Los discípulos de Jesús XIV – San Simón


Los discípulos de Jesús XIV – San Simón

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Introducción:

«Apodado el Zelote (por pertenecer a esa secta) o el Cananeo (por provenir de Caná), aparece en décimo o en undécimo lugar en las listas de apóstoles (Luc. 6, 15 y Mar. 3, 18, respectivamente). Poco sabemos de su vida, pero una tradición señala que predicó el Evangelio en Egipto » (189)

La enciclopedia Wikipedia nos dice que. «antes de unirse a Jesús habría pertenecido al grupo de los zelotes, que luchaban contra Roma.»(190)

Los zelotes eran una «secta judía del primer siglo de la era cristiana. El término se utiliza para identificar los miembros de una asociación político-religiosa y combatiente. Este grupo estuvo involucrado en actos de terrorismo y actividades de guerrillas. Algunos han señalado su parecido en aspectos teológicos con los fariseos. También se ha señalado su fanatismo nacionalista y su oposición a la ocupación romana. Una posible relación es la de ellos con la comunidad de Qumrán» (191)

Según el Nuevo diccionario Ilustrado de la Biblia, Zelote, «proviene del griego, celoso, también transcrito zelota ocelotefa)». Fue «un movimiento político religioso entre los judíos. En las listas de apóstoles, Lucas (Luc 6.15; Hch 1.13) distingue al segundo Simón con el apelativo de “Zelote”, mientras que Mateo (10.4) y Marcos (3.18) le llaman “el cananista”. Este último término es una voz hebrea o aramea que es sinónima de zelote. El movimiento, no mencionado como tal en el Nuevo Testamento, comenzó cuando Judas el galileo encabezó una sublevación contra los romanos en el año 6 d.C. (Hch 5.37), considerándose el sucesor espiritual de los macabeos. Cuando aplastaron la sublevación, los zelotes quedaron como el ala extremista de los fariseos, dispuestos a recurrir a las armas (Sicario) antes que pagar tributo. Los zelotes tomaron parte activa en la gran rebelión de 66–73 d.C. en contra de los romanos, siendo los últimos en ser reducidos en su fortaleza de Masada, cerca del mar Muerto, recientemente investigada por los arqueólogos. Simón debe de haber sido miembro del partido antes de acudir a Jesús.» (192)

Restos de un importante campamento romano en Masada. Desde este lugar los romanos sitiaron a una banda de celotes que estaban atrincherados en la altiplanicie superior.

«Flavio Josefo define a los celotes como un grupo que “concuerda con las opiniones de los fariseos, pero tiene un ardentísimo amor a la libertad y admiten como único jefe y señor a Dios, y no vacilan en sufrir las muertes más terribles y el castigo de parientes y de amigos con tal de no reconocer a hombre alguno”. Luego a una determinada posición religiosa y política unían un talante humano recio, independiente, y nada fácil. Así era Simón. Concretemos más lo que eran los celotes. Este movimiento comienza con una rebelión ante el censo de Quirino hacia el año 6 o 7 después de Cristo. Nacen precisamente en Galilea, pero se extienden a todo el territorio. Fueron reprimidos por la fuerza en diversas ocasiones, pero el fermento celote permanecía siempre latente, tanto en tiempos de Cristo como más tarde en la rebelión violenta ante los romanos el año 66, que llevó a la destrucción total de Jerusalén el año 70. Muchos guerrilleros en activo pertenecían a este movimiento, siendo apoyados, más o menos activamente por muchos otros israelitas. El aspecto religioso era decisivo, y más importante aún el político, aunque estuviesen íntimamente unidos. Se puede decir que les movía un celo fanático por la religión de Israel. Eran decididos, comprometidos, celosos de la ley, algo fanáticos, confiando en una próxima constitución del reino de Dios. Criticaban duramente a los sacerdotes, y se les puede considerar próximos a los fariseos en lo religioso, pero con mayor intransigencia. Lo social también contaba lo suyo entre los celotes. Cuando conquistan Jerusalén el año 66, uno de sus primeros actos es la quema del archivo de la ciudad para aniquilar las deudas y hacer imposible su cobro. Es fácil imaginar la animadversión que tendrían hacia los publicanos desde todos los puntos de vista. Y, contra todo pronóstico, un celote y un publicano forman parte del Colegio Apostólico. Realmente los planes de Dios iban más lejos que las miopías humanas.» (193)

