Epistola a los Colosenses


EXAMINANDO LA EPÍSTOLA A LOS COLOSENSES
John Francis

TABLA DE CONTENIDO

Lección 1
Introducción    Pág.   1
Lección 2
Vista General de Colosenses    Pág.   7
Lección 3
Temas en Colosenses    Pág. 16
Lección 4
Temas en Colosenses (cont.)    Pág. 24
Lección 5
Contenido de Colosenses – I    Pág. 33
Lección 6
Ideas Para Culto Familiar en Colosenses    Pág. 40
Lección 7
El Contenido de la Epístola a los Colosenses – II    Pág. 42
Lección 8
El Contenido de la Epístola a los Colosenses – III    Pág. 48
Lección 9
Predicando con Colosenses 3:1-4    Pág. 55
Lección 10
El Contenido de la Epístola a los Colosenses – IV    Pág. 59
Lección 11
El Contenido de la Epístola a los Colosenses – V    Pág. 66
Lección 12
El Contenido de la Epístola a los Colosenses – VI    Pág. 73
Lección 13    Conclusión
Pág. 75

Bibliografía    Pág. 77

Una Introducción al Curso de Colosenses
Objetivo

El objetivo principal de cualquier curso bíblico debe ser doble: infundir en el alumno un amor para el estudio de la Palabra de Dios, y adiestrarle en las capacidades necesarias para estudiarla, observando lo que está escrito, interpretándolo correctamente, y aplicándolo a su vida y a las vidas de las personas de su entorno.

Después de terminar este curso sobre la epístola a los Colosenses, el alumno no habrá estudiado a fondo todos los detalles de la epístola.  Esto necesitaría una exégesis bastante larga.  Pero debería haber desarrollado una apreciación por la epístola, entenderla algo mejor, saber aplicarla a su vida, y saber utilizarla en su ministerio.

Ejercicios

Para conseguir este objetivo, se ha puesto a la disposición del alumno unos ejercicios de varios tipos.  Muchos de ellos se podrán hacer en grupo, durante las horas de clase.  Sugiero que al hacer un ejercicio, no se lea más adelante en este libro, puesto que en algunos casos las respuestas están allí.  Cualquiera puede hacer el loro y parecer bien, pero así no se aprende, y el alumno sólo se engañaría a sí mismo.

Se ruega que al escribir las respuestas, se escriba primero el número completo del ejercicio.  Por ejemplo, cuando se hace el tercer ejercicio de la Lección 2, se escribe: Ejercicio 2 – 1 al principio del trabajo.  Favor de  escribir las respuestas en hojas aparte, y con bolígrafo, pluma, o, aun mejor, impresora, pero nunca con lápiz.

“Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad”.

(2nda epístola de Pablo a Timoteo, capítulo 2, versículo 15)

John Francis

LECCIÓN 1

INTRODUCCIÓN

Colosenses

L
a Epístola a los Colosenses contiene una de las más hermosas exposiciones de la grandeza de Cristo, seguida por unas advertencias contra la posibilidad de dejarse seducir por falsas filosofías (2:6-8) y leyes humanas en cuanto a ciertos alimentos y días especiales (2:16-23).  De allí habla de la posición de los creyentes en Cristo (3:1-4), y la manera en que los creyentes deben andar por consecuencia.  Aparte de las advertencias en contra de ciertas falsas enseñanzas, esta epístola sigue una línea muy parecida a la de Efesios.

La Ciudad de Colosas:

La ciudad de Colosas está situada sobre el río Lico en la provincia de Frigia, Asia Menor.  En el pasado había tenido cierta importancia, pero en los últimos años había sido superado por Hierápolis con sus baños, y Laodicea con su comercio, particularmente de tela, y su importancia política.  Laodicea había llegado a ser la capital regional.    Unos cuarenta años antes de que Pablo escribiera esta epístola, un escritor se había referido a “la pequeña ciudad de Colosas”.

¿Cómo oyeron el evangelio los colosenses?

!    Puede haber sido durante el ministerio de Pablo en Éfeso.  (Hechos 19:10 – 53-56 d.C.)

!    Es también posible que hubieran sido evangelizados anteriormente por los creyentes de Galacia.

!    ¡Puede ser que Pablo pasó por Colosas en camino hacia Éfeso en su tercer viaje misionero.  Guillermo Hendriksen cree que Pablo habría viajado desde Antioquía de Siria siguiendo la ruta “más usual y más fácil”, pasando de Antioquía, por Tarso, Derbe, Listra, Iconio, Antioquía de Pisidia, Apamea, Colosas, y Laodicea, para llegar a Éfeso.  En tal caso habría dejado una semilla del evangelio, que otros hombres, como Epafras, por ejemplo, habrían podido desarrollar más tarde.

El  Escritor

El libro de Colosenses era atribuido a Pablo sin dudas hasta el siglo pasado.  Aun entonces, según Carson , sólo una minoría de eruditas puso en duda el hecho que Pablo hubiera escrito la epístola.  Pero en este siglo, Bultmann y otros empezaron a hablar de Colosenses como siendo “deuteropaulina”.  A partir de 1945, esa tendencia ha ido creciendo.  Aun que atribuyen una relación de la epístola con Pablo, consideran que fue más bien un seguidor de Pablo que la escribió.  Escritores como Kümmel, Moule, Bruce, y O’Brian siguen insistiendo en que Pablo fue el autor.

En tres lugares, el escritor de la carta se identifica como Pablo:  “Pablo, apóstol de Jesucristo…” (1:1); “yo, Pablo…” (1:23); “la salutación de mi propia mano, de Pablo” (4:18).  Normalmente, estas pruebas serían concluyentes, y han sido aceptadas como tales durante siglos.  Pero hoy en día se da más peso a lo que se consideran como pruebas contrarias: de lenguaje y estilo, de teología, y de su relación con Efesios.

En cuanto a lenguaje, Colosenses tiene muchos “hapax legomena” , pero esa “prueba” carece de fuerza, puesto que lo mismo puede decirse de todas las epístolas de Pablo.  Un aspecto de estilo que no se considera como siendo típico de Pablo es el uso frecuente de sinónimos juntos: “sabiduría e inteligencia” (1:9); “enseñándoos y exhortándoos” (3:16).  Limitar tanto el estilo de Pablo es algo subjetivo, sin embargo, como Carson nos hace notar que en Colosenses hay varios aspectos de estilo que se encuentran en el Nuevo Testamento únicamente en escritos reconocidos de Pablo, refiriéndose a la obra de Kümmel que hace el análisis de varias expresiones típicas de Pablo.  (Kümmel da unos ejemplos de expresiones típicas de Pablo, como el uso frecuente del conjuntivo  después de   dia touto – “por cuanto” 1:19; y    hoi hagioi autou “sus santos”  1:26; y otros.  Kümmel concluye diciendo que el lenguaje y el estilo de Colosenses no dejan lugar a duda del origen Paulino de la epístola). Las diferencias existentes en cuanto al vocabulario pueden explicarse por el hecho que necesitaba nuevas expresiones para combatir una nueva herejía.  La diferencia en estilo se explicaría por el hecho que hubiera decidido hacer uso de una forma poética.  Muchos eruditos consideran también que Pablo cita mucho material tradicional en esta carta.  Cuando hace eso, no utilizaría necesariamente sus propias palabras, sino las de las fuentes citadas.

En cuanto a la teología, se destaca la ausencia de algunos conceptos importantes que solemos ver en otras epístolas de Pablo.  Por ejemplo, no vemos en Colosenses las expresiones: justificación, ley, salvación, y justicia.  Sin embargo, este argumento es una espada a dos filas.  Hay otras cartas reconocidas de Pablo en las cuales carecen estas expresiones.  Aunque se puede concebir que Pablo escribiera una carta sin hacer uso de ciertas expresiones típicas de sus escritos, sería poco probable que un imitador lo hiciera.  Un falsificador tomaría la precaución de hacer uso de las doctrinas más características de Pablo.  Se dice también que la cristología de Colosenses 1:16-19 y 2:9-10, en que se ve a Cristo como jefe de la creación y cabeza de la Iglesia, no es típica de Pablo.  Sin embargo, estos conceptos se encuentran en 1 Co. 8:6; 1 Co. 12; Gál. 4:3,9; Gál. 3:28; y Ro. 12:4-5.

En cuanto a su relación con la Epístola a los Efesios, Es interesante notar que algunos dicen que Colosenses no podría tener el mismo autor que Efesios, por tener distinto énfasis.  ¡Pero otros dicen que no pueden tener el mismo autor, por ser tan parecidos!  Se ve que los argumentos son muy subjetivos.  De todos modos, como dice Carson, es un argumento muy curioso decir que hay que negar que Pablo sea autor de un escrito porque el escrito es demasiado parecido a otros escritos en el cuerpo de escritos paulinos.

Estoy de acuerdo con Carson cuando dice que estos argumentos carecen de fuerza.  No toman en cuenta la capacidad de una mente para adaptar sus conceptos y expresiones a nuevas situaciones.  Tampoco explican por qué el escritor de una imitación habría dirigido su carta a una ciudad de tan poca importancia como era Colosas.

Ejercicio 1-1:    Haz un estudio de los personajes mencionados en Colosenses y en Filemón.  ¿Qué relación hay entre las dos epístolas?  ¿Qué nos puede demostrar esto en cuanto a quién escribió la epístola?

Procedencia y Fecha de la Epístola

En cuanto a la procedencia y la fecha de esta epístola,  hay varias teorías.  Sabemos que Pablo estaba en la cárcel cuando escribió esta carta.  (Colosenses 4:3, 10, 18).  Tres lugares donde Pablo fue encarcelado son: Roma, Cesarea, y Éfeso.  Es casi seguro que Filemón fue escrito desde el mismo lugar.  Carson piensa que Efesios también fue escrito desde el mismo lugar, lo que parecería, a primera vista, excluir Éfeso como lugar de origen de la carta.  Examinaremos las varias posibilidades:

Éfeso:
1.    En Filemón: 22, Pablo pide que se le prepare alojamiento.  Si escribiera desde Éfeso, eso sería lógico, puesto que es una ciudad cercana.  Pero escribiendo desde Roma, eso podría parecer algo precipitado, puesto que Roma era bastante lejos.
2.    Lucas y Marcos son nombrados como estando con Pablo cuando escribió, pero el libro de Hechos no incluye el ministerio en Éfeso entre los textos en los cuales hallamos la expresión “nosotros” (refiriéndose a Lucas, el escritor) y Marcos no estuvo con Pablo en su segundo viaje misionero.
3.    El esclavo escapado Onésimo conoció a Pablo en la cárcel, y habría sido más fácil para él llegar a Éfeso que a Roma, aunque se puede sugerir también que habría preferido ir más lejos y perderse en el anonimato de la poblada Roma.
4.    La visita de Epafras sería más fácil a Éfeso que a Roma.
5.    Si Efesios fue escrito más o menos al mismo tiempo que Colosenses, habría sido difícil que se escribiera una carta a la iglesia de los efesios desde una cárcel en la misma ciudad.  Por otro lado, sin embargo, si Efesios fue una carta circular, en la cual Éfeso fue sólo uno de los destinatarios, entonces esta objeción desaparecería.

Cesarea:
1.    Es difícil imaginar una razón por la cual Onésimo hubiera escapado a esa ciudad.
2.    La petición de alojamiento no habría sido lógica en una carta desde Cesarea, puesto que Pablo no sabía cuándo saldría de la cárcel allí: sólo dependía de su apelación a Roma, por lo cual no podía esperar pasar por Colosas.
3.    Si escribiera de Cesarea, se podría esperar que incluiría a Felipe entre aquellos de la circuncisión que “han sido para mí un consuelo” (Col. 4:11 con Hechos 21:8).

Roma:
1.    Según Hendriksen, si tenemos en cuenta las objeciones a los dos otros centros, se puede creer que Roma fue el lugar donde Colosenses fue escrito.
2.    Pablo contaba con ir a España, y no a Colosas, después de Roma (aunque puede haber cambiado de intención más tarde).
3.    Lucas y Aristarco estaban con él en Roma (Hch 28:14; 2 Ti. 4:11; Hch. 27:2.)  Compara con Colosenses 4:10.
4.    Las antiguas tradiciones atribuían el origen de la epístola a Roma.

Tanto Carson como Guillermo Hendriksen considera que aunque no se puede decir con seguridad desde donde Pablo escribió la carta a los colosenses, hay más evidencia de que fuera desde Roma.  La razón más fuerte para Hendriksen es la presencia de Lucas y Aristarco con Pablo.

La fecha del escrito dependería, obviamente, del lugar en el cual fue escrito.  Por ejemplo, si la epístola fue escrita en Roma, entonces la fecha sería a principios de los años 60 d.C.; si fue en Éfeso o en Cesarea, sería a finales de los años 50 d.C.

Consideraremos, pues, que la epístola a los Colosenses fue escrita desde una cárcel en Roma, a principios de los años 60 d.C.  Tendremos en cuenta, sin embargo, que esto no ha sido demostrado a satisfacción de todos, y que no se puede saber con toda seguridad el lugar de origen de la epístola.

Ejercicio 1-2:    Haz un estudio de los encarcelamientos de Pablo mencionados en Hechos, en 1 Corintios  15:32, y en Efesios 3:1, y presenta tus conclusiones sobre cuál de estos encarcelamientos estaría implicado en Colosenses 4:10.  Razona tu respuesta, considerando varias posibilidades.

La Ocasión de la Epístola a los Colosenses

Esta epístola tiene una diferencia notable con las demás, en que la Iglesia de Colosas no era una que Pablo había fundado.  Habrían recibido el Evangelio de boca de otros, posiblemente Epafras, aun que él podría haber sido enviado allí por Pablo (1:7).  Esto explicaría el interés que Pablo tuvo en aquella iglesia.  De todos modos, el hecho que Pablo no conociera a algunos de los creyentes de Colosas (2:1), no significa que nunca había ido allí.  Porque a algunos conocía, como, por ejemplo, Filemón (4:9).   Según Guillermo Hendrikson, cuando Pablo fue por primera vez a Éfeso desde Antioquía de Siria, la ruta más natural habría sido pasar por Tarso, Derbe, Listra, Iconio, Antioquía de Pisidia, Apamea, Colosas, Laodicea, y habría seguido por el valle del Meandro hasta Éfeso.  Pero si pasó por allí no tenemos ninguna evidencia de que se hubiera quedado en aquella ciudad durante un tiempo prolongado.  Tampoco habría sido conforme a la estrategia que Pablo solía seguir, evangelizando en las ciudades principales de cada región, para que el evangelio se extendiera de allí.

Habiendo oído, seguramente por parte de Epafras  (4:12), de falsos maestros que habían llegado a Colosas, Pablo escribía con el propósito de refutar sus errores.  No tenemos por escrito el contenido de aquella falsa enseñanza, pero notamos que Pablo insiste en la supremacía de Cristo, y que eran completos en él.  Posiblemente habían enseñado que Cristo era sólo un principio, y que era necesario seguir ciertas reglas y prácticas para llegar a la madurez.  De todos modos queda claro que no daban la posición suprema a Cristo que vemos en el Nuevo Testamento, y Pablo quiso que los creyentes lo tuvieran claro.

Con las alusiones a la circuncisión en 2:11 y 3:11, podemos deducir que si bien habría una influencia griega en las falsas enseñanzas, había también el aspecto judaica.  Las aberraciones habían llegado al punto de culto a espíritus.  Carson sugiere que se trataba de un sincretismo entre judaísmo y religiones griegas.

Esto no significa que esas enseñanzas hubieran entrado necesariamente en la iglesia.  Pablo no parece alarmado como normalmente lo estaría en tal caso.  (Lo estaba cuando escribió la epístola a los Gálatas).  Puede tratarse de unas enseñanzas en Colosas, a las cuales los creyentes estaban continuamente expuestas, sin haberlas admitido.  A veces estamos demasiado prontos para imaginar lo peor en las iglesias del Nuevo Testamento, cuando el apóstol quizá no esté haciendo más que equiparles para defenderse contra problemas que vienen, o que pueden venir,  de fuera.  De todos modos, si alguno de los creyentes se sintió fascinado por esas enseñanzas, tuvo algo en este escrito de Pablo para volver a considerar la cuestión.

Algunos Temas de Colosenses:

1.    La persona, la naturaleza, y la obra de Cristo.
2.    La relación del cristiano con Cristo.
3.    La Iglesia en Colosenses.
4.    La gracia en Colosenses.
5.    La Familia en Colosenses.
6.    Oración en Colosenses
7.    Poder en Colosenses
8.    Relaciones en Colosenses

Mientras Efesios habla del poder del Espíritu Santo en nosotros, Colosenses habla de la naturaleza de esta relación y sus frutos.  Mientras Efesios pone el énfasis en la iglesia como cuerpo de Cristo, Colosenses pone el énfasis en Cristo como Cabeza de la Iglesia.  Mientras Efesios pone el énfasis en la iglesia, Colosenses pone el énfasis más en el individuo.

Cuando lee la epístola a los Colosenses, sería aconsejable leer también Filemón, Efesios, y Filipenses.  Se espera que el alumno vuelva a leer la epístola a los Colosenses varias veces durante este curso. Podrá entender mejor las partes del libro en la medida en que tenga en su mente una visión global del libro.  No sea que se diga del alumno: “¡No pudo ver el bosque, por los árboles!”

El Propósito del libro de Colosenses:

El propósito de la epístola a los Colosenses, pues, puede resumirse en la manera siguiente:
1.    Establecer contacto con una iglesia que conocía poco  (1:4; 2:1)
2.    Establecer un contacto con las iglesias del Valle Lico: Colosas, Laodicea, y Hierápolis (4:13-16)
3.    Animar a Arquipo en su ministerio (4:17)
4.    Posiblemente apoyar a su ruego a Filemón a favor de Onésimo (4:9)
5.    Fortalecer a los Colosenses en cuanto a la doctrina de Cristo  (1:15 – 2:7)
6.    Poner a los colosenses en guardia contra algunas falsas enseñanzas. (1:28-23)
No necesitan más que Cristo.(v.8-10)  Ni las prácticas legalistas de los judíos (v.11-17),  ni en las prácticas paganas, como el culto a los ángeles.  Parece que ya había ciertas ideas gnósticas que se propagaban en la región, y los creyentes pueden haberse sentido tentados a adaptar esas ideas al cristianismo.  Sabemos que en los siglos siguientes hubo un movimiento importante de gnosticismo dentro de lo que se llamaba el cristia¬nismo.

LECCIÓN 2   VISTA GENERAL DE COLOSENSES

Ejercicio 2-1:   Haz un título de no más de cuatro palabras para cada párrafo en Colosenses.  Utiliza palabras del texto.

COLOSENSES
Ref. de párrafos:    TÍTULOS

1:1-2
1:3-8
1:9-14
1:15-20
1:21-23
1:24-29
2:1-5
2:6-7
2:8-15
2:16-17
2:18—23
3:1-4
3:5-7
3:8-15
3:16-17
3:18-4:1
4:2-4
4:5-6
4:7-9
4:10-14
4:15-16
4:17
4:18

COLOSENSES
Ref. De párrafos:    TÍTULOS

1:1-2    Gracia y Paz
1:3-8    Dando Gracias Por Vosotros
1:9-14    Pedir Por Vosotros
1:15-20    En Él Toda Plenitud
1:21-23    Ahora Os Ha Reconciliado
1:24-29    Ministro Par La Iglesia
2:1-5    Gran Lucha Por Vosotros
2:6-7    Andad en Él
2:8-15    Nadie Os Engañe
2:16-17    Nadie Os Juzgue
2:18—23    Nadie Os Prive
3:1-4    La Mira Arriba
3:5-7    Haced Morir Lo Terrenal
3:8-15    Despojado, Revestido
3:16-17    La Palabra En Vosotros
3:18-4:1    Padres, Hijos, Siervos, Amos
4:2-4    La Oración
4:5-6    Andad Sabiamente
4:7-9    He Enviado A Vosotros
4:10-14    Os Saluda…
4:15-16    Laodicea
4:17    Arquipo: Cumplas El Ministerio
4:18    Salutación De Pablo

Ejercicio 2-2: Lee la epístola a los Colosenses, y contesta a las preguntas siguientes:

1.    Según Colosenses 1:1-2,  ¿cuáles dos adjetivos describen a los hermanos en Colosas?
2.    Según el v. 6, ¿cuál cosa inspira a Pablo a dar gracias por los colosenses?
3.    Según el v. 10-11, ¿cuáles cosas pide Pablo para los colosenses?
4.    Nombra siete cosas que describen a Cristo en Colosenses 1:15-19
5.    ¿Cuál ha sido la obra de Cristo según Col. 1:20-23?
6.    Col. 1:24  ¿Cómo puede cumplir Pablo lo que falta de las aflicciones de Cristo? ¿No hizo Cristo lo suficiente?  ¿Tiene Pablo algo que ver en la redención?
7.    Explica, conforme a Col. 1:25-29, cuál es el ministerio particular de Pablo.

