Parte 4 – El papel del Espíritu Santo con el creyente en el evangelismo


Evangelismo y establecimiento de nuevas iglesias- junio 2007

Parte 4 – El papel del Espíritu Santo con el creyente en el evangelismo

Artículo escrito por: Dr. Gerardo Laursen

Estimado(a) Lector/a 

Si no fuera por el Espíritu Santo, no “ganaríamos almas”. Para nuestra obra evangelizadora, el Espíritu Santo nos capacita, nos requiere dependencia, y nos llena. ¡Qué privilegio ser una herramienta en las manos del Espíritu Santo, cuando él convierte un incrédulo!
A. Nos capacita

1. con poder

Hch. 1:8ª, “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo…”

Nuestra lucha es espiritual, requiere el poder que el E.S. nos da. Más de 3 años con el Señor no fueron suficientes para capacitar a los apóstoles. Faltaba el poder espiritual que vino en el día de Pentecostés, el primer día del nuevo ministerio del E.S. de habitar en los creyentes, para fortalecernos a vivir una vida victoriosa.

2. con testimonio

Hch. 1:8b, “y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.”

Un testigo comparte lo que ha visto y ha oído. Es explicar a otro lo que significa Cristo para nosotros y como ha cambiado nuestra vida. Y la implicación es que si Dios puede salvarme a mí, le puede salvar a usted también. Y la buena nueva debe ser divulgada por todos lados. Sigamos el ejemplo de María Magdelena, cuando vio a Jesús resucitado, fue a otros para dar “las nuevas de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas” (Jn. 20:18).

3. con denuedo

Hch. 4:31, “Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.”

Evangelizar produce niveles de nerviosismo. El E.S. nos ayuda a superar las inseguridades, hasta vencer la timidez y tener valor.

B. Nos requiere dependencia

1. Dependencia no descarta preparación. ¿Aplica Lc. 21:12-15?

“Pero antes de todas estas cosas os echarán mano, y os perseguirán, y os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi nombre. Y esto os será ocasión para dar testimonio. Proponed en vuestros corazones no pensar antes cómo habéis de responder en vuestra defensa; porque yo os daré palabra y sabiduría, la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se opongan.”

No aplica Lucas 21 a presentaciones formales. Este párrafo nos habla de algo no previsto, como un arresto inesperado. En tiempo de emergencia, el E.S. nos dará las palabras para defendernos. Pero si queremos alcanzar al mundo para Cristo, debemos planificar proyectos y viajes, pedir literatura con anticipación, alquilar un sitio de reuniones, hacer mapas del área a cubrirse, consultar con otros creyentes, orar, etc. Una vez preparado, podemos evangelizar a alguien cuando se presente un momento dado. Y si hay una conversión, es un milagro hecho por el E.S. en el corazón.

2. Dependencia no elimina razonamiento. Una presentación del evangelio debe ser lógica y completa, para ser entendido. Una cápsula: el hombre está perdido, es incapaz de salvarse, Cristo pagó nuestra deuda, y se necesita una relación con él. Eso es el orden lógico. Sería un evangelio incompleto sólo decir que Dios le ama y el recibir a Cristo le da vida eterna. Es una idea incompleta, porque salta la necesidad: uno es pecador y esta separado de Dios. Ser salvo es ser salvado del infierno merecido.

3. Dependencia no es ser perezoso. El Espíritu tiene papel en el evangelismo, y nosotros tenemos papel en el evangelismo. Se ilustra el papel humano con Lázaro levantado de los muertos por Jesús. Cristo pidió quitar la roca de la tumba y quitarle las vendas. El pudo haberlo hecho, directo o por milagro. Pero pidió al hombre lo que el hombre podía hacer. Y él hace lo que solo Dios puede hacer: vivificar a un muerto. Hay digamos una economía de milagros. Compartimos información al incrédulo, y el Espíritu hace el milagro de conversión. Hay trabajo humano involucrado en la planificación, viajes, entrevistas, desvelos, etc.

4. Hay dependencia cuando el E.S. usa un hombre preparado con un mensaje preparado. Si procuramos hacer la voluntad de Dios, si manejamos la Escritura, si buscamos oportunidades de compartir nuestra fe, Dios abrirá puertas y nos dará fruto.

5. Hay dependencia sí es una comunicación guiada. Por ejemplo, si hemos memorizado un buen número de versículos, el E.S. puede guiarnos a usar un texto específico que una persona necesita oír en el momento. Cómo iniciamos la presentación, o el énfasis, puede variar un poco de persona a persona.

C. Nos llena

1. Pasos de ser lleno:

a. Obedecer el imperativo en Efesios 5:18, “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu.”

¡Es importante notar que jamás es ordenado ser bautizados en el E.S.! Eso es porque el bautismo es automático al recibir a Cristo como salvador. (En 1 Co. 12:13, todos somos bautizados, hasta los carnales corintios). Llenura es cosa aparte y tiene requisitos. Ser lleno del Espíritu es ser controlado por el Espíritu. El imperativo es permitir que el E.S. nos controle.

b. Rendirse a la voluntad de Dios. Es clave estar dispuesto hacer lo que Dios nos pida. Si nuestro anhelo es hacer la voluntad de Dios, habrá sacrificios, pero uno mostrará la gloria de Dios (Mt. 6:33, Ro. 12:1-2, 1 Co. 6:19-20, Gá. 2:20, Col. 3:1-3).

c. Ser llenos del Espíritu por fe. Con el deseo de ser controlado por el Espíritu y el estar dispuesto a hacer su voluntad, solo queda la cuestión de orar, pediendo la llenura por fe.

2. Razones por las que no todos los creyentes son llenos del E.S.:

a. Falta el deseo: para no ser visto como fanático.

b. Falta conocimiento de la Palabra: pero es un imperativo.

c. Soberbia: sentir que todo lo puedo “yo”, sin ayuda de Dios.

d. Miedo de persecución: Si vivo por Dios, habrá persecución. Pero si quiero evitar tribulación a todo costo, no estoy viviendo en la voluntad de Dios.

e. Pecado no confesado: Eso quita el poder y el ánimo.

f. Mente mundana: es preferir ser como mis amigos.

g. Falta de confianza en Dios: Eso sería por miedo de pruebas resultantes, o que Dios me pedirá algo difícil, como ser misionero a los musulmanes. Se propone que Dios es injusto o que no sabe lo que hace. Son insultos serios.

3. Evidencias de ser lleno:

a. Amor más grande para Cristo.

b. Preocupación más grande por los perdidos.

c. Más fe, denuedo y poder en el evangelismo.

d. Fruto. Pedro Predicó con el resultado de 3,000 convertidos (Hch. 4:8). El E.S. usa nuestras palabras para convencer al oyente (Hch. 6:10).

Hermano, ¿está creciendo su amor para Cristo? ¿Realmente cree que los inconversos pasarán la eternidad en los fuegos del infierno? ¿Puede superar sus temores para conquistar al mundo para Cristo? ¿Está dispuesto a sacrificar por la causa de Cristo? ¿Está preparado? ¿Está controlado por el Espíritu Santo? ¿Tiene fruto por sus labores?
Aquí hemos visto algo que el Espíritu Santo hace con el creyente en el evangelismo. En nuestro próximo devocional veremos algo que el Espíritu Santo hace con el inconverso en el proceso del evangelismo.

Seamos fieles instrumentos de evangelismo guiados por el Espíritu Santo,

Scott Yingling
Director General de ObreroFiel.com

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