Los discípulos de Jesús XIII -Judas Iscariote


Los discípulos de Jesús XIII -Judas Iscariote

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(En hebreo יהודה איש־קריות YəhûḏΚ-ṯ)

«Uno de los apóstoles de Jesús de Nazaret, siguió a su maestro durante su predicación por Judea y Galilea (hoy conocida como Palestina) y, según los Evangelios, fue el apóstol traidor que reveló a los miembros del Sanedrín el lugar donde podían capturar a su Maestro sin que sus seguidores interfiriesen, tal como había anunciado el propio Jesús durante la Última Cena. (Mateo 26:14-75 y Lucas 22:20). El Evangelio de Juan expone un antecedente importante de la traición de Judas: la malversación de fondos. Judas era el tesorero y robaba el dinero destinado a los pobres (Juan 12:6). Según todos los evangelios canónicos, Judas guió a los guardias que arrestaron a Jesús hasta el lugar donde lo encontraron y según los sinópticos, les indicó quién era besándole (Marcos 14:43-46). Por su traición fue recompensado con treinta siclos de plata (Mateo 26:15), pero al poco tiempo se arrepintió de sus actos, intentó devolver las monedas a los sacerdotes que se las habían dado, y al no aceptarlas éstos, las arrojó en el templo. Luego, desesperado ante la magnitud de su delación, se suicidó ahorcándose (Mateo 27:5) de un árbol (abril de 29–33).» (1)

«Posiblemente Iscariote se deriva del hebreo, ish queriyot que significa varón de Queriot» (2)

Según explica el Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, «Judas se distingue del otro discípulo del mismo nombre por la referencia a su origen, Queriot (Jos 15.25; Queriyyot JesroŒn, en BJ), ciudad situada 19 Km. al sur de Hebrón; era, pues, el único apóstol oriundo de Judea. Fue hijo de Simón Iscariote (Jn 6.71), y, al mencionarse en la lista oficial de los apóstoles (Mar 3.16–19//), siempre es el último, no sin algún calificativo como “el que entregó (a Jesús)”. Es de suponer que participara en la labor y misiones de los discípulos, ya que se dice que era “uno de los doce” (Mar 14.10–20; Jn 6.71; 12.4), y además el tesoro del grupo, quizás a causa de su capacidad administrativa (Jn 12.6).

El evangelista Juan revela que Jesús distinguía a Judas de los demás discípulos. Estos caían en muchas equivocaciones, pero nunca se cuestionó su amor; en cambio, con referencia a Judas, Jesús comenta:

“¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo?” (Jn 6.70s RVA 1960).

Para entender la acción de Judas en la víspera de la pasión (véase también «Sus móviles», a continuación) es necesario recordar que el sanedrín había determinado la muerte de Jesús, pero que, por temor de un alboroto de la multitud, buscaba la manera de prenderle secretamente (Mr 14.1s; Luc 22.2; Jn 12.10s, 17ss). La costumbre de Jesús de retirarse al monte de los Olivos proporcionó a Judas la oportunidad de hacer a los principales sacerdotes una oferta que estos no rechazarían (Mr 14.10s). En la escena de la unción de Jesús en Betania se revela el hecho de que Judas era ladrón y no podía comprender la devoción de María por Jesús (cf. Jn 12.1–8 con Mar 14.1–9).

Cada evangelista trata de manera diferente el tema del traidor que ensombrecía la cena, excepto Lucas que lo omite. El Señor predice tres veces el hecho en términos generales, pero la entrega del “pan mojado” que Jesús hace a Judas (señal de distinción especial, entendida solo por Juan y posiblemente Pedro), suele interpretarse como una última apelación a la conciencia del traidor (Mat 26.21–25; Mr 14.18–21; Jn 13.21–30). Cuando falla esto, Jesús aconseja rapidez en la ejecución del plan funesto (Jn 13.27). Con gran tropel de gente (cohorte romana, guardia del templo, alguaciles y miembros del sanedrín), Judas va al huerto de Getsemaní y besa a Jesús (Mr 14.43ss//; Jn 18.2–9). Entre los evangelistas, solo Mateo menciona el remordimiento y suicidio de Judas, pero Lucas intercala en el discurso de Pedro una referencia posterior a la tragedia (Hch 1.18s). Según Mateo, Judas devolvió arrepentido las treinta piezas de plata (cf. Zac 11.12) a los sacerdotes, pero estos se lavaron las manos del asunto, aunque determinaron emplear “el precio de sangre” en comprar el campo del alfarero para sepultar allí a los extranjeros. Judas salió y se ahorcó (Mr 27.3–10). La nota parentética de Hch 1.18s atribuye la compra del campo a Judas, y su nombre Acéldama (campo de sangre) al hecho de que Judas cayó allí y se reventó. Las dos explicaciones armonizan.

