Perdonar no siempre es bíblico

Perdonar no siempre es bíblico

por Pablo Santomauro

El 18 de abril de 2007 tres cristianos protestantes fueron cruelmente asesinados en la ciudad de Malatya, al este de Turquía, por jóvenes miembros de la Fundación Islamista Ihlas de Malatya. Un cable de prensa indica que uno de los asesinos detenidos dijo que el crimen ‘debería ser una lección para los enemigos de nuestra religión’. Las víctimas, atadas de manos y pies, fueron torturadas y encontradas degolladas … La autopsia de las víctimas ha revelado que una de ellas murió tras recibir más de cien cuchilladas que en forma de tortura sistemática le aplicaron a todo el cuerpo” [1].

El cable continúa diciendo:

PERDÓN AL ASESINO 

Susanna Geske, la esposa del ciudadano alemán asesinado, aseguró el pasado viernes 19 de abril que «como cristiana» ha «perdonado a los asesinos», y agregó que se quedará a vivir en Malatya, junto con sus tres hijos [2].

De igual forma, un e-mail publicado en un blog expresa que durante el funeral de una de las víctimas de origen turco, “Aproximadamente diez líderes turcos proclamaron abiertamente el Evangelio frente a las cámaras de televisión … Audazmente y con gentil firmeza, cada uno compartió su fe en Cristo, y su perdón de los que cometieron tan horrendas muertes … espontáneamente, en un momento no planeado – la esposa de Necati pidió para hablar. En medio de sus lágrimas ella habló de su perdón a los mismos hombres que habían torturado y matado a su preciado esposo y padre de sus hijos…” [3].

Con todo respeto para los pastores y las dos esposas, deseo aclarar que la urgencia demostrada para perdonar (algo muy popular entre cristianos hoy) a los perpetradores de crímenes horrendos merece ser analizada bíblicamente.

En primer lugar, debemos preguntarnos, ¿de qué fueron perdonados los asesinos? Obviamente, no puede ser del pecado de matar. Desde el punto de vista humano, sólo las personas que fueron ejecutadas pueden perdonar a sus asesinos, y a menos que lo hayan hecho antes de morir, es imposible que lo puedan hacer ahora que ya están muertos. Por consiguiente, no corresponde que las esposas perdonen a los asesinos de sus esposos por el pecado de asesinato.

Segundo, en el plano divino la muerte premeditada de un ser humano sólo puede ser perdonada por Dios, ya que los hombres son portadores de Su imagen, y para que el perdón de Dios sea otorgado debe de haber arrepentimiento genuino de parte del culpable, lo que incluye la entrega de su vida a Cristo como Señor y Salvador.

Tercero, es lógico suponer que el perdón al que se refieren las esposas debe ser con respecto al daño causado por los asesinos a sus familias, el cual consistió en haber quitado un esposo y un padre de la vida de ellas y de sus hijos. Los asesinos no sólo violaron el sexto mandamiento sino también el octavo (no robarás). Pero el problema aquí es que el perdón personal sólo puede emitirse si el ofensor ha sido confrontado y subsecuentemente se arrepiente (Lc. 17:3-4), los que nos lleva al siguiente punto.

Cuarto, el registro bíblico parece indicar que solamente aquellos que se arrepienten pueden ser perdonados. Lucas 17:3-4 dice:

“Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepiente, perdónale. Y si siete veces al día pecare contra tí, diciendo: Me arrepiento; perdónale”.

Mateo 18:15-21 expresa el mismo concepto y aun más, establece que si la persona que comete una falta no se arrepiente luego de ser confrontada por el ofendido, los testigos y la iglesia sucesivamente, no debe ser perdonada. Estos pasajes bien pueden ser los que regulan o cualifican las condiciones bajo las cuales se debe perdonar. Es a la luz de estos pasajes que debemos interpretar aquellos pasajes que hablan del perdón sin mencionar el arrepentimiento. Conclusión: Dios no nos exige que perdonemos a todo individuo sin el requisito de arrepentimiento como condición.

Quinto, ni siquiera Dios perdona sin condiciones. ¿Necesito presentar los versículos?

La pregunta a estas alturas podría ser: ¿Qué quisieron decir las esposas con “perdonamos a los asesinos de nuestros esposos? Las especulaciones podrían multiplicarse, pero pienso que en realidad estaban entregando su dolor a Dios para no permitir que la amargura, el resentimiento y los deseos de venganza fermenten en sus vidas y les quiten la paz del Señor. Creo honestamente que las palabras no fueron las más apropiadas, en primer lugar porque atenúan la gravedad del crimen, y segundo porque expresan un idealismo irreal que no representa propiamente la ética cristiana.

El mensaje emergente desde la plataforma durante el funeral, en el que aparentemente estaban presentes varios pastores, debió incluir indignación moral, la exigencia de que se haga  justicia, y la oferta  a los asesinos de que el perdón de Dios está disponible pero con ciertas condiciones establecidas por él. Esto último no sin antes dejar bien en claro que “horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo.” Existe un infierno donde los criminales pagarán por las transgresiones contra Dios y el hombre. Esto se les debió decir a estos asesinos y a los elementos de la sociedad turca que en potencia pueden repetir la carnicería. Sólo entonces se les puede hablar de la misericordia de Dios regulada por Sus condiciones. Lo de siempre, primero las malas nuevas, luego las buenas. <>

Referencias

1. http://www.protestantedigital.com/new/leernoticiaUH.php?5661

2. Ibid.

3.http://www.returnnow.org/the-journal/3-christians-brutally-tortured-murdered-in-turkey-their-testimony-lives-on.html

 

Causa y efecto: un argumento casi casi pero insuficiente

Causa y efecto:
un argumento casi casi pero insuficiente

Junta Directiva IG: Pablo, Wilmer, Pedro, Roberto, Keith (abril - '08)

Pablo Santomauro 

Instituto InterGlobal 

Desde el ángulo apologético siempre estamos tratando de confrontar al escéptico con su propia irracionalidad. Los cristianos han surgido a través de los siglos con varios argumentos racionales para probar la existencia de Dios.

El valor de cualquier argumento que no recorre la distancia completa a los efectos de mostrar la existencia del Dios personal e infinito de la Biblia, está en relación directamente proporcional a la distancia hasta donde nos lleva. Si el taxista que lo lleva hasta al aeropuerto lo hace bajar a tres cuadras antes de llegar, el servicio que ha prestado el taxista no es completo. Del mismo modo, cualquier argumento que nos “hace bajar” antes de llegar a nuestro destino, el Dios triuno, infinito, multidimensional y personal de la Biblia, es bueno sólo hasta donde nos lleva, pero falla en alcanzar su destino.

Un ejemplo de esto es el argumento de causa y efecto. Muchos cristianos aducen que todo efecto tiene una causa proporcionalmente igual o mayor que el efecto. Partiendo de esta premisa, proponen que el universo es un vasto efecto que requiere una causa aun mucho más vasta o mayor para explicar su existencia, i.e., Dios.

Lamentablemente, el error está en no percatarse de que la primera premisa, enunciada correctamente, sólo dice que todo efecto finito requiere una causa igual o mayor que el efecto, pero también finita. Un universo finito sólo requiere una causa finita igual o mayor que el universo. Por consiguiente, el argumento de causa y efecto no nos lleva toda la distancia hacia el encuentro de un Dios infinito. Sólo nos deja en el punto donde encontramos a un dios poderoso y finito, lo suficientemente grande como para crear el universo.

Para que quede claro, el ateo de ninguna manera sale victorioso ante la debilidad del argumento, ya que no se puede formular como contra-argumento que una causa infinita no pueda crear un universo finito. El argumento de causa y efecto sólo prueba que un efecto finito no necesariamente debe tener una causa infinita, una finita es suficiente.

Otra cosa que debe frustrar al ateo es que si bien el taxi no nos llevó hasta el aeropuerto, ello no significa que el aeropuerto no exista. Sólo porque el argumento de causa y efecto no nos lleva hasta el Dios infinito, triuno y personal, no es prueba de que Dios no existe. Como consuelo, digamos que el argumento, por lo menos, nos pone en el camino correcto.

La incredulidad del relojero ciego. Parte 3

La incredulidad del relojero ciego. Parte 3

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    Nuestro amigo el relojero inteligente, dejó su pensamiento plasmado en dos grandes libros, para que el hombre pueda darse cuenta de cual es su pensamiento y obra.

    1. Uno es el libro de la naturaleza, que nos muestra su diseño inteligente
    2. y el otro es la Biblia.

    1. Uno es el libro de la naturaleza, que nos muestra su diseño inteligente

    a. Expresiones celebres acerca de la obra magna del relojero inteligente

    Carlos Rubbia, Premio Nobel de Física, Director del Laboratorio Europeo para la Física de las Partículas, dice: «Hablar del origen del mundo lleva a pensar en la Creación… Para mí está claro que esto no puede ser consecuencia de la casualidad».

    Igualmente, la belleza del plumaje de colores de algunos pájaros me hablan del talento del artista que concibió esa armonía de colores.

    Donde hay una obra de arte hay un artista. Hasta el blasfemo Voltaire dijo: «No puedo imaginar que haya un reloj sin relojero»

    Y André Gide: «Para no creer en Dios es absolutamente necesario abstenerse de mirar la naturaleza y reflexionar sobre lo que vemos»

    Por eso «por más que retrocedamos en el tiempo no encontraremos ningún pueblo sin religión, sin creencias, preceptos y ritos cuya finalidad es poner al hombre en relación con la Divinidad».[0]

    b. La naturaleza

    Nosotros entendemos que Dios, (los que creemos en el), escribió en el libro de la naturaleza su mensaje. Y no solo en la biblia. Pablo le escribe a los romanos, acerca de esto:

    Ro. 1:20 “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.”

    «La naturaleza , en su sentido más amplio, es equivalente al mundo natural, universo físico, mundo material o universo material. El término “naturaleza” hace referencia a los fenómenos del mundo físico, y también a la vida en general. Por lo general no incluye los objetos artificiales ni la intervención humana, a menos que se la califique de manera que haga referencia a ello, por ejemplo con expresiones como “naturaleza humana” o “la totalidad de la naturaleza”. La naturaleza también se encuentra diferenciada de lo sobrenatural. Se extiende desde el mundo subatómico al galáctico.

    La palabra “Naturaleza” proviene de la palabra latina natura, que significa “el curso de las cosas, carácter natural.”[1] Natura es la traducción latina de la palabra griega physis (φύσις), que en su significado original hacía referencia a la forma innata en la que crecen espontáneamente plantas y animales. El concepto de naturaleza como un todo —el universo físico— es un concepto más reciente que adquirió un uso cada vez más amplio con el desarrollo del método científico moderno en los últimos siglos.[2] [3]

    Dentro de los diversos usos actuales de esta palabra, “naturaleza” puede hacer referencia al dominio general de diversos tipos de seres vivos, como plantas y animales, y en algunos casos a los procesos asociados con objetos inanimados – la forma en que existen los diversos tipos particulares de cosas y sus espontáneos cambios, así como el tiempo atmosférico, la geología de la Tierra y la materia y energía que poseen todos estos entes. A menudo se considera que significa “entorno natural”: animales salvajes, rocas, bosques, playas, y en general todas las cosas que no han sido alteradas sustancialmente por el ser humano, o que persisten a pesar de la intervención humana. Este concepto más tradicional de las cosas naturales implica una distinción entre lo natural y lo artificial (entendido esto último como algo hecho por una mente o una conciencia humana).»[1]

    c.Revelación del poder y el caracter eterno de Dios por medio de la creación

    Hopetoun Falls, Victoria, Australia. Se ha prestado mucha atención a la conservación de la flora y de otras caracteristicas naturales de este lugar, al mismo tiempo que se ha permitido un mayor flujo de visitantes.

    Una visión más estable de la naturaleza: Hopetoun Falls, Victoria, Australia. Se ha prestado mucha atención a la conservación de la flora y de otras características naturales de este lugar, al mismo tiempo que se ha permitido un mayor flujo de visitantes.

    El poder eterno y el carácter de Dios se revelan por las cosas que han sido creadas (Ro. 1:20). El mundo de las cosas naturales, siendo una obra de Dios, muestra que Dios es un Dios infinito en poder y sabiduría y que ha diseñado y creado el mundo físico para un propósito inteligente. La revelación de Dios mediante la Naturaleza, sin embargo, tiene sus limitaciones,al no aparecer claramente manifestado el amor y la santidad de Dios. Mientras que la revelación en la Naturaleza es suficiente para que Dios pueda juzgar al mundo pagano por no adorarle como su Creador, no revela un camino de salvación mediante el cual los pecadores puedan ser reconciliados con un Dios santo, sagrado.[1]

    «d.La revelación en la naturaleza

    NASA, ESA, S. Beckwith (STScI) y el equipo del HUDF.

    Ésta es la imagen más profunda del universo tomada con luz visible, la llamada Hubble Ultra Deep Field. Créditos: NASA, ESA, S. Beckwith (STScI) y el equipo del HUDF.

    (Sal. 19:1-6) “Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, Y una noche a otra noche declara sabiduría. No hay lenguaje, ni palabras, Ni es oída su voz. Por toda la tierra salió su voz, Y hasta el extremo del mundo sus palabras.En ellos puso tabernáculo para el sol;Y éste, como esposo que sale de su tálamo,  Se alegra cual gigante para correr el camino. De un extremo de los cielos es su salida, Y su curso hasta el término de ellos; Y nada hay que se esconda de su calor. “

    La naturaleza es personificada y dotada con la capacidad de declarar la gloria de Dios. La naturaleza habla acerca del creador, no de sí misma. Qué es lo que ella dice acerca de Dios? De acuerdo con el salmo, dice muy poco. Declara la gloria de Dios (vers. 1 y 2); señala más allá de sí el misterio y la inescrutabilidad de la mente divina que la trajo a la existencia. La naturaleza habla pero, sorprendentemente, su discurso en algún grado es inaudible: “No hay lenguaje, ni palabras, ni es oída su voz” (vers. 2). La naturaleza revela algo de la gloria de Dios, pero no es capaz de desentrañarla para nosotros. Al observarla, sólo podemos preguntarnos por el poder que se encuentra detrás de ella, el Dios que la trajo a la existencia. Por lo tanto, es imposible desarrollar una teología desde la naturaleza que desvele la verdadera naturaleza de Dios.

