La sobrina de Rouco desnuda en ‘Interviú’ ”la hipocresía” de su tío


La sobrina de Rouco desnuda en ‘Interviú’ ”la hipocresía” de su tío

Magdalena Rouco Hernández.
Magdalena Rouco Hernández.

Magdalena Rouco Hernández, sobrina del presidente de la Conferencia Episcopal española, Antonio María Rouco Varela, protagoniza esta semana la portada de Interviú con su desnudo y con su indignación por el desprecio que, asegura, sufre su familia por parte del arzobispo de Madrid. El padre de Magdalena, José Eugenio, fallecido en 2001, era el hermano mayor de Rouco Varela.


Según explica, la relación entre ellos siempre fue excelente, sin embargo, el prelado no acudió al funeral de su hermano ni dio el pésame a su viuda. Desde entonces, no se ha puesto en contacto con su sobrina ni con su cuñada, que residen en Tenerife; y tampoco se pone al teléfono cuando le llama al Arzobispado de Madrid.

CASADA Y CON DOS HIJOS
En la entrevista que publica Interviú, esta canaria de 28 años, casada y madre de dos niños, argumenta así su decisión de posar desnuda: “Es la mejor manera de que mis quejas lleguen a toda España. Sé que algunos me criticarán; no me importa.

El arzobispo de Madrid y flamante (flamígero) cardenal Antonio María Rouco Varela

Me desnudo para desnudar así la hipocresía de mi tío, que no se cansa de alabar a la familia y luego él desprecia y abandona a la suya”. Magdalena cree que el hecho de que su hermano menor cumpla condena por robo y sea toxicómano tiene mucho que ver con este alejamiento. Pero, “¿dónde está su caridad cristiana?”, se pregunta.

Don José Eugenio Rouco Varela falleció a los 69 años en Tenerife el día 17 de febrero de 2001.

Como es lógico, su viuda (cuñada del prenda), doña María Enriqueta Hernández Rodríguez quiso comunicar el fallecimiento de su esposo a su distinguido y santo hermano, por lo que encargó a sus hijos (sobrinos del prenda) José María, Luis Manuel y Magdalena, que se pusieran en contacto con él para transmitirle tan grave pérdida.

Finalmente, la tarea fue encomendada a la hija, Magdalena Rouco Hernández, que localizó al prenda por teléfono y le puso al corriente del doloroso acontecimiento que tan cerca tocaba a Su Eminencia, anunciándole que el cadáver sería enterrado al día siguiente en el cementerio de Santa Lastenia.

¿Saben qué contestó el pío cardenal a su sobrina del alma?

“Que Dios os ampare, Magdalena, pero yo no voy a ir y no puedo hacer nada por vosotros.”

Desde entonces, la cuñada y los sobrinos de Monseñor Rouco Varela -que viven en la pobreza- no han vuelto a saber de él, pese a que han intentado pedirle ayuda una y mil veces.

La canaria Magdalena Rouco, sobrina del cardenal y actual presidente de la Conferencia Episcopal española, Antonio María Rouco Varela, posa desnuda en la portada de Interviú esta semana, y lo hace para denunciar “la doble moral” de su tío.

En un artículo titulado “Sobrina de Rouco Varela desnuda en el interviu”, en el blog http://www.microcaos.net, el autor de este artículo comenta acerca de esta joven que ella «a sus 26 años, reconoce que tras la muerte de su padre, su tío, Antonio María Rouco Varela, no le ha recibido, por lo que ha decido mostrar sus encantos para denunciar ” la doble moral de su insigne familiar “. Según publica el semanario, su familia ha sido siempre “muy religiosa” y asegura que “a través de mi tío he descubierto la hipocresía de la Iglesia que predica una cosa y hace la contraria”.

Por si fuera poco, esta joven canaria le dedica varias ‘perlas’ al Arzobispo madrileño: “Mi tío no se cansa de repetir que la familia es sagrada, que hay que respetarla y luchar por ella, pero luego él desprecia y abandona a la suya”.

Según reconoce en la entrevista, Rouco Varela no acudió al entierro de su propio hermano porque tenía una cita con el Santo Padre, aunque Magdalena lo desmiente, ya que acaba de descubrir que el papa Juan Pablo II no le esperaba aquel día. De su vida privada señala con ironía que se casó a la edad de 16 años porque “la sobrina de Rouco Varela no podía irse a vivir con su novio sin pasar por el altar”.

Ahora que la derecha pura y dura ha ganado las únicas elecciones en que sus posibilidades eran manifiestas, las de la presidencia de la Conferencia Episcopal, con el purpurado Rouco como máximo garante de las esencias tridentinas o similares, la canallesca se ha permitido airear en sus medios dos noticias que abonan el carisma de don Antonio y don Francisco Gil, arzobispos de Madrid y Burgos respectivamente, en lo que atañe a la defensa de la familia cristiana y a los mundanales negocios aquí en la tierra.

Con relación al primero dos son los sobrinos que describen la catadura del desabrido cardenal. El primero es varón, se llama don Alfonso Carrasco Rouco, y gracias a su tío, asiduo huésped del Vaticano, ha sido nombrado recientemente obispo de Lugo. Cierto que, como apostilla Luis, el reciente monseñor viene avalado por una brillante carrera en teología cursada en Alemania.

Doña Magdalena Rouco Hernández, sin embargo, sobrina de don Antonio, no debe a éste más que una declarada indiferencia o expresa desafección, a pesar de los valores cristianos que deberían primar en la propia familia como personal ejemplo del purpurado, tal como el mismo pregona sobre las muchedumbres en las masivas misas/mítines de campaña (30-D).

Asegura Magdalena que su tío Rouco no es buena persona. Para ilustrarlo, la señora Rouco Hernández cuenta que don Antonio no asistió al entierro de su hermano José Eulogio, fallecido el 17 de febrero de 2001, por un compromiso preferente con el pontífice romano. Tampoco mostró especial sensibilidad su eminencia cuando doña Magdalena, que al igual que su marido está en paro, lo llamó por teléfono en solicitud de ayuda, pues el purpurado se limitó a colgar el aparato.

Por si estas confidencialidades pudieran parecer insignificantes por pertenecer al ámbito privado de una personalidad pública, aunque afecten al protagonista en algo que tanto parece incumbirle como es la familia, vaya como colofón más repercusivo la información revelada según la cual los arzobispados de Madrid y Burgos han invertido fondos en empresas como el Laboratorio Pfizer -multinacional fabricante de la Viagra y diferentes tipos de anticonceptivos- por un total de 80.000 euros.

Mientras, don José Antonio Reig Plà, obispo de Murcia-Cartagena, ha dispuesto que jóvenes brigadas de neocatecumenales y opusdeistas patrullen en estas fechas previas al 9-M las calles de la diócesis en defensa de la virginidad hasta el matrimonio y en contra del condón, el aborto y el matrimonio homosexual

Ni una llamada, ni una carta, ni una respuesta. Nada de nada en siete años.

Y es que, ya se sabe, los pobres molestan y dicen que huelen mal.

Fuentes:

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