PLAN DE COLOSENSES

Si buscamos una idea central por toda la epístola, veremos que la idea de la fe en Cristo recorre todos los capítulos.  Sea que se nombra específicamente, sea que se describe en alguna manera.  Por ejemplo, hay la contradicción entre las doctrinas legalistas y la fe; la “mirada de fe” hacia arriba; esta parte doctrinal cubre más de la mitad del libro.  Luego, se trata de poner en aplicación en la vida práctica, estos principios.  Por esto, cualquier plan de la epístola debería centrarse en el principio de la fe.

El cuerpo del libro, centrado en la Fe en Cristo, tiene dos subdivisiones: Entendiendo la fe, y Viviendo la fe.  Hay muchas personas que consideran que no importa lo que crees: lo importante es cómo vives.  Pero en la Palabra de Dios, vemos que generalmente se empieza con la doctrina, el contenido de la fe.  Hay una razón para esto.  Es que sólo puedes vivir lo que verdaderamente crees.  Por esta razón la doctrina es importante.

PLAN DE COLOSENSES
I.    INTRODUCCIÓN                        (1:1-14)
II.    LA FE EN CRISTO                        (1:15 – 4:6)
A.    ENTENDIENDO LA FE EN CRISTO     (1:15 – 2:23)
1.    Términos generales        (1:15 – 2:15)
2.    Frente a Falsas Enseñanzas    (2:16 – 2:23)
B.    VIVIENDO LA FE EN CRISTO        (3:1 – 4:6)
1.    Cómo                (3:1-17)
2.    Dónde                (3:18 – 4:6)
III.    CONCLUSIÓN                        (4:7-18)

Ejercicio 2-3:     Estudia, y aprende de memoria este plan de Colosenses.  El cuadro siguiente puede ayudar en esto.

COLOSENSES

Ref. de párrafos    TÍTULOS    TEMA    DIVISIÓNES
1:1-2    Gracia y Paz        INTRODUCCIÓN
1:3-8    Dando Gracias Por Vosotros    Personal, oración
1:9-14    Pedir Por Vosotros    Personal, oración
1:15-20    En Él Toda Plenitud    Doctrina Cristo    ENTENDIENDO
LA
FE
EN
CRISTO    GENERAL
1:21-23    Ahora Os Ha Reconciliado    Doct. Redención
1:24-29    Ministro Par La Iglesia    Doct. Iglesia
2:1-5    Gran Lucha Por Vosotros    Doctrina, Personal
2:6-7    Andad en Él    Exhortación
2:8-15    Nadie Os Engañe    Advertencia        FALSOS
MAESTROS
2:16-17    Nadie Os Juzgue    Advertencia
2:18—23    Nadie Os Prive    Advertencia
3:1-4    La Mira Arriba    Exhortación, Doctrina    VIVIENDO
LA FE
EN
CRISTO    CÓMO
3:5-7    Haced Morir Lo terrenal    Vida Cristiana
3:8-15    Despojado, Revestido    Vida Cristiana
3:16-17    La Palabra En Vosotros    Vida Cristiana
3:18-4:1    Padres, Hijos, Siervos, Amos    Vida Cristiana familia.        DÓNDE
4:2-4    La Oración    Vida Cr. , personal
4:5-6    Andad Sabiamente    Vida Cr. Hacia fuera
4:7-9    He Enviado A Vosotros    Personal    CONCLUSIÓN
4:10-14    Os Saluda…    Personal
4:15-16    Laodicea    Personal
4:17    Arquipo: Cumplas El Ministerio    Personal
4:18    Salutación De Pablo    Personal

He compartido mi propio plan, o esquema, del libro de Colosenses.  A continuación, proporciono las divisiones tales como tres otros escritores las han percibido
El primer ejemplar viene de: THE BETHANY PARALLEL COMMENTARY ON THE NEW TESTAMENT

I.    INTRODUCCIÓN                            (1:1-8)
A.    La Salutación                    (1:1-2)
B.    Acciones de Gracias                (1:3-8)
1.    Fe    (1:3-4)
2.    Esperanza    (1:5-6)
3.    Amor (1:7,8)

II.    EL CRISTO GLORIOSO Y LA PROVISIÓN DE SU IGLESIA    (1:9 – 2:5)
A.    Introductorio                    (1:9-14)
1.    La necesidad presentada    (1:9 – 12a)
2.    La Provisión (1:12b – 14)
B.    El Cristo glorioso                (1:15-23)
1.    Su persona (1:15-19)
2.    Su propósito (1:20-23)
C.    La Iglesia gloriosa                 (1:24 – 2:3)
1.    El misterio de la Iglesia (1:24-26)
2.    El misterio del cristiano (1:27-29)
3.    El misterio de Cristo (2:1-3)
D.    Conclusión – La razón por la afirmación     (2:4,5)

III.    LA IGLESIA Y SU GLORIOSA POSESIÓN DE CRISTO            (2:6 – 4:6)
A.    Introductorio                    (2.6-10)
1.    El mandato central (2:6,7)
2.    La amonestación central (2:8)
3.    La verdad central (2:9,10)
B.    La Iglesia identificada a Cristo        (2:11 – 3:4)
1.    El argumento (2:11-15)
2.    Aplicación a peligros en Colosas (2:16-19)
3.    El llamamiento (2:20 – 3:4)
C.    Cristo identificado a la Iglesia        (3:5 – 4:1)
1.    La responsabilidad general (3:5-17)
2.    Las aplicaciones particulares (3:18 – 4:1)
D.    Conclusión – condiciones            (4:2-6)

IV.    Conclusión                                        (4:7-18)
A.    Recomendación                (4:7-9)
B.    Mensajes                    (4:10-14)
C.    Instrucciones                    (4:15-17)
D.    Las últimas palabras                (4:18)

El segundo ejemplar viene de: COMENTARIO DEL NUEVO TESTAMENTO, por Guillermo Hendriksen:
Tema:  Cristo, el preeminente, el único y el todosuficiente Salvador
I.    Este único y todosuficiente Salvador es el objeto de la fe de los creyentes, capítulos 1 y 2
A.    Esta verdad se expone en una forma positiva en el capítulo 1
1.    Salutación
2.    Una acción de gracias y oración ferviente
3.    La preeminencia del Hijo
a.    En la creación
b.    En la redención
4.    El amor reconciliador hacia los colosenses y el deber que de allí se desprende, a saber, continuar en la fe
5.    La participación del apóstol en predicar “el misterio”, esto es, “Cristo en vosotros, la esperanza de gloria”
B.    La verdad se expone no sólo positivamente, sino ahora tanto positiva como negativamente, capítulo 2, y en contraste con la “herejía colosense” con su:
1.    Filosofía ilusoria
2.    Ceremonialismo judío
3.    Adoración a los ángeles
4.    Ascetismo

II.    Este único y todosuficiente Salvador es la fuente de la vida de los creyentes, y así la verdadera respuesta a los peligros que les enfrentan, capítulos 3 y 4
A.    Esta verdad se aplica a todos los creyentes  3:1-17
1.    Los creyentes deben ser consecuentes. Deben vivir en conformidad con el hecho de que han sido resucitados con Cristo, quien es la vida de ellos
2.    Por tanto, deben “hacer morir” y “dejar” los antiguos vicios; y
3.    Deben “ponerse” las nuevas virtudes
B.    Esta verdad se aplica a grupos especiales  3:18 – 4:1
1.    A las esposas y sus esposos
2.    A los hijos y sus padres
3.    A los siervos y sus amos
C.    Últimas amonestaciones, saludos, etc.  4:2-18
1.    Se las insta a orar
2.    Se hace énfasis en una conducta sabia y en una forma de hablar decorosa
3.    Una palabra de recomendación para Tíquico y Onésimo, quienes han sido enviados con noticias y palabras de aliento
4.    Saludos
5.    Se solicita un intercambio de cartas
6.    Se da una vigorosa indicación a Arquipo
7.    Salutación final

Finalmente, miremos el bosquejo que propone Ellis, en THE WYCLIFFE BIBLE COMMENTARY.

I.    Introducción                                1:1-2

II.    La naturaleza del señorío de Cristo                    1:3 – 2:7
A.    Acción de gracias por la fe de los colosenses en Cristo    1:3-8
B.    Oración por su crecimiento en Cristo                1:9-14
C.    Cristo como Señor                        1:15-19
1.    El Señor de la creación  1:15-17
2.    El Señor de la Nueva Creación  1:18-19
D.    Cristo el reconciliador de Dios                1:20-23
1.    Reconciliador de todas las cosas  1:20
2.    Reconciliador de los cristianos de Colosas 1:21-23
E.    Pablo: ministro de la reconciliación de Cristo         1:24-29
1.    Compartiendo las aflicciones de Cristo  1:24
2.    Proclamando el misterio cristiano    1:25-27
3.    Instruyendo a los santos  1:28-29
F.    Preocupación de Pablo por los cristianos del Valle Lico     2:1-7

III.    El señorío de Cristo y la falsa enseñanza en Colosas            2:8 – 3:4
A.    La suficiencia única de Cristo                      2:8-15
1.    Cristo:  Señor de todo poder y autoridad  2:8-10
2.    Cristo:  Fuente de la nueva vida del cristiano 2:11-14
3.    Cristo: Vencedor de todos los poderes cósmicos  2:15
B.    Prácticas de los colosenses, negación del Señorío de Cristo 2:16-19
1.    Fijación en el ritual, una marcha atrás a la antigua era 2:16-17
2.    La subordinación a poderes angélicos:
una desviación de Cristo            2:18-19
C.    Prácticas de los colosenses,
contradicción de su vida colectiva en Cristo          2:20 – 3:4
1.    La muerte con Cristo significa
muerte a las ordenanzas de la antigua era 2:20-23
2.    La resurrección con Cristo exige
un mundo y punto de vista de “nueva era”   3:1-4

IV.    El Señorío de Cristo en la vida cristiana             3:5 – 4:6
A.    El imperativo cristiano: Actualizar individualmente la realidad de estar “en Cristo”     3:15-17
1.    Se debe despojar del carácter de la antigua era 3:5-9
2.    Se debe vestir del carácter de la nueva era  3:10-17
B.    Preceptos especiales                    3:18 – 4:6
1.    El hogar cristiano    3:18 – 4:1
2.    La oración       4:2-4
3.    Relación con los que no son cristianos  4:5-6
C.    Conclusión                        4:7-18
1.    Elogio para los portadores de la carta 4:7-9
2.    Saludos de los colaboradores de Pablo  4:10-14
3.    Saludos y bendición del apóstol   4:15-18

En general, encuentro que en estos bosquejos falta un elemento importante: la sencillez.  Pueden ser buenos análisis del libro, pero no serían, según mi criterio, buenos bosquejos.  Un buen bosquejo de un libro debería ser:

Esquemático
Sencillo
Claro
Representativo
Instructivo
Breve
Ordenado

(Formando el acróstico “ESCRIBO”)

LECCIÓN 3       TEMAS EN COLOSENSES
CRISTO EN COLOSENSES

Ref.    Texto
1:1    Pablo, apóstol de Jesucristo
1:2    A los santos y fieles hermanos en Cristo
1:3    Damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor, Jesucristo
1:4    Habiendo oído de vuestra fe en Cristo Jesús
1:10    Para que andéis como es digno del Señor
1:13    El cual nos ha… traslado al reino de su amado Hijo
1:14    En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados
1:15    Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación
1:16    Porque en él fueron creadas todas las cosas …
1:17    Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten
1:18    Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia.
1:19    Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud
1:20    Y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas … haciendo la paz mediante la sangre de la cruz.
1:21,22    Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte…
1:24    Cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia
1:27    Que es Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria
1:28    A quien anunciamos … a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre
2:2    Hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo
2:3    En quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento
2:5    Gozándome y mirando vuestro buen orden y la firmeza de vuestra fe en Cristo.
2:6    Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él
2:7    Arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.
2:8    Mirad que nadie os engañe … conforme a los rudimentos del mundo y no a Cristo.
2:9    Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad
2:10    Y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad
2:11    En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano… en la circuncisión de Cristo
2:12    Sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.
2:13    Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados
2:14-15    Anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz,
y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.
2:19
Y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios.
2:20    Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué como si vivieses en el mundo, os sometéis a preceptos …?
3:1    Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.
3:3    Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
3:4    Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.
3:11    Donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.
3:13    Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro.  De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
3:16    La palabra de Cristo more en abundancia entre vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros …
3:17    Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.
3:18    Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor.
3:20    Hijos, obedeced a vuestros padres, porque esto agrada al Señor.
3:23    Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.
3:24    Sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.
4:3    Orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también estoy preso.
4:7    … Tíquico, amado hermano y fiel ministro y consiervo en el Señor.
4:12    Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere.
4:17    Decid a Arquipo: Mira que cumplas el ministerio que recibiste en el Señor.

TEMAS SECUNDARIOS:

CRISTO: SU SOBERANÍA

2:10    Y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad
2:14-15    Anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz,
y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

Todo poder, cuanto adversario como amigo, está por debajo de la soberanía de Cristo.  Es soberano tanto por su posición en cuanto a Cabeza de la creación, como por el hecho que triunfó personalmente sobre todo adversario.

CRISTO: SU OBRA DE REDENCIÓN

1:14    En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados
1:20    Y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas … haciendo la paz mediante la sangre de la cruz.
1:21,22    Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte…
1:24    Cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia
2:14-15    Anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz,
y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

El medio de la redención ha sido su sangre.  El propósito ha sido reconciliar todo consigo.  El resultado ha sido nuestra reconciliación con Dios.   Eso, obviamente, no tiene nada que ver en absoluto con buenas obras que hubiéramos hecho.

Aun que la redención fue cumplida, llevada a cabo, mediante la sangre y la muerte de Cristo, no obstante quedan sufrimientos para el cuerpo de Cristo: sólo que esos sufrimientos se llevan a cabo dentro de individuos como Pablo, y también dentro de nosotros.

La obra en la cruz consistió en una victoria completa sobre el enemigo, en el cual ha sido públicamente vencido.

CRISTO: SU PALABRA

2:3    En quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento
2:8    Mirad que nadie os engañe … conforme a los rudimentos del mundo y no a Cristo.
3:16    La palabra de Cristo more en abundancia entre vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros …
4:3    Orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también estoy preso.

Cristo es la fuente del conocimiento; de la revelación de Dios.  Él es la respuesta a las mentiras que se nos aparecen en el mundo.  Su palabra es equivalente a la Palabra de Dios.  Debería llenar nuestras vidas.  Debería llenar nuestra conversación: con esto nos animamos mútuamente.   Es también la Palabra de Cristo que predicamos, que hay que dar a conocer a la gente.

Nota:   La palabra “misterio” implica revelación de lo que no era conocido hasta entonces.

CRISTO: SU RELACIÓN CON LOS CREYENTES

1:2    A los santos y fieles hermanos en Cristo
1:27    Que es Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria
1:28    A quien anunciamos … a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre
2:5    Gozándome y mirando vuestro buen orden y la firmeza de vuestra fe en Cristo.
2:6    Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él
2:7    Arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.
2:10    Y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad
2:11    En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano… en la circuncisión de Cristo
2:12    Sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.
2:13    Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados
2:20    Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué como si vivieses en el mundo, os sometéis a preceptos …?
3:1    Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.
3:3    Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
3:4    Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

Estamos en Cristo, y Cristo está en nosotros.  Nuestra perfección o estado de ser completo en el futuro, será en Cristo.  La firmeza de nuestra fe estará en Cristo  Hemos recibido a Cristo en cierta
manera.  En la misma manera hemos de andar en él.  Esta manera, podemos suponer, es la fe.  Hemos de ir creciendo en él; construyendo nuestras vidas en él.  En cuanto a nuestra relación con él, estamos completos.  En otras palabras, cuando tenemos a Cristo, no nos falta nada.  Otra traducción nos dice que ya lo tenemos todo plenamente en Cristo.  Estamos plenamente identificados a su muerte y a su vida. Como él murió, somos considerados como muertos.  Como él vive, vivimos nosotros.  Fuera de él, por tanto, no tenemos vida.  Hemos de relacionarnos con Cristo en los lugares celestiales.  Podemos tener en cuenta que cuando viene Cristo en su gloria, nosotros también estaremos glorificados con él.  Apareceremos con él en gloria.

CRISTO: CABEZA DE LA IGLESIA

1:18    Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia.
2:19
Y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios.

Él es el jefe soberano de la Iglesia; él la comenzó, y es él que nutre la Iglesia.  En la medida en que todas las partes del cuerpo son unidos a él, son unidas también entre sí.

Aplicación:  Si es Cabeza de la Iglesia, tenemos que aplicar esto a la Iglesia en su sentido local.  Él, y él sólo, es la Cabeza.  Ningún hombre puede serlo, ni de una iglesia universal o mundial, ni de una iglesia local.  Esto no excluye los ministerios de liderazgo que el Señor da a los hombres.  Pero ningún hombre puede tomar la posición de “cabeza” de la Iglesia, como, por ejemplo, la reina de Inglaterra es cabeza de la Iglesia Anglicana.

CRISTO:  FUENTE DE VIDA

2:12    Sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.
2:13    Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados
3:4    Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

Si tenemos una vida cristiana, aquella vida viene únicamente de nuestra relación con él, de nuestra identificación a su muerte y resurrección.  Es juntamente con la resurrección de Cristo que Dios nos dio vida cuando éramos muertos en nuestros pecados.  Para conseguir esto tuvo que perdonarnos nuestros pecados.  Él mismo es nuestra vida.

CRISTO: SU DIVINIDAD
1:3    Damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor, Jesucristo
1:15    Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación
1:17    Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten
1:19    Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud
2:2    Hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo
2:3    En quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento
2:9    Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad
2:10    Y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad

Cristo es el Hijo de Dios.  Es la imagen visible de Dios invisible.  Es el “primogénito”, o el heredero, de la creación.  Es decir, que toda la creación le pertenece a él por derecho.  No hubo nada antes de él.  Nada puede subsistir fuera de él.  Por tanto, es eterno.  Nunca tuvo comienzo.  Toda la plenitud habita en él.  Por tanto, ¿qué más falta en cuanto a divinidad en él?  Está relacionado como el Padre en su identificación con Dios.  Es él la fuente de toda sabiduría, lo que es un atributo divino.  Toda la plenitud de la deidad habita en él.  En otras palabras, no falta nada de divinidad en Cristo.  Es la cabeza de todo principado y potestad.  Por tanto, no existe poder más alto que él.  ES, en todos los sentidos de la Palabra, Dios mismo, el Dios Verdadero, como dice el apóstol Juan (1 Juan 5:20).

CRISTO: SEÑOR DE LOS CREYENTES

1:4    Habiendo oído de vuestra fe en Cristo Jesús
1:10    Para que andéis como es digno del Señor
1:13    El cual nos ha… traslado al reino de su amado Hijo
1:26    A quien anunciamos … a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre
2:10    Y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad
3:18    Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor.
3:20    Hijos, obedeced a vuestros padres, porque esto agrada al Señor.

La fe es el primer paso de obediencia en Cristo, y la fe es la esencia de nuestra obediencia.  Nuestra vida debe ser digna de él.  Formamos parte de su reino.  Por tanto, él es el rey que tiene los derechos sobre nosotros.  La perfección debe hacerse en Cristo.  Él es cabeza de cada uno.  La obediencia familiar debe ser basada en la obediencia a Cristo.  En efecto, es la expresión de la obediencia a Cristo.

CRISTO: SEÑOR DE NUESTRO SERVICIO

1:1    Pablo, apóstol de Jesucristo
3:23    Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.
3:24    Sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.
4:3    Orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también estoy preso.
4:7    … Tíquico, amado hermano y fiel ministro y consiervo en el Señor.
4:12    Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere.
4:17    Decid a Arquipo: Mira que cumplas el ministerio que recibiste en el Señor.

Los oficios de la iglesia son establecidos por Cristo: el servidor de la iglesia es ante todo servidor de Cristo.  En todo lo que hacemos, hemos de recordar que a Cristo servimos.  Habrá una recompensa por nuestro servicio.  Hemos de ser fieles y constantes en nuestro servicio a él.

CRISTO:  CREADOR

1:16    Porque en él fueron creadas todas las cosas …
1:17    Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten

Él es el único Creador.  Juan dice que “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho”.  Esto confirma su divinidad.  Confirma que Dios el Creador del primer capitulo de Génesis, era Jesucristo mismo.  Estos textos contradicen, además, la idea de un universo autónomo que subsiste en sí mismo.  Solemos hablar hoy en día del “ecosistema”.  Pero esto ecosistema no puede sostenerse a solas.  Necesita más que la ausencia del hombre.  Es sostenido por Jesús.

CRISTO: NUESTRO EJEMPLO

3:13    Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro.  De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

Es interesante, y también importante, notar que prácticamente la única cosa en el Nuevo Testamento en que se trata a Cristo como ejemplo es en el asunto del perdón.  (La única excepción es su humildad de siervo, presentado en Juan 13).  Si queremos seguir a Cristo, pues, tenemos que ser personas que perdonan.

CRISTO, SU SEGUNDA VENIDA

1:12    Nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz
1:22    Para presentarnos santos y sin mancha e irreprensibles delante de él
1:28    A fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre
3:4    Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados juntamente con él en gloria.