    Los teólogos generalmente llaman a la revelación de Dios en la naturaleza “revelación general”, porque es extremadamente vaga y poco concluyente. La naturaleza no puede revelar la voluntad de Dios para nuestra vida.» [2]

    2. La Biblia

    Libro prodigioso. . . en que el género humano comenzó a leer. . . siglos ha, y con leer de él todos los días, todas las noches y todas las horas, aún no ha acabado su lectura. Juan Donoso Cortés, Primer Marqués de Valdegamas Escritor y estadista español (1809-1853) [3]

    Hay muchas personas sinceras (otras no tanto) que creen equivocadamente que la Biblia es un libro anacrónico y lleno de errores. Que es un libro escrito por varios hombres de la antiguedad, de allí la ignorancia en ciencias y en moral y en costumbres.

    Yo me pregunto ¿Quien dijo que toda la Biblia es para cumplirla renglón por renglón? Si para leerla, pero nadie dijo que la biblia fue escrita ayer en una moderna editorial de Miami o Barcelona. Ciertamente que no.

    La Biblia es una biblioteca de 66 libros, que explican el plan de Dios con la humanidad desde los comienzos de la historia hasta el final de la historia.

    Hay 39 libros del A.T y 27 del N.T = 66 libros

    Hay algo sencillo, pero que muchos ignoran, lamentablemente. Se trata de las dispensaciones de Dios o distintas etapas en las que Dios hizo pacto con la humanidad. En cada etapa:

    1. Se reveló a los hombres o a alguien en especial
    2. hizo un pacto con la humanidad y le dió nuevas leyes.
    3. Estamos bajo una nueva dispensación, la de Cristo, o tambien llamada la era del Espíritu Santo o la era de la Iglesia o de la Gracia.

    Hasta la resurrección de Jesús estábamos bajo la dispensación de la Ley de Moisés. Pero eso cesó. Ahora estamos bajo una nueva Ley, que es la Gracia de Dios. Muchas de estas leyes ceremoniales, y culturales, se cumplieron con Jesús y en Jesús, y ahora hay un nuevo pacto de Dios con los hombres, por medio de el (Jesús).

    Lo que si continúan son las leyes morales y espirituales, pero ya no las ceremoniales y las culturales.

    Por eso, muchos están confundidos al leer la biblia.Por que no entienden que significa Cristo en la vida de la humanidad y en la vida del ser humano. Para entender eso, tenés que nacer de nuevo,porque la persona que no es espiritual no entiende las cosas de Dios, le son un misterio. Lo explica bien claro la misma biblia, cuando dice que ” el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura” (1 Cor. 2:14)

    «Por todas partes se levantan nuevos maestros que sólo hablan y enseñan lo que brota de su propia sabiduría humana, del hombre natural (animalis homo). Todos estos solo han recibido el espíritu del mundo, pero no recibieron “el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido”. Por eso hay tanta contradicción entre las cosas que ellos enseñan y las cosas que enseña el Espíritu de Dios. En estos tiempos de vanagloria religiosa es necesario saber discernir lo que dice el Espíritu de lo que dicen esos maestros religiosos, que están puestos para confusión de los incrédulos.

    Los que aceptamos a Cristo como nuestro único y perfecto Salvador hemos de tener muy claro que el hombre natural no puede percibir las cosas que son del Espíritu de Dios. Por eso no debes preocuparte por las opiniones que estos vierten en todos los medios de comunicación ni por sus propias palabras. Porque las cosas que Dios nos revela a nosotros por el Espíritu en Su Palabra, el hombre natural no las puede entender. Solamente el hombre que no vive conforme a los deseos de la carne sino conforme al Espíritu, sabe discernir lo que enseña la sabiduría humana de lo que enseña el Espíritu. En una palabra, sabe discernir espiritualmente, porque el Espíritu de Cristo mora en él, y él en Cristo. “Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Él”( Romanos 8:9)[4]

    a.El relato bíblico y la ciencia moderna:

    «¿Cuántos años tiene la tierra? Los hombres de ciencia han encontrado evidencias de grandes cambios geológicos, estratificación de masas de piedras, y otros indicios que los han hecho llegar a la conclusión de que la tierra es antiquísima. Se crea un conflicto entre ellos, y ciertos cristianos que creen que la Biblia Indica claramente que hace sólo seis mil años que Dios creó el universo. ¿Cómo puede resolverse este conflicto?

    Según algunos estudiosos de la Biblia, el problema no radica tanto en la contradicción entre el relato bíblico y lo que la ciencia ha descubierto, sino entre la ciencia y el relato mal interpretado. Además, es preciso distinguir entre lo que la ciencia ha descubierto realmente y lo que es mera especulación o teoría que aún no ha sido comprobada. La ciencia pura no consiste en teoría, sino en hechos demostrados y concretos.

    El cristiano debe reconocer ciertos hechos al interpretar el relato de la creación: en primer lugar, el Génesis no da fechas, y las genealogías primitivas no se pueden tomar en cuenta para calcular pues hay en ellas grandes vacíos… En segundo lugar, la Biblia es primordialmente un libro de religión y no de ciencia.

    Génesis 1 fue escrito no tanto para describir el proceso de la creación sino más bien para mostrar su causa y propósito. Recalca la gran verdad de que Dios es el Creador. Finalmente, es lógico creer que la revelación de Dios a Moisés haya sido dada en conceptos comprensibles a los hombres de esa época y no en altos términos técnicos o científicos comunes a los del siglo XX.»[5]

    «La Biblia es un libro que contiene muchos recursos literarios que han sido usados de manera distinta a través de la historia. Además la Biblia es un libro que se debe leer de forma interpretativa, ya que fue escrito en circunstancias culturales y de fe distintas a nuestra época. Debido a lo anterior la Biblia no contiene errores, cada situación histórica que se plasma en ella o cada dato científico, biológico o de conocimiento universal no debe interpretarse o tomarse como referencia exacta y mucho menos como base de nuestra fe en Dios; cada hecho o afirmación tiene su explicación en la época en que fue escrito.

    Hay que recordar que los autores de la Biblia fueron personas que de alguna forma tomaron conciencia de la existencia y acción de Dios en sus vidas y por lo tanto, los que creemos en Dios tenemos fe en que todo lo que ellos escribieron fue inspirado por el mismo Dios.

    Es perfectamente comprensible que al leer la Biblia tengamos dudas o no nos “cuadren” muchas cosas, pero lo importante no es leer sino trasladar esas enseñanzas a nuestra vida y sorprendernos por la forma en que nos transforman y maduran nuestros pensamientos y sentimientos. Para poder entender la Biblia en cuanto al mensaje que Dios quiso darte para que funcione en Tu propia vida es necesaria una conciencia abierta a Su amor. Si no la tienes es muy difícil que puedas enriquecerte por este medio, aunque Dios no dudará en ofrecerte la sabiduría por otros. »[6]

    b.Objeciones respecto de la Biblia [7]

    «Cuando evangelizamos, hay personas que protestan y presentan objeciones, especialmente contra la persona de Dios o la Biblia o creyentes o religión en general. Algunas objeciones son meramente una manera para decir: “No quiero hablar de eso” (la causa por la cual frecuentemente es un sentir de culpabilidad por el pecado. Se sienten incómodos). Pero si la queja es sincera, somos obligados a proveer respuesta (1 Pe. 3:15).

    Entonces se ofrece algunas respuestas a las objeciones más comunes, siguiendo una serie de artículos.

    Objeción: ¿Es Cristo realmente el único camino a Dios? ¿Qué de budistas, musulmanes, hindúes? ¿Cómo puede un Dios de amor enviar a alguien al infierno?

    Respuestas a las personas que tienen esta queja:

    a. No existe fuente de autoridad que diga que todos serán salvos.

    b. Nadie tiene derecho de redefinir el cristianismo. El cristianismo es explicado en el Nuevo Testamento, y jamás apoya la salvación de todos o que haya manera de salvarse aparte de Cristo.

    c. La Biblia explícitamente dice que Cristo es el único camino a Dios.

    Jn. 14:6, “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”

    Hch. 4:12, “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”

    d. La sinceridad no basta. Intensidad de fe no crea la verdad. Si alguien cree con todo su corazón que portar un huevo frito sobre su oreja le salvará, el resultado no es la salvación. Si alguien cree con todo su corazón que todos serán salvos, no resultaría la salvación de todos, porque Dios ha dicho lo contrario. Si alguien cree con todo su corazón que hay caminos a Dios aparte de Cristo, no resultaría la salvación.

    e. Si se puede salvar por un modo que no sea por fe en Cristo, Entonces Cristo por demás murió.

    Gál. 2:21, “No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.”

    f. La misma Biblia que habla del amor de Dios habla también de la ira de Dios.
    Ro. 1:18, “Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad.”

    También habla de juicio:

    Hch. 17:31, “por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.”
    Y también habla del infierno. En realidad, Jesús habló más del infierno que el cielo.

    Mt. 25:41, “Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.”
    Hay que notar que el infierno fue hecho para ángeles caídos. Hay solo 2 destinos eternos, el cielo y el infierno. Entonces, si un ser humano no quiere ir al estado donde se alaba y glorifica a Jesucristo, le queda solo la otra alternativa. Por eso Dios técnicamente no “envía” a nadie al infierno, sino que las personas insisten en ir allá. ¡Qué bueno es Dios para darnos un escape, ya que todos hemos pecado y todos merecemos el infierno! Dios es santo y no tiene comunión con pecadores. Es necesario ser santificado, un milagro que solo Cristo puede hacer.

    Mar. 9:43–46, “Si tu mano te fuere ocasión de caer, córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que no puede ser apagado, donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga. Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo; mejor te es entrar a la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en el infierno, al fuego que no puede ser apagado, donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.”

    Una observación:

    El gusano muere en el fuego del basurero de Jerusalén, que a veces se apaga. Pero Jesús clarifica que la ilustración tiene límites. En el infierno, uno no muere. No es cuestión de aniquilación. Sigue sin fin. ¿No sería sabio evitar todo eso?
    Ap. 20:10–15, el juicio ante el gran trono blanco,“Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos. Y ví un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.”

    Este último  pasaje nos revela que Dios tiene libros. Uno, claro es la Biblia, con sus instrucciones y mandamientos. Otro libro más es una cuenta de actividades y pensamientos de los individuos. ¿Qué ha hecho y pensado usted?

    c. La invitación de Cristo es abierta a todos.

    Ro. 10:13, “porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.”
    Ro. 10:9-10, “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.”

    3. Reflexión:

    Es tiempo de abandonar la teología imaginaria y aceptar la verdad. Cristo le ofrece la salvación. ¿Quiere aceptarla?»

    Continúa…

    Notas:

    [0] http://cristianismofeyciencia.wordpress.com/2008/07/24/el-relato-biblico-y-la-ciencia-moderna/

    [1] http://cristianismofeyciencia.wordpress.com/2008/09/02/la-naturaleza/

    [1] http://www.adorador.com/temasdoctrinales/04_la_biblia_como_revelacion_divina.htm

    [2] http://lasteologias.wordpress.com/2008/09/01/es-suficiente-con-la-naturaleza/

    [3] ¿Qué versión de la Biblia debo usar?

    [4] http://evangelicosyteologiagay.wordpress.com/2008/08/17/pero-el-hombre-natural-no-percibe-las-cosas-que-son-del-espiritu-de-dios-porque-para-el-son-locura/

    [5] http://cristianismofeyciencia.wordpress.com/2008/07/24/el-relato-biblico-y-la-ciencia-moderna/

    [6] http://www.blog.com.mx/archives/religion/matematicas_ii_unidades.php#comments

    [7] ¿No está la Biblia llena de errores?

    Atributos incomunicables de Dios

    Atributos incomunicables de Dios

    Autor: Marcelo Sánchez Ávila

    1. ¿Qué son los atributos de Dios?
    Ellos son las infinitas perfecciones de su Ser divino que son nos revelan quien y que es Dios. 1 Pedro 2:9

    2. ¿Cómo se distinguen generalmente los atributos de Dios?
    Ellos se distinguen como atributos comunicables e incomunicables.

    3. ¿Qué quiere decir esa distinción?
    Ya que somos creados a la imagen de Dios, algunos atributos son reflejados en nosotros. Aquellos son llamados atributos comunicables.

    4. ¿Cuáles son los atributos incomunicables de Dios?
    Su unicidad, simplicidad, independencia, infinitud e inmutabilidad.

    5. ¿Qué quiere decir la unicidad de Dios?
    Que hay sólo una esencia divina y que no hay Dios fuera de Él. Deuteronomio 6:4; Salmos 18:31.

    6. ¿Qué se quiere decir con la simplicidad de Dios?
    Que Dios es indivisible y no compuesto y que sus atributos son uno en Él. Marcos 12:29

    7. ¿Qué es la independencia de Dios?
    Que É les auto-suficiente y que es no es dependiente de nada para su existencia. Isaías 40:13; Juan 5:26.

    8. ¿Qué es la infinitud de de Dios?
    Que Dios es un Dios de eternal perfección, y que Él está presente en todo tiempo y espacio. Salmos 90:2; Jeremías 23:23-24; 1 Timoteo 1:17.

    9. ¿Qué quiere decir que Dios sea inmutable?
    Que Dios nunca cambia en su propio ser o en alguna de sus obras o caminos. Malaquías 3:6.

    10. ¿Por qué Dios revela nos sus atributos incomunicables?
    Para que sepamos que É les altamente exaltado sobre todo y que solo Él merece ser alabado. Jeremías 10:6-7.

