Corte de Apelaciones condena a Televisión Nacional de Chile por discriminación al mundo evangélico


Corte de Apelaciones condena a Televisión Nacional de Chile por discriminación al mundo evangélico
Viernes 19 de Septiembre de 2008
Iglesia
Chile

En una resolución histórica el Tribunal de alzada capitalino ratificó sanción del Consejo Nacional de Televisión por injurias y calumnias contra Pastor de Licantén.
(NoticiaCristiana.com) La Corte de Apelaciones de Santiago dictó sentencia contra TVN al considerar que el canal estatal afectó la dignidad de todas las personas tuvieron acceso al programa ESTO NO TIENE NOMBRE, especialmente la comunidad evangélica que se ha sentido discriminada y afectada “en su honra colectiva por la forma en que el programa trató al pastor evangélico que en dicha entrevista los representaba”.De esta forma, Televisión Nacional deberá responder por la multa de 40 UTM que le impuso el Consejo Nacional de Televisión (CNTV), organismo que sancionó al canal público, luego de la reclamación presentada por el abogado Raúl Romero en representación del pastor Luis Hernández de Licantén.

Televisión Nacional de Chile trató de revertir la sanción impuesta por el CNTV, y por ello apeló ante la Corte de Apelaciones de Santiago, tribunal que en definitiva no acogió el planteamiento de TVN por no acreditar que la sanción aplicada por el Consejo haya sido ilegal, arbitraria o desmedida.

Los Hechos

El 30 de mayo de 2007, en la edición número 9 del programa “Esto no tiene nombre”, conducido por el periodista Iván Núñez (En la foto), el pastor evangélico fue acusado de engañar y estafar a 45 personas de la localidad de Licantén para la tramitación de un crédito bancario. Sin embargo, al no poder sostener la tesis de la estafa, dicha acusación pasó a segundo plano y el reportaje se enfocó principalmente en cuestiones propias del rito evangélico, situación que terminó en la ridiculización de las formas de culto protestante por parte de Isabel Tolosa periodista que encabezó la cuestionable investigación periodística.

Frente a este hecho abiertamente discriminatorio, el abogado Raúl Romero asumió la defensa del pastor y en la demanda presentada ante los tribunales de justicia acusó a TVN de “menoscabar grave y gratuitamente la dignidad del pastor Luis Hernández Avilés y, por extensión, la de su familia y de la confesión religiosa a la que éste pertenece, la evangélica”.

Es precisamente este último argumento, acogido por el Tribunal de alzada en el que se defiende no sólo la dignidad de un individuo, sino del conjunto de personas que adscriben la fe evangélica el que sustenta el precedente más interesante establecido en la resolución judicial. Por ello, el abogado Raúl Romero sostiene que “en una sociedad democrática e igualitaria no debe haber lugar al menoscabo de ningún tipo, menos tratándose de la dimensión espiritual de los individuos y menos a través de un medio tan masivo como los canales de Televisión”.


The Bible Goes Green for the Prius Age

 

Thursday, Sep. 18, 2008

The Bible Goes Green for the Prius Age

By DAVID VAN BIEMA

Green runs through the Bible like a vine. There are the Garden and Noah’s olive branch. The oaks under which Abraham met with angels. The “tree standing by the waterside” in Psalms. And there is Jesus, the self-proclaimed “true vine,” who describes the Kingdom of Heaven as a mustard seed that grows into a tree “where birds can nest.” He dies on a cross of wood, and when he rises Mary Magdalene mistakes him for a gardener.

Now there is a Bible trying to make gardeners of us all. On Oct. 7, HarperCollins is releasing The Green Bible, a Scripture for the Prius age that calls attention to more than 1,000 verses related to nature by printing them in a pleasant shade of forest green, much as red-letter editions of the Bible encrimson the words of Jesus. The new version’s message, states an introduction by Evangelical eco-activist J. Matthew Sleeth, is that “creation care”–the Christian catchphrase for nature conservancy–“is at the very core of our Christian walk.”

Using recycled paper with soy-based ink, The Green Bible includes supplementary writings by, among others, St. Francis of Assisi, Pope John Paul II, Desmond Tutu and Anglican bishop N.T. Wright. Several of these essays cite the Genesis verse in which God gives humanity “dominion” over the earth, a charge most religious greens read to mean “stewardship.” Others assert that eco-neglect violates Jesus’ call to care for the least among us: it is the poor who inhabit the floodplains.

Not all buy creation care’s centrality. Says Southern Baptist leader Richard Land: “Sure it’s important, but when they asked Jesus what was most important, he said, ‘Love your God, and love your neighbor as yourself.’ He didn’t say anything about creation.”

But Land is fighting the tide. Mainline Protestants have long been green, and a Pew Foundation study recently found that 54% of Evangelicals–and 63% of those ages 18 to 29–agreed that “stricter environmental laws and regulations are worth the cost.”

