18 de mayo
“En ti pondrán su confianza los que conocen tu nombre, porque tú, oh Señor, jamás abandonas a los que te buscan.” Salmo 9:10
El conocimiento es fundamental en todo estudio científico. Más allá de la experiencia, de los sentimientos o de la intuición, los científicos se basan en el conocimiento. Hay una serie muy interesante llamada CSI, de la policía científica de EE.UU. que determina el autor del asesinato en base a las evidencias encontradas en el hecho del crimen. La frase célebre del protagonista es: “Las evidencias nunca mienten”. Eso es una comprobación científica.
Pero las personas nos manejamos por los sentimientos, por nuestro parecer, por nuestras sensaciones, por el instinto o el olfato. Ponderamos más lo que sentimos que lo que sabemos. No es una regla absoluta, pero en mayor o menor medida, nos demos influir por los sentimientos. Esto es lo que le pasaba a David.
Como todos nosotros, David también tenía días buenos días malos. Y frente a sus momentos difíciles y complicados, cuando sus enemigos atacaban y lo angustiaban, este hombre de Dios, nos deja esta salida
para los momentos críticos. En lugar de dejarse hundir por sus sentimientos de fracasos, angustias, dolores, abandonos y desprecios, David volvía a pensar en Dios.
Cuando estamos tristes o en problemas, tendemos a desconfiar del amor de Dios. Pensamos que nos abandona, que no se ocupa de nosotros. Dejar que ese sentimiento se apodere de nuestra mente, es
lo que nos complica la vida. Es cierto que la angustia y los problemas hacen pesada el alma, que te quitan el ánimo y te sentís solo y abandonado.
Pero Dios jamás te abandona. No importa lo que sientas en tu alma, Dios no te abandona. Pero solo quien conoce a Dios, puede hacer vencer este razonamiento, sobre el sentimiento de tristeza que nos
invade en los momentos difíciles. Hoy el salmista, te invita a que pongas tu confianza en Dios, que investigues y conozcas quien es Dios. Que recuerdes y aprendas de su Fidelidad, de su Fuerza, de su
Poder, de su Gracia, de su Amor, de su Constancia, de su Misericordia, para saber que Dios jamás te abandona.
No importa lo que sientas, lo que te digan o lo que supongas. Tu confianza, depende de tu conocimiento de Dios. Podés sobrevivir a tu crisis. Solo tenés que saber quien es Dios.
REFLEXIÓN – Para sostener la confianza, no sientas; mejor conocé.
Un gran abrazo y bendiciones
Dany



Libros electronicos gratis
Libros cristianos Gratis