    TAREA

    1. ¿Qué atributos incomunicables son mencionados en el artículo 1 de la Confesión Belga?

    2. ¿Qué atributos de Dios se describen en los siguientes textos: Hechos 17:24; 1 Juan 1:5, 4:8; 1 Corintios 8:6; Santiago 1:17; Salmos 90:4; 139:7-10, 1 Reyes 8:27; Job 11:7-9?

    3. En Génesis 6:6 leemos que Dios se arrepintió. ¿Cómo se explica esto a la luz de su inmutabilidad?

    4. ¿Qué dice Deuteronomio 6:5-6 que es nuestro llamado al saber que Dios es uno?

    Fuente:

    http://reformadoreformandome.wordpress.com/2008/08/28/atributos-incomunicales-de-dios/

    La incredulidad del relojero ciego. Parte 2

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    Enlaces relacionados:

    ¿Como es posible que un grupo de científicos analice la creación y no vean un diseño inteligente en ella y otros si lo vean?

    La respuesta está en la cosmovisión de ellos. Unos no creen en Dios o tienen una concepción materialista del mundo, y otros si creen en Dios y tienen una concepción teísta del mundo.

    Mucho tiene que ver en esto, su concepción del mundo.

    Vamos a tener que hablar si o si del tema de las cosmovisiones porque estas afectan si o si a la buena vista de nuestro buen amigo el relojero.

    Si preguntas a alguien, “¿Cuál es tu cosmovisión?”, es probable que no pueda responder. Eso se debe a que la cosmovisión funciona a nivel de presupuestos. Para usar el lenguaje informático, la cosmovisión es el sistema operativo, y todo el mundo usa programas que dependen del sistema sin saber nada sobre el sistema mismo. ¿Quién entiende el código de Microsoft Windows? Los especialistas. De la misma manera los especialistas académicos reflexionan sobre la cosmovisión conscientemente, pero la mayoría usa el sistema sin pensar en ello.

    La COSMOVISION

    «Una cosmovisión es:

    1) Una explicación y una interpretación del mundo.
    2) Una aplicación de esta visión a la vida.

    En términos más simples, nuestra Cosmovisión es una visión del mundo y para el mundo. (Philips y Brown).

    Una Cosmovisión provee un modelo del mundo que guía a sus adherentes en el mundo. (Walsh y Middleton)

    La necesidad de una Cosmovisión es cuádruple: (Holmes)

    1) La necesidad de unificar el pensamiento y la vida.
    2) La necesidad de definir la vida y encontrar esperanza y sentido a la vida.
    3) La necesidad de guiar el pensamiento.
    4) La necesidad de guiar la acción.

    IDEA DE HOMBRE: MODELO / CONCEPCIÓN ANTROPOLÓGICA

    IDEA DEL MUNDO: COSMOVISIÓN

    1) RELACIÓN: Conectan al Hombre con el universo.
    2) DE IDENTIDAD: Se es el universo.

    La explicación conecta al hombre (garantizando su existencia) con el universo, el cual sólo es cognoscible por intermediación de la misma, constituyéndose así las Cosmovisiones de relación.

    Todos tenemos una Cosmovisión con la que nos orientamos para satisfacer nuestras necesidades, conscientes o inconscientes, en todos los dominios de lo humano; donde suele haber mapas divergentes para ser en el mundo.

    Nos vemos enfrentados  a una diversidad de Cosmovisiones, cada una de las cuales hace afirmaciones acerca de la verdad. Así, otra necesidad importante, cubierta por las Cosmovisiones es la de ayudarnos a manejar una cultura cada vez más compleja»[0]

    Una cosmovisión provee un modelo del mundo que guía a sus adherentes en el mundo, es la lente de lectura de nuestra interpretación de la realidad. Afecta a cómo percibimos y cómo interpretamos nuestras experiencias y la realidad que nos rodea. Es imprescindible que comprendamos lo que es y cómo funciona la cosmovisión, porque la misma fe cristiana es una determinada cosmovisión. Una lectura consciente de la cosmovisión nos ayuda comprender mejor a los demás, clarificar la lectura bíblica, orientar y sacar sentido del culto y proclamar el Evangelio más efectivamente

    La cosmovisión de una sociedad o cultura ofrece su visión de los asuntos esenciales de la existencia humana y responde a cuatro preguntas fundamentales:

    1. ¿Quiénes somos?
    2. ¿Dónde estamos?
    3. ¿Cuáles son los problemas con nuestra existencia?
    4. y ¿Cuál es la solución

    Es decir, la cosmovisión trata del sentido de la identidad, del entorno o del sentido de la ubicación social, de la comprensión de los problemas de la vida, y una idea de cómo tratar con estos problemas. Todos nosotros tenemos una idea de quiénes somos. En parte sacamos esta idea del entorno y de la red de relaciones, como la familia, la etnia, la nacionalidad, etc. Por nuestro estar en el mundo encontramos obstáculos y observamos problemas. Además tenemos una idea, o quizás, mejor dicho, una esperanza, de cómo afrontar estos problemas y salir adelante.

    Aunque la cosmovisión funciona a nivel de los presupuestos y es generalmente inconsciente, tiene expresiones visibles. La cosmovisión se expresa con relatos y símbolos, e incluye una praxis (una práctica).

    Por ejemplo, la cosmovisión cristiana tiene su gran relato. La cosmovisión cristiana considera la humanidad como criatura especial, creada a imagen de Dios. Vive en un mundo creado por Dios y declarado bueno, pero está afligido por una rebelión generalizada que funciona casi como un defecto genético, es decir, toda la humanidad es pecadora y está separada de su creador. Dios mismo ha proporcionado una solución al problema del pecado enviando a su hijo, quien murió vicariamente por los pecados y resucitó de los muertos, y así ofrecer la reconciliación con Dios. Este es el gran relato del cristianismo en una forma muy breve. Expresa la cosmovisión y funciona como lente de lectura de la realidad. Responde a las cuatro preguntas esenciales de la identidad, el entorno, el problema con la vida y la solución.

    Una cosmovisión, también se podría decir que es el conjunto de opiniones y creencias que conforman la imagen o concepto general del mundo que tiene una persona, época o cultura, a partir del cual interpreta su propia naturaleza y la de todo lo existente. Una cosmovisión define nociones comunes que se aplican a todos los campos de la vida, desde la política, la economía o la ciencia hasta la religión, la moral o la filosofía.

    El término “cosmovisión” es una adaptación del alemán Weltanschauung (Welt, “mundo”, y anschauen, “observar”), una expresión introducida por el filósofo Wilhelm Dilthey en su obra Einleitung in die Geisteswissenschaften (”Introducción a las Ciencias de la Cultura”, 1914).

    Dilthey, un miembro de la escuela hermenéutica, sostenía que la experiencia vital estaba fundada —no sólo intelectual, sino también emocional y moralmente— en el conjunto de principios de la sociedad y de la cultura en la que se había formado. Las relaciones, sensaciones y emociones producidas por la experiencia peculiar del mundo en el seno de un ambiente determinado contribuirían a conformar una cosmovisión individual.

    Todos los productos culturales o artísticos serían a su vez expresiones de la cosmovisión que los crease; la tarea hermenéutica consistiría en recrear el mundo del autor en la mente del lector. El término fue rápidamente adoptado en las ciencias sociales y en la filosofía, donde se emplea tanto traducido como en la forma alemana original.

    Una cosmovisión no sería una teoría particular acerca del funcionamiento de alguna entidad particular, sino una serie de principios comunes que inspirarían teorías o modelos en todos los niveles: una idea de la estructura del mundo, que crea el marco o paradigma para las restantes ideas. De este modo, pertenece al ámbito de la filosofía tradicionalmente llamado metafísica (aunque doctrinas tradicionalmente antimetafísicas, como el positivismo o el marxismo puedan constituir una cosmovisión para sus adherentes). Sin embargo, una cosmovisión no es una elaboración filosófica explícita ni depende de una; puede ser más o menos rigurosa, acabada e intelectualmente coherente.

    Los sistemas filosóficos, religiones o sistemas políticos pueden constituir cosmovisiones, puesto que proveen un marco interpretativo a partir del cual sus adherentes y seguidores elaboran doctrinas intelectuales y éticas. Ejemplos son el judaísmo, el cristianismo, el Islam, el socialismo, el marxismo, el cientificismo, el humanismo o el nacionalismo. Las cosmovisiones son complejas y resistentes al cambio; pueden, por lo tanto, integrar elementos divergentes y aún contradictorios. La afirmación intransigente y autoritaria de la propia cosmovisión es el fundamentalismo.

    Una cosmovisión se definirá como “el marco global de las creencias básicas de uno con respecto a las cosas.”

    [...]

    Por lo tanto, en general, todos tienen una cosmovisión, no importa cuán inarticulada él o ella la puedan estar expresando. El tener una cosmovisión es simplemente parte de ser un ser humano adulto.

    ¿Qué papel juega una cosmovisión en nuestras vidas?

    La respuesta a esto, es que nuestra cosmovisión funciona como una guía para nuestra vida. Aún cuando sea medio inconsciente y poco articulada, funciona como una brújula o como un mapa de carreteras. Nos orienta en el mundo en general, nos da un sentido de lo que está arriba y de lo que está abajo, de lo que es correcto y de lo que es incorrecto en la confusión de eventos y fenómenos que nos confrontan. Nuestra cosmovisión moldea, en un grado significativo, la manera como evaluamos los eventos, asuntos y estructuras de nuestra civilización y nuestros tiempos. Nos permite “ubicar” o “situar” los varios fenómenos que aparecen en nuestro ámbito de acción. Claro que otros factores juegan un papel en este proceso de orientación (el interés propio psicológico o económico, por ejemplo), pero estos otros factores no eliminan el rol rector de la cosmovisión propia; a menudo precisamente ejercen su influencia a través de nuestra perspectiva de la vida

    Una de las características únicas de los seres humanos es que no podemos funcionar sin el tipo de orientación y guía que ofrece una cosmovisión. Necesitamos orientación porque somos, ineludiblemente, criaturas con responsabilidad, quienes por naturaleza somos incapaces de tener opiniones puramente arbitrarias o de tomar decisiones totalmente carentes de principios. Necesitamos algún credo por el cual vivir, algún mapa por el cual trazar nuestro curso. La necesidad de una perspectiva de dirección es básica para la vida humana, quizás más básica que el alimento o el sexo.

    [...]

    Las cosmovisiones actuales

    Con el objeto de ilustrar la influencia de los poderes la cultura (cosmovisión), incluyo la gráfica siguiente. E gráfica muestra que la cosmovisión se moldea dependiendo de los poderes (espirituales) imperantes sobre una región; lo que tiene a su vez, un impacto directo en el desarrollo de pueblos.

    Existen muchas diferentes cosmovisiones en el mundo pero básicamente todas pueden clasificarse dentro de grandes temas inclusivos: el animismo, el teísmo y el humanismo secular.

    El secularismo ve la realidad como una fundamentalmente física. Para ellos la verdad es empírica. El método científico es su heredero natural. Sólo existe aquello que se puede percibir por medio de los sentidos. No existen los absolutos, por lo tanto, la moral es relativa. El modernismo logró que estas ideas se convirtieran en lo que ahora se llama «humanismo secular». Aquí, la medida del universo es el hombre; el centro del universo es el hombre, el hombre es dios.

    El teísmo cristiano proviene de la cosmovisión Judeo-Cristiana. Nace en el Medio Oriente y percibe la realidad como una relación personal con Dios, el Creador de los cielos y la tierra a través de Jesucristo. El cristianismo es el fruto de esa relación personal. Dios existe. Dios tiene un plan que incluye el universo que un día creó y continúa hoy unido a Su creación, pendiente de Su plan, y pendiente de las acciones de Sus «embajadores» en el mundo. La Verdad es una Persona, no un concepto; Su nombre es Jesucristo. Dios, como Creador y poseedor del universo, ha dejado establecidos unos valores morales absolutos.

    El animismo, cuya expresión moderna se llama la Nueva Era-y que, a propósito, no tiene nada de nueva-tiene sus raíces en el lejano oriente y se esparció por toda la Tierra a raíz de la salida de Babel. Una salida tan traumática, que forzó al hombre a atravesar montañas, abismos, lagos, ríos y mares, y a enfrentar fenómenos naturales desconocidos, que lo llevaron «pactar» con los poderes con el objetivo de «apaciguarlos»

    De allí que todas las culturas antiguas coincidan en el culto a los elementos básicos como el fuego y la lluvia, el rayo, entre otros. Para el animista el mundo depende de los espíritus. La verdad está escondida y es irracional.

    Si le preguntamos al animista, ¿Hay un Dios?, podría contestarnos algo así, «Un Dios no… Un millón de dioses».

    Si se lo preguntamos al creyente cristiano, nos contestará, «Por supuesto que sí. Hay un Dios: Jehová, el Creador de los cielos y la Tierra».

    Y si se lo preguntamos a un humanista secular, nos contestaría algo como esto, «No hay Dios; el hombre es dios.

    Y estas posibles respuestas me hacen llegar a la segunda gráfica, en la que ilustramos a los poderes en base al politeísmo, monoteísmo y humanismo. Es decir, muchos dioses, un solo Dios, y ningún dios.

    [...]

    No vamos a tratar con la cosmovision animista, ya que para este análisis no nos interesa.

    El Naturalismo

    Si bien el Naturalismo en sus distintas formas es antiguo, usaremos el término para referirnos a una cosmovisión que ha tenido una influencia considerable durante un tiempo relativamente corto dentro de la cultura occidental. Las semillas fueron sembradas en el siglo diecisiete y comenzaron a florecer en el siglo dieciocho. Muchos de nosotros hemos estado expuestos al Naturalismo mediante el Marxismo y lo que se denomina Humanismo Secular.