There is one catch. The conservative Christians who drive Bible sales don’t tend to favor the New Revised Standard Version (NRSV) used in The Green Bible. Yet publisher Mark Tauber thinks green Evangelicals will leap the NRSV fire wall. He adds cheerfully: “I wouldn’t be surprised if you see so-called big Bible publishers come out with a green edition.” If you want to grow a biblical tree where birds can nest, this is a good way to start.

 

    EL COLISIONADOR DE HADRONES

    EL COLISIONADOR DE HADRONES

    21 Sep 2008|Radiocristiandad

    En un blog católico ultraradical, me lelgó a mi correo electrónico este artículo, el cual publico textualmente sobre el tema actual del LHC:

    Un lector del blog nos pidió información sobre este experimento al que se lo definió blasfemamente como “la máquina de Dios”.

    Sinceramente es poco lo que podemos aportar al respecto. Sin embargo encontré en un blog algo que me gustaría compartir con ustedes.

    “El 10 de Setiembre de 2008 los ojos de todo el mundo estaban puestos en Ginebra donde se llevaba a cabo el experimento más grande jamás llevado a cabo y ciertamente el más caro de la historia finalizado. En el proyecto del CERN han dilapidado un total de 8000 millones de dólares excavando un túnel de casi 30 Km. y lo han equipado con tecnología de última generación. Creo que todos pensaréis lo mismo que yo; aquí hay algo que no encaja: ¿Veinte países europeos, además de Estados Unidos, invirtiendo esa gigantesca suma para, como se ha dicho, “reproducir las condiciones que se dieron tras el Big Bang”, que no es sino una teoría?. ¿A qué se debe este enorme interés científico de repente por el origen del universo cuando ni siquiera viajamos ya a la Luna?

    Lo más sobresaliente es que el LHC de Ginebra no es el primer intento de este tipo, sino que hubo antes dos en los años 80 y 90 en una instalación de Texas (Waxahachie) donde se excavaron 30 kilómetros para instalar una máquina que se llamó el Supercolisionador Superconductor (feo nombre, la verdad, aunque Colisionador de Hadrones no es mucho mejor), aun más grande y tan caro como este.
    El Presidente entonces, Ronald Reagan, lo llamó “una entrada a un Nuevo Mundo (New World)” y se emplearon entonces ocho mil millones de dólares en el invento. Para el 93 habían dilapidado en el supercolisionador superconductor 11.000 millones de dólares cuando el Congreso dejó de aprobar la financiación abruptamente (parece que anduvieron un poco lentos…)

    ¿También era interés científico de la administración Reagan?

    Mmmm. Algo sigue sin encajar.

    Luego leo en prensa que el científico Stephen Hawking, en una entrevista titulada “el LHC es vital para la humanidad” dice que “si incluso el proyecto falla, los científicos dispondrán de mucha información sobre la estructura del universo”.

    Perdón, repítalo, no he entendido bien. ¿Quiere decir que el proyecto puede fallar ? ¿Un proyecto donde ya llevan gastados en total de 8000 mil millones, a los que teóricamente podríamos sumar los 11.000 millones de dólares ya gastados en el experimento tejano mencionado arriba, lo que hacen un total de 19.000 millones de dólares puede fallar?.

    Claro que aunque falle, nos dice el científico, “aun sabremos mucho sobre la estructura del universo“, lo cual es un consuelo, pero no estoy segura de que sea suficiente.

    Todo el mundo anda con la mosca detrás de la oreja y ha habido campo abonado para la especulación de todo tipo desde que comenzamos a oir sobre el Colisionador de Hadrones. La más “atractiva” sin duda es la de que se trata de un proyecto para viajar a mundos paralelos en el espacio-tiempo a través de los agujeros negros.

    … No puedo remediarlo. Supongo que nos pasa a todos: no sabemos por qué pero notamos que algo no encaja y le seguimos dando vueltas hasta que nos cruzamos con una pista que nos abre un terreno donde de repente nos sentimos como peces en el agua y decimos, “esto ya es otra cosa”.

    Eso me ha ocurrido a mi cuando me he leido este artículo de Scientific American que dice “Cómo el LHC puede cambiar la Web”, y subtitula: La parrilla (grid, no sé si se traduce así) informática del LHC puede enseñar a Internet a cómo manejar sencillamente un montón de información”

    ¿Cómo?, me pregunté, ¡¿Qué tiene que ver este bicho enterrado en la Tierra para los “hadrones” con Internet que usamos todos los días?!
    Dice además el artículo que el reto supone “hacer accesible la información a cualquiera en cualquier parte del mundo mediante la ejecución de unos cuantos comandos desde su ordenador personal portátil” (ya sabemos que donde dicen “cualquiera” siempre se refiere a “ellos“)

    Lo primero que uno se pregunta es ¿Qué tipo de información necesitan manejar a esa velocidad? ¿Información sobre la estructura del universo?.