En los tres primeros de estos textos, la segunda venida de Cristo es implicada más que explícitamente descrita.  Pero vemos algo típico de los escritos de Pablo: cuando habla de Cristo, y cuando habla de cualquier otro tema que tiene que ver con la vida cristiana, siente el deseo, o la necesidad, de aludir a la gloriosa esperanza que tenemos en Cristo. Por causa de esta esperanza, los creyentes miran con ojos anhelantes “la herencia de los santos en luz.  Es en vista de esta esperanza que Pablo, al escribirles, y al orar por ellos, tiene una meta en lo que les concierne: presentarles santos y sin mancha e irreprensibles delante de Cristo, y presentar a todo hombre perfecto en Cristo.  Los creyentes pueden tener esta seguridad de parecer en gloria con Cristo, porque mientras tantos, sus vidas son escondidas con Cristo en Dios.  Juntos con Cristo ahora; juntos con Cristo entonces.

Ejercicio 3-1:    Haz un resumen de lo que Colosenses enseña sobre la persona de Cristo.  Que no sea simplemente una lista de sus atributos y oficios, sino una explicación de lo que dice la epístola sobre los mismos.

Según Hendriksen, Colosenses presenta a Cristo como:

1.    El arquitecto y sustentador del universo,
2.    La cabeza de todas las cosas, y especialmente la cabeza orgánica y gobernante de su propio cuerpo, la iglesia; Cristo es el todo suficiente y único Salvador de ella;
3.    La imagen del Dios invisible, quien incorpora en sí mismo toda la plenitud de la deidad;
4.    La fuente de la vida, de la paz y del gozo del cristiano;
5.    El galardonador de aquellos que se esfuerzan para ser una bendición para otros, sin tomar en cuenta su posición social; y
6.    Como presente dentro de nosotros, nuestra “Esperanza de la gloria”.

Pregunta para meditar: ¿Se puede considerar como iglesia cristiana una iglesia que tiene una cabeza humana?
LECCIÓN 4       TEMAS EN COLOSENSES  (CONT.)

Aunque el tema más importante en Colosenses es la misma persona de Jesucristo, existen otros temas que tienen bastante importancia.  Para tener una buena idea del mensaje de la epístola, tendremos que examinar también estos temas.  Luego, podremos relacionarlos con el tema de la persona de Cristo.

LA IGLESIA EN COLOSENSES

Ref.    Texto
1:13    El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado hijo”
1:18    “y él es la cabeza del cuerpo que es la Iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia”
1:24    “Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia.”
1:25    “De la cual fui hecho ministro, según la administración de Dios que me fue dada para con vosotros, para que anuncie cumplidamente la Palabra de Dios”
1:26    “El misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos” (véase Efesios 3:9-10)
3:15    “Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.”
4:15    “Saludad a los hermanos que están en Laodicea, y a Ninfas y a la iglesia que está en su casa.

Aunque la iglesia no es el tema central de Colosenses, tiene un lugar muy importante, como en todo el Nuevo Testamento.  Como Efesios habla de la Iglesia como cuerpo de Cristo, Colosenses habla de Cristo como Cabeza de la Iglesia.  La Iglesia está descrita como siendo “un solo cuerpo”, y a la vez se habla de la Iglesia que está en la casa de Ninfas.  Esta Iglesia que se reúne en la casa de Ninfas, ¿es el cuerpo completo de Cristo?  Es lo mismo como preguntar si Cristo que está en uno de nosotros es Cristo completo; o si el Espíritu Santo que llena a una persona es completo.  Claro que lo es.  No se puede recortar al Espíritu Santo en piezas y distribuirlo entre los creyentes.  Tampoco se puede hablar de una parte de la Iglesia o una parte del cuerpo de Cristo que está en una ciudad o en una casa.  La Iglesia es el cuerpo de Cristo, y esto incluye su sentido local.  Pablo es servidor de esta Iglesia.  El “misterio”, según Efesios, es el hecho que judíos y gentiles son unidos en esta Iglesia.

El propósito de esta Iglesia es glorificar a Cristo, que es su Cabeza.  La Iglesia sin Cristo no es Iglesia.  Esto corresponde a la pregunta que hemos considerado en la lección anterior. Cristo es la única Cabeza de la Iglesia, porque es su Iglesia, y no la iglesia de un hombre, ni de la totalidad de sus miembros.  Es la Iglesia de Cristo.  Que nadie usurpe suposición.

LA GRACIA EN COLOSENSES

Ref.    Texto

1:2    A los santos y fieles hermanos en Cristo que están en Colosas: Gracia y paz sean a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo
1:6    La palabra verdadera del Evangelio que ha llegado hasta vosotros, así como a todo el mundo, y lleva fruto y crece también en  vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en verdad.
2:7    Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; Arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.
3:16    La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.
4:18    La gracia sea con vosotros.

La gracia es algo que viene del Padre y del Hijo.  Es una bendición que él proporciona.  La gracia de Dios es algo que se ha de conocer, y que lleva fruto en una vida, y que  crece en una vida.  Si la gracia es el modo de ser salvo, la gracia es también el modo de vivir la vida cristiana.

Por tanto, la gracia no es únicamente la gracia salvadora una vez para siempre, sino la gracia que sigue salvándonos, separándonos de este mundo y de nuestros pecados, y fortaleciéndonos tanto para la vida cristiana como para el servicio.

Esta gracia se expresa en la persona de Cristo.  Es él el Salvador; es él el sustentador de la Iglesia y de las vidas individuales de los creyentes.

La gratitud es la manera de reconocer la gracia de Dios.  La gracia es lo que permite cantar y alabar en una manera que agrada a Dios.  La gracia en nuestros corazones es lo que Dios mismo pone allí.

ESPERANZA EN COLOSENSES

Ref.    Texto

1:5    A causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual ya habéis oído por la palabra verdadera del evangelio.
1:12    Con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz
1:22    Para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él
1:23    Si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo
1:27    A quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este ministerio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria
1:28    A quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre
3:4    Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria
3:24    Sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.

Tenemos una esperanza segura, guardada para nosotros; esa esperanza está en el cielo; es el Padre que nos hace partícipes de esta esperanza, que es una herencia; la obra del Señor en nuestras vidas ahora es en vista de esta esperanza: con el propósito de que estemos santos en su presencia en el futuro.

Estamos exhortados a no movernos de esta esperanza.  Hemos de permanecer firmes en ella.  La esperanza que tenemos puede resumirse en estas palabras: Cristo en nosotros.  Porque el hecho que Cristo esté en nosotros es lo que nos garantiza la esperanza de la gloria.

La esperanza es de ser presentados perfectos en Cristo; es que pareceremos con él en su gloria.  Una vez más, pues, la esperanza también es algo que se centra en Cristo. Sin él, no hay esperanza.

La esperanza también influye nuestra manera de trabajar: hay una recompensa al final.

EL HOMBRE VIEJO EN COLOSENSES

Ref.    Texto

1:21    Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado.
3:3    Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
3:5    Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza …
3:9-10    No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojados del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó, se va renovando hasta el conocimiento nuevo.

Aunque el pasado está perdonado, y terminado, es importante entender la enseñanza bíblica sobre este pasado.  Efesios nos dice: “Vosotros que en otro tiempo erais…”.    El hombre viejo, pues, es el hombre pecador, sin Cristo, no regenerado.  ¿Qué tenemos que ver con el hombre viejo ahora?  Simplemente reconocer que está muerto, acabado ya.  El reconocer esto debería influir nuestra manera de vivir.  Debemos pensar en estos vicios como la mentira, como permaneciendo a algo que ya ha terminado.

Tenemos, sin embargo, que seguir haciendo morir los miembros terrenales en nosotros.  Es decir, los miembros del pecado.  Si bien el hombre viejo ha muerto junto con Cristo en la cruz, los miembros de este hombre viejo pueden ser bien activos todavía.  Es al reconocer y recordar la muerte del hombre viejo que podremos seguir haciendo morir sus miembros.  Se trata de recordar que estas actitudes y acciones ya no son parte de nosotros, que somos “hombre nuevo”.

EL HOMBRE NUEVO EN COLOSENSES

Ref.    Texto

3: 10    No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojados del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó, se va renovando hasta el conocimiento nuevo.
3:12    Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de mansedumbre, de paciencia …
3:14    Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.

El hombre nuevo es lo que somos ya en Cristo.  Nos hemos revestido del hombre nuevo al creer en, e identificarnos con, el Cristo resucitado.  Es el hombre nuevo que tiene el poder de deshacerse de las características del hombre viejo, los “miembros terrenales”.  Véase 2 Corintios 5:17 – “la nueva creación en Cristo”.  De cierto modo podemos decir que este “hombre nuevo” es Cristo en nosotros.

PERFECCIÓN EN COLOSENSES

Ref.    Texto

1:22    (Os ha reconciliado) en su cuerpo en la carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él
1:28    (Cristo) a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre
2:10    Y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.
3:10    Y revestido del nuevo (hombre), el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno
3:14    Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.
4:12    Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere.

Aquí tenemos la perfección en el conocimiento, perfección hacia la cual se va desarrollando poco a poco.  Tenemos la perfección en pureza y santidad, en la cual esperamos parecer delante de Cristo al final.  Tenemos la perfección ya, en el hecho de ser completos en Cristo: en el sentido de que teniendo a Cristo, no nos falta nada más.

La perfección no significa que no haya ningún fallo; tampoco significa un estado sin pecado.  La palabra, “perfecto” en el griego significa “completo”, y hasta se puede entender como “maduro” en el sentido de llegar a la madurez completa.

En Mateo 5:48, Jesús dice: “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”.  Tampoco está hablando allí de la “perfección impecable”.  Está hablando de un estado completo.  Acaba de describir la diferencia entre un amor parcial, hacia aquellos que nos aman, y un amor completo, tanto hacia los enemigos como los amigos.  Nos exhorta, pues, a ser perfectos en el amor, como nuestro Padre es perfecto, completo, en su amor, puesto que él también ama tanto a sus enemigos como a los que son suyos.

Por otro lado, cuando habla de ser “sin mancha e irreprensibles”, se trata del futuro, cuando nos presentamos ante Dios.  Pero mientras tanto, en Cristo, esta expresión nos describe: Dios nos ve a través de Cristo, y, por tanto, nos ve como siendo sin mancha e irreprensibles, habiendo sido lavados por la sangre de Cristo.

Los helenistas que empezaban a fomentar el gnosticismo hablaban de una elite de “perfectos”.  Pablo contrarresta esto con su deseo expresado de “presentar a todo hombre perfecto en Cristo”, en vez de una simple elite.

CONOCIMIENTO EN COLOSENSES

Ref.    Texto

1:6    … que ha llegado hasta vosotros, así como a todo el mundo, y lleva frutos y crece también en vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en verdad
1:7    Como lo habéis aprendido de Epafras.
1:9    Por lo cual nosotros, … no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual
2:2    … consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo.
2:3    (Cristo) en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento
2:23    Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne
3:10    Y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó, se va renovando hasta el conocimiento pleno.
4:3    Orando … por nosotros … afín de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también estoy preso
4:5    Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo.

El conocimiento aquí es un conocimiento experimental:  Los creyentes han conocido, o experimentado a Cristo.  En la misma manera que puedo decir que he conocido a una persona, porque lo vi, hablé con él, nos saludamos.  Lo he oído, tocado, y visto.  En un sentido aun más íntimo, la Biblia utiliza el término para describir la relación física entre un hombre y su mujer.  En el capítulo 1, el conocimiento es presentado como siendo fuente del poder.  Se trata, pues, de conocer a la persona de Cristo, y también de conocer algunas verdades, pero aun en este último conocimiento no es únicamente teórico, sino práctico.

Nota la diferencia entre el concepto hebraico de conocimiento y el concepto griego de conocimiento.  Los griegos hablaban de un conocimiento más bien teórico, la acumulación en el cerebro de unas cuantas verdades.  Los hebreos, al hablar de conocimiento, querían decir algo asimilado en la vida práctica.  Esto es el conocimiento cristiano.

Una de las características de las enseñanzas que se popularizaban en aquel tiempo era el énfasis en el conocimiento.  Se pretendía tener un conocimiento superior, de las cosas escondidas, de los misterios en cuanto a los seres espirituales.  La palabra “gnosticismo” tiene por raíz el verbo “conocer” – ginosko. La “perfección” y el “conocimiento”, pues, eran dos conceptos que ya estaban en el mundo griego y que Pablo tenía que contrarrestar con el punto de vista cristiano de estos conceptos.

ORACIÓN EN COLOSENSES

Ref.    Texto

1:3-4    Siempre orando por vosotros, damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, habiendo oído de vuestra fe en Cristo Jesús, y del amor que tenéis a todos los santos…
1:9-10    Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno …
1:12    Con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz…
2:1    Porque quiero que sepáis cuán gran lucha sostengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca han visto mi rostro
2:5    Porque aunque estoy ausente en cuerpo, no obstante en espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro buen orden y la firmeza de vuestra fe en Cristo.
4:2    Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias …
4:3    Orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también estoy preso.
4:12    Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere

Una parte importante de la oración de Pablo era para dar gracias a Dios por sus bendiciones.

Sin embargo, tenemos que reconocer que Pablo no despreciaba la oración suplicatoria.  Unos ejemplos de sus peticiones son:
1.    Oraba para que los creyentes crecieran en la gracia, y en el conocimiento y sabiduría
2.    Oraba para que los creyentes se mantuvieran firmes.

Pablo veía la oración como una lucha que él sostenía para los creyentes.  Además, era para él un medio de mantenerse en comunión con las personas aun que estén separados físicamente

Es interesante que no hay ninguna oración de Pablo por los inconversos en las epístolas; sólo para los creyentes.  No es que no oró por los inconversos (2 Ti. 2:1-4), pero se nota aquí el énfasis.  Pablo sabía que en la medida en que Dios bendecía a los creyentes, eso sería bendición para los inconversos.

Por otro lado vemos que las oraciones de Pablo por los creyentes son siempre cristocéntricos.  Desea su crecimiento en Cristo.  Es por medio de Cristo que se puede orar: sin él no tenemos acceso al trono de Dios.

SERVICIO EN COLOSENSES

Ref.    Texto

1:1    Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo
1:7    Como lo habéis aprendido de Epafras, nuestro consiervo amado, que es un fiel ministro de Cristo para vosotros
1:25    (La iglesia) de la cual fui hecho ministro, según la administración de Dios que me fue dada para con vosotros, para que anuncie cumplidamente la palabra de Dios.
1:28-29    A fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre; para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí.
3:17    Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él.
3:22    Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios.
3:23    Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.
3:24    Sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.
4:7    Todo lo que a mí se refiere, os lo hará saber Tíquico, amado hermano y fiel ministro y consiervo en el Señor
4:11    Y Jesús, llamado Justo; que son los únicos de la circuncisión que me ayudan en el reino de Dios, y han sido para mí un consuelo.
4:12    Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere.
4:17    Decid a Arquipo: Mira que cumplas el ministerio que recibiste en el Señor.

El siervo es llamado por Dios.  El servicio es para Cristo, para la iglesia, y para los hermanos.  En todo caso, se ha de hacer para Dios, y no a los ojos de hombres solamente.  Por tanto, el creyente ha de servir de todo corazón.

El concepto de servicio en el Nuevo Testamento, y particularmente en la Epístola a los Colosenses, es distinto del concepto que muchos cristianos tienen del servicio.  El esclavo que servía a su amo, podía hacerlo considerando que estaba sirviendo a Dios.  La Biblia, o al menos el Nuevo Testamento, no hace una distinción entre el servicio “seglar” y el servicio “sagrado”.  Esto es lo que Zacarías quiso decir cuando describió el Nuevo Pacto.  Dijo que bajo el Nuevo Pacto, “En aquel día estará grabado sobre las campanillas de los caballos: SANTIDAD AL SEÑOR;  y las ollas de la casa del Señor serán como los tazones del altar.  Y toda olla en Jerusalén y Judá será consagrada al Señor de los ejércitos.” (Zacarías 14:20,21).  No hay distinción entre lo sagrado y lo corriente: todo es sagrado.  Todo servicio se hace para Cristo.

PODER EN COLOSENSES

Ref.    Texto

1:11    Fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad
1:13    El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.
1:29    Para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí.  (Ef. 1:19; 3:20)

El concepto de poder en Colosenses es uno que transforma tanto la vida interior como el servicio.  Ya que hemos sido liberados del poder del adversario, estamos capacitados para servir, y también para mostrar el fruto del Espíritu.    No hay nada en Colosenses que se refiere al poder para hacer algo espectacular.

Vemos que el poder del creyente parece ser fruto del conocimiento de Dios.  Pablo desarrolla este tema del poder en la Epístola a los Efesios 1:19-22, y 3:20-21.  Una vez más, sin embargo, vemos como este poder está en Cristo.  Él es la fuente de este poder; el poder está basado en el conocimiento de Cristo.

RELACIONES EN COLOSENSES

Ref.    Texto

1:2    Hermanos en Cristo
1:4    Habiendo oído de vuestra fe en Cristo Jesús, y del amor que tenéis a todos los santos.
3:9    No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos.
3:12    Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;
3:13    Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro.  De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
3:14    Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.
3:18-4:1    Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas…

El amor es fruto de la fe.  Una relación de honestidad, de verdad.  Esta relación se demuestra en misericordia, compasión, paciencia unos con otros. Es necesario el perdón, porque siempre tendremos agravios.  El modelo de este perdón es el perdón que Cristo mostró hacia nosotros.  El amor es lo que nos une.  El amor en la pareja es la responsabilidad primera del marido.

Todo está basado en la primera selección: hermanos en Cristo.  Pero es en Cristo.  Nuestro perdón se basa en el ejemplo de Cristo.
Por tanto, Cristo está a la base de todo.  Sin Cristo, no hay Iglesia. Sin Cristo no hay gracia.  Sin Cristo no puede haber gracia.  Sin Cristo la esperanza es vana.  Sin Cristo no existe ningún hombre nuevo, sólo un hombre reformado superficialmente por sus propios esfuerzos.  Sin Cristo la verdadera perfección no puede existir. Sin Cristo no hay verdadero conocimiento.  Sin Cristo no hay posibilidad de oración.  Sin Cristo no hay relaciones humanas que valgan.  Sin Cristo no hay servicio que valga la pena a hacer. Sin Cristo no hay ningún poder para el cristiano. Sin Cristo las relaciones entre creyentes no pueden existir.

Como dijimos, ya, Cristo está a la base de todo.  Diríamos aun más: Cristo lo es todo.  Una teología, pues, que no sea cristológica, o cristocéntrica, no puede ser una teología. Bíblica.

Ejercicio sugerido:   A medida que estudias cada una de estas listas, bajo cada tema tratada en Colosenses, haz un resumen de las enseñanzas más importantes que encuentras allí.

LECCIÓN 5.  EL CONTENIDO DE  COLOSENSES – I

Colosenses 1:1-2

Palabras clave:

    Apóstol
    Santos
    Fieles
    Hermanos
    Gracia
    Paz

¿Q
ué significa “apóstol de Jesucristo”?  Significa que ha sido enviado y nombrado para su tarea por Jesucristo mismo.  Que tiene la autoridad de los testigos originales de Jesucristo.  Significa que su carta viene con toda esta autoridad: que es Escritura sagrada.  En muchas otras cartas utiliza la expresión “siervo de Jesucristo” pero puesto que Pablo no es tan conocido por los colosenses, específica su título y autoridad.  Los colosenses, pues, tienen que aceptar su autoridad como tal, o rechazarlo por completo.

Ejercicio 5-1:   Guillermo Hendriksen dice:
“Se presenta a sí mismo como siendo, en toda extensión de la palabra, un representante oficial del Salvador Ungido, como su portavoz”.
Explica lo que esto puede haber significado para los creyentes colosenses.

“Santos y fieles hermanos”: ¿Cómo sabía Pablo que eran fieles en todo?  “Fieles” significa “creyentes”.  “Santos” significa “santificados por Dios: puestos a parte en Cristo por Dios y para Dios.  “Sagrados.”  Eran “hermanos” porque Dios era su Padre, y todos eran de la misma familia.  Eran santos, porque Dios les había puesto aparte para el mismo.  Eran fieles porque eran creyentes. (La palabra por “fiel” y la palabra por “creyente” es la misma).

La salutación: “Gracia y paz” era una combinación de la salutación griega con la salutación hebrea.  Los griegos decían: “Charis” (gracia).  Los hebreos decían (y siguen diciendo) “Shalom” (paz).

La diferencia entre esta salutación y una salutación típica griega o hebrea no es que combina estas dos expresiones, sino que especifica de dónde vienen estas dos cosas.  Dice que vienen de Dios Padre y del Señor Jesucristo.  Utiliza la forma de salutación de una carta para enseñar un poco de teología.  Ya al principio de sus cartas, Pablo recuerda a los destinatarios que Jesucristo es Dios soberano, la única fuente de paz y de gracia.  Que no se trata de la suerte.