    ¿Cuáles son las doctrinas básicas de esta cosmovisión?

    Primero, Dios es irrelevante. Esta doctrina nos ayuda a entender mejor el término Naturalismo; está en contraste directo con el Teísmo Cristiano, que está basado en el sobrenaturalismo.

    Segundo, el progreso y el cambio evolucionista son inevitables.

    Tercero, el hombre es autónomo, centrado en sí mismo y se salvará a sí mismo.

    Cuarto, la educación es la guía para la vida; la inteligencia y la libertad garantizan todo el potencial humano.

    Quinto, la ciencia es el proveedor último tanto del conocimiento como de la moral. E

    stas doctrinas han impregnado nuestras vidas. Son aparentes, por ejemplo, en los medios, el gobierno y la educación. Debemos estar alertas constantemente a su influencia.

    Después de la Segunda Guerra Mundial, el “Postmodernismo” comenzó a reemplazar la confianza del Naturalismo. Con él, llegó la conclusión que no existía la verdad en ningún sentido real. Esta puede ser la próxima cosmovisión principal, o anti-cosmovisión, que infectará la cultura. Actualmente está de moda en muchas de nuestras universidades. Mientras tanto, sin embargo, las últimas décadas nos han traído otra antigua cosmovisión vestida de ropas occidentales

    Humanista secular:

    . El materialismo constructivista

    Se puede considerar que esta cosmovisión está muy extendida entre las personas que tienen una formación científica. Consiste en ver toda la realidad desde la experiencia de la bioquímica y la física atómicas.

    Casi todas las personas que tienen una formación científica contemplan el mundo como si fuera una inmensa construcción: un conglomerado material íntimamente ordenado. Existía -y todavía existe- un juego muy popular que se llama “Mecano”. Es un juego de construcción con piezas metálicas, que permite hacer grúas, coches, puentes, etc. Muchas personas con mentalidad científica tienden a contemplar el mundo como si fuera un enorme “Mecano”: un artefacto muy complicado construido con piezas muy sencillas. Todo lo que se construye con él depende absolutamente de las piezas con que se construye. No hay más.

    Desde hace dos siglos, las ciencias modernas han descubierto, en sucesivos pasos, la composición del mundo material: tanto de la materia inerte como de la materia viva. Y han llegado a la conclusión de que todo está compuesto de lo mismo. Esta idea ha sido reforzada por la teoría del Big Bang, que habla de un origen común del universo, y de un despliegue de toda la realidad visible a partir de una enorme concentración de energía primitiva (S. Weinberg, Los tres primeros minutos del universo).

    Gracias a un formidable empeño científico, sabemos cómo está compuesto casi todo el cosmos visible. Y es muy fácil caer en la tentación de decir que el universo es sólo una inmensa construcción hecha con las piezas elementales que conocemos. Y que todo se puede explicar por las propiedades de esas “piezas” elementales. Exáctamente lo mismo que diríamos sobre un coche construido con el juego del “Mecano”. Podríamos asegurar que sólo es un conjunto de piezas, y que las propiedades del coche se explican por las propiedades de las piezas que lo componen. Pero conviene advertir ya, de pasada, que esto supone una reducción sutil, porque un coche no está hecho sólo con las “piezas” del Mecano, sino también con una “idea” de lo que es un coche. Un coche no es sólo un conjunto de piezas, por la misma razón que el Quijote no es sólo un conjunto ordenado de letras. Pero vayamos por partes.

    En esta cosmovisión materialista, el analogatum princeps desde el que se contempla toda la realidad, es decir el punto de partida, son las partículas subatómicas que componen los átomos y las moléculas, tal como nos las describe la física. Se quiere ver toda la realidad desde la física y se da por supuesto que todo se puede explicar acudiendo a las propiedades elementales con las que trabajamos en la física. Una roca, una planta, un perro o un hombre son sólo, en definitiva, un enorme compuesto físico-químico. Y las propiedades del conjunto deben depender de las propiedades elementales.

    Esta es la tesis de algunos conocidos científicos que han divulgado sus ideas, como los premios nobel Erwin Schrödinger (Qué es la vida) y Jacques Monod (Azar y necesidad), y los astrofísicos Stephen Hawking (Historia del tiempo) y Carl Sagan (Cosmos). Aplican a todo el universo su conocimiento de la composición de la materia, y lo reducen a lo que les resulta más familiar. Todo lo ven desde algunas propiedades de la materia.

    Ciertamente, aportan algo cuando afirman que todo lo visible está compuesto de lo mismo. Es una verdad llena de interés. En cambio, son reductivistas cuando dicen que toda la realidad es “sólo” una composición material compleja.

    Primero, olvidan la complejidad de la realidad y, en particular, las ideas que dan la posibilidad y forma de las cosas: “ideas” como la del “coche”, sin la cual no se puede explicar la posibilidad de la construcción. Se conforman con una explicación “material”, pero también la forma de las cosas necesita una explicación. Es evidente que falta algo cuando decimos que el Quijote es sólo un conjunto de letras. También falta algo cuando decimos que un animal es un compuesto físico-químico. Hoy tenemos, además, otro acercamiento al problema, a medida que conocemos mejor la composición de los códigos genéticos. Es evidente que hay en ellos algún tipo de leyes de reordenación; si no la evolución no hubiera podido progresar de manera creciente. Con un Mecano se puede hacer un coche, pero no un caballo, por más piezas que se reúnan. Las piezas del Mecano no tienen las propiedades necesarias para hacer un caballo. El coche está ya en unas piezas que han sido preparadas pensando en el coche, pero el caballo no.

    En segundo lugar, al negar que pueda haber algo no material en el universo, reducen todas las dimensiones de la persona humana a fenómenos físicos, aunque todavía -dicen- no podamos explicarlas. Una versión particular de esta tendencia es el intenso debate sobre la inteligencia artificial. Algunos científicos piensan que la inteligencia humana es como la de un procesador complejo (Marvin Mynsky), y que muy pronto todas sus funciones podrán ser imitadas, aunque hoy aparezcan dificultades notables. Esto les lleva a ver al hombre como un mecanismo complejo y a desconocer, de hecho, las complejas funciones intelectuales que se manifiestan en la conciencia. Dan por supuesto que dependen, en definitiva, de la composición, aunque no puedan demostrarlo.

    Hay que decir que los ideales materialistas y mecanicistas se han difuminado un poco en los últimos veinte años por las consecuencias epistemológicas del principio de indeterminación de Heisemberg; por el problema de las condiciones de partida (Arecchi); y por la aparición de la problemática del caos (Ilya Prygoguine), que afecta a muchas disciplinas científicas. Somos más conscientes que nunca de los límites de nuestro conocimiento científico. Y ha desaparecido la utopía mecanicista que pensaba que un día podríamos conocer y controlar todo el universo como si fuera un inmenso mecanismo. Basta pensar en las dificultades habituales de los partes metereológicos raya,

    ¿Qué es el Humanismo Secular?

    El Humanismo Secular es un término que ha sido usado en los últimos treinta años para describir una visión del mundo con los siguientes elementos y principios:

    • Una convicción de que los dogmas, ideologías y tradiciones religiosas, sociales o políticas, deben ser avalados y probados por cada persona de manera individual en lugar de ser aceptados simplemente por cuestión de fe.
    • El compromiso con el uso de la razón crítica, la evidencia factual y el método científico, en lugar de la fe y el misticismo, en la búsqueda de soluciones para los problemas de los humanos y las respuestas para las cuestiones humanas más importantes.
    • Una preocupación primaria con la satisfacción, el desarrollo y la creatividad tanto para el individuo como para la humanidad en general.
    • Una búsqueda constante por la verdad objetiva, teniendo entendido que nuestra imperfecta percepción de esa verdad es constantemente alterada por nuevos conocimientos y experiencias. (N. del T. En realidad los Humanistas Seculares reconocen que “conocer la verdad objetiva” es en si utópico. Sin embargo, es posible realizar una considerable aproximación al conocimiento objetivo, aunque sabemos que éste nunca podrá ser plenamente alcanzado.)
    • Una preocupación con esta vida y un compromiso de dotarla de sentido a través de un mejor conocimiento de nosotros mismos, nuestra historia, nuestras conquistas intelectuales y artísticas, y las perspectivas de aquellas que difieren de nosotros.
    • Una búsqueda de principios viables de conducta ética (tanto individuales, como sociales y políticos), juzgándolos por su capacidad de mejorar el bienestar humano y la responsabilidad individual.
    • Una convicción de que con la razón, un mercado abierto de ideas, buena voluntad y tolerancia, se puede obtener el progreso en la construcción de un mundo mejor para nosotros y nuestros hijos.

    Los humanistas seculares siguen una perspectiva o filosofía llamada Naturalismo, en la cual las leyes físicas del universo no están subordinadas a entidades inmateriales o sobrenaturales como demonios, dioses u otros seres “sobrenaturales” fuera del dominio del universo natural. Los eventos sobrenaturales como los milagros (que contradicen las leyes físicas) y los fenómenos psíquicos, como la percepción extrasensorial, la telekinesia, etc., no son descartados automáticamente, mas son vistos con un alto grado de escepticismo.

    Los Humanistas Seculares consideran que quienes hacen afirmaciones extraordinarias deben mostrar evidencias extraordinarias. Son quienes afirman la existencia de algo los que deben mostrar claras y contundentes evidencias

    Los Humanistas Seculares típicamente se describen como ateístas (sin la creencia en un dios y son bastante escépticos en cuanto a la posibilidad de que exista uno) o agnósticos (sin la creencia en un dios y dudan en cuanto a su posibilidad). Los Humanistas Seculares tienen orígenes filosóficos y religiosos bastante diversos, desde el fundamentalismo cristiano ante el sistema de creencias liberales y el ateísmo. Algunas personas encontraron bienestar en una posición humanista secular después de haber pasado un período de deísmo. Los deístas son aquellos que expresan un sentimiento vago o místico de que una inteligencia creativa puede estar, o que estuvo en algún momento, conectada al Universo o involucrada en su creación, más ahora no existe, o no se encuentra más ocupada con su operación.

    Los Humanistas Seculares no dependen de dioses o de otras fuerzas sobrenaturales para resolver sus problemas u ofrecer orientación para sus conductas. En lugar de eso, dependen de la aplicación de la razón, de las lecciones de la historia y la experiencia personal para formar un fundamento moral y ético y crear sentido en la vida. Los Humanistas Seculares ven en la metodología de la ciencia como la fuente más confiable de información para poder saber qué es lo falso o lo verdadero sobre el Universo que todos compartimos, reconociendo que nuevos descubrimientos siempre estarán alterando y expandiendo nuestra comprensión de este y, posiblemente, cambiará nuestro abordaje de los asuntos éticos.

    El Humanismo Secular como sistema filosófico organizado es relativamente nuevo, mas sus fundamentos pueden ser encontrados en las ideas de los filósofos griegos clásicos como los Estoicos e Epicurianos, y también en el Confucionismo chino. Estas posiciones filosóficas buscaban las soluciones de los problemas humanos en los seres humanos en lugar de los dioses.

    Durante la edad de las tinieblas de la Europa Occidental, las filosofías humanistas fueron suprimidas por el poder político de la Iglesia. Aquellos que se atrevían a expresar opiniones en oposición a los dogmas religiosos dominantes eran desterrados, torturados o ejecutados. Fue tan solo en el Renacimiento de los siglos XIV al XVII, con el desarrollo del arte, la música, la literatura y los grandes viajes de navegación, que se pasó a considerar la alternativa de pasar de una existencia centrada en “Dios” a una alternativa humanista. Durante el iluminismo del siglo XVIII, con el desarrollo de la ciencia, los filósofos finalmente comenzaron a criticar abiertamente la autoridad de la Iglesia y a engranar lo que hoy se conoce con el nombre de “Librepensamiento”.

    El movimiento librepensador del siglo XIX en América del Norte y Europa Occidental, finalmente volvió posible la renuncia de la fe ciega y la superstición, sin el riesgo de la persecución. La influencia de la ciencia y la tecnología, conjuntamente con los desafíos a la ortodoxia religiosa hecha por célebres pensadores como Mark Twain y Robert G. Ingersoll trazaron los elementos de la filosofía humanista, así mismo para las iglesias cristianas que se tornaban más preocupadas con este mundo y menos con el prójimo.

    En el siglo XX los científicos, los filósofos y los teólogos progresistas comenzaron a organizarse en un esfuerzo por la alternativa humanista a las tradiciones y perspectivas puestas en la fe. Esos primeros organizadores clasificaron el humanismo como una religión no-teísta que atendía la necesidad humana de un sistema ético y filosófico organizado para orientar nuestras vidas, una “espiritualidad” sin lo sobrenatural. En los últimos treinta años aquellos que rechazaban el sobrenaturalismo como opción filosófica viable, adoptaron el término “Humanismo secular” para describir su postura de vida no-religiosa.

    El Humanismo Secular, es por lo tanto, una filosofía y perspectiva que se centra en los asuntos humanos y emplea los métodos científicos y racionales para lidiar con una gran variedad de asuntos importantes para todos nosotros. Al mismo tiempo que el Humanismo Secular es adverso en muchos puntos a los sistemas religiosos basados en la fe, este se dedica al desarrollo del individuo y de la humanidad en general. Para alcanzar esta meta el Humanismo Secular alienta todo un conjunto de principios que promueven el desarrollo de la tolerancia, la compasión y una comprensión de los métodos de la ciencia, el análisis crítico y la reflexión filosófica.

    [...]