San simón y san Judas Tadeo, apóstoles

Simón, es nombre de varios personajes del Nuevo Testamento (y de un descendiente de Judá en I Cro. 4.20) (194)

1. El principal de los discípulos, hijo de Jonás (Mat.16.17) o (Jn 1.42), a quien Jesús llamó Pedro.

2. Simón el Zelote, otro discípulo (Luc 6.15). Mar. (3.18) y Mat. (10.4) lo llaman «el cananista», pero esto no quiere decir que fuera de Caná o Canaán, sino que es el término arameo que significa «celoso» o «entusiasta». Probablemente pertenecía o simpatizaba con el movimiento judío nacionalista apodado «zelotes». No aparece más en el Nuevo Testamento, aunque una tradición posterior lo identifica con Simón, hijo de Cleofás, a quien menciona Hegesipo.

3. Uno de los hermanos del Señor (Mr. 6.3; Mat. 13.55), a quien algunos identifican con el hijo de Cleofás que mencionan Hegesipo y Eusebio (Historia Eclesiástica III.11.32).

4. Padre de Judas Iscariote (Jn 6.71; 13.2, 26), llamado «Simón Iscariote».

5. Fariseo en cuya casa una pecadora ungió a Jesús (Luc 7.36–50). El incidente se ubica en Galilea, probablemente en Capernaum. Lucas relata que aunque Simón invita a Jesús, no le ofrece una generosa acogida (vv. 44ss). La protesta de Simón por la acción de la mujer ocasiona una reprensión y enseñanza que el Señor da en forma de parábola.

6. Simón el (¿ex?) leproso, en cuya casa en Betania María ungió a Jesús (Mar 14.3–9; cf. Jn 12.1–8). Algunos lo identifican con el No. 5 y consideran estos pasajes como una duplicación, aunque las circunstancias parecen muy distintas.

7. Simón de Cirene, a quien se obligó a llevar la cruz de Cristo al lugar de la ejecución (Mat 27.32; Mr 15.21; Luc 23.26). Probablemente fuera un judío de la dispersión que asistía a la Pascua. Marcos 15.21 lo identifica como padre de Alejandro y de Rufo, probablemente el mismo que se menciona en Ro 16.13.

8. Simón Curtidor, en cuya casa en Jope Pedro «se quedó muchos días» (Hch 9.43; 10.6, 17, 32). Probablemente se trataba de un cristiano de origen gentil, ya que el oficio era poco aceptado entre los judíos.

9. Simón el Mago. Probablemente uno de los muchos engañadores que practicaban la Magia en Samaria, aprovechándose del clima de superstición de la zona (cf. Hch 13.6–12). Lucas lo presenta como convertido (Hch 8.9–24) y no hay razón para dudar de la sinceridad de Simón. La tentación de utilizar la nueva fe para su propia gloria y su antiguo oficio quizá lo dominara (8.18s) y esto origina la reprensión de Pedro. Luego Lucas lo presenta como arrepentido (v. 24). Nada más sabemos de él por el Nuevo Testamento, pero la tradición posterior lo presenta como el primer gran heresiarca, fundador del Gnosticismo. Justino e Ireneo lo consideraron originador de una secta libertina que lo tenía por profeta y divinidad. La literatura seudo epigráfica relata su muerte y desenmascaramiento, pero nada preciso podemos deducir de esta literatura.