    No parece muy plausible imaginarnos a Zapatero o a Putin como el Dr. No manejando datos sobre la estructura del universo (aunque ya puestos, me imagino a Putin más que a Zapatero), ni tampoco me imagino a a un par de jubilados, ya introducidos en la era Internet, accediendo a la parrilla de datos sobre la estructura del universo. No me imagino cómo puede eso explicar el interés de los gobiernos durante más de dos décadas en el invento de Ginebra. ¿Quién tendrá acceso a toda esa información?, ¿gente como Stephen Hawkings o el perfil de usuario será más bien tipo Sarkozy?

    Dice el artículo de Scentific American:
    David Bader, director ejecutivo del Instituto Tecnológico de Georgia (EE.UU) dice que ” la única cosa que la web no es capaz de hacer es gestionar una cantidad fenomenal de datos”; ” el ancho de banda solo es un cuello de botella colosal”, y añade que “para los investigadores que realizan simulaciones de supercomputadoras, es más barato escribir la información en discos duros y enviarlos a centros de supercomputadoras vía correo Fedex que transferir por la red grandes cantidades de información”.

    Según este científico, la parrilla Informática basada en el LHS (Colisionador de Hadrones) y en una plataforma open-source llamada Globus permitirá “a los ordenadores ofrecer predicciones instantáneas del clima por medio del acceso a la información a los sensores medioambientales cercanos, o puede ayudar a escudriñar una vida médica completa para buscar los datos más nimios en el historial de una persona”.

    Estos ejemplos que ofrece Bader así como que ‘de pasada’ suenan bastante “Gran Hermano” en mi opinión y le permiten preguntarse a uno si todo ese dineral invertido por los gobiernos (nuestros impuestos, o sea) en este proyecto del CERN no será por razones políticas, más que las estrictamente científicas.

    Ahora, si accedéis a la página de Globus podréis encontrar información acerca de esta plataforma Globus y veréis que se está aplicando a proyectos en distintas disciplinas, climatología, física, astronomía…

    Pero es que además el artículo finaliza de una forma que no hace más que reforzar la idea Gran Hermano porque dice “irónicamente, la contribución más importante del CERN a Internet podría ser cualquier cosa menos transparente para el usuario final. En un mundo perfecto, Globus, o sus sucesores, harían simplemente todo accesible y transparente desde cualquier ordenador. Dice Bader además ”si Globus es un éxito entonces no oirás mencionar nada sobre él“.

    Permitir que toda la información de los seres humanos, sus datos médicos, educativos, legales, policiales, sean accesibles desde cualquier ordenador portátil sobre esta plataforma LHS/Globus suena bastante terrorífico y lo peor es que los datos empezarán a recibirse antes del fin del 2008, como dice el propio artículo, es decir, no estamos hablando del futuro en absoluto, sino de AHORA.

    Uno no puede por menos preguntarse si no estará todo esto relacionado con el proyecto chemtrails/HAARP en los términos en los que está descrito en este artículo ¿Una herramienta perfecta para vigilar y manipular a todos los seres del planeta?

    En ese contexto, no tengo dudas respecto al por qué del interés en desviar la atención de todo el mundo hacia las naves tripuladas aparecidas el día de la inauguración del CERN o la información que apuntaba a la posibilidad de que la Tierra fuera engullida por agujeros negros fruto del experimento o cosas similares. En mi opinión, si hubo naves en el espacio de Ginebra anoche, como se ha reportado, no me cabe la menor duda de que estaban tripuladas por seres humanos utilizando la tecnología robada a Tesla y que emplean para su uso y disfrute mientras nosotros tenemos que ir a cargar el coche a la gasolinera.

    Está claro que además su estrategia ha sido muy exitosa , ya que todavía ahora seguimos hablando de agujeros negros y de platillos voladores. Han logrado desviar nuestra atención de lo único que importa a los gobiernos, que no es otra cosa que el control y el espionaje a los ciudadanos. Y ¡atención! porque la jugada es tan maestra que según este experto ”si Globus es un éxito entonces no oirás mencionar nada sobre él”, de manera que si has visto segundas intenciones en este proyecto, como en otros, quedarás a la altura del betún porque no pasará “nada”.

    O mucho me equivoco, o esta es la verdadera razón del llamado Colisionador de Hadrones, “una entrada a un NEW WORLD”, como dijo Reagan, sólo que puede que dejara fuera a propósito la última palabra, ORDER: El Nuevo (Viejo y Maldito, ya, para nosotros) Orden Mundial.

    Nota:

    El dr. Manuel Carmona, un biologo español, emitió su opinión para nuestro blog, como cientifico que el es, respecto de este tema que tanta controversia esta trayendo en la sociedad occidental.

    “Este artículo me parece una forma no muy inteligente de ligar ciencia con religión, que supongo que es uno de las motivaciones de quien lo escribió.