    En este contexto cultural, se ofrece la oportunidad de presentar con nuevo vigor la cosmovisión cristiana, que es profundamente coherente con el universo personal que consideramos uno de los grandes tesoros de Occidente. No tiene sentido presentarla en polémica con otras opciones, porque la desgastaría inútilmente. Debe presentarse como plenitud de lo que en otros lugares está incoado. El cristianismo como fe religiosa es capaz de asumir lo que hay de verdadero en otras cosmovisiones y en otras visiones parciales de la realidad. Éste es el enfoque que conviene a una apologética moderna, que ha asumido en profundidad la idea de un Dios creador y redentor para todo el universo. Todo lo naturalmente valioso tiene un lugar en la obra de la redención y consumación en Cristo. Por eso, frente a cada cosmovisión, plena o parcial, es necesario discernir para poner de manifiesto sus reduccionismos y aceptar lo que tiene de válido.

    La fuerza de la oferta cristiana se basa en la belleza del universo personal: en su idea de persona y de intimidad, de libertad y de realización humana, de las relaciones personales, de entrega y del amor, de la felicidad y de Dios. Todo este universo no tiene dónde apoyarse en las demás cosmovisiones. Ha nacido de la cultura cristiana y se sostiene sólo dentro de ella. Hay que esforzarse en mostrar su atractivo, que es un signo de su verdad. Pero, como hemos dicho antes, la belleza es sólo un indicio para vencer prejuicios; la puerta de entrada a esta cosmovisión es la fe en Cristo resucitado.

    Cosmovisión cristiana:

    Desde un punto de vista Cristiano, debemos decir que la creencia es un factor decisivo en nuestras vidas aún cuando nuestras creencias profesadas puedan discrepar con las creencias que son realmente operativas en nuestras vidas. Es mandato del evangelio que vivamos nuestras vidas en conformidad con las creencias enseñadas en las Escrituras. El hecho de que a menudo dejamos de vivir a la altura de este mandamiento no invalida el hecho de que podemos y deberíamos vivir de acuerdo con nuestras creencias. Entonces, ¿cuál es la relación de la cosmovisión con la Escritura? La respuesta Cristiana a esta pregunta es clara: nuestra cosmovisión debe ser moldeada y probada por la Escritura.

    Puede guiar nuestras vidas legítimamente solamente si es escritural. Esto significa que en el asunto de la cosmovisión existe una brecha significativa entre aquellos que aceptan esta Escritura como la palabra de Dios y aquellos que no la aceptan así. También quiere decir que los Cristianos deben examinar constantemente sus creencias y cosmovisión verificándolas con las Escrituras, porque dejar de hacerlo será una inclinación poderosa para apropiarnos de muchas de nuestras creencias, incluso las más básicas, tomándolas de una cultura que se ha venido secularizando a un ritmo acelerado por generaciones. Una buena parte del propósito de este libro es ofrecer ayuda en el proceso de reformar nuestra cosmovisión para conformarla cada vez más a la enseñanza de la Escritura.

    [...]

    Mientras que las dos primeras cosmovisiones reducen el ser del hombre a sustratos inferiores de la naturaleza, la cosmovisión espiritualista lo difumina en la totalidad espiritual. Para entender la idea de hombre que transmite la cultura occidental es necesario recurrir a otra cosmovisión que la ha inspirado y que todavía está presente como una alternativa real: la cosmovisión cristiana, que es una cosmovisión profundamente personalista.

    La cosmovisión cristiana no se basa directamente en una experiencia, sino, según se presenta, en una revelación divina. Se acepte o no la existencia de esa revelación, hay que reconocer que ha permitido mirar las realidades del universo con ojos nuevos. Y que nuestra idea del universo personal, de lo que es el hombre y su dignidad, y de lo que son las relaciones humanas se basa en ella. Es la única cosmovisión -entre las que hemos visto- que permite fundamentar la personalidad humana y el universo de las realidades personales. No hay que olvidar que la palabra “persona” procede de la teología cristiana.

    El centro de la vida cristiana, en contraste, es la relación que tienen los creyentes con Dios. La relación de Dios con la humanidad está basada en la gracia y el amor. Dado que Dios muestra su gracia, no necesita ser apaciguado constantemente por los creyentes. Sus leyes están reveladas claramente para nosotros en la Biblia. Cuando desobedecemos, podemos sufrir las consecuencias de nuestro pecado o experimentar su disciplina, que siempre está motivada por su amor y busca llevarnos a una relación correcta con Él. En tiempos de dificultad, no tememos su ira sino que Él nos invita a acercarnos aún más a Él. En 1 Juan 4:16-18 dice: “Dios es amor. El que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. Ese amor se manifiesta plenamente entre nosotros para que en el día del juicio comparezcamos con toda confianza, porque en este mundo hemos vivido como vivió Jesús. En el amor no hay temor, sino que el amor perfecto echa fuera el temor . . .”. Si bien los creyentes encuentran tragedias y sufrimiento, no vivimos en temor sino en fe, confiando en el carácter de Dios.

    La cosmovisión cristiana se basa en tres puntos fundamentales:

    a) que Dios es creador, y que ha hecho el mundo cuando ha querido

    b) que Dios es Trino, es decir una comunión vital de tres personas

    c) que el hombre ha sido hecho a imagen de Dios.

    a) Que Dios es creador significa que Dios es un ser personal, alguien y no algo que ha creado el mundo libremente, y que no se confunde con el mundo sino que lo trasciende. Por eso puede actuar en el mundo y en la historia, cuando quiere y como quiere. Dios es el fundamento de todo, pero no se confunde con el todo. Está en el fondo de todo lo que existe, pero no es el fondo de todo lo que existe. Las cosas no son parte de Dios y Dios no es una parte de las cosas. Entre Dios y las cosas creadas hay una distancia, porque las ha creado con su voluntad, no proceden de Él como si fueran los efluvios de un gas caliente.

    b) Que Dios es Trino es la gran revelación que nos ha transmitido Jesucristo, al presentarse como Hijo de Dios, lleno de su Espíritu Santo. Por Jesucristo sabemos que en el misterio de Dios hay una comunión de tres Personas. Esta verdad ilumina toda nuestra idea del cosmos y especialmente nuestra idea del hombre, de su capacidad de relación y de la vida social. En la entraña de la realidad, el ser más importante de todos los seres, Dios, resulta que contiene, que es, una comunión de tres personas. Dios no es un ser inerte, ni un espíritu gaseoso con una inteligencia inmutable y perpleja. En el núcleo del misterio de Dios -lo sabemos por Jesucristo- hay una comunión de tres personas.

    c) La tercera gran afirmación es que el hombre es imagen de Dios. Hecho a semejanza de Dios y con una huella y parecido de Dios. Esto significa, entre otras cosas, que podemos buscar en el hombre el reflejo de las dos afirmaciones anteriores: que Dios es Creador y que es Trino. Si es verdad que el hombre es imagen de Dios, es la imagen de un Dios creador y de un Dios Trino. Esto tiene consecuencias antropológicas importantísimas, que vamos a intentar mostrar.

    [...]

    De esta manera la revelación cristiana permite fundamentar el universo personal: sustentar auténticamente la personalidad de cada hombre, con su propia intimidad y creatividad, y expresar en qué consiste la plenitud de sus relaciones. Esta cosmovisión aporta un ideal de realización y responde a los anhelos de trascendencia y plenitud (plenitud de realización y de amor), del ser humano. La connaturalidad de esos ideales con los anhelos humanos es un indicio de su verdad, pero no es suficiente para demostrarla.

    La cosmovisión cristiana parte de la fe y sólo se entra en ella cuando se acepta a Jesucristo como Hijo y revelador de Dios Padre, y redentor del hombre, porque nos ha dado su Espíritu.»[1]

    Nosotros los cristianos debemos tener una cosmovision bíblica

    «¿Qué es “cosmovisión bíblica”? La palabra “cosmovisión” se refiere a los principios que usamos para evaluar el mundo en que vivimos. Se puede decir que es nuestra “filosofía de la vida”. Afecta la forma en que relacionamos cada aspecto de nuestra cultura y la gente alrededor de nosotros. La segunda palabra “bíblica” es importante porque nos ayuda a ver la fuente de los principios que debemos usar para tomar decisiones como cristianos. Los no creyentes basan sus vidas y decisiones en la cultura que les rodea. Pero el creyente en Cristo debe pensar y actuar en una forma muy distinta. »[2]

    Santiago 4:4 dice, “¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.”

    1 Corintios 1:18-23 “Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, Y desecharé el entendimiento de los entendidos. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo? Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación. Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura;”

    I Corintios 2:1-15 “Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor;(y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios. Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen. Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria. Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó,   Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman.Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie.”

    La cosmovisión occidental

    Antonio cruz explica acerca de la cosmovision en Occidente:«Se entiende por cosmovisión la imagen unificada del mundo que posee el ser humano. Esta imagen ha ido cambiando a lo largo de la historia según las creencias y los conocimientos de la naturaleza que se tenían en cada momento. La mayoría de los historiadores están de acuerdo en reconocer en tantos períodos de la humanidad (Artigas, 2000). A saber, la cosmovisión riega, que se mantuvo desde la antigüedad hasta el nacimiento de la ciencia cosmovisión renacentista, iniciada con la Revo­lución científica de los siglos XVI y XVII, que predominó prácticamente Occidente, tres grandes cosmovisiones que corresponden a otros
    A saber, la cosmovisión griega, que se mantuvo desde la antigüedad hasta el nacimiento de la ciencia experimental moderna; la cosmovisión renacentista, iniciada con la Revo­lución científica de los siglos XVI y XVII, que predominó prácticamente hasta finales del XIX y la cosmovisión contemporánea, característica de todo el ligio XX, que llega a la actualidad.
    Creo que esta última debería subdividirse en dos maneras más de ver el mundo. Propongo para tales cosmovisiones las siguientes denominacio­nes: contemporánea evolucionista, que caracterizó el pensamiento del siglo pasado llegando incluso a nuestros días, y contemporánea posevolucionista, para una nueva interpretación del cosmos que está apareciendo en la actualidad.
    » [3]

    ¿Continúa la ciencia actual sustentando esta imagen del evolucionismo materialista?

     

    Antonio Cruz comenta que «A principios del siglo XXI, es cada vez mayor el número de investigadores que reconocen la aparición de una nueva cosmovisión científica. En este sentido, Paul Davies, el famoso profesor inglés de física teórica, fue uno de los primeros en dar la noticia. Refiriéndose a las implicaciones de las teorías cuántica y de la relatividad, escribió en el prefacio de Dios y la nueva física:

    “Los físicos empezaron a darse cuenta de que sus descubrimientos exigirían una reformulación radical de la mayor parte de los aspectos fundamentales de los aspectos fundamentales de la realidad. Aprendieron a enfocar sus temas de un modo totalmente nuevo e inesperado que parecía alcanzar un elevado sentido común y acercarse más al misticismo que al materialismo”(Davies, 1988b:v).

    “Los físicos empezaron a darse cuenta de que sus descubrimientos exigirían una reformulación radical de la mayor parte de los aspectos fundamentales de los aspectos fundamentales de la realidad. Aprendieron a enfocar sus temas de un modo totalmente nuevo e inesperado que parecía alcanzar un elevado sentido común y acercarse más al misticismo que al materialismo”(Davies, 1988b:v).

    Si bien es verdad que la mayor parte del estamento científico continúa todavía aceptando los planteamientos evolucionistas, clásicos o modernos, no es menos cierto que actualmente se está entrando en una nueva etapa más crítica que podría llamarse posevolucionista. Son cada vez más los investigadores que, a pesar de seguir creyendo en el transformismo, denuncian la incapacidad de la teoría de la evolución para explicar satisfactoriamente la elevada complejidad e información que se observa en el universo y en los seres vivos.

    Los mecanismos propuestos por el neodarwinismo, tales como las mutaciones aleatorias potenciadas por la selección natural como respon­sables de todas las posibles adaptaciones al medio ambiente, se revelan insuficientes para dar cuenta de la gran sofisticación que la ciencia ha descubierto en la naturaleza. De ahí la perplejidad actual de tantos cientí­ficos que buscan ansiosamente nuevas leyes y mecanismos capaces de responder a la difícil pregunta acerca de cómo lo complejo ha podido formarse a partir de lo simple.

    A esta última cosmovisión posevolucionista se adhieren los investiga­dores que ven en el diseño original la única explicación lógica. El neoevolucionismo teísta de quienes no conciben el universo sin un Dios inteligente, pero siguen creyendo que el proceso creador continúa todavía hoy mediante transformaciones no graduales dirigidas por la mente divina , vuelve a ser una opción abierta dentro de la visión actual. Además, se ha incrementado el número de los nuevos creacionistas, quienes admiten el hecho de que en la naturaleza se dan procesos de microevolución, o variación dentro de unos tipos básicos de organismos que fueron originalmente diseñados, y que sobre ellos puede actuar la selección natural para producir otras variedades, pero no aceptan las clásicas hipótesis de la macroevolución darwinista

    El zoologo francés, Rémy Chauvin, dice que: “la proliferación de libros pro v anti-Darwin demuestra que el “proceso pro o antidarwinista del siglo XXI” está a punto de comenzar. ¡Por fin!” (Chauvin, 2000:284).

    Michael J. Bohe señala que: “La complejidad del fundamento de la vida ha frustrado el intento científico de explicarlo; las máquinas moleculares presentan una barrera todavía inexpugnable para los alcances universales del darwinismo” (Behe, 1999:21). Ante tal realidad, se llega a la conclución de que la naturaleza muestra inequívocas señales de diseño y sería gran error empecinarse en rechazarlo. En su opinión, la teoría de la evolución no dirigida ya está muerta, pero el trabajo científico debe continuar. La actitud sabia debería ser, por tanto, aceptar esta realidad y seguir haciendo ciencia a partir de ella.»[4]

     

    Bien dice Antonio Cruz, y realmente estoy plenamente de acuerdo con su pensamiento, que «No es posible obviar que el universo tiene una causa. Y aunque ciertos asadores quieran ocultar esta realidad, afirmando que las preguntas que se interesan por esa causa carecen de sentido, lo cierto es que desde el deísmo naturalista es imposible comprender cómo la creación a partir de la nada pudo suceder de manera natural. De ahí que algunos, en vez de depositar su fe en el Dios que se revela en la Biblia, prefieran ponerla en un hipotético universo que se crearía a sí mismo (autocausado). Según ellos, el cosmos tendría una causa pero tal causa no sería Dios, sino el propio universo reproductor de él mismo.