La psicología y trayectoria de Judas ofrecen uno de los misterios más profundos de la Biblia. No menos difícil de determinar el porqué de su elección como apóstol, los propósitos divinos y la intervención de Satanás, ya que no puede haber una solución simplista. He aquí algunas observaciones al respecto:

1. Es de suponer que Jesús atrajo a Judas y este le confesó con los demás como Mesías.
2. Parece difícil creer que se hubiera rendido personalmente al Señor, ya que Cristo lo llama (instrumento del) Diablo (Jn 6.70; cf. 17.12; véanse también Luc 22.3; Jn 13.2, 27; Hch 1.25).
3. La participación en el ministerio de los doce corresponde a un acto soberano de Dios (cf. el caso de Balaam). Judas es el apóstata que profesa la verdad que traiciona deliberadamente, y Jesús no lo ignora (Jn 6.64).

4. El idealismo mesiánico de Judas podía ser real, pero, al ver que el Maestro excitaba el antagonismo de los líderes de la nación, su mente sin regenerar no veía solución. Por fin Judas, satánicamente inspirado, codicia hasta el dinero.

5. Su “arrepentimiento” fue metaméleia, “cambio de parecer”, y no metánoia, “cambio de mente (o corazón)”, y el remordimiento le mostró que lo había perdido todo sin recompensa alguna. La elección de Judas como instrumento predeterminado en el plan divino (Hch 2.23) no le excusa de su delito, ya que, si se hubiera humillado ante Dios, se habría salvado y Dios habría utilizado otros medios.» (3)
Judas,era junto con Mateo el único apóstol instruido del grupo. El resto eran pescadores y campesinos

Bautismo:

No se conocen referencias del momento en que fue bautizado

Ministerio:

Era el tesorero del grupo, pero la Biblia nos dice que era ladrón.
«Es de suponer que participó de la labor y misiones de los discípulos, ya que se dice era “uno de los doce”, y además era el tesorero del grupo, quizás a causa de su capacidad administrativa. Juan lo denomina “ladrón”, en el sentido de que se apropiaba del dinero que se le confiaba. En la escena de unción de Jesús en Betania se revela el hecho de que Judas era ladrón y no podía comprender la devoción de María, la hermana de Lázaro, por Jesús.»(4)

Recepción del Espíritu Santo:

No participó de ningún acto de recepción del Espíritu Santo, ya que se suicidó antes de la resurrección de Jesús, y del evento de Pentecostés.

Por su testimonio, deducimos que nunca se convirtió verdaderamente.

La traición de Judas:

«Jesús profetiza la traición de su apóstol incluso antes de estar en Jerusalén. Después de la multiplicación de los panes enseña en la sinagoga de Cafarnaún. Sus palabras no son bien entendidas por sus discípulos que llegan a criticar las palabras del Señor. Juan nos cuenta (6, 64) que Jesús entre otras cosas dice: “Pero entre vosotros hay algunos que no creen” (Jesús ya sabía desde el principio quienes eran los que creían y quién lo iba a traicionar).Y durante la última cena dice: “Os aseguro que uno de vosotros me entregará” (Mateo 26, 21). De hecho, Juan nos cuenta que antes de anunciar la traición de Judas, Jesús dice: “Os lo digo ahora antes de que suceda, para que cuando suceda creáis que yo soy el que soy”. Vemos pues que Jesús sabía de la traición de Judas y no solo la profetiza sino que lo hace para que cuando suceda sepamos que “yo soy el que soy”. Marcos (14, 10-11) nos cuenta como ocurrió esta traición: “Entonces Judas Iscariote, uno de los doce, fue a los sumos sacerdotes para poner en sus manos a Jesús. Ellos, al oírlo, se alegraron mucho y prometieron darle dinero. Y él buscaba oportunidad de entregarlo”. Todos conocemos la actuación de Judas en el prendimiento de Jesús y su posterior arrepentimiento y suicidio.»(5)

«En un foro de yahoo a la pregunta si Judas Tadeo = Judas Iscariote, un comentarista responde acerca de Judas la siguiente información: Judas Iscariote, hijo de Simón y apóstol infame que traicionó a Jesús. La Biblia suministra poca información directa sobre su familia y sus antecedentes. Tanto él como su padre se llamaban Iscariote. (Luc 6:16; Jn. 6:71.) Por lo general se ha entendido que este término indicaba que eran de Queriyot-hezrón, un pueblo de Judea. De ser así, entonces Judas era el único de los doce apóstoles que procedía de Judea, ya que los demás eran galileos. La primera vez que se menciona a Judas en los relatos evangélicos es en la lista de los apóstoles, algún tiempo después de la Pascua de 31 d.C. y alrededor de un año y medio después que Jesús empezó su ministerio. (Mar 3:19; Luc 6:16.) Es lógico pensar que Judas había sido discípulo por cierto tiempo antes de que Jesús le hiciese apóstol. Aunque muchos escritores presentan una imagen totalmente negativa de Judas, es obvio que durante un tiempo fue un discípulo favorecido por Dios y por Jesús, como lo prueba su elección para apóstol. Además, se le confió el cuidado del dinero que tenían en común Jesús y los doce, lo que habla favorablemente de su confiabilidad en aquel tiempo y de sus aptitudes y cultura, pues aunque Mateo tenía experiencia en la administración de dinero y en matemáticas, no recayó en él esta responsabilidad. (Jn 12:6; Mat 10:3.) Sin embargo, Judas se corrompió por completo y sin remisión alguna. Esta debe ser la razón por la que se le coloca el último en la lista de los apóstoles, y se le llama Judas “que más tarde lo traicionó” o “que se volvió traidor”. (Mat 10:4; Luc 6:16.) »(6)