Colosenses 1:3-14

Palabras claves:

    Damos gracias
    Amor
    Esperanza
    Guardada
    Evangelio
    Orar
    Pedir
    Conocimiento
    Inteligencia espiritual
    Fortalecidos
    Potencia de su gloria
    Paciencia y longanimidad
    Herencia
    Potestad de las tinieblas
    Redención
    Perdón

La oración de Pablo para ellos.  Es sorprendente que en las epístolas de Pablo nunca encontramos ninguna oración por los inconversos.  Sólo describe sus oraciones por los creyentes.  Eso no significa que no ora por los inconversos, puesto que en 1 Ti. 2:1 exhorta a los creyentes a orar por todos los hombres.

Notamos aquí, como en las demás epístolas de Pablo, la gran importancia que la oración tenía en su vida.  Para él, parece que el mayor ministerio que podía llevar a favor de los colosenses era la oración de intercesión.  Hendriksen nos recuerda la forma plural del verbo en el versículo 9:  “nosotros… no cesamos de orar por vosotros”.  Pablo creía en la oración comunitaria.  Llevaba una fuerza mayor que la oración individual.

Una cosa que notamos en esta oración que es distinta de muchas de las nuestras, es la causa que le empuja a orar.  Leemos, en el v. 9, “Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar…”.  “Por lo cual” = “Por esta razón”, por lo  que habían oído.  En una carta cristiana moderna, al leer estas palabras, buscaríamos noticias de algo muy amenazante.   Pensaríamos en algún pecado o alguna división en la iglesia, o en grandes persecuciones.  Pero no se trata de eso.  Son las buenas noticias, la manera en que conocieron la gracia de Dios, que empuja a Pablo a orar por los colosenses.

En su oración hay expresiones de gratitud (v.3) y petición (v.9).

¿Cuáles son los motivos de gratitud?

    Su fe en Cristo
    Su amor por los demás creyentes
    Su esperanza en los cielos (Véase también 1 Co. 13:13).
    El fruto que crece en ellos
    El conocimiento que tienen de la gracia.

¿Cuáles son sus peticiones?

    Que anden digno del Señor
    Que lleven fruto en buenas obras
    Que crezcan en el conocimiento de Dios
    Que sean fortalecidos con poder (el resultado: paciencia y longanimidad)
    Que den gracias al Padre   Es obvio aquí que se trata de una alabanza inteligente, y no simplemente ruido sin sentido.  Es una alabanza basada en un entendimiento de la doctrina bíblica de la salvación y todo lo que ella comprende.
    Que tengan gozo

Es obvio aquí que el contexto en el cual los colosenses serán fortalecidos es el de conocimiento.

v.6 “oísteis y conocisteis la gracia”
v.7 “como lo habéis aprendido de Epafras”
v.9 “pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad”
v.9 “en toda sabiduría e inteligencia espiritual”
v.10 “creciendo en el conocimiento de Dios”
y en el v. 11 “fortalecidos con todo poder”.

La relación es obvia.
Sugiero que leas alguna vez en voz alta, y pausadamente, el Salmo 119.  Tomará algo menos de media hora.  Te dará no sólo un amor por las Escrituras, sino también un sentimiento del poder que la revelación de Dios pone en tu vida.

Comparemos esta lista de oración con las “listas de oración” que solemos hacer nosotros.  ¿Hay alguna diferencia?  ¿Debería hacerse un cambio en nuestra manera de orar?

Las epístolas de Pablo no se pueden dividir tan limpiamente como nosotros quisiéramos.  Por ejemplo, este texto sobre la oración de Pablo termina con el versículo 14.  Pero ya a partir del versículo 13 está empezando a presentar al Hijo, quien es el tema de la sección siguiente, que continúa hasta el versículo 23.

Colosenses 1:13-23

Palabras claves:

    Trasladado
    Reino
    Amado Hijo
    Redención
    Sangre
    Perdón
    Imagen
    Dios invisible
    Creadas
    Tronos
    Dominios
    Principados
    Potestades
    Antes
    Subsisten
    Cabeza
    Cuerpo
    Principio
    Primogénito
    Preeminencia
    Agradó
    Plenitud
    Reconciliar
    Paz
    Cruz
    Vosotros
    Enemigos
    Mente
    Cuerpo
    Santos
    Irreprensibles
    Fundados
    Firmes
    Fe
    Esperanza
    Evangelio
    Predica
    Creación
    Ministro

En este texto, hallamos la respuesta a dos preguntas básicas:
1.    ¿Quién es Jesucristo?     y
2.    ¿Qué ha hecho?

Estas dos cuestiones están a la base de toda teología cristiana.  Son estas cuestiones que hacen la diferencia entre el cristianismo y el paganismo; entre el verdadero cristianismo y el supuesto cristianismo liberal; entre el verdadero cristianismo y las sectas que dicen ser cristianas.  Si examináramos a todo movimiento que pretende ser cristiano con estas dos preguntas, y si investigáramos a fondo las respuestas, acertaríamos en identificar el verdadero pueblo de Dios.

¿Quién es Jesucristo?

1.    El Hijo de Dios v.13.  En algunas traducciones, leemos: el reino del Hijo de su amor.  Lo importante, aquí, es que el Hijo es amado.  Al final de esta lista, hay una lista de textos en el Evangelio de Juan que subrayan el amor de Dios por su Hijo.
2.    La imagen del Dios invisible v.15  eikon – imagen  (He. 1:3 karacter – impresión tipográfica).
3.    Es antes de todas las cosas (eterno) v.17
4.    Es la cabeza del cuerpo que es la iglesia (v.18)  (eso quita todo jefe humano)
5.    Es el principio (v.18)  (Nadie antes de él; es el origen).
6.    El primogénito de entre los muertos (v.18) “primogénito” es la expresión para heredero y jefe (Jacobo, que nació segundo, llegó a ser el primogénito)
7.    Tiene la preeminencia en todo (v.18)  (no se podría decir de  alguien que no fuera Dios).
8.    Toda la plenitud habita en él (v.19)

El Amor de Dios Hacia Cristo en el Evangelio de Juan
3:35    El Padre ama al Hijo
5:20    El Padre ama al Hijo
10:17    Por eso me ama el Padre
15:9    Como el Padre me ha amado
17:23    Como también a mí me has amado
17:24    Porque me has amado desde antes de la fundación del mundo
17:26    El amor con que me has amado

Ejercicio 5-2:  Conforme a la lista de descripciones que hemos hecho de Jesucristo, explica cómo contestarías al representante de una secta que pretende que Jesucristo no es Dios mismo, sino un representante de Dios, un hijo de Dios, o un “dios” pero no “el Único Dios Verdadero”.

Lectura recomendada: Sugiero que leas, sobre este tema, las páginas 85-87 del libro COLOSENSES, FILEMÓN de la colección COMENTARIO DEL NUEVO TESTAMENTO, por Guillermo Hendriksen, publicado por la Iglesia Cristiana Reformada.

Esta descripción de la persona de Cristo, particularmente como cabeza del cuerpo que es la Iglesia (v.19) afectará la cuestión del movimiento ecuménico.  Por ejemplo, en cuanto consideramos la unidad de todos los verdaderos creyentes, aunque tengan distintas tradiciones y formas de culto, el hecho que Cristo es la única Cabeza nos ayudará a ver esta unidad como estando hecha ya, y nos ayudará a vivirla.  Por otro lado, aquellos que consideran que hay que unificar toda religión que se denomina cristiana (y algunos quieren incluir las no-cristianas) en el marco de una organización, tendrán que considerar quién es la cabeza de tal organización.  Por ejemplo no puede ser un “cristo” en el cual algunos no creen, ni tampoco un “cristo” que se define de una manera distinta según la creencia de cada cual.  Hay quienes se consideran cristianos pero ven a Cristo como alguien que no ha cumplido todavía nuestra redención: hay que seguir ofreciéndolo en sacrificio.  Otros consideran que Cristo era simplemente un buen ejemplo para nosotros, sin ser Dios.  Hay predicadores de religiones que se consideran cristianas, que se burlan abiertamente de la idea de la resurrección de Cristo, o de su nacimiento de una virgen.  Una organización que incluye a cristianos creyentes junto con tales personas difícilmente podría considerarse como teniendo a Cristo como Cabeza.  Por tanto, no podría ser la Iglesia, puesto que Cristo es el único Cabeza de la Iglesia.

¿Qué ha hecho Jesucristo?

1.    Nos dio la redención mediante su sangre  (v.14)
2.    Nos dio el perdón de los pecados  (v.14)
3.    Creó todas las cosas (v.16)
4.    Todas las cosas fueron reconciliadas con el Padre por medio de él (v.20)
5.    Hizo la paz por medio de la sangre de la cruz (v.20)
6.    Nos reconcilió a nosotros, que éramos extraños y enemigos (v.21)
7.    Nos presentará santos y sin mancha delante de él  (v.22)

Ejercicio 5-3:  Conforme a la lista de obras que ha hecho Jesucristo, explica cómo contestarías al representante de una religión que pretende que es imposible estar seguro que estás salvo; que es presuntuoso pretender que lo eres; o que se puede perder el estado de ser salvo.”.

Lectura recomendada: Los textos bíblicos siguientes: Juan 1:1-18; Efesios 1:19-23; Filipenses 2:5-11; Hebreos 1:1-12; Apocalipsis 1:13-18

LECCIÓN 6.    CULTO FAMILIAR EN COLOSENSES
UNAS IDEAS

C
uando se hace un culto con la familia es importante hacer participar a todos en alguna manera.  Las preguntas que se hallan a continuación pueden ayudar en esto.  Los textos indicados (como Colosenses 1:1-13) deberían servir de marco límite para cada culto familiar.  Si no, se podría poner pesado.  Los mayores deberían esperar antes de contestar, dando tiempo a los más jóvenes a hacer sus contribuciones.  Esto evitará que los jóvenes sean meros espectadores, observando cómo los mayores estudian el texto.  Las preguntas deberían ser bastante sencillas, empezando con lo que se puede encontrar en el mismo texto, y luego buscando aplicaciones a la vida personal.

Colosenses 1:1-13

¿Cuáles son las cualidades de un cristiano?

(Después de haber hecho la lista de cualidades, en el tiempo de oración, se puede hacer que cada miembro de la familia ore por uno de los demás miembros, que habrá nombrado una de esas cualidades que quiere desarrollar más en su vida).

Colosenses 1:15-23

¿Cómo se describe a Cristo en este texto?

¿Qué aspectos de esta descripción de Cristo nos pueden ayudar en nuestra vida diaria?  ¿Cómo?

Colosenses 1:24-29

¿En qué sentido le faltaba algo a las aflicciones de Cristo?  ¿Faltaba algo en verdad?  ¿No fue completa su obra?

(Se trata de los sufrimientos de la iglesia, que es el cuerpo de Cristo.  Tiene que seguir sufriendo, no para quitar los pecados del mundo, sino para participar en la lucha espiritual)

¿En qué manera hemos de sufrir hoy en día?
¿Por qué es necesario sufrir?

Colosenses 2:1-7

¿Cuál es la lucha que Pablo sostenía para los Colosenses?

¿En qué otro sentido podemos luchar nosotros?

(Oración, resistencia a la tentación,  animar a los creyentes,  evangelización)

¿Dónde tenemos que luchar?

(En la familia, la escuela, el trabajo, con los vecinos.  Hay que hacer la diferencia entre luchar contra las personas, y luchar para llevar un buen testimonio hacia ellos).

Ejercicio 6-1:    Utiliza uno o dos de estos pasajes para el culto familiar, y prepárate a compartir en clase lo que has sacado de la experiencia.

LECCIÓN 7.         EL CONTENIDO DE COLOSENSES – II

Colosenses 1:24-2:7

Palabras claves:

    Padezco
    Cumplo
    Aflicciones
    Iglesia
    Ministro
    Palabra de Dios
    Misterio
    Oculto
    Manifestado
    Riquezas
    Gentiles
    Esperanza de gloria
    Anunciamos
    Amonestando
    Enseñando
    Perfecto
    Todo  hombre
    Trabajo
    Luchando
    Potencia de él
    Laodicea
    Consolados
    Pleno entendimiento
    El misterio de Dios el Padre, y de Cristo
    Tesoros de la sabiduría y del conocimiento
    Palabras persuasivas
    Ausente en cuerpo
    En espíritu… con vosotros
    Buen orden
    Recibido
    Andad
    Arraigados
    Sobreedificados
    Confirmados

E
n el 1:24, y en 2:1, hay dos expresiones parecidas:  “Padezco por vosotros”,  y “Cuán gran lucha sostengo por vosotros”.  Es la expresión en 1:24 que puede dejarnos más perplejos, sin embargo.  Porque sabemos que fue Cristo quien padeció por nosotros.  Además, Pablo se atreve a hablar de “lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia”.  ¿Qué quería decir?  ¿Que Cristo no había padecido lo suficiente?  ¿Que la redención no era completa a la cruz?  ¿Que era falso que todo había sido cumplido en la cruz?  Es obvio que no.  En la teología de Pablo no había lugar para otra redención que la de Cristo; ni había lugar para una redención que no fuera completa.

Lo que Pablo está diciendo es eso: que como Cristo sufrió para que el cuerpo, la Iglesia fuera salva, redimida, esta Iglesia tenía que sufrir por su testimonio en el mundo.  Pablo, como parte del cuerpo, y representando este cuerpo, también tuvo que sufrir.  Sus aflicciones son aflicciones de  Cristo porque se trata del cuerpo de Cristo.  Cuando Cristo interrumpió el viaje de Pablo hacia Damasco, se refirió al hecho que Pablo le perseguía a él.  Pero Pablo nunca había perseguido a Cristo personalmente.  Sin embargo, al perseguir la Iglesia, estuvo persiguiendo al cuerpo de Cristo, o sea, a Cristo mismo.  Fue en esta manera que las aflicciones de Pablo pudieron ser considerados como siendo aflicciones de Cristo.

Queda claro que Pablo consideraba la lucha y las aflicciones como siendo una parte normal de su vida y ministerio.  Joanie E. Yoder escribe en la versión inglesa de Pan Diario:

Cuando decidimos que vamos a obedecer a Dios en todo, es fácil de pensar que la vida ahora irá como sobre ruedas.  Cuando va así, pensamos que es la demostración de que estamos en la voluntad de Dios. Cuando nos encontramos con obstáculos, sin embargo, tendemos a concluir que tanto nuestras personas como nuestras actividades, estén fuera de la voluntad de Dios.  En vez de cuestionar nuestra vara de medida, solemos poner nuestro compromiso, o a veces a Dios mismo, en tela de juicio.

Un creyente experimentado dijo una vez:  “Es un error creer que si obedecemos a Dios, todo saldrá bien.  El hecho de ser entregado a Dios significa que iremos con él aun cuando las cosas salen mal.  En la realidad, el Evangelio subraya los desastres y las aflicciones.”

Aunque Pablo estaba en la cárcel cuando escribió a los filipenses, sus dificultades no le asustaron.  Su propósito era predicar el evangelio, y no puso aquel propósito en tela de juicio sólo porque había estado encarcelado.  Aprovechó sus circunstancias y predicó a Cristo a sus aprehensores.  Sus cadenas contribuyeron al progreso del evangelio (Filipenses 1:12-14).

Considera tus dones espirituales y tus metas.  ¿Crees que son de Dios cuando florezcan, pero las pones en tela de juicio cuando llevan a dificultades?  No te dejes engañar por la equivocación de que la vida será fácil si obedeces a Dios.  Dios no quita las dificultades; más bien las utiliza para tu bien y para su gloria.

Ejercicio 7-1:   ¿Cuáles fueron las aflicciones que Pablo experimentó?  Haz una lista.  2 Corintios 12 puede ayudar a contestar a esta pregunta, además del libro de Hechos.

En cuanto a la lucha que Pablo sostenía para los creyentes de Colosas, podemos pensar en varias posibilidades.  Por ejemplo, había la lucha de evangelismo; había la lucha de enseñar en contra de las falsas doctrinas; había la lucha en la oración.  Es claro que Pablo no estaba hablando del evangelismo en este contexto.  Tampoco había estado Pablo en Colosas debatiendo para combatir las falsas doctrinas.  Se supone, pues, que se trata aquí de la oración de intercesión.  Ya en el capítulo 1, Pablo había descrito sus oraciones a favor de los colosenses.  Es muy fácil de suponer que seguía aquí en el mismo tema.

En el versículo 26, hallamos una expresión que aparece también en Efesios 3:4,5, y 9.  Allí se trata, como aquí, de un misterio escondido que ahora está revelado.  Allí se trata tanto de la Iglesia como  de la nueva posición de los gentiles en Cristo.  En nuestro texto, podemos hacer los apuntes siguientes sobre el tema del misterio:

•    Es la palabra de Dios (v.25)
•    Fue escondido desde los siglos y manifestado a los santos (v.26)
•    Las riquezas de la gloria de este misterio fueron dadas a conocer a los gentiles (v.27)
•    Se trata de Cristo en nosotros. (v.27)
•    Se trata de la esperanza de la gloria (v.27)
•    Se trata de lo que fue anunciado a todo hombre (v.28)

Este misterio, pues, tiene que ser el Evangelio, lo que resultó en la formación de la Iglesia, un cuerpo unido que consiste tanto en gentiles como en judíos convertidos a Cristo.

Pablo tuvo que padecer por su ministerio a favor de los colosenses y otros, pero a la vez tuvo el gran gozo de revelar el misterio del Evangelio al pueblo de Dios.  Si bien habla de padecer, hay muchos más referencias al gozo en sus escritos.  El mismo hecho de padecer era para Pablo un tema de gozo, no porque le gustaba particularmente padecer, sino que estaba gozoso de que sus aflicciones contribuían al bien del cuerpo de Cristo.  Los judíos odiaban su enseñanza de que los gentiles también recibirían bendición, y por esta razón le habían acusado, y estuvo preso en Roma.

Otra palabra, que ocurre a menudo en los escritos de Pablo, es “anunciamos”.  Es un concepto que tiene importancia para él.  Es una palabra distinta de la que se halla en el versículo 23: “predicar”.  Pero las dos son muy parecidas en su significado.

•       Del verbo      se traduce a menudo como “predicar” y lleva la idea de publicar, de proclamar a lo lejos, hacer público.  Es el trabajo de un heraldo (1 Co. 9:27).

•      de       Lleva la idea de anunciar o proclamar (como en Hechos 13:38) o celebrar, alabar, hablar con admiración (Romanos 1:8 “divulga”).  Lleva la idea de una gran noticia, y se puede ver la cercanía con la palabra   (evangelio) que significa “buenas noticias”.

Vemos las dos palabras en Lucas 4:18-19.  Se trata de evangelizar, o de anunciar buenas nuevas a los pobres, pero a predicar, o pregonar libertad a los cautivos, y predicar el año agradable del Señor.  La idea en los dos casos es muy parecida.  Pero una pone más énfasis en la grandeza de la noticia; la otra pone más énfasis en la manera en la cual se divulga.  Es en voz alta, es público, y se hace por medio de un heraldo.

Luego Pablo explica el propósito de su predicación, y, en efecto, de todo su ministerio.  “A quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre” (1:28).

La predicación de Pablo consiste en amonestación y en enseñanza.  La amonestación es el aspecto negativo de su predicación, en el cual Pablo habla del pecado y de sus consecuencias.  La enseñanza es el aspecto positivo, en el cual Pablo muestra a la gente cómo librarse tanto del pecado como de sus consecuencias; cómo vivir una vida cristiana.  No se limita a decir simplemente que Dios existe y que Jesús salva.  Tampoco se limita a  hablar de “aceptar al Señor” – una expresión que nunca utiliza en su enseñanza.  Tampoco limita a con alcanzar a algunas personas, sino a “todo hombre”.  Es que Pablo tiene un fin que quiere alcanzar, y este fin es esto: “presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre” (v.29).  ¿Qué significa esto?

Primero, hablemos de la expresión “todo hombre”.  Parece tener un doble sentido.  En primer lugar Pablo no quiere dejar de presentar el Evangelio a ningún hombre.  Siempre está sediento de alcanzar a más.  Se siente endeudado “a griegos y a no griegos, a sabios y a no sabios”.  Pero además de eso, parece que Pablo ahora está pensando particularmente en todo hombre que está en Cristo.  Para él sería una tragedia que alguien que estuviera en Cristo Jesús no pudiera serle presentado perfecto.

En segundo lugar, consideremos la perfección que Pablo quiere alcanzar para todo hombre.  ¿Significa que quiere que las personas que estén en Cristo estuvieran sin ningún fallo físico, mental, o espiritual?  Podemos estar seguros de que esto sería deseable.  Pero la palabra “perfecto” no significa esto.

La palabra “perfecto” significa “completo”, o “llegado a su plena madurez”.  Pablo, en su enseñanza, estaba trabajando para llevar a los creyentes a una plenitud, a ser completos en su crecimiento espiritual; a ser cristianos completos.  Vemos también este concepto de “completo” en la expresión “pleno entendimiento”.  Pablo no estaba interesado en cosas parciales.  Ni un conocimiento parcial, ni un cristianismo parcial.  Quería alcanzar a todos los hombres, y quería alcanzar a todo el hombre.