    Dos notas breves:

    (i) A quién le parezca blasfemo hablar de la partícula de Dios o la máquina de Dios, supongo que tendrá el mismo problema con la Eva mitocondrial. A mí, en particular, nunca me han gustado estos conceptos.

    (ii) Es verdad que el LHC es carísimo (aunque menos que un superbombardero), pero aunque falle, entendiéndose por fallar el no encontrar la partícula que se busca, las aplicaciones que tendrán serán enormes. Como la de muchos aceleradores de partículas. Desde estudios de nanomateriales a resolución de estructuras de proteínas. Es lo bueno de la ciencia básica, que da respuestas acerca de como funciona el universo, que alguna otra mente avispada puede usar para el desarrollo de alguna herramienta de utilidad para la humanidad. En ese sentido, si el LHC funciona bien saldrá barato.”

    Dr. Manuel Carmona,biologo

    Libro: The Canon of Scripture de F. F. Bruce

     

    Libro: The Canon of Scripture de F. F. Bruce

    Posted: 22 Sep 2008 05:00 AM CDT

    Alguna vez, en alguna conversación con ateos o agnósticos, les han argumentado con lo que algunos creen son problemas con el canon de la Biblia? En una ocasión, en una conversación, un amigo argumentó erróneamente que la Biblia no es totalmente confiable, debido a que el proceso de canonización fue algo que ocurrió al azar. Esta persona argumentó que Constantino canonizó ciertos libros por su puro placer, y dejó otros que quizás eran más fiables.

    Dichosamente, en ese momento, había estudiado un poco acerca del canon de la Biblia y sabía un poco acerca de como se canonizaron los libros con los que contamos hoy en día como parte de la Biblia. Hace varios meses quería leer este gran libro, de uno de los teólogos más importantes de nuestros tiempos, y que dedicó su vida a demostrar la fiabilidad de la Biblia y principalmente del Nuevo Testamento.

    En este libro, “The Canon of Scripture” (El Canon de las Escrituras) Bruce inicia enseñándonos que la palabra “canon” que viene del griego kanon que era utilizado como regla o estándar, y que fue utilizado por primera vez en los escritos de Atanasio en 367 d.C, para describir a la Biblia. El autor nos lleva desde el Antiguo Testamento, probando cuales libros eran aceptados como palabra de Dios, la traducción griega del Antiguo Testamento (Septuaginta) y la historia de esta; y lo que fue considerado por los cristianos como el canon del Antiguo Testamento, tanto en las iglesias del este como en el oeste latino.

    Luego, continúa analizando la veracidad del Nuevo Testamento y como surgen estos escritos, y como fueron reconocidos por las iglesias en los primeros siglos de esta era. Nos lleva por los escritos de Marcion, Valentinus, Ireneus, Hipólito, Tertuliano, Eusebio, los padres de Alejandría, Atanasio, Jerome, Agustín, hasta los reformadores. Bruce, nos hace comprender que a través de todos estos siglos, la iglesia siempre ha mantenido ciertos libros como canónicos, es decir, que han establecido como venidos de Dios, y que esos libros corresponden a los libros que conforman nuestras Biblias.

    En la conclusión de este gran libro, nos ayuda con las críticas que se han presentadp a través de los años en contra de la Biblia y su fiabilidad. Nos enseña acerca de la inspiración plenaria de las Escrituras, algo que creo es de suma importancia para nosotros. Este libro no sólo es una recomendación, pero es algo que debe encontrarse en la biblioteca de todo cristiano, pues su contenido es invaluable para la lucha contra las mentiras que se propagan a diario contra la Biblia.

    Editorial: InterVarsity Press
    Autor: Bruce, F.F.
    ISBN-10: 083081258X | ISBN-13: 9780830812585
    Encuadernado: Hardcover
    Precio: $28.00
    Librería Westminster: $18.20 – 35% Descuento

    sujetosalaroca.com
    Suscribete para recibir actualizaciones de entradas como esta.
    Suscribete por email. 
    Suscribete al podcast por iTunes. 
    Apoya este sitio visitando los patrocinadores aquí.