Intentos de reivindicación contemporánea de Judas, mediante obras literarias. (7)

En el siglo XX, algunos autores ensayaron, como ejercicio de ingenio o por convicción sincera, la posible reivindicación del personaje. Así, en el año 1944 Jorge Luis Borges publica el cuento Tres versiones de Judas, en el que presenta a un teólogo convencido de que Dios no encarnó en Cristo, sino en Judas. Posteriormente Juan Bosch, en su libro de 1955 Judas Iscariote el calumniado, revisa la tradición evangélica sobre el personaje, presentándolo como víctima de una interpretación errónea de los hechos.

En el año 2006, esta lectura positiva de Judas cobra nuevos bríos con la publicación en abril de la traducción del Evangelio de Judas, un texto gnóstico que data posiblemente del siglo II. Según este texto, el propio Jesucristo pidió a Judas que lo traicionara, a lo cual Judas cumplió la orden como supremo acto de obediencia. Para los gnósticos esto representaba un acto sagrado, pues ayudaba a liberar del cuerpo el Espíritu Santo de Jesucristo.

Representaciones de Judas en el cine (8)

Año

Película

Director

Actor

2004

La Pasión de Cristo

Mel Gibson

Luca Lionello

2004

Judas & Jesús

Charles Robert Carner

Jonathan Scarfe

1988

La última tentación de Cristo

Martin Scorsese

Harvey Keitel

1977

Jesús de Nazareth

Franco Zeffirelli

Ian McShane

1973

Jesucristo Superstar

Norman Jewison

Carl Anderson

1954

El beso de Judas

Rafael Gil

Rafael Rivelles

1927

Rey de reyes

Cecil B. DeMille

Joseph Schildkraut

“La Desesperación”, Capilla de la Arena.

Judas traiciona a Jesús con un beso,

Ya sólo el nombre de Judas suscita entre los cristianos una instintiva reacción de reprobación y de condena. El significado del apelativo «Iscariote» es controvertido: la explicación más utilizada dice que significa «hombre de Queriyyot», en referencia al pueblo de origen, situado en los alrededores de Hebrón, mencionado dos veces en la Sagrada Escritura (Cf. Jos.15:25; Am. 2:2). Otros lo interpretan como una variación del término «sicario», como si aludiera a un guerrillero armado de puñal, llamado en latín “sica”. Por último, algunos ven en el apodo la simple trascripción de una raíz hebreo-aramea que significa: “aquel que iba a entregarle”. Esta mención se encuentra dos veces en el cuarto Evangelio, es decir, después de una confesión de fe de Pedro (Cf. Jn. 6:71) y después durante la unción de Betania (Cf. Jn. 12:4). Otros pasajes muestran que la traición estaba en curso, diciendo: «aquel que le traicionaba», como sucede durante la Última Cena, después del anuncio de la traición (Cf. Mat. 26, 25) y después en el momento en que Jesús fue arrestado (Cf. Mat. 26:46,48; Jn. 18:2,5). Sin embargo, las listas de los doce recuerdan la traición como algo ya acontecido: “Judas Iscariote, el mismo que le entregó”, dice Mar. 3:19; Mat. 10:4 y Luc 6:16 utilizan fórmulas equivalentes. La traición, en cuanto tal, tuvo lugar en dos momentos: ante todo en su fase de proyecto, cuando Judas se pone de acuerdo con los enemigos de Jesús por treinta monedas de plata (Cf. Mat. 26:14-16), y después en su ejecución con el beso que le dio al Maestro en Getsemaní (Cf. Mat. 26:46-50). De todos modos, los evangelistas insisten en que le correspondía plenamente su condición de apóstol: es llamado repetidamente «uno de los doce» (Mat. 26:14.47; Mar. 14:10.20; Jn. 6:71) o “del número de los doce” (Luc. 22:3). Es más, en dos ocasiones, Jesús, dirigiéndose a los apóstoles y hablando precisamente de él, le indica como “uno de vosotros” (Mat. 26:21; Mar. 14:18; Jn. 6:70; 13, 21). Y Pedro dirá que Judas “era uno de los nuestros y obtuvo un puesto en este ministerio” (Hch. 1:17).

