Los discípulos de Jesús X – El apóstol Felipe


Los discípulos de Jesús X – El apóstol Felipe

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Introducción

«No debe ser confundido con el diácono de igual nombre, que aparece en los Hechos de los Apóstoles (Hch.6:5)- figura en quinto lugar en las listas de los Doce. El Evangelio señala expresamente que:

“era de Betsaida, la ciudad de Andrés y de Pedro” (Jn. 1:44).

Esa circunstancia, sumada al hecho de que Andrés y él son los únicos apóstoles que tienen nombres griegos, y la intercesión conjunta de ambos por los griegos que querían ver a Jesús, hace suponer a algunos autores que Felipe y Andrés eran parientes o amigos.»(120)

“Estos, pues, se acercaron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaron, diciendo: Señor, quisiéramos ver a Jesús.22 Felipe fue y se lo dijo a Andrés; entonces Andrés y Felipe se lo dijeron a Jesús.” (Jn. 12: 21-22 RVA 1960)

«Su nombre significa “que ama a los caballos”»(121)

«De los griegos trae su origen este bello nombre. Filippo (Filíppos) es como antiguamente decían, y de ahí derivó Filipo, que es la forma más antigua de este nombre en nuestra lengua. Compuesto de jilov (fílos), que significa amante o amigo, y de ippov (híppos), que significa caballo, el nombre en su conjunto significa amante de los caballos, aficionado a ellos. Cuando empezó a aparecer este nombre, más bien como sobrenombre, hace casi tres milenios, el amor a los caballos era una gran cualidad y sigue siéndolo hoy. Ese nombre fue popular entre los griegos, pero hasta el siglo XII no llegó a ser usado en toda Europa. En España entró con Felipe el Hermoso, el esposo de Juana la Loca, hija de los Reyes Católicos.”»(122)

San Felipe, escultura de la Archibasílica de San Juan de Letrán (Roma).

Llamado divino:

Juan relata el llamado a Felipe el día posterior del llamado de Pedro y de Andrés y cómo éste, a su vez, invita a Natanael a conocer a Jesús

“El siguiente día quiso Jesús ir a Galilea, y halló a Felipe, y le dijo: Sígueme. Y Felipe era de Betsaida, la ciudad de Andrés y Pedro Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a aquél de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret. Natanael le dijo: ¿De Nazaret puede salir algo de bueno? Le dijo Felipe: Ven y ve. Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño. Le dijo Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús y le dijo: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. Respondió Natanael y le dijo: Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel. Respondió Jesús y le dijo: ¿Porque te dije: Te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores que estas verás. Y le dijo: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre.” (Jn 1:43-51 RVA 1960)

«Felipe también era seguidor de Juan el Bautista y estaba con él cuando lo señaló a Jesús como el Cordero de Dios. Fue el quinto apóstol y llamado por el mismo Jesús a que lo siguiera y luego de ese llamado, trajo consigo a su amigo Bartolomé (Natanael).»(123)

«Un siglo y medio más tarde, Clemente de Alejandría sostuvo que Felipe fue el joven que respondió al llamamiento del Señor, con estas palabras: “Permite que vaya, primero, a enterrar a mi padre”. A lo cual contestó Cristo: “Deja que los muertos entierren a los muertos; tu ven a predicar el reino de Dios” (Luc. 9:60). Es probable que Clemente de Alejandría no tuviese mas argumento que el hecho de que el Señor había dicho en ambos casos: “Sígueme”. De todas maneras, tanto en el Evangelio de San Lucas como en el de San Mateo, el incidente parece haber tenido lugar algún tiempo de que Cristo había empezado su vida pública, cuando ya los apóstoles estaban con él. Por otra parte, consta que San Felipe fue llamado antes de las bodas de Caná, a pesar de que, como lo dijo el mismo Cristo, su hora no había llegado aún, es decir, todavía no había empezado su vida pública. De la narración del evangelio se deduce que Felipe respondió sin vacilaciones al llamamiento del Señor. Aunque aún no conocía a fondo a Cristo, puesto que afirmaba que era “el hijo de José de Nazareth”, inmediatamente fue en busca de su amigo Natanael (casi seguramente el apóstol Bartolomé) y le dijo: “Hemos encontrado a aquel de quién escribieron Moisés, en el libro de la ley, y los profetas”. Esto prueba que Felipe estaba ya plenamente convencido de que Jesús era el Mesías. Sin embargo su celo no era indiscreto, ya que no trataba de imponer, por la fuerza su descubrimiento. Cuando Natanael le objetó: “Pero, puede salir algo bueno de Nazaret?, no puso el grito en el cielo, sino que invitó a su amigo a convencerse por sí mismo: “Ven a ver”. » (124)

Su ministerio:

Juan menciona la participación del apóstol en la multiplicación de los panes

“Cuando alzó Jesús los ojos, y vio que había venido a él gran multitud, dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos? Pero esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer. Felipe le respondió: Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco. Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo: Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos? Entonces Jesús dijo: Haced recostar la gente. Y había mucha hierba en aquel lugar; y se recostaron como en número de cinco mil varones. Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados; asimismo de los peces, cuanto querían. Y cuando se hubieron saciado, dijo a sus discípulos: Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada. Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos, que de los cinco panes de cebada sobraron a los que habían comido. Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.” (Jn. 6: 5-14)