Ejercicio 7-2:    Escoja cuatro expresiones de la lista arriba, que no hemos considerado en este estudio, y haz un estudio de ellos.  Búscalos en el diccionario de lengua española; luego en un diccionario bíblico si están.  Considera el significado de la palabra o expresión en la epístola a los Colosenses, en el contexto inmediato, y en el contexto de toda la epístola.

Ya hemos considerado la cuestión de la “lucha” que Pablo sostenía por los colosenses, en Col. 2:1.  El versículo siguiente, empezando con “para que”, parece confirmar que la lucha consistía en la oración.  Los versículos 2 y 3, que dan el motivo de oración de Pablo, repiten conceptos que hemos visto ya:

1.    La consolación  de los corazones de los colosenses
2.    Que los creyentes sean unidos en amor
3.    Que tengan las riquezas de un pleno entendimiento  (otra vez la idea de “completo”)
4.    Que conozcan el misterio de Dios el Padre y de Cristo (otra vez “misterio”).

Es en este contexto que Pablo empieza a indicar, por primera vez en su carta, su preocupación por la presencia de falsas enseñanzas que podrían influir a los creyentes.  “Para que nadie os engañe con palabras persuasivas” (v.4).  Es sólo a partir del versículo 16 que indicará qué podrían ser esas palabras persuasivas.  Pero aquí está mostrando a los creyentes cuál será la mejor defensa contra aquellas influencias: corazones consolados en Cristo, unidad en amor, un pleno entendimiento de su posición en Cristo, y un conocimiento personal e íntimo de Cristo. Esto parece ser la mejor apologética por la verdadera fe.

Ejercicio 7-3:    Piensa en algunas personas que conoces, que han dejado la iglesia, o que han dejado la sana doctrina bíblica para seguir falsas enseñanzas.  Indica cuál ha sido el problema original de esas personas, según tu parecer: ¿dudas y confusión doctrinal? ¿Pasar demasiado tiempo con personas de otra creencia? o ¿un corazón inquieto, que no ha hallado sosiego y consolación en Cristo?   ¿Has conocido a alguna persona que había encontrado una verdadera paz en Cristo, que había hallado la fuente de consolación, que luego se alejó en falsas doctrinas?

Escriba un párrafo reaccionando a estas preguntas.

Los versículos 5-7 podrían llevar como título: “Una Fe Firme”.

Los colosenses no habían caído en una serie de herejías, como algunos piensan.  Pablo se regocijaba de la “fe firme” de estos creyentes.  Las malas influencias venían de fuera.  Pablo no escribía para amonestar a una iglesia que había dejado su primer amor, o que había empezado a seguir falsas enseñanzas.  Escribía para equiparlos para la lucha contra las influencias externas que podrían llegar a parecer atractivas para creyentes que carecieran de enseñanza.

Así que el apóstol les da el secreto de una fe firme, que no se deja influir por “palabras persuasivas”.  Se trata de la manera de andar en Cristo.  “Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él”.   En una breve frase, aprendemos la manera de andar en Cristo; el secreto de la vida cristiana:  “de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo”.  Así, la manera de andar en Cristo es idéntica a la manera que le hemos recibido.  ¿Y cómo hemos recibido a Cristo?

1.    Hemos oído su Palabra
2.    Nos hemos arrepentido
3.    Hemos creído en él.

No hemos seguido una serie complicada de pasos; no hemos tenido que iniciarnos en una serie de secretos para poder ser salvos; tampoco hemos pasado por un crecimiento en autodisciplina ni una acumulación de méritos para poder recibir a Cristo.  Simplemente hemos creído en lo que hemos oído de él; hemos confiado en su persona.  Y esta fe, esta confianza, consistió en arrepentirnos, en dar la espalda a nuestro anterior comportamiento; a nuestra forma anterior de creer o no creer.  Así debemos andar en Cristo.  Se trata simplemente de la fe; de mirar hacia él.  Se nos dice que tenemos que ir muriendo a nosotros mismos y al pecado, poco a poco.  Pero en Romanos 6, aprendemos que ya hemos muerto con Cristo; que ahora se trata simplemente de creerlo; de mirarnos a nosotros mismos, considerarnos, como siendo muertos con Cristo al pecado.  Más adelante en la epístola veremos la relación de esto con el proceso de deshacernos de pecados individuales.

Toda enseñanza sobre la vida Cristiana que no se basa totalmente en la fe en Cristo, falla en su mismo fundamento.  “Andad en él, arraigados y sobreedificados en él”.   Nuestras raíces, nuestro origen, están en él;  la construcción o la edificación de la vida cristiana está en él.  “Confirmados en la fe” nos recuerda una vez más que se trata simplemente de creer.  Pablo ya había enseñado esto, y nosotros también lo sabemos, pero tenemos que recordarlo continuamente, porque hay una tendencia humana de querer hacer las cosas por nosotros mismos, por la carne, sin recurrir a la fe.  Queremos ser independientes.  Pero la consecuencia de esta sencillez de la vida cristiana basada en la fe será una abundancia de acciones de gracias.

Ejercicio 7-4:   Escribe una página explicando la relación entre Colosenses 2:5-7 y Efesios 2:8,9  “Porque por gracia sois salvos, por medio de la fe.  Y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe”.

LECCIÓN 8.      EL CONTENIDO DE COLOSENSES – III

C
olosenses 2:8 – 3:4 es un texto clave en este libro, porque nos revela la inquietud que provocó a Pablo a escribir su epístola.  Nos describe tanto los problemas de falsas enseñanzas que había en Colosas, que podía amenazar a la Iglesia de aquella ciudad, como la solución que Pablo propone a estas dificultades.

Palabras Claves:

    Mirad
    Engañe
    Filosofías
    Sutilezas
    Rudimentos
    Mundo
    Cristo
    Corporalmente
    Plenitud
    Divinidad
    Completos
    Cabeza
    Principado
    Circuncisión
    Pecaminoso
    Carnal
    Sepultados
    Bautismo
    Resucitados
    Perdonándoos
    Anulando
    Acta de los decretos
    Quitándola
    Clavándola
    Cruz
    Despojando
    Triunfando
    Juzgar
    Comida o bebida
    Privar
    Afectando humildad
    Mente carnal
    Asiéndose
    Cabeza
    Nutriéndose
    Uniéndose
    Muerto
    Rudimentos del mundo
    Preceptos
    Mandamientos
    Doctrinas
    Reputación de sabiduría
    Culto voluntario
    Buscad
    Arriba
    Vida escondida
    Manifestado
    gloria

Como título de esta sección, podríamos poner:  “Mirad que nadie os engañe”.  Los 4 primeros versículos del capítulo 3, en realidad, pertenecen a la próxima división, “Viviendo la fe”,  y las volveremos a ver en aquel contexto.  Pero su relación con el tema de los falsos maestros es tan íntima que las examinaremos también como perteneciendo a esta sección.  .  Es interesante que empezamos con “Mirad” y terminamos con “Mirad”.

“Que nadie os engañe”.  ¿Quién quería engañar a los creyentes de Colosas?  ¿Fueron miembros de la misma iglesia?  En realidad, no hay ninguna indicación en la epístola que sea así.  Pablo no da ninguna orden, por ejemplo, para el trato de miembros que sembrarían divisiones y falsas enseñanzas.  Consideremos, pues, que los engañadores venían de fuera de la iglesia.  Había dos grupos posibles:

Judíos:
•    “fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano…” (v.11)
•    “anulando el acta de los decretos que había contra nosotros” (v.14)
•    “nadie os juzgue en comida o bebida… días de fiesta, luna nueva, o días de reposo” (v.18)

Paganos:
•    “culto a los ángeles” (v.18)
•    “duro trato del cuerpo” (v.23)

En efecto, parece que había los dos elementos en Colosas que podían influir hasta cierto punto en el pensamiento de los creyentes.  Las filosofías del mundo siempre pretenden influir a los hijos de Dios, desde que el padre de la mentira hiciera la primera mentira a nuestros primeros padres en Génesis 3.

Ejercicio 8-1:   Describe tres o cuatro  corrientes de pensamiento o filosofía en el mundo que pueden poner en peligro el sano pensamiento cristiano.   Algunos pueden venir del mundo religioso, dicho “cristiano”; otros del mundo seglar, o pagano.

En el texto, Pablo describe esas falsas enseñanzas:  “filosofías”, “huecas sutilezas”, “tradiciones de los hombres”, y “rudimentos del mundo”.

Con “filosofías” se refiere a las vanas imaginaciones sobre “lo que podría ser”.
Con “huecas sutilezas” se refiere a las personas que quieren mostrarse tan inteligentes, tan sutiles, que pueden descubrir tantas nuevas “verdades” que no están en la revelación divina, y a lo largo restan importancia a la revelación bíblica.  ¡Llegan a ser más sutiles que Dios en su propia imaginación!

Al hablar de “tradiciones de los hombres” se diferencia con tradiciones que vienen de Dios.  Ni Jesús, ni los apóstoles, nunca condenaron la idea de tradiciones como tal, pero condenaron el hecho de imponer las tradiciones de hombres sobre la Palabra de Dios.

Cuando habla de “rudimentos del mundo”, nos muestra de dónde vienen estas enseñanzas.  Vienen del mundo.  Parece haber una énfasis aquí, puesto que ya ha dicho “tradiciones de los hombres”.  Pero quiere subrayar no sólo el hecho que estas enseñanzas vienen de los hombres, con su falta de autoridad en comparación con la revelación divina, sino que vienen del mundo, que es un sistema en oposición con Dios.  Decir que son “del mundo” es la mayor condenación a tales enseñanzas.

Pablo empieza a combatir esas falsas enseñanzas con una presentación de la deidad y la plenitud, o todo-suficiencia,  de Cristo.  Luego aplica esto a la relación del creyente a Cristo. En el texto anterior había hablado de “perfección”, o el hecho de ser completo.  En este pasaje, el apóstol toca dos elementos de esta palabra “completo”, aunque no utiliza la misma palabra.

1.    “En él habita corporalmente toda la plenitud de la deidad”
2.    “Estáis completos en él”.

Son probablemente dos de los textos más importantes para combatir errores doctrinales hoy en día.  Examinemos el v. 9:  “Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad”.  Este choca directamente con varias posiciones que pretenden influir el mundo cristiano hoy.   Vemos aquí que:

1.    Cristo no era solamente parcialmente divino  “toda la plenitud”.
2.    Cristo no era simplemente “un” dios como dice cierta secta conocida  “toda la plenitud”.
3.    La divinidad no se aplicaba solamente a su espíritu, separado de su cuerpo (porque algunos han sugerido que Cristo sólo llegó a ser para llevar a cabo su ministerio, y al morir en la cruz dejó de ser Dios)  “habita corporalmente”.

En la sociedad griega hubo una filosofía que pretendía que todo lo material era malo mientras todo lo espiritual era bueno.  Más adelante esas ideas iban a entrar en la iglesia, con el “gnosticismo cristiano”.  Algo de esto ha permanecido en los movimientos monásticos católicos hoy en día.  Pablo ya respondía a esto al decir que toda la plenitud de la divinidad habita en él corporalmente.

El v. 10 nos dice “Y  vosotros estáis completos en él”.  De este texto aprendemos que:
1.    Cuando tenemos a Cristo no necesitamos más ritos para poder ser lo que Dios quiere que seamos.
2.    Cuando tenemos a Cristo no necesitamos seguir las filosofías del mundo, ni sus filosofías.
3.    Cuando tenemos a Cristo no podemos agregar elementos de la Nueva Era a nuestra experiencia.
4.    Cuando tenemos a Cristo no necesitamos recibir, luego, más del Espíritu Santo.

Una traducción francesa dice:  “Y ya tenéis todo plenamente en Cristo”.  ¡No nos falta nada!”

Ejercicio 8-2:  Explica cómo Col. 2:10 se aplica en las situaciones siguientes:
1.    Te dicen que necesitas más del Espíritu Santo.
2.    Te dicen que necesitas crecer en Cristo.
3.    Te dicen que a la fe cristiana tienes que añadir alguna filosofía o psicología del mundo para estar completo.
4.    Te dicen que necesitas leer la Biblia, y asistir a los cultos de la iglesia.
5.    Te dicen que necesitas relacionarte con otros creyentes.
¿Se puede aplicar el mismo principio a todas estas situaciones?

La mejor manera de combatir esas falsas ideas sobre la vida cristiana es entender bien quién es Cristo, y eso se ha hecho.  Además, se ha considerado cómo nosotros tenemos a Cristo en su plenitud.  El próximo paso es entender bien cuál es la obra que Cristo ha hecho, tanto subjetivamente en nuestras vidas, como objetivamente en nuestro favor.  Hay que entender lo que ha hecho en nosotros, y lo que ha hecho por nosotros.  Vemos esto en los versículos 11-15.

Podríamos resumir los versículos 11-14 diciendo que en Cristo somos circuncidados, sepultados, resucitados, y perdonados.  Por “circuncidados” implica que hemos “muerto con Cristo” (v.20); es decir, hemos muerto a lo carnal; la carne ha sido separada de nosotros. (Muerte significa separación). Además de esto, la expresión recuerda a los gentiles que tienen ciudadanía en la Israel de Dios. “Sepultados” implica que somos tan identificados con Cristo que nuestro “yo” ya no se nota, o no se debe notar.  “Resucitados” significa que tanto como Dios nos ve como vivos en Cristo, de igual manera nosotros mismos podemos considerarnos como vivos en él, con todo el poder y el derecho de resistir al pecado y aprovechar nuestra nueva relación con él.  “Perdonados” es lo que hace todo eso posible.  Si no estuviéramos perdonados, no podríamos tener ninguna relación o identificación con Cristo.

Ejercicio 8-3:  Basado en Colosenses 2:11-14, explica el sentido del bautismo.

Véase el pasaje paralelo en Efesios 2:11-16.

El v. 14 nos explica cómo se logró todo aquello en nuestras vidas.  “Anulando el acta…”.   El acta era lo que nos condenaba.  No se trata de la ley de Dios en sí, porque eso no se anuló.  La expresión “acta” significaba generalmente un certificado de deuda.  Se trata de la relación entre la ley de Dios, nuestros pecados, y nosotros.  Hay tres verbos aquí que describen lo que sucedió a este Acta:

I.    Anulando
1.    Haciendo que no tenga efecto
2.    Negando las consecuencias
3.    El creyente hoy en día no tiene que seguir pensando en los pecados del pasado, temiendo que algún día tendrá que pagar la cuenta.

II.    Quitándola
1.    Haciendo que no haya ninguna posibilidad de que volviera más tarde en contra nuestra
2.    Si ya no está, no se la puede buscar.
3.    Es parecido al hecho de buscar el registro policial de alguien que ha sido jurídicamente perdonado.  ¡No está!  Nunca puede volver a presentarse en contra de la persona.

III.    Clavándola
1.    Condenándola jurídicamente.  “En la cruz” es la imagen de la condena.  Es lo que Cristo hizo cuando llevó nuestra condena en la cruz.
2.    La condena jurídica que hicieron los principales judíos, y Pilato, era una imagen de lo que Cristo hizo jurídicamente en nuestro favor.
3.    Sabemos, pues, que Dios ha sido justo con el pecado, a la vez de mostrar gracia hacia nosotros.  (2 Co. 5:21; Ro. 3:26).

El versículo 15 es uno de los pocos textos que nos da una percepción de lo que Cristo hizo a su adversario principal en el mismo acto.  “Despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.”

A primera vista nos parece un poco extraña la ubicación de este texto.  Se halla entre una descripción de nuestra situación legal ante Dios, en cuanto a nuestros pecados, y las consecuencias de ello “que nadie os juzgue… que nadie os prive”.  Pero no es tan extraño.  Porque los errores que siguen tienen que ver tanto con el poder de nuestros pecados como con la relación con los poderes maléficos.

La expresión “despojando” había llegado a significar una victoria total.  A los cautivos conquistados, se les solía despojar de su ropa.  En contraste, a los justos, se les vestirá (2 Co. 5:3,4; Ap. 3:5).  Los “principados y potestades” pueden significar poderes angélicos que controlan a los gobernadores humanos, y, por otra parte, a los males personificados como la muerte (He. 2:14,15).  Se ha sugerido también que el hecho de despojar puede referirse a la carne, el cuerpo carnal pecaminosa, adámico, del hombre.  De todos modos, sabemos que fue el adversario, Satanás, que consiguió poner al hombre en sujeción por medio de su propio pecado.  Este poder fue definitivamente roto en la cruz.

Es eso lo que hace absurdo el hecho de volverse hacia aquellos poderes conquistados como ayuda a la redención.  Las prácticas condenadas en los versículos siguientes son, en efecto, una negación del señorío de Cristo quien nos liberó de ellas.

En los versículos 16-17, se habla de “juzgarnos”.  Ese juicio tiene su base a la ley judaica, que había sido dada por Dios mismo.  Pero esos preceptos eran “la sombra de lo que ha de venir” (v.17: véase también Hebreos 8:5; 10:1). No era el “cuerpo”, lo sustancial.  La sombra, la figura, desaparece cuando viene el cuerpo, Cristo.  Ya que tenían a Cristo, no podían volver a esas cosas.

En los versículos 18-19, se refería más a problemas surgiendo de filosofías paganas.  La expresión “Nadie os prive” se refería al hecho de ser descalificado en una carrera olímpica, por no haber observado ciertas normas.  En este caso, las normas de falsa humildad son inventadas.  Aunque Pablo presenta la humildad como virtud, eso depende de hacia quién se dirige la humildad.  Si se dirige hacia seres angélicos, la humildad no es una virtud, sino un pecado.  Toda ese culto a ángeles es consecuencia de las imaginaciones de una mente carnal.  La iglesia no puede recibir nada de ello.  Se puede comparar hoy en día a la vana “lógica” que incita a los católicos a ofrecer un culto a la Virgen María, o a los santos.  Eso pone de un lado la posición central de Cristo, que es la Cabeza, de quien todo el cuerpo, es decir, la Iglesia,  recibe su alimentación y crecimiento.  En este caso, la expresión “Cabeza” se refiere no sólo a la autoridad, sino al origen o la fuente de la salud y de la vida de la Iglesia.

En el v. 20 se confirma nuestra interpretación del v. 11 “fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano”.  Porque leemos “Pues si habéis muerto con Cristo”.  Implica que ya ha tratado este tema, pero no hallamos ninguna alusión en la epístola, hasta este punto, al hecho de haber muerto con Cristo, a menos que sea el v. 11.

“Muertos … en cuanto a los rudimentos del mundo”.  Los “rudimentos”, según los eruditos, pueden referirse a una de tres cosas:  los poderes demoniacos a los cuales se ha delegado autoridad sobre el cosmos, y, por tanto, sobre los hombres (2:15); los poderes angélicos que en general habían sido mediadores de la ley, y quienes en la antigua edad habían ejercido cierta autoridad sobre los hombres; o, como dice Moule la enseñanza rudimentaria, elemental, es decir, el ritualismo judaico o pagano que se opone a la libertad del espíritu.  Personalmente, me parece que esta última interpretación es la que más se apoya en el contexto.  A la cruz, el cristiano murió junto con Cristo a la antigua edad, y, por tanto,  no debe vivir como si el mundo y sus ordenanzas tuvieran alguna pretensión sobre él.  El hecho de someterse a las cosas que perecen es admitir que perteneces a la antigua edad que perece, la raza adámica mortal (1 Co. 15:45-50), negando la vida nueva en la cual, en el cuerpo de Cristo, el cristiano se ha incorporado.

Los versículos 20-23 nos hablan del tema de la abstención.  “No manejes, ni gustes,  ni aun toques… duro trato del cuerpo”  Estas expresiones pueden referirse tanto al judaísmo rígido, ascético, o al ascetismo griego.  Este último parece más probable, puesto que el duro trato del cuerpo no parece ir junto con el judaísmo.

Ejercicio 8-4:  Se ha hablado de la diferencia entre la libertad en Cristo y el libertinaje.  Estas prohibiciones de tocar, gustar, manejar, mencionados en el v. 21, ¿En qué manera pueden afectar nuestra actitud en cuanto a la droga? (Véase también Ap. 21:8 “hechiceros” significa gente que hace encantamientos por medio de drogas).
Explica la diferencia entre el “duro trato del cuerpo” criticado aquí, y las abstinencias y el duro trato del cuerpo tal como se describen en 1 Corintios 9:25-27.

3:1-4    Los cuatro próximos versículos, los primeros del capítulo 3, como hemos dicho, podrían formar parte tanto de esta sección del libro como de la próxima.  Son un vínculo entre las dos.

En este texto el apóstol nos exhorta a poner nuestra mira arriba, donde está Cristo.  Lo dice tanto para defendernos contra los errores del capítulo 2, como para guardarnos contra los pecados del capítulo 3.  Quiere decir que es donde ponemos la mira lo que cambia nuestra vida.  Pablo nos da razones para mirar hacia Cristo, y basa esas razones en el pasado, en el presente, y en el futuro.  Pasado:  “Habéis resucitado con Cristo”;  “Habéis muerto”;  Presente:  “Cristo está sentado a la diestra de Dios”;  “Vuestra vida está escondida con Cristo en Dios”;  Futuro:  “Seréis manifestados con él en gloria”.  Es interesante que algunos suelen dividir los temperamentos de las personas entre aquellos que suelen vivir en función del pasado, aquellos que suelen vivir únicamente en el presente, y aquellos que suelen vivir en el futuro.  Aquí tenemos un equilibrio.