Se trata, por tanto, de una figura perteneciente al grupo de aquellos a los que Jesús había escogido como compañeros y colaboradores cercanos. Esto plantea dos preguntas a la hora de explicar lo acaecido. La primera consiste en preguntarnos cómo es posible que Jesús escogiera a este hombre y confiara en él. De hecho, si bien Judas es el ecónomo del grupo (Cf. Jn.12:6b; 13:29a), en realidad también se le llama “ladrón” (Jn.12:6a). El misterio de la elección es todavía más grande, pues Jesús pronuncia un juicio muy severo sobre él: «¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado!» (Mat. 26:24). Este misterio es todavía más profundo si se piensa en su suerte eterna, sabiendo que Judas “fue acosado por el remordimiento, y devolvió las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y a los ancianos, diciendo: “Pequé entregando sangre inocente”” (Mat.27:3-4). Si bien él se alejó después para ahorcarse (Cf. Mat. 27:5), a nosotros no nos corresponde juzgar su gesto, poniéndonos en lugar de Dios, quien es infinitamente misericordioso y justo.

Una segunda pregunta afecta al motivo del comportamiento de Judas: ¿por qué traicionó a Jesús? La cuestión suscita varias hipótesis. Algunos recurren a la avidez por el dinero; otros ofrecen una explicación de carácter mesiánico: Judas habría quedado decepcionado al ver que Jesús no entraba en el programa de liberación político-militar de su propio país. En realidad, los textos evangélicos insisten en otro aspecto: Juan dice expresamente que “el diablo había puesto en el corazón a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarle” (Jn. 13:2); del mismo modo, Lucas escribe: “Satanás entró en Judas, llamado Iscariote, que era del número de los doce” (Luc. 22:3). De este modo, se va más allá de las motivaciones históricas y se explica lo sucedido basándose en la responsabilidad personal de Judas, quien cedió miserablemente a una tentación del Maligno. En todo caso, la traición de Judas sigue siendo un misterio. Jesús le trató como a un amigo (Cf. Mat. 26:50), pero en sus invitaciones a seguirle por el camino de las bienaventuranzas no forzaba su voluntad ni le impedía caer en las tentaciones de Satanás, respetando la libertad humana. De hecho, las posibilidades de perversión del corazón humano son realmente muchas. El único modo de prevenirlas consiste en no cultivar una visión de la vida que sólo sea individualista, autónoma, sino en ponerse siempre de parte de Jesús, asumiendo su punto de vista. Tenemos que tratar, día tras día, de estar en plena comunión con Él. Recordemos que incluso Pedro quería oponerse a Él y a lo que le esperaba en Jerusalén, pero recibió una fortísima reprensión:

“¡Quítate de mi vista, Satanás! porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres” (Mar. 8:32-33)

La Tumba de Jesús vacía

Tras su caída, Pedro se arrepintió y encontró perdón y gracia. También Judas se arrepintió, pero su arrepentimiento degeneró en desesperación y de este modo se convirtió en autodestrucción. Es para nosotros una invitación a recordar siempre lo que dice san Benito al final del capítulo V, fundamental, de su “Regla”: “no desesperar nunca de la misericordia de Dios”. En realidad, “Dios es mayor que nuestra conciencia”, como dice san Juan (I Jn.3:20). Recordemos dos cosas:

a.La primera: Jesús respeta nuestra libertad.
b. La segunda: Jesús espera que tengamos la disponibilidad para arrepentirnos y para convertirnos; es rico en misericordia y perdón.

De hecho, cuando pensamos en el papel negativo que desempeñó Judas, tenemos que enmarcarlo en la manera superior con que Dios dispuso de los acontecimientos. Su traición llevó a la muerte de Jesús, quien transformó este tremendo suplicio en un espacio de amor salvífico y en la entrega de sí mismo al Padre (Cf. Gál.2:20; Ef. 5:2-25). El verbo “traicionar” es la versión griega que significa “entregar”. A veces su sujeto es incluso el mismo Dios en persona: él mismo por amor “entregó” a Jesús por todos nosotros (Cf. Ro. 8:32). En su misterioso proyecto de salvación, Dios asume el gesto injustificable de Judas como motivo de entrega total del Hijo por la redención del mundo. Al concluir, queremos recordar también a quien, después de Pascua, fue elegido en lugar del traidor. En la Iglesia de Jerusalén se presentaron dos a la comunidad, y después sus hombres fueron echados a suerte:

“José, llamado Barsabás, por sobrenombre Justo, y Matías” (Hch. 1:23).
Precisamente este último fue el escogido, y de este modo “fue agregado al número de los doce apóstoles” (Hch. 1:26).

No sabemos nada más de él, a excepción de que fue testigo de la vida pública de Jesús (Cf. Hch. 1:21-22), siéndole fiel hasta el final. A la grandeza de su fidelidad se le añadió después la llamada divina a tomar el lugar de Judas, como compensando su traición.» (9)

En un portal de la fe católica llamado semanasantacriptana.com, en una nota que analiza la vida de Judas Iscariote, comenta que: «Hay multitud de versiones por las que Judas traicionó a su maestro. ¿Estaba Judas predestinado a traicionar a Jesús o fueron los acontecimientos los que llevaron a Judas a vender a su maestro?    -Fue un traidor desde el principio. Los celos y la envidia corroían su alma y robaba del dinero común que administraba de todos los apóstoles.  -Jesús, al principio, lo consideró potencialmente seguidor y discípulo. Ninguna otra presuposición haría justicia al carácter del Señor, y a sus repetidos llamamientos a Judas. Actuó por avaricia, treinta siclos de plata equivalían a 120 denarios, el precio de un esclavo. -Era un nacionalista exacerbado que pretendía una revuelta popular contra los romanos. Pensaba que Jesús en un momento dado lideraría al pueblo y usaría su poder divino para ello. Para entender la acción de Judas en la víspera de la pasión es necesario recordar que el sanedrín había determinado la muerte de Jesús, pero que, por temor de un alboroto de la multitud, buscaba la manera de prenderle secretamente. La costumbre de Jesús de retirarse al monte de los Olivos proporcionó a Judas la oportunidad de hacer a los principales sacerdotes una oferta que estos no rechazarían. Judas les dijo:

“¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré?”

Ellos le dieron 30 monedas de plata, lo que equivalía al precio de un esclavo o a unas cuatro veces el salario de un campesino. Ya en la última cena, Jesús señala a Judas como traidor diciéndole:

“Lo que vayas a hacer, hazlo pronto”.

Judas se va del lugar para encontrarse con los sacerdotes. En el huerto de Getsemaní Judas señala a su maestro mediante un beso, mientras Jesús le dice: -¡Judas, con un beso entregas al Hijo del hombre!-Judas al ver lo que ha hecho, se derrumba y vuelve desesperado al sanedrín para devolver las 30 monedas. Les dice que entregó sangre inocente pero ellos le ignoran. Les tira las monedas, y desesperado se va de allí. El único alivio ante lo que ha hecho es desaparecer…, y se suicida ahorcándose en una higuera.» (10)

El evangelio según Judas (11)

«Al parecer los escándalos teológicos están de moda. Ahora se trata de Judas Iscariote.  “National Geografic” se ha propuesto reivindicarlo, porque supone verosímil  la versión del Evangelio según Judas, que data 300 años D.C. La tesis es divulgar que Judas no traicionó a Jesús, sino que El Señor pidió ser traicionado, para que se cumplieran sus fines religiosos. Esta es una versión distinta a la de los Evangelios canónigos, pero adolece de parcialidad, omite que existen otras  versiones del evangelio  de Judas; sus pruebas son inconsistentes, porque, ni la antigüedad del documento, ni los misterios detectivescos sobre su origen, prueban que Judas sea su autor, ni demuestra que el texto no sea otra  falsificación.  Según el Evangelio de Marcos, existe una advertencia significativa de Jesús, sobre la traición
“¡Ay de aquel hombre por quien el hijo del hombre será entregado mejor le fuera a aquel hombre, no haber nacido!  (Mar. 14:21)”

Esta no parece la actitud de  quien pide ser traicionado. Es extraño que el reportaje la haya olvidado, para decir que Judas no era considerado traidor, antes del Evangelio de Juan. Lo cual indica parcialidad porque  el beso de Judas, que es la representación emocional de la traición aparece en Mar.14:43,52, Mat. 26:47-56, Luc.22:47-52

Lo que sí es cierto es que Juan, quien describe el carácter de Judas, dice que Judas Iscariote criticó la unción de María de Betania porque era ladrón y llevando él la bolsa hurtaba, de lo que en ella  echaban (Jn.12:2-8) Después Jesús es juzgado por el Sanedrín violando las propias leyes judías, condenado por Caifás y entregado a los romanos para ser crucificado. Judas se arrepiente y su actitud no es compatible con la de alguien que cumple una tarea sagrada a petición de la víctima. Judas cae bajo la maldición del Deuteronomio

“Maldito quien reciba dones para herir de muerte una vida
Los judíos, ante sus remilgos de conciencia, le dicen que ese es su problema. Judas devuelve las monedas que le pagaron y se ahorca. (Mat. 27:3-10). El reportaje se parcializa cuando omite que la crucifixión es el resultado de una cadena de hechos que se inicia con la delación de Judas. El reportaje de National Geografic no presenta el texto completo, lo que no permite hacer comparaciones, por otra parte  omite que existen dos versiones más de un Evangelio según Judas escrito por la secta de los cainitas, llamados así porque se dedicaron a exaltar a los personajes negativos de las escrituras, escribiendo evangelios apócrifos. También escribieron el Evangelio según Caín. (Emil G. Kraeling, Los Discípulos, Plaza Janes Barcelona 1968) ¿No será este el Evangelio de National Geografic? Los cainitas eran parte de una corriente gnóstica, que era la forma dominante del cristianismo en el alto Egipto. Paul Johnson en su libro Historia del Cristianismo consigna que eran una especie de parásitos espirituales que falsificaban documentos de otros grupos religiosos para promover su ideología.