    La ambivalencia de la laicidad y la pervivencia del laicismo

    La ambivalencia de la laicidad y la pervivencia del laicismo

    21 Sep 2008 

    Doctrina

    TOMADO DE WWW.CARLISMO.ES

    LA AMBIVALENCIA DE LA LAICIDAD Y LA PERMANENCIA DEL LAICISMO: LA NECESIDAD DE RECONSTITUIR EL DERECHO PÚBLICO CRISTIANO

    MIGUEL AYUSO

    1. De nominibus non est disputandum? o Res denominatur a potiori?

    Laicismo y laicidad. Dos términos emparentados. Con significados, por lo mismo, entrelazados. El primero, lo denota el sufijo “ismo”, ligado a una ideología. Una ideología, la liberal, basada en la marginación de la Iglesia de las realidades humanas y sociales. En efecto, el naturalismo racionalista puesto por obra en la Revolución liberal, y condenado por el magisterio de la Iglesia, recibió entre otros el nombre de laicismo. El segundo, relacionado en su inicio con una situación generada por esa ideología en la Francia del último tercio del ochocientos. Así pues, laicismo y laicidad como términos que expresan un mismo concepto.
    Hoy, en cambio, parece que hay sectores interesados en contraponerlos. Principalmente el “clericalismo” (tomando el término en el sentido que le daba Augusto del Noce , esto es, la subordinación del discurso político e intelectual católico al dominante en cada momento) y la democracia cristiana. El laicismo agresivo se diferenciaría, así, de la laicidad respetuosa, y la pareja “laicismo y laicidad” se interpretaría disyuntivamente como “laicismo o laicidad”. Pero, ¿resulta fundada una tal oposición? ¿O más bien es dado hallar en la misma un simple matiz entre dos versiones de una misma ideología? Un indicio, entre muchos, y de singular relevancia, nos conduce hacia esta segunda posibilidad: la protesta que hacen los secuaces de la laicidad de respetar la “separación” entre la Iglesia y el Estado, con el consiguiente rechazo de la tesis del Estado católico. Ahora bien, la Iglesia no puede (sin traicionar su misión) dejar de afirmar que hay una ley moral natural, que Ella custodia, y a la que los poderes públicos deben someterse . Esto es, el núcleo del Estado (que no es el Estado moderno sino la comunidad política clásica) católico, de lo que se llama con terminología de origen protestante la “confesionalidad del Estado”, y –con denominación tradicional que presupone una mayoría sociológica– “unidad católica” .
    Cuando se afirma que “ninguna confesión (religiosa) tendrá carácter estatal” –según hace, por ejemplo, el artículo 16 de la Constitución española– podría pensarse que no se ha salido del ámbito de esa tesis tradicional, ya que el Estado católico lejos de estatalizar la religión, se somete a su invariante moral del orden político . En la práctica, sin embargo, lo que se está postulando es el agnosticismo político, que no puede sino concluir exigiendo la sumisión de la Iglesia (previo olvido de su misión de garante de esa ortodoxia pública) al Estado: la “laicidad del Estado” siempre termina en la “laicidad de la Iglesia” , esto es, en la pretensión de que ésta renuncie a su misión y se limite a ofertar su “producto” (pura opción) dentro del respeto de las reglas del “mercado”. Esta ha sido siempre la lógica de la laicidad, pero que ahora –pasado el momento fuerte de las “religiones civiles”– se evidencia con toda claridad. Por lo mismo, ante la falsa oposición entre laicismo y laicidad debe proclamarse que “ni laicismo ni laicidad”.

    2. Al principio… Non est potestas nisi a Deo.

    Sin embargo, no siempre se produjo la confusión de hoy. No es del caso trazar la historia de las relaciones entre religión y política . Pero quizá sí lo sea recordar la constante de su vinculación recíproca y también el carácter moral de las instituciones y del poder político. Éste no es simple fuerza, sino que viene modalizado por su dimensión humana y moral . Tanto en su origen, pues no hay poder que no venga de Dios, como en su ejercicio, ya que se orienta al fin de –disciplinando las relaciones entre los hombres en sociedad– permitir que éstos sean más plenamente hombres. De ahí se deduce la exigencia (moral y aun religiosa) de obedecer los dictados del poder, cualquiera que sea el gobernante, pero también la posibilidad de desautorizarlo (en principio en cuanto a actos singulares, pudiendo llegar incluso a la resistencia y, en la escuela española, al tiranicidio) cuando deja de orientarse a su finalidad .
    Igualmente, ese fundamento religioso del origen y ejercicio del poder no elimina su autonomía. En puridad esto ha ocurrido siempre, en el seno de cualquier civilización, pues la teocracia (por lo demás desconocida en el mundo cristiano pero no en otros universos culturales) no deja de ser un doble “truco” para disimular que en realidad Dios no gobierna directamente el mundo, sino por medio de causas segundas, y que hacer del gobernante el oráculo de Dios destruye la acción humana como libre y responsable, presidida por la virtud de la prudencia . Sin embargo, aunque la autonomía del poder temporal respecto del espiritual se pueda encontrar en el fondo de cualquier civilización, cuando se acierta a destapar –como se ha visto– el truco mendaz de la teocracia, su articulación más plena pertenece sólo al cristianismo. Éste conoce cosas de Dios y cosas del César. Éste exige también la Iglesia, distinta –a lo largo del tiempo– del Imperio, de los reinos y del Estado, constituida en autoridad que limita las potestades temporales. Así pertenece en exclusiva al cristianismo la existencia de un ámbito profano, laico, “distinto” pero no “separado” del ámbito religioso . Lo que se conoce como el régimen de Cristiandad articula esa dualidad, armónica y convergente más que polémica, aunque no exenta de conflictos, causados de sólito por la pretensión del poder temporal de arrogarse el derecho de definir la verdad (propio de la autoridad) o, en otras ocasiones, por el envilecimiento de ésta al conducirse como un poder. El cuadro de la Cristiandad, con sus luces y sus sombras, es de –en la famosa descripción leonina– la dichosa edad aquella en que la filosofía cristiana gobernaba las comunidades.

    3. El Estado moderno y sus transformaciones: la puesta en plural del pecado original y la doctrina social de la Iglesia como contestación cristiana del mundo moderno.

    Esta autonomía de lo temporal, tras el surgimiento del Estado, sufrirá una inflexión. El Estado, que es un orden territorial cerrado, nació para poner fin a las guerras de religión, de las que el mundo hispánico se vio libre por su unidad católica, de modo que se asentó como instancia de neutralización, indiferente ante las religiones. Pero, por otra parte, la Reforma protestante puso en marcha un proceso de secularización cuyas fases se han ido apurando hasta llegar a la situación presente . Primero independizando el orden humano del divino y dejando la religión como puro elemento político: cuius regio, eius et religio. Después poniendo el fundamento de la comunidad de los hombres en la voluntad humana, verdadera puesta en plural del pecado original . Más adelante, separando las distintas formas de la sociabilidad humana del influjo religioso, alcanzando –finalmente– hasta la propia familia en tal empeño .
    La cuestión teológica y moral se hace política, social y familiar. De ahí el surgimiento de la doctrina social y política de la Iglesia stricto sensu(lato sensu es muy anterior), pues conforme la herejía se va tornando política y social, la respuesta a la misma ha de desenvolverse en ese orden: por eso el magisterio eclesiástico haya tenido en la edad contemporánea el carácter diferencial de ocuparse, de un modo inusitado en siglos anteriores, de cuestiones de orden político, cultural, económico-social etc. La doctrina social de la Iglesia aparece, por lo mismo, vinculada a la teología, y más concretamente a la teología moral, lo que la separa tajantemente de ideologías y programas políticos. Brota de formular cuidadosamente los resultados de la reflexión sobre la vida del hombre en sociedad a la luz de la fe y busca orientar la conducta cristiana desde un ángulo práctico-práctico o pastoral, por lo que no puede desgajarse de la realidad que los signos de los tiempos imponen y que exige una constante actualización del “carisma profético” que pertenece a la Iglesia. En consecuencia, concierne directamente a la misión evangelizadora de la Iglesia, ofreciéndonos todo un cuerpo de doctrina centrado en la proclamación del Reino de Cristo sobre las sociedades humanas como condición única de su ordenación justa y de su vida progresiva y pacífica.
    En puridad tal doctrina no es meramente reactiva, sino afirmativa, aunque incorpore elementos de rechazo del mundo moderno, por lo que converge con la doctrina y las acciones denominadas contrarrevolucionarias, esto es, opuestas a la Revolución, entendida ésta como acción descristianizadora sistemática por medio del influjo de las ideas e instituciones . De consuno, pues, la filosofía política contrarrevolucionaria y la doctrina social de la Iglesia han consistido en una suerte de “contestación cristiana del mundo moderno”. Hoy, no sé hasta qué punto su sentido histórico –el de ambas, aunque de modo distinto– está en trance de difuminarse, pero en su raíz no significó sino la comprensión de que los métodos intelectuales y, por ende, sus consecuencias prácticas y políticas, del mundo moderno, de la revolución, eran ajenos y contrarios al orden sobrenatural, y no en el mero sentido de un orden natural que desconoce la gracia, mas en el radical de que son tan extraños a la naturaleza como a la gracia .