Se trata aquí de nuestra identificación con Cristo.  Es una identificación legal que ha de traducirse en una identificación práctica.  Si creéis en la resurrección de Cristo, y habéis recibido, por fe, el aprovechamiento de esta resurrección, pues deberíais también estar viviendo en esta relación.  Si estáis identificados con él, entonces esto debería aparecer en vuestros intereses.  Jesús dijo: “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.  Porque donde esté vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón.” (Mt. 6:19-21).  Se trata, pues, de determinar a qué miraremos; qué es lo que buscaremos.  Eso no era nada nuevo.  Amós decía en el Antiguo Testamento: “Buscad lo bueno, y no lo malo, para que viváis” (Amós 5:14).

Lo que Jesús, y también Pablo, decía es que solemos mirar, y pensar en, hacia lo que es más importante para nosotros.  (Véase también Romanos 6:1-11).  “Deléitete asimismo en el Señor, y él te concederá las peticiones de tu corazón”, dice el salmista (Sal. 37:4).  Esto es lo que hacemos cuando ponemos nuestra mira en las cosas de arriba.  Charles Spurgeon escribió: “Fija tu mente en él.  Medita a menudo en su persona divina, en su obra perfecta, en su gloria de Mediador, en su segunda venida, en su reino glorioso, en su amor por ti, en tu propia seguridad en él, en tu unión con él.  Deja que estos dulces pensamientos posean tu ser, llenen tu boca, e influyen tu vida.  Deja que el alba llegue con pensamientos sobre Cristo, y que tus últimos pensamientos por la noche sean endulzados con su presencia.  Pon tu afecto en aquél que ha puesto su afecto en ti.”

Ejercicio 8-5:  Compara Colosenses 3:1-4 con Romanos 6:1-11.  ¿Dan los dos textos la misma enseñanza?  Explica tanto la semejanza como la diferencia.

Este principio es el secreto de lo que seguirá, y por esta razón en esta división hemos puesto estos cuatro versículos en la próxima división del libro.

LECCIÓN 9   PREDICANDO CON COLOSENSES 3:1-4

Uno de los propósitos de estudiar la Palabra de Dios es para comunicarla a los demás.  El arte de comunicarla en forma de un mensaje, o sermón, se llama Homilética.  A continuación, examinaremos algunas etapas de la preparación de un sermón bíblica, y las aplicaremos a Colosenses 3:1-4.

Lo primero, es escoger el sujeto, o tema general del sermón.  Debe ser de acuerdo a uno de los sujetos importantes del pasaje.  Puede expresarse en una expresión sencilla, como “la oración”, o “el amor”, o “la santidad”.

Luego, se escoge un tema más específico, que sería un aspecto importante del sujeto.  Este tema también debería expresarse en el texto.  Por ejemplo, si el sujeto es “la oración”, un tema podría ser “las razones para la oración”, o “las condiciones de la oración”.

A partir del tema, hay que enunciar el propósito del sermón, en forma de una proposición.  Esta proposición debería expresarse en forma de una cláusula sencilla.  Por ejemplo, “Cada cristiano debería aplicarse a la oración”.  Tomando este ejemplo, podemos considerar tres formas posibles de proposición:  la proposición de deber o obligación; la proposición de capacidad; y la proposición de interés.

Proposición de obligación:    “Cada cristiano debería aplicarse a la oración”
Proposición de capacidad:    “Cada cristiano puede aplicarse a la oración”
Proposición de interés:        “Cada cristiano tiene interés en dedicarse a la oración”.

Esta proposición es lo que expresará lo que se quiere conseguir en la vida de los oyentes por medio del sermón.  Las divisiones del sermón expresarán varios aspectos de esta proposición.  Ahora bien, ¿cómo llegará el predicador a pensar en las divisiones, es decir, el cuerpo del sermón?  Se necesita una transición entre la proposición y las divisiones.  Por esta razón se compone una frase de transición.

La frase de transición es una frase un poco más complejo que consiste en la proposición, en un adverbio interrogativo, y una palabra clave.

El adverbio interrogativo es un adverbio que pone una pregunta a la proposición.  ¿Qué? o ¿cuáles?  ¿cuándo?  ¿cómo?  ¿dónde?  ¿por qué?

La palabra clave es siempre un sustantivo plural.  (Las divisiones dependerán de la palabra clave).  Puede ser una palabra como “razones”, “métodos”, “beneficios”, consecuencias”, etc.

Por ejemplo, si tomamos la proposición de interés para desarrollar una frase de transición, podemos empezar con:

“Cada cristiano tiene interés en dedicarse a la oración”.

El adverbio interrogativo puede ser “¿por qué?”, lo que se reemplazaría en la frase con un sustituto interrogativo, “por”.   ¿Por qué, pues, tiene interés el cristiano a dedicarse a la oración?  Según el texto que se expone, podemos decir “por los beneficios”.  Entonces “beneficios” será la palabra clave.

La frase de transición, pues, será: “Cada cristiano tiene interés en dedicarse a la oración por los beneficios que encontramos en (Libro __:__ – __).

Las divisiones, de las cuales puede haber de tres a cinco, expresarán cada una un beneficio.

I.    Primer beneficio: …………………………………..   (cita bíblica)
II.    Segundo beneficio: …………………………………. (cita bíblica)
III.    Tercer beneficio: ………………………………….     (cita bíblica)

Luego, se escribe unas subdivisiones por cada división.  La última subdivisión de cada punto debería normalmente ser una aplicación.  Otras pueden ser una explicación, unos razonamientos, una ilustración, etc.

Finalmente, se escribe una introducción y una conclusión al sermón.  La introducción debería ser breve, interesante, introducir el tema, y provocar interés en lo que se dirá en el sermón.  La conclusión no debería ser un punto más al sermón, sino una manera de terminar el sermón, dejando algo importante en la mente de los oyentes.  Puede ser una aplicación general, puede ser un resumen de los puntos principales, o puede ser algo que demuestra la importancia de lo que se ha dicho.

Ejercicio 9-1:     Prepara un plan de sermón basado en Colosenses 3:1-4.
1.    Escoge primero el sujeto o tema general
2.    Luego escoge un tema más específico
3.    Enuncia el propósito de tu sermón en forma de una proposición
4.    Si sabes hacerlo, formula una frase de transición, con un adverbio interrogativo y una palabra clave que gobernará las divisiones del sermón
5.    Enuncia las divisiones del sermón
6.    Escribe unas subdivisiones, poniendo una aplicación importante por división
7.    Escribe una introducción y una conclusión para el sermón.
Un Ejemplo De Sermón En Colosenses 3:1-4

Colosenses 3:1-4
E
l texto de Colosenses 3:1-4 nos dice a qué hemos de mirar, y a qué no hemos de mirar.  ¿Te cuesta evitar de pensar en ciertas cosas?  ¿Te es fácil evitar de obsesionarte de ciertos temas? A veces eso puede parecer bastante difícil.  Para tomar un ejemplo sencillo, si os digo que durante los sesenta siguientes segundos no debéis pensar en un elefante volante, de color rosa, ¡seguro que os costará pensar en otra cosa que en ello!  El mismo esfuerzo de no pensar en una cosa es el hecho de pensar en ello.  Es contraproducente.  Ahora bien, si os digo que pensáis en un lobo verde, y pensáis en ello, seguramente no estaréis pensando en un elefante volante.  Pablo nos presenta en Colosenses ante la opción de pensar en una cosa u otra, aun que en la realidad no es una opción.  Las cosas de la tierra a las cuales tenemos la tentación de mirar son cosas por las cuales la gente juzga inútilmente: comida y bebida, días de fiesta, sábados, etc.  (2:16);    culto a los ángeles (2:18);   lo terrenal en vosotros: fornicación, y todo lo que se relaciona con la carne (3:5); ira, y todo lo que se relaciona con el hermano o el vecino (3:8-9)  Y ¿a qué habéis de mirar?  (A lo de arriba!

Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.
Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.
Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.  Colosenses 3:1-4

Cada cristiano debe mirar a las cosas de arriba en vez de a lo terrenal por las cuatro razones que Pablo nos presenta en Colosenses 3:1-4

I.    Cristo está sentado arriba a la diestra de Dios (v.1)
1.    Aquí Pablo se está refiriendo a dos cosas:  una histórica, y otra teológica.  En el sentido histórico, los discípulos vieron con sus ojos a Cristo subiendo hacia la presencia de Dios después de su resurrección.  Teológicamente, Cristo está exaltado allí; comparte la gloria de Dios; Él es Dios juntamente con el Padre y el Espíritu Santo.  Pablo nos recuerda estas verdades para mostrarnos que si tenemos la mirada en Cristo, será hacia arriba.
2.    Mirar hacia arriba, y no en la tierra
3.    Mirar hacia arriba donde está la fuente de bendición
4.    Mirar hacia arriba donde está nuestro futuro
5.    Los judíos en cautiverio bajo Babilonia tenían sus mentes absortas por un tema: Jerusalén.  Se preocupaban por el estado de Jerusalén.  Cuando oraban, se ponían físicamente en dirección hacia Jerusalén.  Creían en una liberación futura, y su esperanza era ser devueltos un día a Jerusalén.

6.    Cuando me preparaba para venir a España por primera vez, a cada vez que miraba a un mapamundi, automáticamente mis ojos se detenían en España.  Me interesaba todo lo español. La razón por ello era que mi vida iba a ser en España; mis prepa¬ra¬ti¬vos se referían a España. Era el tema de mis conversaciones. En la misma manera Cristo debe ser el tema de nuestros pensamientos y de nuestra conversación.
7.    A veces nosotros podemos obsesionarnos por muchas cosas. Nuestro trabajo puede llegar a ser el centro de nuestros pensamientos. Nuestra familia puede serlo. El deporte puede llegar a serlo. La política puede llegar a serlo.  Es obvio en tal caso cuál será el tema de nuestras conversaciones, de nuestra lectura, de nuestras preocupaciones.  Para cambiar esto, tenemos que fijar nuestra atención en dónde es Cristo: meditar la Palabra de Dios; hablar con el Señor; escuchar al Señor; estar con el pueblo del Señor.  Recordar en dónde está nuestra esperanza.

II.    Hemos muerto (v.3a)
1.    Seguro si tú dices a tu vecino que has muerto, él pensará que estás mentalmente trastornado.  Por eso es mejor que no se lo digas así.  Pero la Biblia enseña que si estás en Cristo, es decir, si te has arrepentido y puesto tu fe en Cristo, si ahora basas tu vida en Cristo, entonces a los ojos de Dios estás identificado a la muerte de Cristo, como si tú también hubieras muerto con él.  Y en Romanos 6, se nos exhorta a que nos miremos a nosotros mismos como si hubiéramos muerto con él.  Significa una separación (defn. de “muerte”: thanatos, separación).  Separado de tu antigua vida, del mundo, del pecado.   Eso es tu nueva posición en Cristo.
2.    Gálatas 2:20  “Con Cristo estoy juntamente crucificado…”
3.    Conocí a un padre que estaba tan disgustado con su hijo que se había convertido a Cristo, que  no sólo lo desheredó, pero no permitió su presencia en su casa. No le quiso hablar ni mirar.  Dijo: “Para mí está muerto”.  Fue una cosa terrible.  Pero ilus¬tra tu nueva posición hacia el pecado y hacia lo terrenal.  Has muerto a esto y, por tanto, ya no miras, no anhelas, no buscas lo terrenal.  Si lo anhelas, es muy contradictorio.
4.    Si hay cosas en este mundo que atraen demasiado tu atención: que sean posesiones materiales, o que sean pecados, o que sean actitudes pecaminosas hacia otros, es posible que tengas la impresión de que no puedes dejar de fijar tu atención en ello.  Que no puedes dejar de odiar, o de desear cosas que no son correctas, o no puedes dejar de anhelar más cosas materiales. En tal momento recuerda, y repite, que has muerto con Cristo, y has muerto a estas cosas. Repite en voz alta, si es ne¬ce¬sa¬rio, que estas cosas ya no tienen poder sobre ti porque has muerto a ellos. Al diab¬lo no le hará gracia oírlo, pero es la manera de resistir al diablo: con la voz de la fe.

III.    Nuestra vida está escondida con Cristo en Dios (v.3)
1.    Según Matthew Henry, significa que nuestra verdadera vida está en otro mundo.  Me pare¬ce que el texto quiere decir más de eso. Escondido implica protegido. Implica tam¬bién que fuera de Cristo, no cuenta. Toda nuestra vida está con Cristo. Fuera de él, sólo ten¬dría¬mos el juicio y la condenación. Por tanto, deberíamos reconocer que para mí, vi¬vir es Cristo (Fil.1:21). Cristo mismo está escondido por el momento. Por tanto, si es¬ta¬¬mos en él, nuestro “yo” debe ser también escondido. )En qué manera estamos escondidos?
2.    Escondido del juicio porque él llevó el juicio por nosotros.
3.    Escondido de la atracción del mundo porque él resistió en nuestro lugar y sigue resistiendo.
4.    Escondido en el sentido de que en él hallamos siempre un refugio, como los polluelos debajo de las alas de la gallina en un fuego o bajo cualquier peligro.
5.    Si tu vida está escondida en Dios, con Cristo, entonces, ¿por qué anhelar lo que está fuera de él?  Por otro lado, cuando te hallas sujeto a fuertes tentaciones, como la de sentirte insatisfecho,  puedes pensar en cómo estás completo ya en Cristo. (Col. 2:10)

IV.    Seremos manifestados con Cristo en la gloria (v.4)
1.    A la segunda venida de Cristo, compartiremos su gloria.  Quizá en la medida en que hemos compartido su estado de estar escondido. He. 12:2  Esta misma anticipación del futuro “gozo venidero” ayudó a Cristo.
2.    Se trata de la segunda venida de Cristo, pero esto nos influye ya.  Nosotros pareceremos ahora en la medida en que Cristo parezca en nuestras vidas.
3.    Con Cristo.  “En él” y “con él”:  todas cosas creadas (1:16)  se desea presentar a todo hombre perfecto (completo)  (1:28);  hay que andar (2:6); estáis arraigados y sobreedificados (2:7);  habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad (2:9); estáis completos (2:10);  fuisteis circuncidados con una circuncisión no hecha a mano (2:11);  sepultados en bautismo (2:12); resucitados (2:12); tenéis vida juntamente… (2:13);  todo el cuerpo crece con el crecimiento que da Dios (2:19);  habéis muerto (2:20).  Por tanto, también pareceremos con él.
4.    Nosotros, los que hemos muertos con él; es decir, que nos hemos identificado a su muerte y, por tanto, a su resurrección, somos nosotros mismos que seremos manifestados con él.
5.    Porque es justo.  Es como los hombres de David que compartieron su vida de bandolero, de refugiado, de exilado, de prófugo de la justicia.  Luego, compartieron su gloria como rey de Israel.  Es porque creyeron en él.  En nuestro caso, también será porque creemos en él.

Por consecuencia, cada cristiano debería quitar su mira de las cosas terrenales, y concentrar en lo celestial.  Debes estar mirando a lo que verdaderamente importa para ti.  )Importa de verdad que Cristo murió por ti, que resucitó, y que está a la diestra de Dios?  )Importa de verdad que Cristo se manifestará en la gloria y que tú estarás manifestado con él?  ¿Importa en verdad que tu vida está ya escondido en Dios juntamente con Cristo?  Sería bueno tomar un momento de reflexión para ver cuáles son las cosas que importan verdaderamente para ti, y cómo estás viviendo en función de ellas.  Y mira hacia dónde has puesto la mayor importancia: hacia arriba si eres cristiano.  Porque Jesús dijo: “Donde está tu tesoro, allí también estará tu corazón”.

LECCIÓN 10.    EL CONTENIDO DE COLOSENSES – IV

Colosenses 3:1-17    Cómo Vivir La Fe En Cristo

H
asta aquí en Colosenses hemos visto la insistencia de Pablo en el hecho que la vida cristiana no se vive por medio de una serie de normas, sino por la fe.  Nos ha dejado ver que vivimos la vida cristiana por la misma fe con la cual hemos recibido a Cristo (el mismo argumento que utiliza en Gálatas 3:2,3).  Esto nos ayuda a ver qué hay que rechazar como medio de vivir nuestro cristianismo.  Pero todavía queremos saber: ¿Cómo puedo vivir esta vida de fe?  ¿Cómo me afectará en la práctica?

Algunos dirán:  “Se trata de abandonar todo esfuerzo, y dejar que Dios haga lo suyo”.  Otras dirán (o han dicho): “No importa el estilo de vida.  Conque tengamos fe en Cristo, podemos seguir viviendo en el pecado en cuanto a la carne, porque nuestra naturaleza carnal no tiene importancia.”  Veremos en este texto que ni uno ni otro de estos argumentos refleja el pensamiento de Pablo.  Vemos más bien la responsabilidad del cristiano, y vemos lo que es una vida nueva, transformada, que refleja la de Cristo.

Ejercicio 10-1: Haz una lista de todos los verbos imperativos en este texto.  (Pueden servir como palabras claves).  Escribe un párrafo describiendo tus conclusiones.

Para entender el sentido de este pasaje, nos ayuda juntar los cuatro primeros versículos con los vv. 16 y 17.  Allí tenemos el modo de vivir la vida de fe.  Los versículos 5-15 nos describen lo que hemos de hacer como creyentes, pero que tienen que surgir de un corazón cuya mirada esté puesta en Cristo, y que esté llena de la Palabra de Dios.

Si pecamos primero con la mente, entonces el primer paso es tratar la mente.  Pablo incita a los colosenses a que pongan la mira en las cosas de arriba.  Es decir, que fijan la atención de su mente en lo que concierne a Cristo, a Dios, a su santidad y pureza y amor  (véase Filipenses 4:18).  Se trata de elegir conscientemente entre “las cosas de arriba” y “las de la tierra”.  El reconocer que nuestra vida ya está escondida en Dios junto con Cristo, nos ayudará a vivir conforme a este hecho.  El hecho de tener la esperanza de nuestra futura gloria con Cristo, nos ayudará también a vivir nuestra fe.  Porque lo que incita a una persona a pecar es la esperanza de conseguir algo mejor de lo que tiene ahora.

v.5    “Haced morir lo terrenal” – literalmente “haced morir los miembros terrenales”.  ¿Cuáles son esos miembros terrenales?  Por la lista que sigue, podemos deducir que se trata de todo lo que hay en nosotros que viene de abajo y no de arriba; que viene del viejo hombre y no del nuevo; que viene de la carne y no de Cristo en nosotros; que viene del mundo, y no de Dios.  Es un contraste con “las cosas de arriba” que hemos de buscar.  Hacerlos morir es negarlos.  No se trata de hacer el esfuerzo de “morir al pecado”, porque según Romanos 6:3-11 eso ya está hecho.  Pero aun estando muerto al pecado, si reconocemos esa realidad, entonces hay que hacer el esfuerzo activo de ir negando aquellas tendencias dentro de nosotros que se interesan al pecado.  Como dice Hendriksen, “mientras los creyentes viven en la tierra, su condición y su estado no coinciden totalmente.”   En el versículo 6 leemos “Pero ahora dejad también vosotros todas esas cosas…”  Es obvio que tenemos un paralelismo aquí, y que “dejar” es sinónimo a “hacer morir” en este contexto.

Ejercicio 10-2:  Explica cómo aconsejarías a una persona que te pidiera ayuda, confesando que ha caído en la trampa de deseos sensuales exagerados.  Dice que todos sus pensamientos están continuamente centrados en la búsqueda de placeres sexuales, que sabe que está mal, pero que no llega a cambiar.  La persona dice que es un creyente, nacido de nuevo.  ¿Cómo lo aconsejarías, utilizando los primeros versículos de Colosenses 3?

Luego tenemos la lista de esos miembros terrenales.  Los cuatro primeros pertenecen al área del erotismo.  El quinto, avaricia, puede relacionarse con estos, pero va más allá, e incluye todo deseo de conseguir más en la vida.  Pero se trata de un deseo que controla la vida de uno.  Por esa razón el apóstol la llama idolatría.  Earle Ellis comenta que cuando tenemos un fuerte deseo de poseer una cosa, entonces aquella cosa ya posee una parte de nosotros.  Eso es la esencia de la idolatría.  Porque quien nos posee, es señor (o baal) de nosotros.  En la realidad, cada uno de los anteriores es también una forma de avaricia.  La fornicación, la impureza, las pasiones desordenadas, y los malos deseos, todos son fruto de no ser satisfecho; de querer más placer.  Vivimos en un mundo hoy en día que está sediento de placer, y que nunca quiere estar satisfecho.  Estamos en la “feria de las vanidades”.  Los comerciantes aprovechan esto, y la publicidad juega con esa emoción insatisfecha.  Las personas se sienten frustradas por no poder conseguir lo que hace poco tiempo nunca habrían soñado siquiera en desear.  Cuánto más tenemos, más deseamos.  Y la vida llega a ser una carrera para conseguir más dinero para conseguir más, o mejores, cosas, para conseguir aun más dinero para terminar de pagar o arreglar o reemplazar estas cosas.  Y buscamos más sensaciones.  Los placeres sensuales no son mal en sí.  Dios nos los dio, y hay suficientes textos en la Biblia para mostrar que no solamente son legítimos; sino el plan de Dios.  El problema llega cuando no estamos satisfecho con lo que tenemos, y siempre buscamos más, y este deseo va ocupando cada vez más la imaginación, el pensamiento, la actividad de uno.  Estos problemas que acaparan el mundo alrededor de nosotros no han dejado la iglesia indemne.  Los creyentes también caen fácilmente es esas trampas.  Y si alguien sugiere que somos culpables de idolatría nos escandalizamos.