Otra versión del Evangelio según Judas, proviene de  unos Papiros encontrados  en las ruinas de Herculano, de la cual existe una versión moderna escrita por Petrucelli Della Gattina, conocida como Las Memorias de Judas

Publicada en París en 1866.  En este texto Judas aduce que Jesús sospechaba que él iba a traicionarlo. Pero que esto no era así. Dice que fue al huerto de los Olivos para decirle a Jesús que un consejo popular judío deseaba salvarle, (Deseaban que liderase  una insurrección contra los romanos). En ese momento llegaron los romanos y según Judas, los seguidores de Jesús pusieron pies en polvorosa, menos él por supuesto. Judas para salvarlo se le acerca  y le dice al oído que negara ser quien era. Pero Jesús no acepta y es apresado.    Es por eso que Renán, el ateo, y  Strauus  en su Vida de Jesús, asumen como verdadera la versión de Judas y sostienen  que este hecho fue el que originó todos los absurdos de los evangelistas contra Judas; también ataca a San Juan  diciendo que entre ellos había una rivalidad.

Es conveniente decir que no solo el Evangelio de Juan, considera a Judas como traidor,  también  lo hace  el Evangelio de Nicodemo un supuesto testigo del juicio de Jesús. El copista data el texto para la misma época en que se cree que se escribió el Evangelio de Judas. También lo hace el Evangelio según San Pedro, que es más antiguo que  el Evangelio de Judas. Ambos tienen un sesgo contra los judíos. Por lo que decir que el texto es verdadero porque es antiguo, sin confirmar si es apócrifo o no, es una perogrullada, basura ideológica para ingenuos, propaganda anticatólica.

El  reportaje también omitió que la traición de Judas  cunde como el pánico en una conciencia  aterrada, porque cada uno de los apóstoles tuvo a su Judas, a excepción de Juan, el hijo de Zebedeo,  promotor de la imagen de Judas como traidor. Pedro tuvo a su “Judas” en Simón el Mago y en Albino Consejero de Agripa, debido a que Pedro convirtió al Cristianismo a una concubina llamada Jantipa; debido a esto fue crucificado. Tomás tuvo a su “Judas” en Carisio, quien pidió al rey que lo asesinara porque había convertido a su esposa Migdonia, y esta actuaba como una persona y no era una cosa. Lo atravesaron con cuatro lanzas; Santiago, el hijo de Zebedeo, encontró a su “Judas” en el sumo sacerdote Abiatar, quien por medio del soborno levantó un motín contra Santiago, por lo que Herodes Agripa lo decapitó. Matías,el apóstol que sustituyó a Judas Iscariote, tuvo a su “Judas” en el rey Bulfano, quien lo mandó a quemar  incitado por un soldado que tenía nombre de demonio, Asmodeo, a pesar de que Matías salvó a su esposa y a su hija;  Andrés encontró a su “Judas” en el Procónsul Agrates, quien estaba dispuesto a suicidarse si su esposa fallecía, pero Andrés logró  salvarla. En agradecimiento Agrates lo crucificó;Felipe encontró a su “Judas” en Nicanora, la esposa del Procónsul Romano, quien después de haberla curado de la vista, le produjo grandes dificultades con su esposo; quien lo mandó a colgar de un gancho cabeza abajo.

Bartolomé encontró a su “Judas” en Orgoi, una hermana del rey de Persia, primero fue desollado vivo y después crucificado.  El “Judas” de Mateo fue Hirtaco, quien le pidió que intercediera para que Ifigenia, la abadesa de un convento, abandonara sus votos y se casara con él. Mateo se negó e Hirtaco mandó a sus secuaces a que lo apuñalaran  frente al altar.  Santiago, hijo de Alfeo,  encontró a su “Judas” en  Ananías que reunió al Sanedrín y lo condenó a ser lapidado. A pesar de que Ananías fue destituido como sumo sacerdote por esto, sus seguidores ejecutaron la sentencia cuando Santiago se dirigía a la muchedumbre en las almenas del templo; Simón,  y Judas de Santiago, (Marcos: 6, 3)  tuvieron de “Judas” a los magos Zaroes y Arfaxat, a pesar de que ellos le salvaron la vida, los persiguieron por toda Persia hasta que lograron traicionarlos para que el pueblo les diera muerte por no adorar a dioses paganos.