    Sin embargo, el conocimiento científico actual muestra que se requie­ren muchas más dosis de fe para asumir tal planteamiento que para acep­tar al Creador que dijo: “sea la luz; y fue la luz”. Obstinarse en la creencia panteísta de que “Dios es la naturaleza” o que “Dios es el universo” es, en realidad, como “cambiar la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles” (Ro. 1:23). Es mezclar lo material con lo inmaterial, lo mutable con lo inmutable. Tal como escribió San Pablo, es la mayor necedad que pueden cometer los hombres que se creen sabios.» [5]

    No todos estarán de acuerdo con este concepto, seguramente

    Aunque no todos los cristianos están de acuerdo con estos conceptos,como un español,estudiante de filosofía y cristiano católico, que  me dijo que «pese a que no comparto el análisis filosófico que hicieron a principios de siglo los lógicos del lenguaje (sobre todo Bertrand Russell y Ludwig Wittgenstein) que llegaban a decir que de lo que no se tiene noticia (en sentido tangible) mejor no hablar (es decir que de alguna manera, de Dios, de quién no tenemos noticia física, mejor no hablar…)

    El debate diseño inteligente vs evolucionismo debe darse en el lugar que le corresponde, y ese amigos, es el de la gnoseología, o teoría del conocimiento -de índole netamente filosófico, no científico o geométrico-, disciplina que parece haber quedado semi-resuelta por la modernidad con los postulados relativistas y pseudo-moralistas.

    Ahí es donde debe llevarse el debate.

    Me dirás que el valor de la verdad es de un cierto carácter multi-disciplinar, y que en cierto sentido, una verdad de base teológico-filosófica no puede contradecirse en el ámbito biológico o cosmológico, principio en sí mismo filosófico que tiene su base en el primer principio lógico de “no se puede ser y no ser en el mismo sentido y en el mismo momento” (aristóteles puro y duro), que sugirió a los teólogos de la primigenia cristiandad que la fe y la razón no se pueden contradecir (esto mismo lo afirmó ya San Agustín de Hipona) “credo ut intelligere” o “intellegamus ut credibilibus” (creer para entender o entender para creer) que no dice que la fe sea absolutamente racional (al estilo Hegel) ni lo contrario (que la fe sea algo absurdo, tipo Sören Kierkegaard), sino que un cristiano fiel, coherente, veráz, enamorado de Cristo, de la verdad de su Persona, puede y debe (”ut operaretur”) trabajar para entender y transformar en Cristo la realidad (”poner a Cristo en la cumbre de las actividades humanas”).

    El verdadero mal de la sociedad actual no es la ciencia o las teorías científicas, es la dictadura del relativismo moral. La dictadura del todo vale. Y en este sentido, opino, que los creyentes tenemos unos grandes aliados en los científicos sinceros, como de alguna manera Manuel, que apuestan por el optimismo de la razón, de la inteligencia humana, de la no ambigüedad de las afirmaciones.

    Tu tarea debería transformarse en recuperar de una vez por todas aquel lema del Obispo de Hipona, “nos creaste para Ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti”…» [6]

    grafico-de-cosmovisiones

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    Conclusión:

    No se niega que ha habido una evolución biológica en la que han actuado seguramente a lo largo de las edades, posiblemente una selección natural. Eso no se discute. Pero hasta un niño se da cuenta que alguien creo el cielo. Ellos preguntan ¿quien creo el cielo?

    Hay dos opciones: o el cielo se creó solo, a través de procesos complejos autónomos, sin que nadie lo dirija o lo planifique, o lo creó una mente inteligente planificadora. Y eso es lo que plantea el Diseño Inteligente. Nada mas, es simple; Y a partir de esta segunda hipótesis, que para millones de personas (islam,judaísmo y cristianismo) es una verdad, se pretende el  replantearse muchas de las teorías científicas y el seguir investigando como se hacia antes de la aparición de la filosofía positivista que dio lugar a los tres grandes ateos de esta época Freud, Marx y Darwin.

    Es simple,solo que la ciencia reclama hoy por hoy la independencia de la ciencia de toda deidad, pero eso esta mal, un buen investigador no puede desechar ninguna hipótesis por mas absurda que le parezca a algunos.

    Se trata de una vuelta a la época en que los científicos creían en Dios y desarrollaban sus teorías científicas en base a su fe en un Dios creador,una mente racional que permitia se le investigase y se le analizase. La unión de los mejores conceptos de la civilización griega junto con la fe cristiana dieron lugar a la ciencia moderna.

    No es nada raro, lo que proponen los defensores del Diseño Inteligente. Y hay evidencias que apuntan a un diseño inteligente, eso es lo que proclaman Lo bueno del Diseño Inteligente que permite su aceptación hasta por el Islam, esto permita seguir haciendo ciencia e investigando normalmente.
    Y en Polonia esta teniendo mucho ímpetu esta teoría, tambien en algunas universidades árabes.

    Es decirle no al ateísmo y si a Dios.Es volver atrás a antes de Darwin en los conceptos. Lo que se decubrió y verdaderamente se comprobó nadie lo va a desacreditar, salvo algún grupo sectario, que no son científicos ni les interesa la ciencia para nada, quizás ultrafundamentalistas bíblicos, es posible. Pero no este grupo de personas, que son todos cientificos y pretenden seguir siéndolo.

    Los que creen que  “Lo del relojero de Paley o cualquier otra argumentación de ese estilo entra en el mundo de la filosofía” , no necesariamente es correcto, es simplemente un prejuicio, ya que lo que uno cree, afecta toda su cosmovision, y es algo que salta a la vista. ¿Acaso detrás de la ciencia actual en el fondo, no se esconde la filosofía , con su teoría del positivismo?

    Poco a poco al leer e investigar vamos dándonos cuenta que detrás de cada teoría que se proclama en ese mundo existe toda una filosofía detrás de ese pensamiento. La ciencia no es neutral, porque los que la practican no son neutrales, o son agnósticos-ateos o son creyentes, no hay dos, y depende cual sea tu cosmovision será tambien tu manera de hacer ciencia, serán las determinaciones que tome antes las posibles hipótesis que se te presenten, y esto afecta tu práctica, y no solo tu ética o moral. Es mucho mas profundo.La cosmovisión de la persona afecta toda su manera de ver la vida,sea científico o un simple albañil.

    Quiero decir que Darwin al final de sus días apostató de la fe, al volver de la Patagonia, lamentablemente. Quizás lo que le afectó fue la muerte de su hija, probablemente, que hizo que él se rebelara contra Dios.

    Nadie cambia su cosmovisión por lo que ve, ya que todo se mide por lo que se cree.El cambio su enfoque, o sea el lente con el que veia las cosas, y esto lo afectó en su manera de hacer ciencia.Alteró su cosmovisión.

    Cuando se habla de volver atrás, no es anular los descubrimientos, para nada, sino replantearse la filosofía de la ciencia. Hoy es el positivismo. Se defiende el darwinismo ateo por todos los centros de estudio, los cientificos como Dawkins y otros son los mas leídos y admirados.

    Es un cambio de paradigma. Es terminar con ese mito de que La ciencia no puede tomar a Dios como un resultado. Ni a Dios ni a nada. Eso es un error, Dios existe y es verdadero, por encima de los resultados, ya que Dios no es un experimento del hombre ni su creación ni su mascota.

    Y además, replantearse el modo de hacer ciencia, en vez de ignorar que Dios existe, es afirmar que Dios existe, cambia la cosmovisión totalmente.

    Además, terminar con esos ataques furiosos a la fe, desde el lado de la ciencia, ambos deben respetar sus límites.

    Es tan sencillo que hasta un niño lo entiende, Manuel, será que uds, son tan inteligentes que desechan la inocencia de un niño, pero hay sabiduría en un niño

    Si la ciencia moderna nació con la unión del pensamiento cristiano con los conceptos de la civilización grecoromana que imperaban en occidente, es volver atrás en el pensamiento, salir de esta época ateísta o agnóstica que caracteriza la ciencia.

    Es derribar la filosofía del positivismo, que se esconde en la cosmovisión de la amplia mayoría de los científicos actuales, conscientes o no, aun de los creyentes, están infectados de esa filosofía

    Alguien me comentó ¿Sabías que la TE está ayudando a entender como se extienden los tumores?

    Pues me alegra sinceramente que se sigan haciendo descubrimientos por el bien de la humanidad, y se siga investigando. Nadie se opone a eso. En absoluto, solo nos oponemos a que no se defina el tema de los orígenes. Sin una definición de los orígenes, imposible hablar de evolución. Es ridículo. Seguramente hay que replantearse la interpretación del Génesis, seguro, pero quitarle a las personas la posibilidad que estudien su cosmovisión desde niños me parece ridículo. Solo por que los científicos han definido que no es ciencia. Pues ese concepto de ciencia no lo acepto. Es largo el tema, ya que la cosmovisión afecta toda la vida del ser humano. Se trata de la cosmovision. Es simple.

    Concluyo la segunda parte de este estudio con las palabras del dr. Antonio Cruz,cientifico y pastor evangélico español:

    «…la idea de que los descubrimientos científicos han hecho innecesaria la fe en Dios, no es cierta en absoluto. Más bien se ha producido todo lo contrario. A partir de la teoría de la relatividad y del nacimiento de la mecánica cuántica se ha podido comprobar que el universo material, y los seres vivos que lo habitan, son mucho más complejos de lo que suponían la antigua física newtoniana o los naturalistas decimonónicos. Al reducir o ampliar la escala de los objetos estudiados su complejidad se multiplica y la materia de que están hechos cambia de comportamiento. La física de Einstein ha mostrado que cuando las partículas se mueven a la velocidad de la luz, su masa deja de ser constante y aumenta con la velocidad. Esto, desde luego, no demuestra la existencia de Dios, pero sí contribuye a reforzar la creencia en él. Pues un mundo altamente complejo y con diversos niveles de orden, demanda la presencia de  un diseñador inteligente.
    Si, durante los siglos pasados la ciencia se cerraba a la posibilidad de un Creador, al suponer que la materia era eterna, que el universo no había tenido ni principio ni tendría fin y que todo evolucionaba siempre en un tiempo infinito, en la actualidad tales concepciones han cambiado. Los nuevos planteamientos científicos permiten la fe en un Dios que creo la materia y el tiempo, una mente omnisciente que pensó el cosmos y lo materializó
    [7]

    Continúa…

    Notas:

    [0] http://www.textos.org/cosmovision.php

    [1] LA COSMOVISION Y El DESARROLLO DE LOS PUEBLOS

    [2] Cosmovisión bíblica

    [3] Antonio Cruz, “La ciencia encuentra a Dios, p.35, Colección Pensamiento Cristiano, Edit. Clie

    [4] Ibid,pp.38-39

    [5] Ibid,p.97

    [6] Francisco Prieto Roselló (director del blog pedaleosymas)

    [7]La ciencia encuentra a Dios, op. cit., p.34

    La incredulidad del relojero ciego. Parte 1

    La incredulidad del relojero ciego. Parte 1

    Enlaces relacionados:

    I. Introducción:

    1.¿Agnosticismo? No, gracias. Ateismo,

    El tema de la existencia de Dios, que algunos consideraban como “muerto” en los años 70, ha resurgido en los círculos filosóficos del mundo.Por todos lados se debate acerca de la existencia de Dios. Muchos no creen en su existencia. Un hombre como el filósofo argentino Ladislao Vadas recientemente afirmó su postura atea, diciendo que no estaba dispuesto a cambiar de idea, ya que para el la creencia en Dios era una fantasía.

    Hace muy poco salió un artículo en un periodico digital cristiano donde comentaba acerca de un grupo de pensadores anglosajones se ha propuesto demoler los principios que sustentan la fe.

    ¿Agnosticismo? No, gracias. Ateismo, sin más miramientos. Su credo dice que Dios es una invención humana y además es una invención dañina. Christopher Hitchens acaba de publicar un libro titulado Dios no es bueno (God is not great), en España. Hitchens es uno de los exponentes del “nuevo ateísmo”, como ha sido bautizado por la prensa estadounidense, junto al científico Richard Dawkins, Sam Harris o Danniel Dennet.

    Tambien Richard Dawkins, con su libro “El Gen Egoista” es la obra más citada e influyente de este etólogo británico que pertenece, con el filósofo Danniel Dennet, al movimiento Bright para la difusión de una visión naturalista del mundo.

    En este blog tuvimos un fuerte debate con un grupo de ateos furiosos, que al final quedó en la nada.

    Porque escribo este artículo? Hace algunas noches atras, me desperté de dormir en la noche, con la convicción interior de escribir un artículo con este tema, y pues prendi  la computadora e inicié este trabajo.

    Mi intención en este artículo no es probar la existencia de Dios, sino solamente hablar de la razón por la que entiendo yo desde la Palabra de Dios el porque el relojero está ciego.

    2. Pasajes Bíblicos

    2 Corintios 4:4:

    “En los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (VRV 1960)

    “Esto es, entre los incrédulos, a quienes el dios de este mundo les cegó el entendimiento, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (VRV 1995)

    “Para los incrédulos, cuyo entendimiento cegó el dios de este mundo, para impedir que vean brillar el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo, que es imagen de Dios” (Biblia de Jerusalén)

    “En los cuales el dios de este siglo ha cegado los entendimientos de los que no creen, para que no les amanezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (Versión Moderna)

    “En los cuales el dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios” (Versión La Biblia de las Américas).

    “En quienes el dios de este mundo cegó las mentes de los incrédulos, para que la luz del evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios, no amanezca sobre ellos” (Versión Estándar Americana).