Juan relata su intervención (“Muéstranos al Padre”) durante el discurso de la Última Cena

“Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.” (Jn. 14: 8)

Alberto Durero realizó esta cabeza de santo al mismo tiempo que la efigie de Santiago Apóstol. San Felipe aparece como una anciano de rostro poderoso, muy expresivo, pero con la mirada triste. El rostros está cruzado de profundas arrugas y la piel tiene el tono terroso del que ha pasado la vida trabajando al aire libre. Los rizados cabellos son de un gris metálico muy oscuro y duro, en perfecta armonía con el color del raído vestido del santo, que parece un hábito religioso. Arriba, rodeando la cabeza, aparece una inscripción admonitoria en latín, pidiendo a San Felipe que rece por nosotros, junto a la fecha y el monograma del artista.

Su Bautismo:

Felipe era seguidor de Juan el Bautista, seguramente fue bautizado por él.

Recepción del Espíritu Santo:

En un lugar donde ellos estaban reunidos:(Juan capitulo 20:19-23 )

En Pentecostés, ver Hechos Capitulo 2

Su prueba final: Su martirio:

«Luego de su mención junto a los demás apóstoles en la espera de Pentecostés, no vuelve a ser nombrado, y nada sabemos a ciencia cierta acerca de su vida. La tradición lo presenta como evangelizador de Frigia o Escitia, situando su tumba en Hierápolis. Una leyenda cuenta que los paganos querían obligarlo a hacer un sacrificio a una estatua de Marte, pero un dragón, colocado bajo el pedestal, mata con su aliento al sacerdote que ordena el sacrificio y a dos soldados. Felipe, apiadado de ellos, pone en fuga al dragón y resucita a los tres muertos. La tradición cuenta asimismo que murió crucificado tras haber sido lapidado. Se lo suele representar llevando una cruz en forma de “T”, instrumento con el que, según la leyenda, obró durante su vida muchos milagros. También se suele representar su crucifixión.» (125)

Martirio de San Felipe

«Según los relatos de los Evangelios podemos ver a Felipe como un hombre cándido, timorato pero de mente sensata. Al pertenecer al Colegio Apostólico (Hechos) va a predicar Hierápolis (hoy Turquía) que pertenecía antiguamente a Grecia y en la cual muere en edad avanzada. La tradición no se pone de acuerdo, se dice que tuvo dos hijas que llegaron vírgenes a la vejez y están enterradas junto a él según la carta de San Víctor en el año 189 dirigida a Polícrates de Éfeso. En los Hechos 21, 8-9 refiera a cuatro hijas “Al otro día, saliendo Pablo y los que con él estábamos, fuimos a Cesarea; y entrando en casa de Felipe el evangelista, que era uno de los siete, estuvimos con él. Este tenía cuatro hijas doncellas que profetizaban”. Aquí hay una de las confusiones, quizás este sea el Felipe Evangelista que se supone que muere en Cesarea y Felipe el Diácono el de Hierápolis, existiendo dos de ellos diferentes. En el libro apócrifo “Hechos de Felipe” refiere a que el apóstol murió en la región de Asia y sus restos enterrados en Hierápolis Según la tradición los restos fueron más tarde trasladados a Constantinopla y de allí a la iglesia de los Dodici Apostoli de Roma. Existiendo en la actualidad dos tumbas de un mismo apóstol o bien de dos “Felipes” diferentes.»(126)

«La tradición del Siglo II referente a él es insegura, tanto más cuanto que se registra una tradición similar respecto a Felipe el Diácono y Evangelista – un fenómeno que debe ser resultado de una confusión causada por la existencia de dos Felipes. En su carta a San Víctor, escrita hacia 189-98, el obispo Polícrates de Éfeso menciona entre las “grandes lumbreras”, a quienes el Señor buscará “el último día”, a “Felipe, uno de los Doce Apóstoles, que está enterrado en Hierópolis con sus dos hijas, que llegaron vírgenes a la vejez”, y una tercera hija, que “llevó una vida en el Espíritu Santo y descansa en Éfeso”. Por otro lado, según el Diálogo de Cayo, dirigido contra un montanista llamado Proclo, éste afirmó que “hubo cuatro profetisas, las hijas de Felipe, en Hierópolis en Asia donde aún está situada su tumba y la de su padre”. Los Hechos de los Apóstoles (21, 8-9) en realidad mencionan cuatro profetisas, las hijas del diácono y “Evangelista” Felipe, como viviendo entonces en Cesarea con su padre, y Eusebio, que da los extractos arriba citados (Hist. Eccl., III, xxxii), refiere a éste último la afirmación de Proclo. La afirmación del obispo Polícrates tiene en sí misma más autoridad, pero es extraordinario que se mencione a tres hijas vírgenes del Apóstol Felipe (dos enterradas en Hierópolis), y que el diácono Felipe haya tenido también cuatro hijas, y que se diga que hayan sido enterradas en Hierópolis. Aquí también quizá debemos suponer que se haya producido una confusión entre los dos Felipes, aunque es difícil decidir cuál de los dos, el Apóstol o el diácono, fue enterrado en Hierópolis. Muchos historiadores modernos creen que fue el diácono; sin embargo, es posible que el Apóstol fuera enterrado allí y que el diácono también viviera y trabajara allí y fuera allí enterrado con tres de sus hijas y que estas fueran después erróneamente consideradas como hijas del Apóstol. Los apócrifos “Hechos de Felipe”, que son, sin embargo, puramente legendarios y un tejido de fábulas, también se refieren a la muerte de Felipe en Hierópolis. Los restos del Felipe que fue enterrado en Hierópolis fueron más tarde trasladados, (como los del Apóstol) a Constantinopla y de allí a la iglesia de los Dodici Apostoli de Roma. ».(127)

