Paulo Arieu Theologies Web

Mayo 31, 2008

Viviendo con relaciones

Archivado en: 1 — pauloarieu @ 11:22 pm


Viviendo con relaciones

“Luego Dios el Señor dijo: “No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada”1

Es bueno recordar que Dios creó a la humanidad primariamente por las relaciones de las cuales viene el ochenta por ciento de las satisfacciones de la vida. Para vivir completamente necesitamos tener relaciones significativas, sin las cuales la vida seria vacía y solitaria.

Si no sabemos cómo relacionarnos en forma sana, no sabemos cómo vivir la vida plenamente, y como resultado podemos afectar nuestra salud mental así como nuestra salud física. Poniéndolo de otra forma; ¡para vivir plenamente necesitamos amar plenamente!

Nos ayuda el recordar que Dios mismo está en una relación con la Trinidad (Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo). Además, Jesús empezó el movimiento cristiano a través de relaciones; “El (Jesús0 nombró a doce … para que estuvieran con él”2 Y aún más, prácticamente todo el ministerio de Cristo fue hecho en relación con sus doce discípulos.

Como Cristianos, nuestra primera necesidad es la de mantener una relación correcta con Dios, la cual inicia al aceptar a Jesucristo como a nuestra Salvador y Señor. El tratar de vivir una vida cristiana sin esto es como tratar de ir al Este viajando hacia el Oeste.

Necesitamos relaciones sanas y cercanas con los demás. Solo entonces podemos comprender algunas de las añoranzas mas internas del corazón humano. Esto no significa que debemos de depender para todo de alguien más, ser codependiente o independientes, pero si ser interdependientes con ellos.

La realidad es que necesitamos a los demás. Barbra Streisand lo expresó muy bien en la canción: “Las personas que necesitan a los demás son las personas más afortunadas del mundo.”

Aún más, al grado de nuestra salud mental, nuestra madurez emocional y el bienestar espiritual se reflejaran en la salud u otros aspectos de nuestras relaciones cercanas. El mandamiento de Dios de “amarse los unos a los otros” no es una sugerencia sentimental. Es imperativo.

Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, por favor ayúdame primero a tener una buena relación contigo y después a resolver los problemas en mi vida que tal vez impidan tener relaciones sanas con los demás. Ayúdame a amarte y a amar a los demás y a mí mismo mas plenamente pero de una forma saludable. Gracias por escuchar y responder a mi oración. De todo corazón en el nombre de Jesús, amén.”

1. Genesis 2:18 (NIV).
2. Marcos 3:14.

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