EFE
RANGÚN (BIRMANIA)
La radio estatal birmana ha elevado a 22.464 el número de fallecidos y a 41.054 las personas desaparecidas en el sur del país tras el paso del ciclón Nargis, mientras que la cifra de damnificados llega al millón.
“Necesitamos ayuda”, ha admitido hoy el ministro birmano de Información, Kyaw Nsan, en Rangún, tras confirmar que solo en la población de Bogalay, a unos 90 kilómetros al suroeste de Rangún, han perdido la vida unas 10.000 personas. Las zonas más afectadas son las regiones de Irrawaddy, Pegu y Rangún y los estados Karen y Mon, bajo el estado de emergencia desde el sábado pasado.
Ayuda internacional
El encargado de la misión de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en Rangún, Mac Pieczowski, ha explicado que “todas las líneas telefónicas están cortadas y es extremadamente difícil obtener información de las áreas afectadas”. “Pero, por las informaciones que nos llegan, aldeas enteras han desaparecido y la cifra final de víctimas mortales será inmensa”, ha añadido Pieczowski. Por su parte, la Cruz Roja asegura que en algunas poblaciones el 95% de las viviendas están completamente destruidas.
La ayuda internacional, a la que España se ha unido hoy con un fondo inicial de 500.000 euros, y la que facilitan las autoridades birmanas desde la capital, Naypyidaw, comienza a llegar a Rangún.
Esta mañana, un tren de mercancías proveniente del norte, con cerca de 30 vagones que contenían tiendas de campaña y bidones de agua, se ha detenido en la estación de ferrocarriles de Rangún. Unas 800 toneladas de arroz aguardaban, en los almacenes del Programa Mundial de Alimentos (PMA), la autorización oficial para ser repartidos.

Alimentos básicos
La población de las áreas afectadas lleva desde el sábado sin suministro de agua y electricidad, los alimentos básicos escasean y sus precios se han disparado debido a la especulación y la creciente demanda. Personal de la Cruz Roja reparte ayuda básica, como plásticos con los que cubrir los tejados que arrancó el ciclón o pastillas para potabilizar agua, además de mantas y ropa.
No obstante, los portavoces de varias agencias de la ONU han protestado por la lentitud con la que las autoridades birmanas, acostumbradas a examinar y revisar hasta el detalle más mínimo cada solicitud de visado para que no ingrese en el país un activista democrático, tramitan en Bangkok las instancias de entrada de su personal especializado, lo que demora su llegada a las zonas donde se les necesita.
Silencio y dolor
Los cooperantes que entran en las áreas devastadas informan de los cadáveres y destacan la desesperación de los supervivientes. En la región del delta del río Irrawaddy, casi toda arrasada, cientos de miles de birmanos que han perdido sus hogares y cosechas deambulan en busca de cobijo en los pocos edificios gubernamentales que se aguantan en pie.
Las carreteras y las líneas ferroviarias que conectan Rangún con las poblaciones del sur están cortadas. “Hoy tampoco saldrá ningún tren hacia el sur, la situación es peor tras la fuerte tormenta que cayó ayer”, ha declarado Tin Htway, empleado de la estación central de Rangún.
Entre los habitantes de Rangún, que sufren en silencio, se aprecia una actitud de resignación, pero bajo la superficie hay incertidumbre, descontento y, sobre todo, mucho miedo al régimen.
Junta militar
La catástrofe no ha afectado directamente a los generales que forman la Junta militar, instalados en Naypyidaw, la capital diseñada por arquitectos e ingenieros norcoreanos. La ONU ha culpado hoy al régimen militar de Birmania del elevado número de personas que han muerto por no haber prevenido a la población del peligro que suponía ese ciclón al que acompañaban vientos de más de 190 kilómetros por hora.
España espera indicaciones de Birmania para el envío de ayuda
El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, ha asegurado que España está a la espera de las indicaciones de las autoridades de Birmania para enviar ayuda al país asolado por el ciclón Nargis, que ha causado ya más de 15.000 muertos, 30.000 desaparecidos, y cientos de miles de desplazados.
Durante su participación en la 41ª asamblea del Banco Asiático de Desarrollo (BAsD), Solbes ha explicado que tanto las autoridades birmanas como la Cruz Roja están definiendo la ayuda necesaria y que, una vez que ésta sea conocida, España colaborará con el citado país.
La cooperación multilateral
Además, el vicepresidente económico ha recordado que el Ejecutivo español también colaborará mediante los sistemas multilaterales en los que participa y entre los que ha citado el BasD, la ONU y la UE.
“Estamos colaborando y colaboraremos en lo que sea necesario”, insistió Solbes quien reiteró que España “está dispuesta a echar una mano”, pero que para ello es “imprescindible” que se defina la ayuda que se necesita.
Ver videos: