fuera de las posibilidades humanas actuales y, con mayor razón, de la época comprobada de su origen.

Pero, como ocasión próxima de la conversión del pueblo judío, cabe también el suponer alguna otra cosa o hecho notable – que hoy ni siquiera podamos imaginar o pensar – el que sea la ocasión para algunos, o muchos judíos, de enfrentarse nuevamente al hecho de la resurrección de Cristo. ¿O se dará esta conversión solamente por una penosa travesía, a través del mar oscuro de la fe, hasta arribar a la orilla de la luz, a la verdadera Tierra Prometida? ¿O, el mismo anticristo, paradójicamente, será ocasión del redescubrimiento de Aquél que sus padres desecharon y mataron como piedra de escándalo? Aquél de quien dijeran –“Caiga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos” (Mat. 27,25) – cosa que, la historia es testigo, no ha dejado de suceder.

“Por eso os digo, ya no me volveréis a ver, hasta que digáis: ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!” (Mat.23, 39)

“Porque así como Jonás estuvo tres días en el vientre del pez tres días y tres noches, así también el Hijo del hombre estará en el vientre de la tierra tres días y tres noches. Los ninivitas se levantarán, en el día del juicio, con esta raza y la condenarán, porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás; ahora bien, hay aquí más que Jonás.”(Mat.12, 40-41)

“Pero el Hijo del hombre, cuando vuelva, ¿hallará por ventura la fe sobre la tierra?” (Luc. 18, 8)

La segunda venida de Nuestro Señor, parece, se asemejará de alguna manera a la primera, como el tipo al antitipo, y hallará otra vez a la sinagoga corrompida, es decir a su Iglesia, no ciertamente aquella Iglesia pura, sin mancha y sin arruga, por la cual rezó Cristo para que no caiga, a pesar de los zamarreos del demonio, sino aquella otra Iglesia que se aparece ante el mundo con vestiduras de cordero pero que se acuesta con los reyes de la tierra y se une a ellos como otro lobo, una falsa Iglesia que usurpa el lugar santo, es decir, el lugar que le corresponde a la verdadera esposa de Cristo, “la abominación de la desolación en el lugar santo”. Y, así como estaba corrompida la sinagoga a tal punto que se hallaba ciega para reconocer al Mesías y a las señales de los tiempos y las profecías, del mismo modo esa nueva y falsa Iglesia que usurpa con otro “evangelio” a la verdadera, será ciega ante lo divino, y se repetirá esta historia. El mundo estará ciego y andarán las muchedumbres como ovejas sin pastor, pues no habrá ya buenos pastores, sino unos pocos que apacentarán al pequeño rebaño fiel, otra vez, “el pequeño resto”. “Allí donde esté el cuerpo, allí se reunirán las águilas”. (Mat. 24,28) Allí en dónde esté el verdadero cuerpo y la verdadera sangre de Cristo, allí se reunirán sus fieles.

“Cuántas veces quise reunir a tus hijos, como la gallina reúne a sus pollitos debajo de sus alas y no quisiste”… (Mat. 23, 37) “Vino a lo suyo y los suyos no le recibieron”. (Jn. 1,11) El amor no correspondido. El amor de Cristo. La pena de Cristo.

“El Señor se tarda en venir”… (Mat. 24, 48)
“Una raza mala y adúltera pide una señal”…
“El Señor se tarda en venir”…Pero…
“La venida del Hijo del hombre será como un relámpago.” (Mat. 24, 27)

Ariel Marthe
http://www.statveritas.com.ar/Espiritualidad/La%20senal%20de%20Jonas.htm

La Santificación Es La Prueba De Que Hemos Sido Elegidos

La Santificación Es La Prueba De Que Hemos Sido Elegidos

24 Sep 2008

J.C. Ryle escribe un pequeño artículo acerca de la santificación. En él dice lo siguiente,