El único que no tuvo a su “Judas” fue Juan, quien murió en la más extrema ancianidad y nos dio la versión de Judas como traidor.  Pienso  que el único argumento válido que posee  National Geografic es que su propaganda anticatólica  tiene  más de 20 millones de receptores y hacer llegar otra opinión con tanta difusión es improbable. Por lo demás, opino  que la batalla ideológica por reivindicar a Judas Iscariote, la gana San Juan, porque National Geografic tendrá  que ensillar un gallote»

Como nota de actualidad en nuestro país, cito una reflexión personal del Padre Christian Federico Von Wernich desde su Monasterio-Cárcel de Marcos Paz, del día martes 9 de Octubre del 2007. Este sacerdote católico acusado de colaborar con la junta militar represora, escribió el siguiente comentario acerca de Judas, relacionándolo con su proceso político judicial: «Recordemos que aquel “Judas se arrepintió y lleno de remordimiento, devolvió las 30 monedas de plata diciendo “He pecado entregando sangre inocente”. Ellos respondieron (los Sumos Sacerdotes y los Ancianos) “que nos importa, es asunto tuyo”. Entonces él (Judas) arrojando las monedas en el Templo, salió y se ahorcó” (Mat. 27:3-6). Así fue el fin de Judas Iscariote 2000 años atrás, triste fin de un traidor, pero con algo muy importante en su actitud: se arrepintió. Se arrepintió de su mentira que llevó a la condena a un inocente, pero a pesar de esa actitud su nombre Judas es sinónimo de traición, de mentira, de negociado humano, de muerte.»(12)

Un párrafo antes este sacerdote escribió en la misma nota que «así como todo comenzó con una traición y sabemos cómo terminó, también hoy día pasa. Frente a esa realidad, alma y fruto de una traición, Jesucristo nos advirtió que nosotros la sufriríamos y dijo:“gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo” (I Pe. 5:14 RVA 1960)

También “Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.” (Jn.15:20 RVA 1960)

“¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien? Más también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis, sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros; teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo. Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal.” (I Pe. 3:13-17 RVA 1960)

Pasaron más de 2000 años de aquel Judas y ahora nuevos Judas se presentan cada día –con o sin 30 monedas de plata en sus manos- en los “Tribunales Populares” llamados “Tribunales” tratando de difamar y ensuciar a los que sirven al Señor desde el ministerio Sacerdotal con toda clase de mentiras. Aquel Judas fue un “instrumento” permitido por Dios, para llevar a término Su Plan en su Hijo Jesucristo Nuestro Señor. Los nuevos Judas, los que ahora nos han “vendido” también están siendo “instrumentos” permitidos por Dios para llevar a los “Tribunales” a sus elegidos y tratar de “probarlos” en la humildad, en la humillación, en el sufrimiento, en su santidad, en su fortaleza y en su consagración a Jesucristo, en su vida toda ya pública o privada. “Acusar y mentir”, ese es el lema de los Judas 2007.- De estos nuevos Judas podemos decir que “acá hay uno que está preñado de malicia, concibe maldad y da a luz la mentira” (Sal. 7:15) Pero el verdadero Tribunal, el de Dios, será el lugar donde la verdad saldrá a la luz y allí entonces se conocerá que “fuimos vendidos” y el valor de esa transacción, que ahora desconocemos desde lo material, pero si conocemos desde la impunidad de la mentira que a diario desparraman y que producen un gran dolor en Cristo que nos dijo que era “el Camino, la Verdad y la Vida”.» (13)

Lamentablemente, este sacerdote católico se equivoca cuando opina que Judas se arrepintió. Al menos, no fue el arrepentimiento para cambio de vida, del cual nos habla la Biblia (metanoea), solo fuertes remordimientos de conciencia, una gran amargura se agarro la ver que se había equivocado, que había entregado a un inocente. Pedro, si se arrepintió de verdad de haber negado a Jesús, y por eso el Señor luego lo restauró.

Notas:

(1) http://es.wikipedia.org/wiki/Judas_Iscariote(2) http://piloobandocr.com/index2.php?id=verArticulo&art=868
(3) Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, op. cit.
(4) http://www.semanasantacriptana.com/jesus/personas/judasiscariote.htm

(5) http://www.lastresnegaciones.org/documentos/otras_profecias.pdf
(6) http://mx.answers.yahoo.com/question/index?qid=20071230131812AAzfplu
(7) http://es.wikipedia.org/wiki/Judas_Iscariote
(8) Ibíd.
(9) http://www.zenit.org/article-21452?l=spanish
(10) http://www.semanasantacriptana.com/jesus/personas/judasiscariote.htm
(11) http://www.tragaluzpanama.com/02/literatura/ensayos_06.html
(12) http://radiocristiandad.wordpress.com/2007/10/10/carta-del-padre-christian-federico-von-wernich/
(13) Ibíd.

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8 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. maitreya
    ago 10, 2008 @ 16:19:12

    el papel que desempeño judas iscariote fue el mas dificil de entre los apostoles, la humanidad solo lo ha observado desde fuera(como vil delincuente) pero si se le contemplara desde su interior se le captaria el torbellino de emociones contrarias que destruian su alma, mas sin embargo tenia que cumplir una mision que ningun otro ser humano sobre la tierra podria. Lo que se realizo, se hizo bien, tal y como se planeo desde la eternidad. Son planes divinos y no es facil que lo entienda el hombre. El hombre critica con su justicia mundana

  2. pauloarieu
    ago 10, 2008 @ 16:30:17

    maitreya, eso si es verdad. Criticamos su actitud, claro que si, pero si el se hubiera arrepentido, Dios seguramente hubiera actuado de otra manera, no sabemos cual, pero es muy complicado entender los planes de Dios como se ejecutan.
    El testimonio de Judas, nos sirve a nosotros para ser prudentes en la actitud frente a la tentación.
    Gracias por tu comentario

  3. ROSARIO
    oct 25, 2008 @ 13:21:25

    No juzguemos a nadie, sólo Dios, Nuestro Señor, tiene la facultad para hacerlo, sin embargo, pienso que todo ya estaba escrito, Jesús sabía de las andadas de Judas, al decirle Judas , con un beso entregas al hijo del Hombre, ya sabía de su traición.