10. Simón Níger (latín, negro). Uno de los cinco profetas-maestros de la iglesia de Antioquía (Hch 13.1).

Su bautismo:

No se conocen referencias de cuando fue bautizado

Recepción del Espíritu Santo

Al igual que el resto de los otros discípulos (salvo Judas)

En un lugar donde los discípulos estaban reunidos:(Juan capitulo 20:19-23 )

En Pentecostés, ver Hechos Capitulo 2

Su llamado divino:

«Simón estaba enfermo de una enfermedad similar a la lepra, pero no contagiosa, hasta que fue curado por Jesús. Era amigo de Lázaro de Betania y poseía tierras, las cuales le habían sido arrebatadas cuando fue declarado enfermo.»(195)

«Simón es el último de los elegidos y nada sabemos de sus acciones y palabras en el evangelio. Es más discreto que el mismo Andrés. Hace lo que se le dice y pasa oculto. Hace y calla. La importancia de sus acciones no se juzgará desde las tribunas humanas sino desde el trono celestial.»(196)

Su ministerio y su martirio:

«Por San Fortunato, obispo de Poitiers (del siglo VI), sabemos que fue sepultado en Persia, donde había sido muerto con su compañero San Judas. Una iglesia antigua dedicada a Simón, existía ya entre el siglo VI y el VIII en Nicopsis, en la costa del Mar Negro. La imagen que lo representa recoge una tradición que cuenta que en su martirio fue cortado con una sierra de leñador por los adoradores del sol en Persia.»(197)

«Una tradición abisinia dice que, tras haber realizado el apostolado en Samaria y haber sido luego obispo de Jerusalén, habría sido crucificado. Otras tradiciones, más bien legendarias, señalan que habría evangelizado otras regiones siendo por último decapitado». (198)

«San Simón fue uno de los doce Apóstoles cuya historia es la menos conocida. El Nuevo Testamento se limita solamente a nombrarlo. Según San Lucas (VI. 15), se le denomina con el sobrenombre de Zelote, que significa apasionado, porque antes de seguir a Jesús, había pertenecido al partido que pudiéramos llamar tradicionalista.

Equivale a menudo el termino Zelote, a fervor que siente una persona por la ley judía y su observancia. Flavio Josefo califica este terminó a los judíos del tiempo de Pilatos, que estaban dispuestos a morir antes que faltar a la ley. Por eso los cristianos eran transgresores de la Ley y en este sentido Pablo (Gál. 1.13-14), se designa como zelote que perseguía a los cristianos.

Igualmente San Mateo le llama por el sobrenombre del ” Cananeo “, sin duda porque era natural de la aldea de Cana de Galilea.

Muchos le confunden con el primo de Jesús, hermano de Santiago y Judas Tadeo, que llevaba este nombre.

Según las tradiciones conservadas por el breviario romano, Simón el Cananeo, predico la fe en Egipto, y luego, con el Apóstol San Judas Tadeo, en Mesopotamia, donde en Guanir (Persia), ambos sufrieron el martirio, en forma de crucifixión.

Los Bolandistas (Acta Sanctorum 29 de Octubre), admiten la predicación de San Simón en Persia y Egipto, pero tienen por fabulosa su actuación en otras partes de África y Gran Bretaña.»(199)

«Finalicemos con las palabras del himno litúrgico.

Oh Simón, que movido por un celo divino sigues la huellas de Cristo y lo anuncias con un celo infatigable» (200)

Notas:

(189) http://www.labibliaonline.com.ar/WebSites/LaBiblia/Revista.nsf/Indice/SanSimon?OpenDocument

(190) http://es.wikipedia.org/wiki/Sim%C3%B3n_el_Cananeo

(191) Ramos, Marcos Antonio, Nuevo Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas, (Nashville, TN / Miami, FL: Editorial Caribe Inc., Thomas Nelson, Inc.) 2000, c1998.

(192) Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, op. cit.

(193) http://juaank.tripod.com/id19.html

(194) Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, op. cit.

(195) http://es.wikipedia.org/wiki/Sim%C3%B3n_el_Cananeo

(196) http://juaank.tripod.com/id19.html

(197) http://www.labibliaonline.com.ar/WebSites/LaBiblia/Revista.nsf/Indice/SanSimon?OpenDocument

(198) http://juaank.tripod.com/id19.html

(199) http://esteesmicuerpo.blogspot.com/2007/07/san-simn.html

(200) http://juaank.tripod.com/id19.html

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