A partir del versículo 8, Pablo entra en otra lista de pecados, algunos de los cuales pueden parecer más “respetables” a los ojos humanos, pero que no lo son a los ojos de Dios.  El apóstol dice simplemente: “Dejad”.  Pero parece que no son tan fáciles de dejar, por no ser tan escandalosos.  Por esto dice: “Pero ahora dejad…”.  Es decir, ahora que habéis dejado los pecados tan escandalosos, sensuales, ahora empezad a dejar estos otros también.  La lista es:  “ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca”.  La “ira” se asocia a menudo con el “enojo”,  y se asocia principalmente con Dios.  No está del todo prohibido (véase Ef. 4:26; Stg. 1:19,20; Jn. 2:13-17).  Pero Pablo las describe como siendo una característica del viejo hombre (Ef. 4:31; Ro. 12:19).   La palabra traducida “ira” (ojrghvn)  significa una emoción sostenida que afecta más las acciones que un sentimiento interior.  La palabra traducida “enojo” (qumovn)  significa más bien un sentimiento interior de indignación, que puede (aunque no necesariamente) ser algo que viene repentinamente, y desaparece también pronto.

La ira, generalmente, se atribuye a Dios.  Algunos creen que es algo únicamente del Antiguo Testamento, pero no es así.  Es la base del temor de Dios.  (Véase He. 10:31; Mt. 10:28).  No es tanto una emoción momentánea, sino una disposición establecida de su naturaleza, un principio de retribución, que se asocia con el día de juicio.  No va en contra del amor de Dios, sino lo confirma.  Sin la justa ira de Dios, su misericordia perdería su sentido.

Ejercicio 10-3:  A la luz de la ira de Dios, ¿qué lugar hay para la ira de los hombres?  ¿Es un pecado para un cristiano mostrar ira?  Justifica tu respuesta.

La malicia se refiere a desear el mal de otro.  La blasfemia es hablar ligeramente o mal de Dios.  Las palabras deshonestas implican una de dos cosas:  Puede referirse a todo lo anterior expresado en palabras, o, subrayando la expresión, “deshonestas”, puede referirse a expresiones con doble sentido.   Los “chistes” de ese estilo son muy populares, y hasta los creyentes se divierten con ellos.  El hablar con falta de respeto de temas sexuales también puede entrar en esa área de “palabras deshonestas”.   Hay todo un “humor” basado en eso hoy en día, que no debe pertenecer al repertorio cristiano.

V.9    Otra cosa que pertenece al viejo hombre, y no al nuevo, es la mentira.  El cristiano anda en la verdad, y no en mentiras y media verdades.  Eso no significa que tiene que decir en todo lugar, a toda persona, todo lo que piensa.  Significa simplemente que no debe mentir.  No debe engañar a los demás.

El apóstol nos recuerda que nos hemos despojado ya del viejo hombre “con sus hechos” y revestido del nuevo.  Al despojarnos del viejo, tuvimos que renunciar a su manera de actuar y de pensar.  Por tanto, no tiene sentido volver a adoptar esos antiguos modelos.

Pablo describe “el nuevo” en el v. 10-11, del cual nos hemos revestido ya.  Es conforme al imagen del Creador.  Por esta razón dice “revestido” y no “vestido”.  Se trata aquí de haber recuperado la imagen de Dios en el cual fuimos creado según Génesis 1:26-27.  Esa imagen se había perdido en el pecado de Génesis 3.  Pero esta imagen recuperada no es perfecta todavía.  Se va recuperando, o renovando, continuamente, hasta llegar a la perfección a la venida de Cristo.  (Compara Romanos 12:2, que se refiere a un proceso, con 1 Co. 15:53, que se refiere a una obra terminada.)  La nueva vida tiene que ser una de crecimiento constante.  Pero esta vida consiste en una nueva actitud en cuanto a las diferencias humanas.

v.14  “Donde hay ni griego ni judío” se refiere a la diferencia entre el antiguo pueblo de Dios y el resto del mundo.  Ahora, en Cristo, sólo hay un pueblo, y éste es el pueblo de Dios.

“Ni circuncisión ni incircuncisión” se refiere a la diferencia en las prácticas religiosas.  Pablo recordaba a los creyentes que ahora la circuncisión no hacía ninguna diferencia.  Si antes, la persona incircuncisa era cortada del pueblo de Dios, ahora la circuncisión no es una condición.

“Bárbaro ni escita” se refiere a las diferencias raciales o étnicas.  Los escitas eran considerados como la escoria del mundo, la clase más baja de esclavo bárbaro.  La expresión “bárbaro” se refería a quien no era estrictamente romana; escita era alguien de afuera totalmente.  Puede compararse a la manera en que los alemanes bajo Hitler consideraban al pueblo Eslavo.

“Siervo ni libre” se refiere a las diferencias sociales.  En cuanto a nuestra relación con Cristo, las diferencias sociales no tienen ninguna influencia.

En Gálatas 3:28,  Pablo va aun más lejos, diciendo que “no hay varón ni mujer”.  No hay ninguna diferencia en Cristo, ni en cuanto a su posición espiritual, ni a su acceso a Dios.  Los dos son pecadores salvos por la gracia de Dios, por la cruz de Cristo.  Los dos tienen el mismo acceso a Dios por la fe.  Uno no es superior al otro.  Si en el mundo hay problemas de “machismo” y de “feminismo”, en Cristo esas cuestiones no deberían afectarnos.  “Cristo es todo, y en todos”.  Esto es lo que hace la diferencia.  Sea que estamos en Cristo, o no estamos en Cristo.

¿Pero significa que todos esos grupos son exactamente iguales?  ¿Significa que no hay ninguna diferencia entre hombre y mujer? ¿Entre esclavo y libre? ¿Entre griego y judío?

Ellis toca este tema en su comentario, diciendo que no se trata de una uniformidad de posición en el orden mundial actual, sino un cambio de actitud en la cual el estigma de ser distinto desaparece por el amor.  Se trata de una “unidad en la diversidad, una unidad que trasciende las diferencias y que obra dentro de ellos, pero nunca una unidad que ignora o que niega las distinciones, ni que intenta borrarlas.”  El apóstol dijo que no había varón ni mujer, pero enseñó a las mujeres que se callaran en las iglesias (1 Co. 14:34).  Dijo que no había ni judío ni griego, pero observó los ritos judaicos, aunque prohibía a los gentiles que lo hicieran (Hechos 16:3; 18:18; Gál. 5:2,3).

Ejercicio 10-4:   Hay una diferencia, y no hay diferencia.  Explica esta aparente contradicción.  ¿En que manera nos puede afectar en la práctica?  Considera, en tu respuesta, la expresión “donde no hay…”.
Hay que recordar que Pablo se está refiriendo aquí a un hecho escatológico.  El nuevo hombre va renovándose hasta el conocimiento pleno donde no hay…  ¿dónde está este conocimiento pleno?  Parece que el apóstol habla aquí de algo futuro: la perfección cuando estemos todos reunidos con Cristo en el cielo.  Pero mientras tanto, si este nuevo hombre va renovándose, entonces tenemos que estar tendiendo hacia esta falta de diferencia.

Ejercicio 10-5:  ¿Crees que debería haber una iglesia para los “payos”, otra para los gitanos, otra para los africanos…?  Justifica tu respuesta, y demuestra cómo puede funcionar en la práctica.

En el v. 12 Pablo sigue con su exhortación “Vestíos, pues…”.  Basa su exhortación en una realidad doctrinal:  “como escogidos de Dios, santos y amados”.   En siete palabras, Pablo da un resumen de la misma base doctrinal que presenta en Efesios 1:3-14.  El hecho de ser escogidos por Dios, el hecho de ser declarados santos por Dios, y el hecho de ser amados en el Hijo de Dios, es la razón para vestirse de manera distinta.  Una persona tiene que vestirse conforme a lo que es.  Un hijo de un rey terrenal puede vestirse de orgullo, vestirse con ropa que hace destacar su posición.  Pero el vestir de un escogido de Dios es otra cosa:

Entrañable misericordia  (las “entrañas de misericordia”); benignidad; humildad; mansedumbre; paciencia.

Estos atributos son los que demostrarán quiénes somos, y llamarán la atención hacia el Señor mismo en vez de hacia nosotros.

Luego pasa a acciones que serán consecuencias lógicas de esos atributos:  “Soportándoos… perdonándoos…”.  Los dos no son lo mismo.

El primer verbo habla de tolerancia; el segundo habla de lo que hay que hacer con lo que no es tolerable.  Los creyentes no pueden ir perdonándose mutuamente continuamente.  Es decir, la necesidad no debería ser siempre así.  Hay quienes parecen tomar la exhortación de Jesús en Mateo 18:15 como una cosa que hay que hacer continuamente, y pasan sus días quejándose a sus hermanos de sus comportamientos, bajo la pretensión de una espiritualidad bíblica.  Pero eso no era lo que Jesús quiso decir.  Hay cosas que deberían soportarse, tolerarse, más que perdonarse.  No debería hacer falta el perdón cuando sólo se trata de leves irritaciones.  El hablar de esas cosas hará más daño que las mismas irritaciones.  Por eso se soportan.

Pero hay momentos cuando el perdón es necesario.  Hay cosas que no son soportables.  Alguien ha pecado contra ti.  Ha sido una injusticia que te hizo un verdadero daño duradero.  ¿Qué harás?  En tu justa ira, puedes decidir que no tendrás más relaciones con esa persona.  O puedes ignorarlo, sufriendo en silencio, pero sin decir nada.  Es en tal caso que hay que tratar el tema como Cristo lo haría, y como él nos enseñó a hacer.  Hay que hablar con la persona a solas, y estar dispuesto a darle un pleno perdón.

Lo más importante de todo eso, nos dice Pablo, (y vuelve a hablar de “vestirse”) es vestirse de amor.  Es el “vínculo perfecto”, o “el vínculo de la perfección”.  Es lo que perfecciona todo, como nos indica la traducción interconfesional en catalán.  Es el amor que nos enseña cuándo hay que tolerar, cuándo hay que perdonar, cuándo hay que hablar y cómo hablar.  El amor nos hará preocupar más que todo por el bien del otro, y, por tanto, la benignidad y la misericordia resultarán naturalmente.

Finalmente, expresa el deseo que la paz de Dios gobierne los corazones de los creyentes de Colosas.  Dicen que fueron llamados a esta paz en un solo cuerpo.  Esta expresión nos deja pensar que se está hablando de la paz corporativa, la paz entre los miembros del cuerpo.  Esta actitud pacífica tiene que gobernarlos – es decir, es el principio que ha de guiar sus relaciones entre ellos.

Es interesante notar que todas las cualidades y acciones relacionadas con el despojo del viejo hombre y del vestirse del nuevo hombre, tienen que ver con la manera en que los creyentes se relacionan entre ellos.

Ya hemos relacionado los versículos 16-17 a los tres primeros versículos.  El dejar abundar la palabra de Cristo en nuestros corazones es la manera de mirar hacia él.  Porque ese “mirar” se puede hacer sólo con la mente.  Se puede poner en la práctica con los métodos siguientes:

1.    Meditando las Escrituras con frecuencia – a solas y juntos.
2.    Aprendiendo textos bíblicos de memoria.
3.    Hablándose entre sí, haciendo uso de las Escrituras para animarse los unos a los otros.
4.    Aprendiendo coros que reflejan el mensaje de las Escrituras, y cantándolos.
En el v. 17, se habla de hacer todo en el nombre del Señor Jesucristo.  Ellis dice que el hecho de vivir en el nombre del Señor Jesucristo quita la necesidad de tener leyes o normas; que es la motivación interior que toma el lugar de las normas externas.  Así se expresa el Señorío de Cristo sobre toda la vida de una persona.  No se trata aquí solamente de un modo de conducta, sino de toda una actitud hacia la vida.  Al reflejar conscientemente la voluntad de Cristo, nuestras acciones llegan a ser un acto de agradecimiento a Cristo.  Las normas externas, aun cuando son buenas, no pueden ser adecuadas para cada situación; la única guía que es suficiente ha de ser la “norma” de Cristo que vive al interior de nosotros.

Ejercicio 10-6:  Explica en tus propias palabras qué significa la idea de hacer todo en el nombre del Señor Jesucristo.

LECCIÓN 11.      EL CONTENIDO DE COLOSENSES – V

Colosenses 3:18-4:1   En Cuáles Circunstancias Hay Que Vivir La Fe En Cristo

Ejercicio 11-1:  Haz un estudio personal de Colosenses 3:18 – 4:1.  Luego, escribe una carta a una pareja que te ha escrito confesando que su familia se está derrumbando.  Su vida de pareja no está funcionando, y los dos están en constante conflicto con sus hijos.  Tienes que aconsejarles.

E
l texto anterior nos enseñaba cómo vivir la vida de fe en Cristo.  Este texto nos enseña dónde vivir esa vida de fe:  en el hogar.  En aquel entonces, hasta el lugar de trabajo era generalmente en el hogar.  Por tanto, la familia consistía de marido, mujer, padres, hijos, amos, y siervos.  Hasta cierto punto es un pasaje paralelo a Efesios 5:21 – 6:9.  Pero mientras en Efesios Pablo compara la relación de pareja a la relación de Cristo con su Iglesia, en Colosenses no lo hace.  Aquí pone todo el énfasis en la relación familiar.  Esto nos muestra que no está intentando darnos una enseñanza particular sobre la naturaleza de la iglesia aquí.  Quiere que entendamos cuál es la relación que Dios quiere que tengamos dentro de la familia

Palabras claves:

    Casadas
    Sujetas
    Maridos
    Amad
    Hijos
    Obedeced
    Padres
    Exasperéis
    Siervos
    Obedeced
    Amos terrenales
    Corazón sincero
    Recompensa
    El Señor
    Acepción de personas
    Justo y recto
    Cielos

Ahora bien, ante este texto, tenemos la obligación de tomar una decisión en cuanto a nuestra creencia en las Escrituras.  Algunos nos dicen: “pues Pablo era un poco machista, y por esto escribe así”.  “A Pablo no le gustaban las mujeres: era un soltero (viudo, divorciado) amargado”.  Pero, ¿debe esto influir en la inspiración de las Escrituras?  Lo que tenemos que decidir, pues, es si creemos que Dios ha inspirado todas las Escrituras en todos sus detalles, sin errores.  Si decimos que no, hay unas excepciones, entonces necesitamos saber quién nos indica las excepciones.  Porque sino, eso nos dará la libertad de tratar cualquier texto que no nos guste, de texto no inspirado, en efecto, una excepción.  Por ejemplo, un joven podría decidir que el texto que dice que debe obedecer a sus padres no es inspirado.  Por otro lado, si consideramos que toda la Escritura es inspirada por Dios, entonces no nos afecta si Pablo era machista o no:  porque no es palabra de Pablo, sino palabra de Dios.  Aquí, daremos por descontado que toda la Escritura es inspirada por Dios.  Si no fuera así, no valdría la pena estudiarla con tanto detalle.

Por otro lado, para entender bien las Escrituras, tenemos que comparar Escritura con Escritura.  Pero no debe ser para distorsionar lo que dice claramente.

v.18-19     “Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor.  Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas”.

Ejercicio 11-2:  Algunos han sugerido que Pablo tenía tendencias machistas.  ¿Cómo consideras esa posibilidad en el contexto de este texto?

Es el versículo 18 que causa tanta controversia.  Si no estuviera, no habría ninguna discusión.  Pero está allí, y no podemos fingir lo contrario.  Por tanto, se trata de comprender lo que dice.  Lo primero es mirar a lo que está escrito en el griego.  La traducción literal del texto, palabra por palabra, sería:  “Mujeres, someteos a vuestros propios maridos, como conviene en el Señor.”  Ya encontramos una palabra que puede ayudar a la posición que defiende la “independencia” de las mujeres.  “Vuestros propios maridos”.  Se podría deducir que Pablo les está diciendo simplemente que no deberían someterse a los maridos de otros, sino a sus propios maridos.  Así se trataría de una exhortación contra el adulterio.  El contexto, ¿indica esto? Exhorta a los maridos a “amar a las mujeres” (¡obviamente a sus mujeres!); a los hijos a obedecer a los padres…  Parecería sorprendente en este contexto que estuviera hablando simplemente de la diferencia entre una mujer que se somete a su propio marido y la mujer que se somete al marido de otro.  La palabra, “propio”, simplemente está allí para limitar el área en el cual la mujer ha de someterse al marido.  Es al suyo, y al suyo solamente, pero la sumisión ha de hacerse.

Se ha oído la enseñanza de que esta sumisión tiene que ser tan completa, que si el marido dice a su mujer de hacer un delito, ella tiene que hacerlo, igual como Sara mintió en obediencia a su marido.  Pero la Biblia nunca enseña esto.  En 1 Pedro 3:6, leemos que Sara llamó a Abraham señor, y Pedro toma esto en ejemplo.  No se refiere al hecho de mentir por Abraham.  Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento nos enseña que cada uno es responsable por sus propios pecados.  Pablo y Juan insistieron en que había que obedecer a Dios ante a los hombres.  Por tanto, ningún hombre puede obligar a una persona a ir en contra de la voluntad revelada de Dios.  Esto es claro.

Otros han entendido esta enseñanza como dando una excusa al marido de tratar a su mujer como una esclava.  Hombres con una pretensión de cristianismo y de espiritualidad dan órdenes a sus mujeres, aprovechándose de ellas en una manera totalmente injusta.  El versículo 19, sin embargo, demuestra que tiene que tratar a su mujer con respeto y consideración.

¿Significaría, pues, que la mujer tiene que callar en la casa, sin participar en las decisiones de la familia?  En Efesios 5:20 leemos como cada uno tiene que someterse mutuamente uno a otro.  Por tanto, el marido también tiene que hacer caso a la  mujer.  En el Antiguo Testamento se alaba a Abigail, que tomó la decisión de dar comida a los hombres de David, a pesar de la prohibición de su marido.  En el libro de los Hechos,  vemos como Priscila y Aquila colaboran juntos para enseñar a Apolos.  Cuando se cuenta eso, se nombra a Priscila primera.  Es obvio que la intención de las Escrituras no es relegar a la mujer a una posición de silencio total en la cual no participa en las decisiones.  Si Dios le ha dado tanta inteligencia como al hombre, tiene que utilizarla.

Tampoco se trata del valor intrínseco de la mujer.  Ya hemos visto como en Cristo no hay varón ni mujer.  Los dos tienen el mismo valor.  Salvar a la mujer costó la misma sangre de Cristo que salvar al hombre.

Por otro lado, sí que existe una sumisión dentro de la igualdad.  Se trata de liderazgo, y de orden.  Por ejemplo, el presidente de gobierno de un país es más alto en el orden establecido que un policía.  Pero si el presidente de gobierno está conduciendo un coche en la carretera, y un policía está indicando que la circulación ha de tenerse, entonces el presidente de gobierno tiene que someterse a la autoridad de aquel policía.  Y no se siente humillado ni degradado por ello.

En la familia, el marido y la mujer tienen que compartir la responsabilidad, y tomar decisiones juntos.  Pero no existe pareja en la cual los dos siempre piensan igual.  Y si votan democráticamente, habrá un empate.  En tal caso, la autoridad de tomar la última decisión tiene que ser delegado a alguien.  Ese alguien es el marido.  Si el marido es inteligente, habrá veces cuando dirá: “No estoy de acuerdo con tu idea, pero mi decisión es seguir tu idea a pesar de ello”.  En otras situaciones no podrá hacer eso.

Si se dice que no hay ningún texto que dice que el marido debe someterse a veces a su mujer, podemos tomar el ejemplo del versículo siguiente:  “Maridos, amad a vuestras mujeres”.  No dice a las mujeres que deben amar a sus maridos, aunque es obvio que ese amor debe ser mutuo.  En la misma manera, la sumisión debe ser mutua, salvando el liderazgo confiado al marido.

Se ha sugerido que en la diferencia emocional de los hombres y las mujeres, lo que el hombre más anhela es tener a alguien que le muestra respeto, mientras lo que la mujer más anhela es tener a alguien que le muestre cariño.  No hay base bíblica por eso, pero tampoco hay nada que diga lo contrario.  De todos modos es un pensamiento interesante a considerar.