    4. La ruina espiritual de un pueblo por efecto de una política.

    De ahí que se pueda afirmar como moralmente cierta, sin caer en confusión de planos o incurrir en una interpretación errónea de lo que pertenece al Evangelio y a la vida cristiana, la conexión entre los procesos políticos y la descristianización que se ha producido en los últimos siglos, especialmente en los últimos decenios, de modo singular en España: “Precisamente porque aquel lenguaje profético del Magisterio ilumina, con luz sobrenatural venida de Dios mismo, algo que resulta también patente a la experiencia social y al análisis filosófico de las corrientes e ideologías a las que atribuimos aquel intrínseco efecto descristianizador. Lo que el estudio y la docilidad al Magisterio pontificio ponen en claro, y dejan fuera de toda duda, es que los movimientos políticos y sociales que han caracterizado el curso de la humanidad contemporánea en los últimos siglos, no son sólo opciones de orden ideológico o de preferencia por tal o cual sistema de organización de la sociedad política o de la vida económica (…). Son la puesta en práctica en la vida colectiva, en la vida de la sociedad y de la política, del inmanentismo antropocéntrico y antiteístico” .
    Por eso se ha hablado de “la ruina espiritual de un pueblo por efecto de una política”. Sin embargo, no puede obviarse que tal política, en el caso español objeto de examen, y aun en una consideración más universal, fue no sólo avalada sino en algún modo incluso impulsada por el Vaticano, que estaría en el origen de esa política que habría producido la ruina espiritual de nuestro pueblo.
    La trayectoria histórica de España en relación con la presencia socialmente operante de la fe católica ha presentado, sin duda, caracteres especiales en la Edad moderna, ligados a la identificación de España con la Cristiandad decadente, a la que sucede tras la expansión americana en una suerte de christianitas minor que prolongó el primado de la Iglesia cuando en el “concierto europeo” comenzaba a imponerse el primado del Estado (moderno). En la Edad contemporánea, por su parte, la revolución liberal, tras la senda de la –entre nosotros– excepcional heterodoxia del dieciocho, introdujo una herida en esa cristiandad de residuo, dejando sólo una christianitas minima, la del pueblo tradicional en combate –bélico con frecuencia– contra la pretensión de fundar un “orden” neutro, coexistente, sin referencia a la comunidad de fe y prescindente de la unidad católica . Varias veces derrotada, pero nunca vencida definitivamente, rebrotará en el siglo XX en la ocasión singular de la guerra de 1936-1939 y sólo parecerá secarse con los cambios del desarrollismo tecnocrático de los sesenta y, sobre todo, tras el cambio constitucional que implicó un fugaz éxito de la aconfesionalidad, con la “nueva laicidad”, esto es, la que no se alza contra la Iglesia sino que la ha penetrado hasta el punto de asumir la “separación” del orden temporal y del religioso. La nueva laicidad no es otra que el viejo laicismo, en versión postmoderna, en el fondo radicalizada por su carga disolvente, y que ha invadido a la propia Iglesia. Así, el arbusto se ha convertido en un gran árbol cuya sombra llega a donde nunca se hubiera sospechado .

    5. Las incoherencias de la predicación actual y la reedificación del derecho público cristiano.

    Por ello, en la coyuntura presente el gran asunto es el que un gran obispo español acertó a cincelar en una frase no complaciente: “Iglesia y comunidad política: las incoherencias de la predicación actual descubren la necesidad de reedificar la doctrina de la Iglesia”.
    Juan Pablo II, en uno de los últimos actos de su pontificado, dirigió una carta a los obispos franceses en el centenario de la Ley francesa de separación de la Iglesia y el Estado, de 1905, condenada por san Pío X en Vehementer nos(1906). En la carta comienza afirmando, por el contrario, que “el principio de la laicidad, al que vuestro país se halla tan ligado, si se comprende bien, pertenece a la doctrina social de la Iglesia”. Frase equívoca, máxime si se tiene en cuenta que se dirige a los obispos de Francia en ocasión de una ley francesa. Pero la ambigüedad se prolonga acto seguido, a través del recordatorio “de la necesidad de una justa separación entre los poderes”. Pues, por vez primera, no es la “distinción” entre los poderes la que se reclama, sino la “separación”. Equívoco agravado por el hecho de que la ley de 1905 llevaba en su rúbrica precisamente el término “separación. Finalmente, la carta da un paso más, al establecer que “el principio de no-confesionalidad del Estado, que es una no-inmisión del poder civil en la vida de la Iglesia y de las diferentes religiones, como en la esfera de lo espiritual, permite que todos los componentes de la sociedad trabajen al servicio de todos y de la comunidad social”.
    Así pues, no salimos de la ambigüedad en ese terreno. Con graves consecuencias. Pues la Iglesia no acierta a reafirmar el derecho público cristiano.

    El llamado y la perseverancia

    Jorge Rouillon | Ver perfil
    Actualidad religiosa

    El llamado y la perseverancia

    Por Jorge Rouillon

    Lunes 25 de agosto de 2008 

     

    Al enfocar las vocaciones por el sacerdocio y otras formas de dedicación a Dios, no se trata sólo de tener en cuenta a quienes creen recibir un llamado, inician un camino, disciernen si es lo suyo, si les dan las fuerzas, sino, sobre todo, a quienes van adelante y perseveran, afrontando sin desfallecer la contradicción que todo compromiso serio lleva consigo.

    En nuestro país nunca fue alto el número de sacerdotes. En el mundo, en los años que siguieron al Concilio Vaticano II hubo un vendaval de defecciones: 4322 en 1973, 4044 en 1974, los años más duros. Europa tenía en 1970 272.935 sacerdotes; 25 años después, según L´Osservatore Romano , había sólo 217.275, pese a nuevas ordenaciones, debido a fallecimientos y a 21.539 abandonos.

    Para la perseverancia, además de condiciones externas, sociales, culturales, importan la voluntad, la capacidad, la apertura a la gracia (en el plano religioso) y hasta la madurez psíquica, y humana. En este sentido, en no pocos casos ahora ingresan a los seminarios personas con una carrera terminada.

     

    * * *

    En los últimos años, para el obispo que preside la Comisión de Ministerios, Carlos Franzini, hubo en el país menos ingresos en los seminarios y, en contraposición, un mayor índice de perseverancia en los seminaristas. “Quizá las dolorosas experiencias vividas provocaron un discernimiento más serio de quien pide entrar y quien lo autoriza”, dijo, aludiendo a escándalos provocados por sacerdotes y algún obispo. Y apuntó: “Al tocar este tema, podemos sólo balbucear alguna explicación. Nos acercamos a un misterio porque es Dios el dueño de la viña que llama a los trabajadores. Para responder no se debe estar distraído”.

    El tema de las vocaciones será tratado en un encuentro sacerdotal del 9 al 11 de septiembre en Córdoba. No es un dato menor el que estén anotados más de 800 sacerdotes de todo el país. De algún modo, se trata de mostrar ejemplos, figuras que estimulen a seguir un camino de entrega a Dios y servicio a los demás. Esta vez, esto se ejemplificará en el cardenal Eduardo Pironio, el hijo número 25 de una madre abnegada, más de 50 años sacerdote, obispo, ante cuya tumba en el santuario de Luján muchos fieles se detienen a rezar con cariño y respeto.

    jrouillon@lanacion.com.ar

    http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1043077

    Los laicos y un compromiso renovado

    Jorge Rouillon
    Actualidad religiosa

    Los laicos y un compromiso renovado

    Por Jorge Rouillon

    Lunes 1 de setiembre de 2008 

     

    El laico con un cargo más alto en la Santa Sede, Guzmán Carriquiry, subsecretario del Pontificio Consejo para los Laicos, se reunió en Buenos Aires el viernes último con representantes de distintos movimientos laicales católicos.

    Uruguayo residente en Roma desde 1972, doctor en derecho, padre de cuatro hijos y con una amplia experiencia en congresos de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales, Carriquiry subrayó la vocación a la santidad de todos los cristianos y, por ende, de los fieles laicos en las circunstancias de su vida familiar, laboral y social.

    Invitó a evitar un divorcio entre fe y vida y a desarrollar el hábito de mirar toda la realidad a la luz de la fe. Asistieron al encuentro representantes de la Acción Católica, Cursillos de Cristiandad, Schoenstatt, Focolares y otras instituciones. Y numerosos miembros de la Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino (Fasta), cuya universidad le otorgó en Mar del Plata el doctorado honoris causa.

    En la reunión en Buenos Aires estuvieron, entre otros, el fundador de Fasta, el sacerdote dominico Aníbal Fosbery; el ex secretario de Culto Norberto Padilla, y el ex embajador ante la Santa Sede Carlos Custer. Recibió al visitante el presidente de la Comisión Episcopal de Laicos y Familia, monseñor Rubén Martínez.

     

    * * *

    Carriquiry comentó que hoy los bautizados en la Iglesia Católica son más de mil millones, pero para muchos el bautismo ha quedado sepultado bajo una capa de olvido en medio de un proceso de descristianización.

    Reflexionó sobre una renovada autoconciencia del cristianismo, que, dijo, no es un sentimiento ni una ideología religiosa ni un macroproyecto, sino el don del encuentro con Jesucristo.

    Instó a renovar ese encuentro en las circunstancias concretas de la vida, experimentando con estupor la misma novedad, el mismo poder de persuasión y afecto que suscitó en sus primeros discípulos.

    Además, destacó positivamente la confluencia en los últimos años en muchas cuestiones de comunidades evangélicas con la Iglesia Católica. Y llamó a superar la fractura entre fe privada y compromiso público para afrontar las grandes cuestiones del momento.

    Durante su visita al país, Carriquiry destacó la persistencia de la democracia en América latina, en un proceso que ya lleva treinta años en la región. Sin embargo, advirtió que “son notorios sus límites”, al referirse a la “larga tradición de divorcio entre constituciones formales y países reales”.

     

    * * *

    El dirigente laico hizo hincapié en tres principios que propone la doctrina social de la Iglesia: dignidad de la persona (“jamás reducible a una partícula de la naturaleza o a un elemento anónimo de la ciudad humana”), subsidiariedad (compromiso de la propia libertad, participación asociativa desde las bases, superando una confianza excesiva en el Estado y en la mano invisible del mercado) y solidaridad, expresión de la caridad, especialmente con los más pobres, los excluidos.

    En 2005, ante un público numeroso, Carriquiry había presentado en Buenos Aires su libro Una apuesta por América latina , prologado por el cardenal Jorge Bergoglio, quien habló en esa presentación al igual que el entonces ministro de Economía Roberto Lavagna.

    jrouillon@lanacion.com.ar

    http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1045143

    Anteriores Entradas antiguas

    Seguir

    Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

    Únete a otros 2.200 seguidores