  4. pauloarieu
    oct 25, 2008 @ 13:59:58

    Rosario.
    Gracias por tu comentario.
    Bendiciones

  5. el Atlnte
    oct 31, 2008 @ 17:42:32

    Muchas cosas ciertas se han escrito sobre Judas, pero tambien muchas falsedades. Trarare de escribir este comentario de la mejor manera posible y sin animo de ofender los sentimientos riligiosos.

    Primero: Judas no hera un hombre ignorante. Eso significa que Judas tenia una instriuccion academica no comun en su tiempo. Eso tambien significa que su familia fue de buenos recursos economicos, probablemente adinerada. Segundo: Siendo de familia de dinero, Judas tuvo acceso a visitar en muchas ocasiones la corte de Herodes(esto antes de unirse a Jesus ) en la corte de Herodes, a la cual llegaba como envitado tenia oportunidad de conocer a las meretrices (mujeres que tenian como trabajo entretener a los visitantes que llegaban al palacio) Fue en ese lugar que Judas conocio a Maria de Magdala. Desgraciadamente para el se enamoro perdidamente de ella. Maria Magdalena nunca le correspondio y eso lo empujo a sequirla hasta el grupo de Jesus.Asi fue como Judas se llego al grupo de seguidores del maestro.
    con el tiempo Judas al ver el amor de Maria a Jesus entro en terrible celos por los cuales cundo tuvo la oportunidad de deshacerse del Maestro lo traiciono.

  6. pauloarieu
    oct 31, 2008 @ 19:18:01

    Estimado Señor, de nada de lo que ud dice existen fuentes confiables., Son sin duda relatos extraídos de los libros apócrifos.Los evangelios no dicen nada de eso.
    Saludos
    Paulo

  7. mylady
    mar 12, 2009 @ 14:59:40

    Dios siempre todo lo tiene predestinado para cumplir con sus planes, me imagino que Dios siempre supo que Judas, jamas se convertiria de corazon a El, y por eso lo escogio para estos menesteres, sabiendo que el sabia el valor que tenia el dinero y poder que se adquiria con esto. de esta manera no puso esta responsabilidad en ninguno de los otros, pues conocia sus corazones, pues el ve lo que nosotros los seres humanos no vemos, El mira lo que hay dentro de cada corazon. Por eso unos son predestinados para bendicion y otros para maldicion como en el caso de Judas, pienso que las personas que defienden la teoria de que Judas fue un santo sacrificado, ignaron el echo de que se quito la vida. Si Dios hubiera decidido que Judas tuviera esta oportunidad de salvar su alma. No se habria quitado el la vida, pues uno de los mandamientos de Dios es no mataras. Y todos y cada uno de los mandamientos de Dios deben iniciar por la aplicacion, personal e intima con Dios y con nosotros mismos. Pues que somos templo del Señor. Asi que es errado pensar que Judas fue santo, pues tambien ignaran cuando Jesus dice no le puedes servir a dos amos a la misma vez, pues amaras al uno y aborreceras al otro. Y eso precisamente le paso a Judas, amo la ambicion al dinero y busco su reino material y aborrecio a Jesuscristo su maestro y al Reino Espiritual. Por lo tanto hay que siempre pedirle al Señor discernimiento para poder comprender sus misterios.

  8. monita
    mar 12, 2009 @ 17:00:22

    Las personas como Judas, Dios sabe que no tendran un arrepentimiento real nunca, aunque militen años y años en los caminos de Dios, por que son seres ambiciosos, codiciosos y cuyo corazon siempre esta dado a la maldad, aunque Dios les ofrezca un nuevo camino ellos prefieren las soluciones simples, tal como lo dice en proverbios. Pero en apariencia son seres encantadores y amables, por esa razon Jesucristo permitio que la historia de Judas siempre sea recordada como el traidor, es para que andemos siempre con los ojos abiertos y nos cuidemos de las serpientes que engañan.
    Y es por eso mismo que Dios permitio que su fin fuera tan especial, pues se colgo de un Arbol, y quien representa el Arbol de la Vida, sino Jesucristo y este se fue al arbol y se quito la vida como diciendo tu me diste la vida y me ofreciste frutos, bueno ahora yo rechazo lo que tu me das y me quito lo mas valioso para ti, mi propia vida.

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