    “Porque el dios de este mundo ha cegado las mentes de los incrédulos (para que no disciernan la verdad), impidiéndoles ver la luz iluminadora del Evangelio de la gloria de Cristo (el Mesías), que es la Imagen y semejanza de Dios” (Biblia Amplificada).

    “En su caso que el dios de este mundo ha cegado las mentes de los incrédulos, para retenerlos de ver la luz del evangelio de la gloria de Cristo, quien es la imagen de Dios” (Versión Estándar Inglesa).

    “En cuyo caso el dios de este mundo ha cegado las mentes de los incrédulos a fin de que no puedan ver la luz del evangelio de la gloria de Cristo, quien es la imagen de Dios” (Nueva Versión Estándar Americana).

    “Cuyas mentes el dios de esta edad ha cegado, quienes no creen, para que la luz del evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios, no deba iluminar sobre ellos” (Nueva Versión del Rey Jaime).

    “El dios de esta edad ha cegado las mentes de incrédulos, de modo que no pueden ver la luz del evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios.” (NVI—en inglés).

    3. El relojero ciego y la incredulidad

    a. El relojero ciego

    El relojero ciego, R.Dawkins

    «El relojero ciego, es un libro de divulgación de la teoría de la evolución biológica por selección natural escrito por Richard Dawkins (etólogo británico). Se puede considerar que es una continuación de El gen egoísta, libro anterior del autor que trata sobre el mismo tema, ya que aprovecha para responder algunas de las críticas que surgieron luego de su publicación.

    Durante los capítulos 1 “Explicar lo improbable” y 2 “Un buen diseño”, se esfuerza por  refutar las ideas expuestas por el teólogo del siglo XVIII William Paley. Según Paley la vida es creada por Dios debido a su complejidad y perfección. Un ejemplo el ojo humano. Es un mecanismo como un reloj, y los relojes son creados por relojeros. De esta forma el autor usa ese símil para demostrar que el relojero de la vida no planifica a largo plazo ( es “ciego” ).» [1]

    b. El relojero inteligente, WIlliam Paley y el Dios óptico

    William Paley

    William Paley

    «William Paley (Peterborough, 14 de julio de 1743; 25 de mayo de 1805).

    Filósofo teólogo utilitarista británico. Recordado por su analogía del relojero y sus argumentos para demostrar la existencia de Dios en su obra Teología Natural. William Paley es fundamentalmente conocido por la apología del Cristianismo expuesta en suTeología Natural. En ella, Paley sistematiza un argumento ya alegado por Ray(1691), Derham (1711) y Nieuwentyt (1730): el diseño inteligente, revelado por la organización de los organismos e ilustrado por la analogía del relojero: si encontráramos un reloj abandonado, la compleja configuración de las partes nos llevaría a concluir que todas las piezas han sido diseñadas para un mismo propósito y dispuestas para un uso concreto, y que alguna inteligencia superior debió hacerlo.» [2]  A esta teoría la llamamos la teoria del relojero inteligente

    «El reverendo William Paley, con un conocimiento extraordinario de la naturaleza, escribió su Natural theology vr evidences ofthe existence andattributes ofthe Deity (1802) para convencer de que las intricadas anatomías, como la del ojo, perfectamente adaptadas a su función, no podían haber emergido sino como resultado del plan, del designio, de un Creador. De la misma manera que el examen de un reloj nos lleva a concluir la existencia de un relojero, el ojo humano, tan perfecto como un telescopio, obedece al plan de un diseñador. Paley introdujo la noción de relación entre las partes, perfectamente adaptadas para ejercer una determinada función, para apoyar su argumento basado en el diseño.

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    Darwin. Billete de 10 Libras inglesas

    c. Darwin, William Paley y la muerte del relojero

    Charles Darwin, padre de la teoría de la evolución por selección natural

    Charles Darwin tuvo que leer a  Paley durante sus estudios eclesiásticos en  Cambridge. Y se sintió tan  fascinado por su vasto conocimiento de la naturaleza como seducido por la fuerza de su razonamiento a favor de la existencia de Dios por la vía de las maravillas de la vida. Cuando Darwin se embarcó en el Beagle en 1831 observaba la naturaleza a través de la lente del diseño con diseñador de Paley.»[3] Cuando regresó ya no.

    El profesor Pablo Santomauro, en un artículo acerca del Diseño inteligente, comenta acerca de este tema: «En «la tesis del “relojero”, Paley planteó el caso de la persona que atravesando un baldío tropieza con una piedra y al preguntarse cómo la piedra vino a estar allí, la respuesta podría ser que estuvo allí eternamente. Pero si en lugar de encontrarse con una piedra, el hombre hubiera pateado accidentalmente un reloj, al hacerse la misma pregunta la respuesta no sería la misma. Por el contrario, la fina coordinación de las piezas del reloj llevarían a la persona a concluir que alguien, en algún momento y lugar, diseñó y construyó el mecanismo con un propósito determinado.

    Paley sostenía que era adecuado llegar a la misma conclusión tratándose de muchas cosas naturales, como el ojo, por ejemplo. De la misma forma que las componentes de un reloj eran diseñados para dar la hora, las partes del ojo habían sido adaptadas para ver. En ambos casos, Paley decía que era posible discernir las huellas un diseñador inteligente en el fino y delicado balance de la creación. Tal diseñador era Dios, según Paley y otros “teólogos naturales” que le siguieron.

    Charles Darwin le dio un tiro en la cabeza a este argumento del diseño y el caballo quedó inerte por un tiempo. Darwin, en lugar de señalar hacia un universo finamente equilibrado como Paley, apuntó hacia las imperfecciones y la brutalidad de una naturaleza cruel. Darwin triunfó sobre Paley.»[4]

    La teoria de Darwin

    «A lo largo de cinco años —entre 1831 y 1836—, Charles Darwin, viajando a bordo del Beagle, recogió datos botánicos, zoológicos y geológicos que le Permitieron establecer un conjunto de hipótesis que cuestionaban las ideas precedentes sobre la generación espontánea de la vida.

    Durante los veinte años siguientes intentó aplicar estos datos a la formulación de una explicación coherente sobre la diversidad observada. En 1858, Darwin se vio obligado a Presentar sus trabajos, cuando recibió el manuscrito de un joven naturalista, A. R. Wallace, que había llegado de manera independiente a las mismas conclusiones que él, es decir, a la idea de la evolución por medio de la selección natural.

    Tanto Darwin como Wallace habían tomado como base la obra de Malthus sobre el crecimiento de la población, en la que se establece que, dicho factor tiende a ser muy elevado, se mantiene constante dado que la disponibilidad de alimento y espacio son limitados; a partir de esta premisa la idea de la competencia. Con esta base argumental se pueden establece dos aspectos fundamentales que sustentan la teoría de Darwin y Wallace. Ambos científicos dan por sentado que los seres vivos pueden presentar clones.

    Esta idea, junto con la noción de competencia establecida anterior por Malthus, les lleva a establecer que estas variaciones pueden ser ventajas o no en el marco de dicha competencia. Por otro lado, como resultado de la lucha tiene lugar una selección natural que favorece a los individuos con variaciones ventajosas y tiende a eliminar a los menos eficaces en la consecución de los recursos necesarios para la vida. Sin embargo, existe un punto de discrepancia entre ambos. Wallace nunca compartió la idea de la selección expresada por Darwin en su obra El origen del hombre (1871). Según Darwin algunos caracteres son preservados sólo porque permiten a los macho mayor eficacia en esta relación con las hembras [5]

    d. ¡Aleluya! ¡El relojero inteligente resucitó de entre los muertos!

    1. Una nueva generación de científicos

    Pablo Santomauro también comenta que  «Décadas más adelante, el caballo fue revivido. Por el decenio de 1980, y con los avances hechos en el campo de la biología, una nueva generación de científicos (biólogos, matemáticos, químicos y filósofos de la ciencia) comenzó a reconsiderar la teoría del diseño inteligente. Estos hombres formularon una nueva versión del diseño que tiene la virtud de carecer de los aspectos vulnerables de las versiones previas.

    2. El Diseño inteligente

    William Dembski

    William Dembski

    Según William Dembski, a esta nueva versión se le llamó Diseño Inteligente para distinguirla de las anteriores. Esta nueva entrega del Diseño es mucho más tímida y modesta que las otras ya que en lugar de inferir la existencia y el carácter de Dios en la naturaleza, simplemente proclama que existen causas inteligentes para explicar las complejas estructuras biológicas ricas en información, y esas causas son empíricamente detectables »[6]

    3. Apoyo politico al proyecto del Diseño inteligente

    «La teoría del Diseño Inteligente nació en el Discovery Institute de Seattle, un centro conservador que abrió sus puertas en 1990 y que cuenta entre sus fundadores a Bruce Chapman, director del departamento de censo de EEUU durante el gobierno del presidente Ronald Reagan (1981-1989).

    Los científicos del Discovery Institute sostienen que el neodarwinismo no da respuesta a mecanismos tan complejos como la estructura de las células, que sólo puede ser obra de un “diseñador inteligente”.

    Dadas las “lagunas” que achacan al darwinismo, el Diseño Inteligente propone que los libros de texto hagan un “análisis crítico” de la evolución, que “debería presentarse como una teoría científica abierta al escrutinio y no como un dogma incuestionable”.

    Su incendiaria propuesta ha calado en algunos de los puntos más conservadores del país, como el propio Kansas.”» [7]

    e.¡Por favor, no me critiquen al relojero inteligente!

    1. ¿Analogías imperfectas?

    «Los críticos alegan que uno de los problemas con los argumentos del diseño de William Paley es que sus analogías son imperfectas. Por ejemplo, aunque sabemos que los relojeros existen y hacen relojes, o que a lo menos esa clase de habilidad existe, no podemos saber con seguridad que la naturaleza tenga tal Hacedor. En otras palabras, aunque el relojero es real y obvio, nosotros solo sabemos acerca de Dios al inferir Su existencia por las cosas que supuestamente ha diseñado.

    La arqueología, la cual mueve la tierra al buscar evidencia de la actividad humana, ofrece una respuesta clara para esta acusación. A veces la arqueología desentierra algo que no tiene una analogía moderna. Por ejemplo, los arqueólogos todavía no saben completamente cómo los egipcios construyeron la Gran Pirámide, y nadie construye esa clase de pirámide hoy. Pero casi nadie estuviera en desacuerdo que esta pirámide es una hazaña de la ingeniería egipcia antigua.

    2. Mensajes inteligentes

    Estos argumentos se aplican igualmente a los eventos futuros. Carl Sagan escribió que “un mensaje único del espacio” mostraría evidencia de vida inteligente en otro lugar del Universo (1979, p. 275). En 1993, él y sus compañeros de trabajo declararon que la Tierra contiene no solamente vida, sino vida inteligente, basados únicamente en la información reunida de la nave espacial Galileo. Los investigadores esperan usar técnicas similares para identificar inteligencia de emisiones extraterrestres de radio (aunque sea un “mensaje único”). Pero ellos no supieran nada acerca del mensaje, aparte de la inferencia que debería existir un ser lo suficientemente inteligente para hacer tal transmisión.

    3. El Adn, el codigo genetico, es el responsable de la vida

    Ese es precisamente el argumento que Paley usó, y la ciencia moderna ha agudizado sus analogías. Paley vio el diseño en las maravillas de la vida, y a través de nuestro conocimiento del ADN, podemos observar el código genético responsable de la vida..» [8]

    f.Conclución:

    Concluyo el primer artículo de esta serie con esta breve reflexión de una hermana en la fe cristiana que desde hace ya varios años se dedica a la apologética de la fe evangélica y al estudio de la Teoría de la Evolución, y ahora es una mujer entregada totalmente a la  defensa de la Teoría del Diseño inteligente y la proclamación de la fe cristiana:

    «Los cambios que se han operado en el siglo XX y parte del XXI tienen como orígen la cosmovisión de la que habla este articulo.

    Desde que Darwin publicara su famoso libro El origen de la especies para acá, los cambios en la sociedad se han ido acentuando dia a dia para irse acoplando progresivamente a la filosofía del darwinismo. Esto ha tardado años, han habido muchas batallas para detener el proceso, pero esta teoría se ha ido infiltrando por todas las areas de la sociedad y dictando esta cosmología de la que estamos hablando.

    La “ciencia” darwinista nos afecta a todos a diario. Su influencia la vemos por todas partes. Es bueno estar conscientes de donde proceden estos cambios tan tremendos que vemos en la sociedad occidental y de las filosofías que han derivado de ella.

    La mayoría de la gente no se percata de ello.

    Nos encontramos con una creciente ola de evidencia que va en contra de la teoría naturalista de moleculas evolucionando hacia el hombre.

    La mayoría de la gente no sabe que Charles Darwin hizo predicciones arriesgadas en su libro El Origen de las Especies, con relación a la evidencia científica. Las predicciones de Darwin, en el espíritu de la buena ciencia, han provisto una avenida para verificar sus teorías.

    Él se preocupaba que el registro fosíl de mediados del siglo diecinueve no apoyaba su teoría sobre la descendencia común, pero asumía que con el tiempo los investigadores lo llenarían con los eslabones perdidos. No fue así.

    Mas de ciento cincuenta años despues estos eslabones son muy escasos.

    El paleontólogo ya fallecido, Steven Jay Gould, llamó esta falta de evidencia “el gran secreto de la paleontología.

    En realidad el registro fósil apoya la aparición abrupta de nuevas formas de vida las cuales permanecen estables sin cambios.

    El ejemplo mas claro de esto es la explosión del Cambrico. En las estratas cambricas, los fósiles del varias decenas de philas aparecen de repente, sin haber un patrón claro de antecesores mas simples. Después de la explosión estos fósiles de philas permanecen estables sin cambios en los registros hasta la fecha de hoy o hasta su extinción.

    Esta evidencia de aparición abrupta y estabilidad erosiona la credibilidad de la teoría de un descendiente común.