Los nombres y el número de los elegidos son secretos que Dios en su sabiduría no ha revelado al hombre. No nos ha sido dado en este mundo el hojear el libro de la vida para ver si nuestros nombres se encuentran en él. Pero hay una cosa plenamente clara en lo que a la elección concierne: los elegidos se conocen y se distinguen por sus vidas santas. Expresamente se nos dice en las Escrituras que son “elegidos… en santificación del Espíritu…” “escogidos… para salvación, mediante la santificación por el Espíritu…” “… los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo…” “… nos escogió… antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos…”. De ahí que cuando Pablo vio “la obra de fe” y el “trabajo de amor” y “la esperanza” paciente de los creyentes de Tesalónica, podía concluir: “Porque conocemos, hermanos amados de Dios, vuestra elección” (1 P. 1.2; 2 Ts. 2.13; Ro. 8.29; Ef. 1.4; 1Ts.1.3-4).

Si alguien se gloría de ser uno de los elegidos de Dios y, habitualmente y a sabiendas, vive en pecado, en realidad se engaña a sí mismo, y su actitud viene a ser una perversa injuria a Dios. Naturalmente, es difícil conocer lo que una persona es en realidad, pues muchos de los que muestran apariencia de religiosidad, en el fondo no son más que empedernidos hipócritas. De todos modos podemos estar seguros de que, si no hay evidencias de santificación, no hay elección para salvación.”

sujetosalaroca.com

Hawking: “La ciencia no deja mucho espacio ni para milagros ni para Dios”

Hawking: “La ciencia no deja mucho espacio ni para milagros ni para Dios”

24.09.08 | Periodistadigital.com

(PD)-. El científico Stephen Hawking, divulgador y cosmólogo conocido por su trabajo en el campo de los agujeros negros, ha afirmado que las leyes en las que se basa la ciencia para explicar el origen del Universo “no dejan mucho espacio ni para milagros ni para Dios”.

Hawking, profesor de física teórica de la universidad británica de Cambridge, ha indicado que

“La ciencia está dando cada vez más respuestas a preguntas que solían ser dominio de la religión”.

También ha apuntado que

“Observaciones recientes de supernovas lejanas sugieren que la energía oscura está de hecho provocando una aceleración de la tasa de expansión del Universo”.

Respecto al gigantesco experimento que se lleva a cabo en el Laboratorio europeo de partículas (CERN) en Ginebra, Hawking ha recordado que ha apostado cien dólares a que no se logrará demostrar la veracidad de la teoría desarrollada por el físico escocés Peter Higgs sobre la forma de las partículas para adquirir masa, demostración que permitiría descifrar la clave del misterio de la formación del Universo.

“Creo que será mucho más interesante que no se encuentre el Higgs. Nos mostraría que algo está mal y que necesitamos volver a pensar sobre ello”.

Aunque si ha afirmado que tanto ese experimento como los programas de carácter espacial son “vitales si la raza humana no quiere hacer el ridículo y, eventualmente, perecer”.

Respecto a los temores que el experimento del gran colisionar de hadrones (en inglés LHC) levanta acerca de una catástrofe, no ha descartado que éste pueda producir un “microagujero negro”, aunque lo ha considerado “improbable“.

Ha señalado que en tal caso “simplemente se evaporaría de nuevo, produciendo un patrón característico de partículas”.

EL FUTURO EN EL ESPACIO

Hawking, que se ha declarado admirador de Galileo y Einstein, ha apuntado que “el futuro a largo plazo de la raza humana está en el espacio”, ya que “será muy difícil evitar un desastre en el planeta Tierra en los próximos cien años, no ya en los próximos mil o millón de años”. El astrofísico, que en abril del año pasado participó en un vuelo especial para experimentar la ingravidez, ha expresado su deseo de viajar al espacio y de “alentar los vuelos espaciales tripulados”, en los que espera tomar parte.

Autor de varios libros y conferencias en las que elabora sus teorías sobre la formación del Universo y la composición de los agujeros negros del espacio, ha indicado que “la materia ordinaria de la que están hechos los seres humanos y las estrellas constituye sólo el 5 por ciento de la masa total del Universo”.

