Cardenal Ouellet alienta asistencia masiva a Congreso Eucarístico Internacional

Cardenal Ouellet alienta asistencia masiva a Congreso Eucarístico Internacional
QUÉBEC, 02 May. 08 (ACI).-El Arzobispo de Québec, Cardenal Marc Ouellet, invitó a todos los canadienses a participar masivamente de las actividades, y de manera especial de la ceremonia de clausura, del 49º Congreso Eucarístico Internacional (CEI), que se realizará del 15 al 22 de junio de 2008 en esta arquidiócesis.

El Cardenal Ouellet, encargado del evento, anunció hace unos días que el Papa Benedicto XVI, pronunciará vía satélite la homilía de la Misa de clausura, que se realizará en los Llanos de Abrahán, frente al Museo Nacional de Bellas Artes de Québec y por eso convocó a todos los católicos a acudir provisto de una silla para asistir a esta gran concentración.

La actividades de la ceremonia de clausura comenzarán a las 9:00 a.m. con un espectáculo musical, que forma parte de la celebración del 400º Aniversario de la fundación de la ciudad de Québec, donde participará la cantante y pianista Florence K.; la cantante de ópera Natalie Choquette; y el coro Pueri Cantores, conformado por cerca de 500 jóvenes, entre 8 y 16 años; y dirigidos por el P. Claude Thomson.

La Celebración Eucarística, prevista para las 11:00 a.m., estará presidida por el Cardenal Jozef Tomko, legado del Papa para este CEI.

Tras la celebración habrá “una fiesta campestre” donde se podrá permanecer en los llanos y aprovechar para el compartir fraterno y almorzar en grupos, indicaron los organizadores y recomendaron que cada uno lleve su comida.

Por su parte el Director General de la Sociedad del 400º Aniversario de la Ciudad de Québec, Daniel Gélinas, indicó que su organización “se asocia con gran satisfacción a la presentación del espectáculo” que precederá la ceremonia de clausura del 49º CEI y que “creará un ambiente propicio a la fiesta y al recogimiento inmediatamente antes de la celebración”.

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El chiste

Se encuentra la compañía en formación, cuando dice el suboficial:
-¡Que den un paso al frente los que quieran ir a una misión muy arriesgada, sólo para valientes!
Uno de los soldados de la primera fila da un paso hacia la izquierda.
-¡Eh, tú! Es al frente hacia donde debes moverte- grita el sargento.
-¡No, si yo sólo quiero dejar paso a quienes quieran adelantarse!

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LA ENTREVISTA CON JACQUELINE PASCARL, PRESENTADORA DE TELEVISIÓN

LA ENTREVISTA CON JACQUELINE PASCARL, PRESENTADORA DE TELEVISIÓN

Jacqueline Pascarl: “Mis hijos me encontraron por internet”

Publica Desde que fui princesa (Planeta). Cuenta la terrible experiencia de vivir cómo su exmarido, un príncipe de Malasia, se llevó a sus hijos.

DANNY CAMINAL
Foto: DANNY CAMINAL
HELENA GARCIA MELERO

–Desde que fue princesa, ¿qué sucedió?
–Que la vida cambió. Me di cuenta que era una mujer con cerebro y que formaba parte del mundo. Que tenía un compromiso con el resto de los seres humanos. Y eso me trajo muchos problemas.

–¿Cómo se llevaron a sus hijos?
–Tras separarme, había rehecho mi carrera como periodista de radio y televisión. En el transcurso de una visita, mi marido se llevó a mis hijos, de 7 y 9 años. Los niños tenían que llamarme cada noche y eso no sucedió. Unos hombres, cómplices de mi marido, se los llevaron.

–¿Y no los volvió a ver?
– No, durante 14 años, no los vi. Uno de los secuestradores continúa en la cárcel.

–¿Por qué lo hizo su marido?
–Tenía aspiraciones políticas y quería cambiar su imagen de hombre polígamo por la de un musulmán integrista. Y también quería venganza, porque se había sentido humillado por haberme separado. Yo había conseguido la custodia de mis hijos, y no lo perdonó.

–¿Cómo consiguió la custodia?
–Había vuelto a mi país, a Australia, para cuidar de mi abuela y no quería que mis hijos sufrieran la discriminación de género que se vivía en Malasia. Además, mis hijos tení-
an nacionalidad australiana. Y yo no había cometido ningún crimen.

–¿Se sentía bien como princesa?
–Muy pronto noté que no era bastante buena, que tenía que ser alguien diferente para conseguir que mi matrimonio funcionara. Yo pensaba que no actuaba bien. Que no cumplía con las expectativas.

–¿De ser princesa?
–No, de eso no, todavía hoy algunos miembros de la familia real consideran que fui una princesa perfecta, pero era una esposa desobediente.

–¿Por qué?
–No gustó nada que quisiera tener un mayor papel social y que, por ejemplo, quisiera organizar un sistema de rehabilitación de niños minusválidos en un orfanato utilizando la musicoterapia y la danza como terapia. Eso no gustó nada.