    Vuelve al árbol de la vida de Darwin boca abajo [9]

    Continúa…

    Notas:

    [1] (Itálicas mias) http://cristianismofeyciencia.wordpress.com/2008/08/28/el-relojero-ciego/

    [2] http://tematicacristiana.blogspot.com/2008/05/william-paley.html

    [3] http://cristianismofeyciencia.wordpress.com/2008/08/28/el-dios-optico-se-hace-bioquimico/

    [4] http://cristianismofeyciencia.wordpress.com/2008/07/13/el-diseno-inteligente-o-como-avergonzarse-de-dios/

    [5] http://cristianismofeyciencia.wordpress.com/2008/07/21/darwin-y-su-teoria-del-origen-de-la-especie-humana-o-evolucion-del-hombre/

    [6] http://cristianismofeyciencia.wordpress.com/2008/08/28/la-analogia-perfecta/

    [7] http://www.elpombo.com/foro/showthread.php?t=554

    [8] http://cristianismofeyciencia.wordpress.com/2008/07/13/el-diseno-inteligente-o-como-avergonzarse-de-dios/

    [9] Ana Thompson

    ¿Existe Dios?

    ¿Existe Dios?

    © Dr. José R. Martínez Villamil
    Barcelona, 1999.
    (Extraído de: http://www.menteabierta.org)

    • Introducción
    • ¿Qué importa?
    • ¿Creer o no creer?
    • Argumentos de la Existencia de Dios
    • Kalam Cosmológico
    • Teológico
    • Moral
    • Principio Antrópico
    • Otros argumentos

    El tema de la existencia de Dios, que algunos consideraban como “muerto” en los años 70, ha resurgido en los círculos filosóficos del mundo.

    En este breve artículo no probaré la existencia de Dios. Nadie puede. Como tampoco nadie puede probar su no-existencia. Sin embargo, a lo largo de esta sección (examinada con el conjunto de las otras secciones de Mente Abierta) creo que se dejará demostrada la racionalidad de la creencia en Dios. Haciendo uso de argumentos conocidos (cosmológico, diseño, moral) y otros menos conocidos (Principio Antrópico, Kalam) deseo despejar el camino de aquellos que sinceramente buscan… Estos temas serán elaborados en artículos subsiguientes.

    Como conjunto, estos argumentos recuerdan a la persona que piensa que la creencia en Dios no sólo es razonable, sino creíble y defendible en los albores del siglo XXI.

    La trascendencia de la existencia de Dios es inmensa. Si la tesis teísta (la creencia en Dios) es verdadera, sus implicaciones para nuestra vida presente y futura son incalculables. Le invito a “dudar de su duda,” a “abrir su mente” y a que se disponga al examen de la evidencia y a decidir por usted mismo…

    “Dios nos ha dado evidencia suficientemente clara para convencer a aquellos con un corazón abierto, pero suficientemente vaga de modo que no obligue a aquellos cuyos corazones están cerrados.”

    Blaise Pascal

    Introducción

    Una vez, un amigo me explicaba cómo para él era muy fácil no creer en Dios. Entonces no le entendí pero pude entenderlo después. La realidad es que a aquellos que creemos en Dios con frecuencia se nos olvida que existe una avalancha de posibles razones para dudar de su existencia.

    De modo que si usted es de los que no creen (o dudan), ¡Bienvenido! Esta sección es probablemente la más ambiciosa de todo este proyecto. No pretendemos tratar todo lo que el tema requiere en esta primera etapa. Iremos añadiendo artículos que poco a poco contribuyan a examinar tan importante tópico de manera más completa.

    ¿Qué importa?

    Para algunos el tema de la existencia de Dios es un callejón sin salida. No hay solución clara para la cuestión, por lo que optan por el agnosticismo. Para otros, el tema ha perdido toda relevancia. Piensan que tras los pronunciamientos de Kant y de Nietzsche el concepto de Dios ha pasado a mejor vida. Aún otros han percibido que los adelantos científicos han hecho “innecesaria” la existencia de Dios.

    Nada más lejos de la realidad. El tema sigue vivo. En círculos filosóficos el tema de la Existencia de Dios ha cobrado nueva vida y actualidad. La revista Time (7 de abril de 1980) decía:

    En una silenciosa revolución en pensamiento y argumento que a penas nadie hubiera previsto hace dos décadas, Dios está escenificando un retorno. Más curioso aún, esto está sucediendo no entre los teólogos o en los creyentes ordinarios, sino en los círculos intelectuales de los filósofos, donde hace tiempo el consenso había hecho desaparecer al Todopoderoso del discurso fructífero.

    En círculos científicos el debate continúa sobre las implicaciones no científicas del “Big Bang” y sobre las suposiciones metafísicas que algunos han hecho de la teoría evolucionista.

    Es mucho lo que está en juego. Estamos hablando de lograr una visión coherente del universo, la historia y la vida; de buscar contestación a nuestras inquietudes existenciales y de poder sentar unas bases sólidas para poder desarrollar un código de moralidad coherente.

    ¿Creer o no creer?

    ¿Cómo acercarnos al tema de la existencia de Dios? Ya hemos dicho que ésta no puede ser demostrada fuera de toda duda. No podemos someter a Dios a pruebas de laboratorio, al escáner, ni al espectrofotómetro, como tampoco podemos demostrar su presencia “invisible” bombardeándolo con electrones en un acelerador de partículas.

    Esta tensión nos dejaría en el terreno del agnóstico. ¿Hay algo más? Creo que sí. Creo que es posible argumentar en favor de la racionabilidad de la creencia en Dios. Y también creo que el modelo teísta (y, mejor aún, el cristiano) es la mejor manera para explicar el universo, la humanidad y la historia. Esto son palabras mayores. De modo que, comencemos.

    Puntos de partida

    Asumo de inicio que es posible hablar sobre la persona de Dios. Creo que la trascendencia de la Persona de Dios no es un impedimento para articular nuestro entendimiento sobre él. También acepto que la razón, a pesar de sus limitaciones, es capaz de conducirnos por el laberinto de las argumentaciones y llevarnos al puerto seguro de conclusiones razonables.

    Argumentos de la Existencia de Dios
    Argumento Kalam
    La palabra “Kalam” viene del vocablo árabe para filosofía o religión. Representa un argumento de la teología islámica en la Edad media y que recientemente ha sido “resucitado”. Podemos resumir su línea argumental de la siguiente manera.

    • Todo lo que comienza a existir debe su existencia a una causa. Hablar de un comienzo “de la nada” y sin causa va contra la ley de No Contradicción de la lógica. ésta establece que un objeto NO puede ser “A” y “No A” a la misma vez y en la misma relación. Para un objeto surgir “de la nada” tiene que, en efecto, crearse a sí mismo, o “ser” y “no ser” a la vez, lo cual es imposible.
    • El universo tuvo un principio. La posibilidad de un Universo que ha existido siempre es una imposibilidad filosófica. Retroceder a partir de un presente hacia un pasado infinito real no es posible, como tampoco lo es llegar al presente añadiendo sucesivamente hasta formar un infinito real o actual
    • Por lo tanto el universo tuvo una causa.

    Argumento cosmológico

    Este es uno de los más antiguos argumentos. Fue usado por Platón, Aristóteles y, por supuesto, Tomás de Aquino. En esencia, este argumento dice lo siguiente: “Dios existe porque el universo existe.” Se puede expresar de otra manera. La existencia de un universo presupone la existencia de una Primera Causa (Dios) que le diera su existencia.

    No es tan sencillo como parece, ¿verdad? Inmediatamente surgen interesantes preguntas. Consideremos ésta primeramente: ¿y qué si el Universo (y no Dios) es eterno? Pero esto sólo pospone la dificultad, pues un universo que ha existido siempre presenta las mismas dificultades conceptuales que la existencia de Dios. También tenemos que recordar que la posibilidad de que el universo haya existido siempre ha sido desmentido en principio por la Ciencia (para una más completa argumentación en este sentido ver el artículo sobre El Origen del Universo).
    Por último, un universo que siempre ha existido es una incongruencia filosófica porque supone la existencia de un pasado infinito real que haría imposible llegar a la actualidad. Me explico. Primero tenemos que distinguir entre un infinito teórico (como en las matemáticas) y un infinito real. El primero es posible como un concepto abstracto. El segundo no es posible en la realidad material. Obviamente cuando hablamos del pasado lo hacemos desde la perspectiva de nuestra realidad, o sea el presente. Si existiera un pasado infito eso querría decir que ha transcurrido un tiempo infinito hasta llegar a nuestro presente, lo cual es imposible (porque es infinito).

    En cuanto a Dios, éste es definido como un ser existente en sí mismo, lo que obvia el problema del infinito real. Pero, preguntarás, ¿es todo un asunto de definiciones? ¿No podríamos entonces definir el Universo de la misma manera? Pues sí. Podríamos hacer eso, pero esta alternativa nos dejará con otros problemas en nuestro razonamiento como, por ejemplo, en la explicación del orden del Universo (ver más abajo), del complejo diseño evidente en los organismos vivos, etc.

    Una posibilidad que se menciona es que El Universo surgió de la nada. Este es un planteamiento que, en la superficie, parece no estar tan lejos de la creencia en Dios. ¿No le parece? Pero la realidad es que el que el Universo viniera de “la nada” es una imposibilidad filosófica. La Ley de la No Contradicción (importante ley en el estudio de la Lógica) hace imposible tal planteamiento pues, para ser cierto, requiere que esa “nada” sea “algo” y “nada” a la misma vez, lo que es imposible.

    Big Bang. ¿No ha demostrado el “Big Bang” el origen del Universo desde un punto de vista materialista (esto es, sin la necesidad de un Creador)? Para aquellos no muy familiarizados con este concepto les recuerdo lo siguiente. Ésta es una teoría que dice que el universo tal y como lo conocemos hoy comenzó hace 15.000 millones de años, en una gigantesca (“Big”) explosión (“Bang”). De este evento, y respondiendo a leyes de la física, surgieron a lo largo de milenios elementos químicos, galaxias y planetas y, eventualmente, la vida.

    Pero, claro está, este concepto no nos explica lo que sucedió antes. ¿Qué fue “eso” que explotó? ¿No presupone esta idea la existencia de “algo” antes que el Big Bang? ¿No es esa idea, entonces, una simple posposición de la pregunta última de los orígenes?

    La contestación de los físicos es la siguiente. Antes del Big Bang ocurre se dio una “singularidad”, esto es, unas condiciones únicas, donde ni la materia, ni el espacio ni el tiempo existían. Y esta idea, ¿de donde viene? Es una teoría. Y la definición de singularidad no es tan diferente de cómo a veces se describe a Dios.

    De modo que el “Big Bang” no excluye la existencia de un Creador. Antes al contrario, pues demuestra el origen del universo en un momento en el tiempo. Como un caricaturista presentó en un periódico español, “a fin de cuentas pudiera se que esta gran explosión fuera tan sólo el chasquido de los dedos de Dios…”
    (Para una más completa argumentación en este sentido ver la sección sobre El Origen del Universo).

    Argumento teleológico

    Este argumento, antiguo también, dice que el Universo, tanto en sus más pequeñas unidades estructurales (átomo, célula), como en la inmensidad del cosmos, parece reflejar la existencia de un diseñador inteligente. La analogía más común es la del relojero. Enfrentados con la inspección de un reloj, a nadie se le ocurriría pensar que éste es el producto de la mezcla de sus piezas en una caja agitada por unos minutos. Aducir esta complejidad y “diseño” a un proceso impersonal y mecánico, no es la solución.

    Argumento moral

    Sencillamente dicho, este argumento establece que la universalidad de un carácter moral en el ser humano sugiere la existencia de Dios.

    Aún cuando se reconocen variaciones en los conceptos morales, éstas no son tan drásticas como se supone, y son mínimas al compararlas con sus semejanzas. La existencia misma del hecho moral, de que hay “bueno” y “malo,” es indicio del reflejo de un Ente Moral superior, cuyo carácter (imagen) nosotros reflejamos.

    Es por esta razón que los ateos quedan sin una base sólida para sus planteamientos éticos. No que el ateísmo en sí mismo sea inmoral. Simplemente sus postulados excluyen una base objetiva para su moralidad, por lo que los ateos que viven moralmente lo hacen a pesar de las consecuencias filosóficas de sus convicciones y no basados en ellas (ver Ética sin Dios).

    Principio Antrópico

    Volviendo a la comparación del reloj, el universo no sólo parece una máquina creada, sino también perfectamente ajustada para la preservación de la vida humana.
    La Tierra posee características específicas que permiten la vida humana. Existe una cantidad considerables de variables físicas y químicas que, de alterarse ligeramente, harían imposible la vida en el planeta. Por ejemplo, la distancia del sol. Ésta es la adecuada para la vida. La variación de esta distancia es de un 3% a lo largo del curso de la travesía de la Tierra alrededor del Sol. Si fuera de 10% no podría haber vida por los cambios en temperatura, y luz ultravioleta. La atmósfera, que deja pasar la luz, pero protege de la radiación. El centro semilíquido del planeta que ayuda en la creación del campo magnético lo que a su vez protege de las radiaciones cósmicas.
    Otras incluye la Fuerza de Gravedad, la velocidad de expansión del Universo, velocidad de rotación de la Tierra, inclinación del eje del planeta, etc.
    Este tema será tratado más detenidamente en el futuro.

    Otros argumentos

    A los argumentos anteriores podemos añadir (ya en favor de un teísmo propiamente cristiano) la persona de Jesús, y su resurrección de entre los muertos. Estos son considerados en otra sección.

    Conjunto de los argumentos

    Vistos uno por uno los anteriores argumentos tienen un peso considerable. Examinados en conjunto son evidencia contundente para que, al menos, “dude de su duda” y abra su mente a la hermosa posibilidad de la existencia de Dios, un Dios personal e interesado en usted.

    © Dr. José R. Martínez Villamil
    Barcelona, 1999.
    http://www.menteabierta.org

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