«Los narradores antiguos dicen que este Apóstol después de Pentecostés se fue a evangelizar a Bitinia, en el Asia Menor (cerca del Mar Negro). Papías, un autor del siglo II afirma que San Felipe logró el milagro de resucitar a un muerto. Y San Clemente de Alejandría dice que lo hicieron morir crucificado en una persecución contra los cristianos».(128)

«San Felipe se dedicó a predicar en las regiones de Frigia, actualmente Turquía, y Escitia, actualmente Moldavia, Ucrania, Hungría y el este de Rusia. Fue martirizado y muerto en Hierápolis. Su martirio consistió en ser crucificado y apedreado. Posteriormente sus reliquias se trasladan a Roma.» (129)

«Al igual que la mayoría de los apóstoles poco se conoce con certeza sobre su vida con posteridad a Pentecostés. Los testigos de la tradición lo confunden a veces con Felipe el Diácono. Según el testimonio de Eusebio en su Historia eclesiástica habría muerto en Hierápolis al norte de la actual Asia Menor, lo mismo que dos de sus hijas vírgenes. Papías, obispo de Hierápolis, las había conocido y escuchado de ellas el relato de la resurrección de un muerto. Según otra tradición de la que se hace eco el Breviario romano, había predicado el evangelio primero en la Escitia y en Lidia, antes de pasar a Frigia, donde todos los documentos colocan su martirio en Hierápolis bajo Domiciano crucificado cabeza abajo y rematado luego a pedradas. Una inscripción de su posible tumba en Hierápolis dice: al glorioso apóstol y teólogo Felipe.. Sus reliquias habrían sido trasladadas a Roma, donde se veneran junto a las de Santiago el Menor en la iglesia de los Doce Santos Apóstoles.» (130)

Este ícono que se encuentra sobre la puerta principal de la Iglesia Ortodoxa de San Felipe (Pennsylvania), muestra al apóstol abrazado por Jesús, representando así la protección del Señor sobre su apóstol y sobre la iglesia que lleva su nombre. “Ven y verás” es lo que dice San Felipe, a lo que Jesús responde: “Verás el cielo abrirse”.

«Sobre los últimos años de San Felipe falta información. Eusebio, historiador de la iglesia, cita a Polycrates – obispo de Éfeso a fines del siglo II – quien ubica al apóstol en Asia (en la actual Turquía) estableciendo que murió y fue enterrado en Hierápolis. Otras tradiciones señalan que murió mártir, siendo crucificado. Leyendas hagiográficas lo reportan evangelizando en puntos tan lejanos como el norte de Francia. Polycrates también señaló que Felipe era un hombre de familia, y que tenía 3 hijas, dos de ellas habrían sido enterradas en Hierápolis mientras que la tercera habría muerto en Éfeso.»(131)

«Una inscripción de su posible tumba en Hierápolis dice: al glorioso apóstol y teólogo Felipe..» (132)

Notas:

(120) http://www.labibliaonline.com.ar/WebSites/LaBiblia/Revista.nsf/Indice/SanFelipe?OpenDocument

(121 Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

(122) http://www.elalmanaque.com/santoral/mayo/26-5-felipe.htm

(123) http://es.wikipedia.org/wiki/Felipe_el_Ap%C3%B3stol

(124) http://www.arecibo.inter.edu/biblioteca/Arecibo/sfelipe.htm

(125) http://www.labibliaonline.com.ar/WebSites/LaBiblia/Revista.nsf/Indice/SanFelipe?OpenDocument

(126) http://es.wikipedia.org/wiki/Felipe_el_Ap%C3%B3stol

(127) Ibíd.

(128) http://www.ewtn.com/spanish/saints/Felipe_Santiago_5_4.htm

(129) http://www.aciprensa.com/catequesis/apostoles/felipe.htm

(130) http://arecibo.50megs.com/sf.html

(131) http://psfa.bizland.com/id9.html

(132) http://juaank.tripod.com/id13.html

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2 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. aaaaaaa
    mar 09, 2009 @ 11:57:29

    muy wuay

  2. pauloarieu
    mar 09, 2009 @ 11:58:21

    me alegro te haya sido util
    Saludos

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