Ha añadido que “otro 25 por ciento de la masa del Universo se presenta en la forma de materia oscura, que no se puede ver, pero cuya presencia se puede detectar debido a la gravedad”. El restante 70 por ciento lo constituye la “energía oscura, una misteriosa forma de energía que provoca que la expansión del universo se acelere, en lugar de frenarse”, comentó el físico.

Hawking ha pronosticado que los avances para descodificar completamente la secuencia del genoma humano “permitirán durante el próximo siglo descubrir cómo modificar la inteligencia o instintos tales como la agresividad”.

Ha añadido que eso podría generar que “algunos no sean capaces de resistir a la tentación de mejorar características humanas como el tamaño de la memoria, la resistencia a enfermedades o la duración de la vida”, pero ha advertido que con la aparición de esos “superhumanos” podrían surgir “problemas políticos graves con los humanos no mejorados, incapaces de competir”.

El científico británico, que ha sido invitado a Galicia por la Universidad de Santiago de Compostela (USC), tiene previsto recibir el próximo sábado el premio Fonseca que atribuirá por primera vez esa institución académica.

EFE / LAVANDEIRA JR

Stephen Hawking, durante la rueda de prensa que ha ofrecido esta mañana en Santiago de Compostela. Foto: EFE / LAVANDEIRA JR
EUROPA PRESS | Elperiodico.com
SANTIAGO DE COMPOSTELA

El científico británico Stephen Hawking, reconocido por sus trabajos sobre los agujeros negros en el Universo, está convencido de que “el futuro a largo plazo de la raza humana será en el espacio”, ya que considera que “será muy difícil” evitar un desastre en el planeta Tierra. Así lo ha explicado en una rueda de prensa en Santiago de Compostela, con motivo de su visita a Galicia para recoger el sábado el Premio Fonseca.

El científico ha expresado su deseo de ir al espacio para “alentar los vuelos espaciales tripulados”. “Si la raza humana debe continuar durante otro millón de años, tendremos que ir, sin vacilación, donde nadie ha ido antes”, ha asegurado el científico, que ha insistido en que el futuro de los humanos deberá transcurrir en el espacio.

Bases en otros planteas

Hawking ha recordado que la experiencia con la Estación Espacial Internacional “muestra que es posible que los seres humanos sobrevivan durante meses alejados de la Tierra”, a pesar de los “numerosos e indeseables cambios psicológicos y debilitamiento de los huesos” que produce la gravedad cero.

El científico británico ha apuntado que sería deseable establecer una base a largo plazo para que los humanos pudieran estar en un planeta o una luna y apuntó que “perforando la superficie se conseguiría aislamiento térmico y protección frente a meteoritos y rayos cósmicos”.

“El planeta o luna podría servir también como fuente de materias primas que serían necesarias si la comunidad extraterrestre tuviera que automantenerse independientemente de la Tierra”, ha indicado.

Sin espacio para Dios

Preguntado sobre si las personas seguirán necesitando dioses en el futuro, Hawking dijo que los físicos creen que el Universo está gobernado por leyes científicas, “que deben cumplirse sin excepciones o no serían leyes”. “Esto no deja mucho espacio para milagros o para Dios”, ha argumentado.

El científico ha advertido de que “la baja estima” en la que se tiene a la ciencia y a los científicos “está teniendo serias consecuencias”, pues se vive en una sociedad “crecientemente gobernada por la ciencia y la tecnología y, sin embargo, cada vez menos gente desea meterse en ciencia”.

Mejorar la raza humana

Sobre la evolución de la raza, se ha manifestado “seguro” de que durante el próximo siglo se descubrirá cómo modificar, tanto la inteligencia, como instintos tales como la agresividad. No obstante, ha alertado de que algunos “no resistirán la tentación de mejorar características humanas como el tamaño de la memoria, la resistencia a las enfermedades o la duración de la vida”.

“Una vez que aparezcan tales superhumanos habrá problemas políticos graves con los humanos no mejorados, que serán incapaces de competir. Presumiblemente morirán o se convertirán en irrelevantes. En su lugar habrá una raza de seres autodiseñados que se mejorarán a sí mismos a ritmos cada vez mayores”, ha destacado.

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