Vemos una exhortación a los maridos de no ser ásperos con sus mujeres.  Literalmente, se trata de no tratarlas con amargura.  La convivencia entre dos personas ya puede ser lo suficientemente difícil, especialmente cuando luego se añade a los niños, sin que haga falta la dificultad añadida de expresiones de amargura.  Esa amargura es lo que más contradice el amor, o el cariño.  Tratar a una persona es un atento contra su misma persona, su seguridad, su auto estima.  Es una forma de crueldad que no debe existir entre marido y mujer.  Hoy en día se habla mucho de mujeres abusadas.  Algunas hablan de abuso psicológico.  A veces eso va demasiado lejos, pero para un marido cristiano no debe ser culpable de ninguna forma de abuso de otra persona, mucho menos su propia mujer.

Los versículos 19-20 nos hablan de la relación entre padres e hijos. Una vez más, se habla de una forma de sumisión sin dar derecho al abuso.  Pero la sumisión aquí lleva otra forma que la de mujeres.  Se trata aquí de obediencia.  La palabra aquí significa escuchar, pero escuchar para obedecer.  El mismo verbo griego, en su forma sustantiva, significa exclusivamente obediencia.  Por otro lado el verbo que se refiere a la sujeción de la mujer significa “subordinarse”, “dejarse influenciar”.  Por tanto, quien quiere tratar a su mujer como si fuera una de sus hijas carece totalmente de base bíblica.  Por otro lado, quien quiere tratar a sus hijos como en una democracia también carece de base bíblica.   En la ley del Antiguo Testamento, el negarse a obedecer a sus padres podía castigarse con la muerte (Dt. 21:18-21).

“En todo… agrada al Señor”.  Los hijos pueden descubrir la voluntad de Dios por medio de sus padres, aun cuando los padres no sean cristianos.  A veces un joven creyente puede pensar que ahora que tiene a Dios, no necesita a sus padres: está por encima de ellos.  Pero eso no es el orden establecido por Dios.

Los padres deben evitar de exasperar o provocar a sus hijos, particularmente para que no se desanimen.  A veces los hijos quieren hacer lo que está bien, pero por la actitud de sus padres, se desanimen, y dejan de esforzarse en obedecer.  Mucha rebeldía está causada por eso.  Esto no significa que no hay que reprender, y a veces hablar duramente a los hijos, o aun castigarles.  El texto en Efesios 6:4 hace claro que hemos de criar a los hijos en disciplina y amonestación del Señor.  Esto significa reprender a veces, e implica, con la palabra disciplina, experiencias que pueden llegar a ser desagradables para los hijos para que aprendan a obedecer.  Hoy en día no se ve bien la idea de castigar a los hijos.  Pero Dios nos castiga a nosotros como hijos, y dice en Proverbios que si no castigamos a los nuestros, es porque no les amamos.  Habla, además, de un castigo físico duro.  La carencia de ese castigo está produciendo su fruto en una generación de jóvenes que se sienten miserables, e insatisfechos.

Ejercicio 11-3: Explica cómo los versículos 3:22 – 4:1 se aplican a la cuestión de sindicatos, de huelga, etc.

Luego el apóstol pasa a los siervos y a los amos  (vv. 22 – 4:1).  Dedica más tiempo a los siervos, posiblemente porque había más siervos que  amos en las iglesias.  Es interesante que Pablo no habla en contra de la esclavitud, sino que enseña cómo vivir dentro del sistema.  La iglesia apostólica nunca intentó cambiar el sistema del mundo.  Predicaba el Reino De Dios, y enseñó a los ciudadanos del reino de Dios cómo vivir mientras vivían en este mundo.

Aunque hoy en día no tenemos el sistema de esclavitud, sí tenemos el comercio de labor.  Es decir, cuando trabajas por alguien a sueldo, tu tiempo y tu labor pertenece a aquella persona, o aquella organización, que te lo ha pagado.  Por tanto, hay un paralelo aquí que nos permite aplicar el texto a nuestra situación.  Los principios siguientes, pues, se aplican a  nuestra situación:

1.    Hay que seguir los órdenes de quienes pagan nuestro tiempo.
2.    Hay que dar nuestro mejor trabajo, aunque los jefes no se enteran: nuestro verdadero Jefe lo ve todo.
3.    Todo lo que hacemos, tendríamos que hacerlo de corazón.
4.    Si consideramos que el sueldo que recibimos no compensa el trabajo que hacemos, entonces podemos pensar en Otro que nos recompensará con justicia, si trabajamos bien.

Ejercicio 11-4:   Prepara un bosquejo de sermón para Col. 3:22-25, como lo hiciste para Col. 3:1-4.

Luego, hay exhortaciones para los amos cristianos.  Deben actuar con justicia hacia los que trabajan para ellos.   Hay que ser justo en el trato, en el sueldo, en el reconocimiento del trabajo.  A veces es fácil considerar legítimo el hecho de aprovechar de otro, haciendo que trabaje un poco más sin pagarle más.  También hay cristianos que sacan provecho del hecho que el que trabaja para ellos es otro creyente, y, por tanto, lo puede pagar un poco menos, o pedir un poco más: no dirá nada, ¡es un hermano!  Eso no debe ser.  Ni siquiera se debe aprovechar injustamente de jóvenes o niños que trabajen por nosotros.

Colosenses 4:2-6   Otras exhortaciones

Palabras claves:

    Perseverad
    Oración
    Acción de gracias
    Nosotros
    Puerta
    Dar a conocer
    Misterio de Cristo
    Andad
    Redimiendo
    Tiempo
    Vuestra palabra
    Sazonada con sal
    Responder

v.2-4    La oración

Es frecuente en las cartas de Pablo que termina con una exhortación a la oración (Romanos 15:30-32; Efesios 6:18-20; Colosenses 4:2-6; 1 Tesalonicenses 5:17;  Hebreos 13:18).  Santiago, y Juan en su primera carta, también terminan con una exhortación sobre la oración.  Parece ser el último mensaje que el apóstol quiere dejar con sus lectores.   En los versículos 3 y 4 hace una petición personal de oración.  Pero en el v. 2 da una triple exhortación sobre la oración en general:

1.    Perseverad:          Significa no abandonar de orar sobre un tema particular.  No hay que desanimarse por el hecho que no se ven resultados enseguida.  Es un poco como la cosecha: no viene enseguida después de haber sembrado.

2.    Velad:        Esto habla de la oración en general.  Velar implica la ida de no dejar la guardia, no dormirse.  Así se trata de orar en general con el salmista: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y  ve si hay en mi camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno” (Sal. 139:24).  Se trata de orar también unos por otros, no solamente a solas, sino en la comunión de la iglesia local.

3.    Con Acciones de gracias:    Hay que orar con confianza, y la confianza da gracias por una cosa antes mismo de que se ha recibido.  La falta de confianza se queja continuamente por oraciones que no han sido contestados; por problemas que pensamos que el Señor no podrá solucionar.  El pueblo de Israel se quejó a menudo en el desierto, y Dios les castigó, atribuyéndoles una falta de fe.

Después de haber hecho una exhortación general a la oración, Pablo pide que oren por él y su equipo.  Pide oraciones para:

1.    Que el Señor les abra puertas para predicar la Palabra de Dios
2.    Que el Señor haga que Pablo presente el Evangelio como es debido.

En esta petición de oración aprendemos que Pablo trabajaba en equipo – “por nosotros”; que dependía de Dios en su evangelismo; que dependía de las oraciones de los creyentes.  Vemos a un Pablo vulnerable.  Necesita ayuda de Dios para poder presentar el Evangelio debidamente.  En Efesios 6:19 vemos algo de esta necesidad.  Pide que oren que hable con denuedo.  Parece que hasta el mismo apóstol Pablo podía sentirse intimidado cuando se trataba de predicar el Evangelio.  La solución, para él, no era pretender que el miedo no existía, sino la oración y la dependencia de Dios.  Sabía que necesitaba un buen equipo de creyentes que intercedieran por él.  Los que trabajan en la obra del Señor hoy en día tienen una seria desventaja si no tienen a unos creyentes comprometidos que estén orando por él.

Ejercicio 11-5:  Haz una breve lista de personas que están sirviendo al Señor en algún ministerio, y escribe algunos temas de oración en relación con ellos.

v.5-6    Comportamiento cristiano

Al final de todo, antes de pasar a asuntos personales y salutaciones, Pablo da unas últimas exhortaciones generales en cuanto a la vida cristiana.  Muestra su preocupación por:

1.    Su testimonio cristiano
No sólo tienen que tener una vida limpia para representar a Cristo, sino tienen que hacer uso de sabiduría para dejar una buena impresión en el mundo.  Es un llamamiento al sentido común, tratando a las personas en una manera que se sientan atraídas a Cristo, y no repulsadas.

2.    Su uso del tiempo
Pablo dice de “redimir el tiempo”, y en Efesios añade: “porque los días son malos”.  Tenemos que reconocer que hemos perdido mucho tiempo.  Antes de entregarnos al Señor, nuestras vidas no eran provechosas para él, aun desde entonces, ha habido momentos en que él no ha sacado provecho de nuestras vidas.  Por esto, aun cuando hiciéramos algo bueno, tendríamos que describirnos a nosotros mismos como siendo “siervos inútiles”.   Esto debería instigarnos aun más a aprovechar el tiempo que tenemos para poder complacer al Señor.  Eso no significa que hemos de estar obsesionados por el trabajo, ni tener agendas contadas a cada quince minutos del día.  Pero sí debemos estar conscientes de que nuestro tiempo cuenta por algo, y que hemos de vivir para el Señor.

3.    Su uso de la lengua
Si hay una cosa que estropea no sólo el testimonio cristiano, sino la buena relación entre los cristianos, es el mal uso de la lengua.  Expresarse mal, o ligeramente, puede herir, puede causar conflictos, y puede hacer perder la confianza de algunos.  Si hay que hablar de una manera negativa, tiene que ser con “gracia”, lo que significa considerando la necesidad del otro.

Ejercicio 11-6:   Haz una lista de cosas que quisieras cambiar en tu manera de responder a los demás, que sea en conflictos, o en conversaciones normales.

LECCIÓN 12.    EL CONTENIDO DE COLOSENSES – VI

Colosenses 4:7-18.   La Conclusión

E
sta última parte de la epístola se dedica a personas que han trabajado con Pablo, o a quienes Pablo conocía en Colosas.  Las “palabras claves” de esta sección serían los nombres de las personas mencionadas, puesto que la sección consiste en mensajes alrededor de cada uno de estos nombres.  Tienen tanta importancia al final de esta epístola, como en las conclusiones de varias otras epístolas, que sería provechoso hacer investigaciones sobre cada uno de ellos.

Tíquico, Onésimo, Aristarco, Marcos, Jesús llamado Justo, Epafras, Lucas, Demas, Arquipo.

Ejercicio 12-1:   Haz una investigación de cada uno de estos nombres mencionados, haciendo uso de la concordancia y del diccionario bíblico.  Escribe un breve párrafo sobre cada uno de ellos.

Hay cuatro nombres que destacan particularmente en este texto, y que nos enseñan algo sobre el escritor.

Tíquico, iba a servir de mensajero de Pablo.  Es obvio que serviría para más que simple cartero, puesto que Pablo contaba con él para recoger información sobre el estado de la iglesia en Colosas, y para confortar los corazones de los colosenses.  Era obviamente un hombre de confianza, parte del equipo de trabajo de Pablo.  Si el apóstol estaba encarcelado, eso no impedía la extensión de su ministerio, a través de otros hombres como Tíquico.  Esto nos enseña algo sobre la “reproducción espiritual”, más importante aun que la simple delegación.  Necesitamos formar a hombres y mujeres que puedan extender las tareas que Dios nos ha dado por hacer.

Onésimo, un esclavo escapado de Colosas, que encontró a Pablo en la cárcel, y llegó a conocer al Señor.  Pablo le devolvió a su amo como hombre transformado.  Se ha sugerido que la carta que Onésimo llevaba a Filemón habría acompañado esta carta a los Colosenses.  Sin embargo, hay algunos hechos que debemos tener en cuenta:  (1) Pablo había dejado entender en su carta a Filemón que le gustaría que Filemón le fuera devuelto, puesto que le sería muy útil;  (2) En esta carta a los Colosenses habla de Onésimo como “amado y fiel hermano”, y “uno de vosotros”.  Esto podría dar la impresión que la iglesia en Colosas ya lo conocía como creyente; (3) No añade ninguna palabra para explicar, o indicar que Filemón explicará, la venida de este esclavo escapado.  Por tanto, es posible que Filemón ya había sido devuelto a su amo, y que éste le había enviado de vuelto a Pablo, que ahora empezaba a utilizarlo como mensajero entre su lugar de encarcelamiento y Colosas.

Marcos, sobrino de Bernabé, había acompañado a Pablo y a Bernabé en su primer viaje misionero a lo que es ahora Turquía, pero les había abandonado durante el viaje.  Pablo se había negado a llevarlo en un segundo viaje, lo que había causado la separación entre Pablo y Bernabé.  Ya estaba nuevamente con Pablo, y él lo recomendó a los creyentes de Colosas.  Así vemos la recuperación de un obrero, probablemente debido a la paciencia y la actitud positiva de Bernabé.  (Véase también 2 Timoteo 4:11 “me es útil para el ministerio”.)  Sabemos que Marcos pasó también bastante tiempo con el apóstol Pedro.

Lucas, el médico amado, había acompañado a Pablo en buena parte de sus viajes misioneros.  Vemos la presencia de este hombre aun más constante con él durante la última parte de su ministerio en el libro de  Hechos.  Es la única vez que le vemos mencionado como médico.  Esto nos explica en gran parte su presencia con Pablo, puesto que no se le menciona en relación con ningún otro ministerio.  También sirvió de observador, y así pudo escribir el relato de los Hechos, además del Evangelio que lleva su nombre.  Su trabajo en el equipo parece haber sido el de servir al apóstol, cuidando de sus necesidades médicas, de las cuales parece que había bastante.  Sabemos, según 2 Corintios 12, y varios relatos en Hechos, que Pablo había sufrido bastantes privaciones, encarcelamientos, y apedreamientos.  Es seguro que deben haber dejado su huella en su cuerpo.  Vemos en Pablo un hombre que no se dejaba detener por problemas de salud, ni siquiera la casi ceguera.

Se menciona, además, el nombre de Demas, otro colaborador de Pablo que les saluda.  En 2 Timoteo 4:10, vemos que Demas aprendió a apreciar demasiado las cosas del mundo presente, y acabó abandonando a Pablo.  La mención de estos tres hombres: Demas, Marcos, y Demas, tiene lecciones para nosotros.  Demas empezó bien y fue colaborador de Pablo, pero terminó mal.  Marcos empezó mal, abandonando a Pablo, pero terminó bien.  Lucas fue fiel a todo lo largo de su carrera.  Nos podemos preguntar: ¿A cuál de estos hombres parecemos?

La carta, aunque dirigida a las iglesias de los colosenses, también estaba intencionada para la iglesia de Laodicea.  En efecto, Pablo había escrito una carta a Laodicea y otra para Colosas, pero quería que las dos cartas se leyeran en los dos lugares.  No se ha preservado la carta a Laodicea.

Finalmente, Pablo les saluda “de mi propia mano”.  Hacía esto a veces para confirmar que la carta era verdaderamente de él (véase Gálatas 6:11).  Parece que tuvo un amanuense a quien dictaba sus cartas, por razón de la debilidad de sus ojos.  Puede haber sido Timoteo, quien está asociado con Pablo al principio de la epístola en el envío de la carta.  Pablo terminaba con su propia mano porque había personas que escribían a las iglesias pretendiendo falsamente representarle a él o a otros apóstoles (2 Tesalonicenses 2:2).

LECCIÓN 13.   CONCLUSIÓN

Has leído Colosenses varias veces, ya, y deberías tener una buena idea de su contenido.  Además, si has seguido la sugerencia hecha al principio, has leído también los libros de Efesios, Filipenses, y Filemón.  Es probable que algunas comparaciones te han venido a la mente.  El libro con el cual más se compara Colosenses es Efesios.  A continuación, proporcionamos una lista comparativa de expresiones en los dos libros.

COLOSENSES    EFESIOS
Ref.        Ref.
1:12    Los santos en luz    5:8    Hijos de luz
1:13    La potestad de las tinieblas    6:12    Los gobernadores de las tinieblas de este siglo
1:13    Reino de su amado Hijo    5:5    Reino de Cristo y de Dios
1:14    Redención
el perdón de pecados    1:7    Redención
el perdón de pecados
1:16    Tronos, dominios, principados, potestades    1:21    principado, autoridad, poder, señorío
1:18    la cabeza del cuerpo    1:22,23    Cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo
1:18    el primogénito de entre los muertos    1:20    Resucitándole de los muertos
1:20    Haciendo la paz    2:14
2:15    él es nuestra paz
haciendo la paz
1:20    Reconciliar consigo    2:16    reconciliar con Dios a ambos
1:20    la sangre    1:7; 2:13    su sangre, la sangre de Cristo
1:20    su cruz    2:16    la cruz
1:21    Extraños    4:18    ajenos de la vida de Dios
1:21    Enemigos    2:16    las enemistades
1:22    Para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él    5:27    a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa …  que fuese santa y sin mancha
1:23    la fe    4:13    la unidad de la fe
1:23    Ministro (del evangelio)    3:6,7    Ministro (del evangelio)
1:24    su cuerpo, que es la Iglesia    1:22,23    la iglesia, la cual es su cuerpo
1:25    la administración de Dios    3:2    la administración de la gracia de Dios
1:26    el misterio que había sido oculto … ahora ha sido manifestado    3:4,5    Misterio que en otras generaciones no se dio a conocer … como ahora es revelado a sus santos apóstoles
1:27    las riquezas de la gloria    1:18; 3:16    las riquezas de la (su) gloria
1:28    Anunciamos, amonestando a todo hombre    3:8    Anunciar entre los gentiles
1:29    Según la potencia de él    1:19    Según la operación del poder de su fuerza
COLOSENSES    EFESIOS
Ref.        Ref.
2:2    Consolados sus corazones    6:22    que consuele vuestros corazones
2:2    Pleno entendimiento    1:17
4:13    en el conocimiento de él
del conocimiento del Hijo de Dios
2:2    el misterio de Dios el Padre, y de Cristo    3:4,9    el misterio de Cristo
2:19    Uniéndose por las coyunturas y ligamentos    4:16    unido entre sí por todas las coyunturas
2:19    Crece    4:16
4:15    recibe su crecimiento
crezcamos
3:16    Exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones    5:19    Hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones.
3:18-4:1    Casadas,… maridos, … hijos, … padres … siervos … amos, …    5:22-6:9    Casadas,… maridos, … hijos, … padres … siervos … amos, …
4:7    Todo lo que a mí se refiere, os lo hará saber Tíquico, amado hermano y fiel ministro y consiervo en el Señor.    6:21    Para que también vosotros sepáis mis asuntos, y lo que hago, todo os lo hará saber Tíquico, hermano amado y fiel ministro en el Señor.

Los paralelismos son impresionantes, pero también importantes. Es por esta razón que cuando alguien prepara un estudio bíblico o un sermón basado en un texto de uno de estos dos libros, es importante que consulte el texto paralelo en el otro libro, para tener una comprensión más completa del concepto.

Se espera que el alumno, al llegar al fin de este curso, no haya llegado al fin de su estudio de este precioso libro de Colosenses.  Esto ha sido solamente una introducción a las riquezas de este libro.  El propósito ha sido de provocar en la mente del alumno un deseo de conocer mejor la epístola, y de equiparle para utilizarla en su propia vida, y en las vidas de otros a través de estudios bíblicos, sermones, devociones, exhortaciones personales, y el culto familiar.

Ejercicio 13-1:   Escribe tu reacción personal a la epístola a los Colosenses.  ¿Por qué es importante para las iglesias de hoy en día?  ¿En qué manera puede ser importante en tu vida personal?  ¿Cómo puede ayudarte en el ministerio?  (Escribe al menos dos páginas).

BIBLIOGRAFÍA

THE BETHANY PARALLEL COMMENTARY ON THE NEW TESTAMENT
Pub:  Bethany House Publishers, Minneapolis, Minnesota, USA

Bauer, Walter    A GREEK-ENGLISH LEXICON OF THE NEW TESTAMENT AND OTHER EARLY CHRISTIAN LITERATURE
Pub: The University of Chicago Press, Chicago & London, 1958

Carson, D.A.;
Moo, Douglas J.;
Morris, Leon    AN INTRODUCTION TO THE NEW TESTAMENT,
Zondervan Publishing House, Grand Rapids, Michigan, USA  1992
Ellis, E. Earle,    THE WYCLIFFE BIBLE COMENTARY,
Pub:  Moody Press, Chicago, Illinois, USA

Harlow, R.E    COLOSSIANS: CHRIST IN YOU  Everyday Publications, Scarborough, ONTARIO, CANADA

Hendriksen, Guillermo,      COLOSENSES, FILEMÓN, COMENTARIO DEL NUEVO TESTAMENTO, Pub: La Subcomisión Literatura Cristiana, de la Iglesia Cristiana Reformada,  Grand Rapids, Michigan, USA

Spurgeon, Charles    BETHANY PARALLEL COMMENTARY ON THE NEW TESTAMENT  Bethany House Publishers, Minneapolis, Minnesota USA

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