–¿Qué es ser una buena princesa?
–Portarse de forma digna y discreta, comportarse con gracia, interesarse por los demás. Integrarse en la familia real y saber conjuntar los trajes con bolsos y zapatos (ríe). De forma más sarcástica, una buena princesa ha de tener un movimiento de muñeca perfecto para cortar una cinta en una inauguración.

–Casada con el príncipe, ¿dónde quedaba su libertad?
–En la biblioteca del palacio, en mis lecturas y también en mi música. Cuando el príncipe se enfurecía conmigo me cerraba la biblioteca con llave para que no pudiera leer. De hecho, cuando nos separamos, mis hijos y los sirvientes me contaron que quemó todos mis libros.

–¿Cuándo se llevaron a sus hijos, usted ya salía en televisión?
–En Australia, donde yo salía por televisión, nadie sabía de mi marido ni de mi antigua familia real. Un día, de golpe, dejé de ser la periodista más popular de los telediarios para convertirme en la noticia.

–¿Y qué hizo?
–Llamé a las dos de la mañana al editor del telediario para contarle la noticia de mi drama. Y dudó de mí, de entrada pensó que estaba borracha. Mi propia cadena no retransmitió la noticia cuando la recibió.

–¿Cómo era dar la cara en los informativos con el drama que vivía?
–Tuve que dejarlo, porque continuamente aparecían noticias relacionadas con mi caso, con el secuestro de mis hijos. Y así empecé a producir documentales sobre secuestros de hijos por parte de sus progenitores.

–Hábleme del reencuentro.
–Mis hijos me empezaron a buscar por internet. Y un día me encontraron. Yo había rehecho mi vida, primero, como periodista y, luego, como cooperante humanitaria.

–¿Qué les había contado su padre de usted?
–No se permitía hablar de mí salvo para decir que estaba loca, que era una mala madre y que de pequeños los había torturado.

–Cuando sus hijos la encuentran por internet, ¿cómo la ven?
–En internet vieron que yo era una cooperante humanitaria y una embajadora de oenegés, me encontraron conduciendo camiones con botas sucias, bailando con niños de otros países. Y recordaron a su madre. La que habían tenido durante su infancia. Y me vinieron a buscar.

–Y aquel día que les volvió a ver tras 14 años, ¿cómo fue?
–Fue como un renacimiento. Cuando ves a tu bebé por primera vez, cuando te lo ponen en los brazos, piensas en aquel niño y su futuro, si de mayor será una buena persona, si tendrá suerte. Cuando les volví a ver, ellos ya eran adultos, y para mí fue como un volver a empezar.

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Apóstol de los Leprosos estaría cerca de la canonización

Apóstol de los Leprosos estaría cerca de la canonización
ROMA, 03 May. 08 (ACI).-El Obispo de Honolulu, Mons. Larry Silva, informó que la curación de una mujer que padecía cáncer fue admitida como el milagro necesario para la canonización del Beato Damián de Veuster, conocido como el Apóstol del los Leprosos.

Audrey Toguchi, es una maestra retirada de 69 años de edad que vive en Hawaii. En 1997, sufrió un accidente y los médicos al atenderla se percataron de la existencia de un tumor canceroso (liposarcoma) en el muslo izquierdo.

Le hicieron varias biopsias e intervenciones quirúrgicas y con el tiempo las heridas se infectaron. En 1998 las masas cancerosas se habían instalado también en los pulmones e hicieron metástasis. Los médicos le dieron tres meses de vida y ningún tratamiento.

Audrey y sus familiares comenzaron a pedir la intercesión del Beato Damián y acudieron al memorial dedicado al sacerdote en Kalawao, donde sus restos reposaron hasta hace algunos años.

En 1999, nuevas pruebas revelaron una completa regresión del cáncer, sin que se hubiera utilizado terapia alguna. Audrey estaba curada.

El Obispo ha dado gracias a Dios por la buena noticia y ha pedido a sus feligreses rezar para que la canonización del Padre Damián ocurra pronto. Ahora falta que el hecho milagroso sea presentado ante los cardenales y obispos de la Congregación para las causas de los Santos.

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Desconocidos asesinan a sacerdote en México

Desconocidos asesinan a sacerdote en México
MÉXICO D.F., 02 May. 08 (ACI).-Dos desconocidos asesinaron al sacerdote de 33 años, P. Julio César Mendoza Acuña, Párroco de Nuestra Señora de Fátima, en la delegación de Venusiano Carranza, en esta capital.

Según informó la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, dos sujetos ingresaron al templo anoche, ataron al P. Mendoza quien inspeccionaba la parroquia, lo golpearon y antes de irse le dispararon en la cabeza, dejándolo herido en el baño de la iglesia.

Minutos después, llegaron paramédicos de la Cruz Roja Mexicana, quienes encontraron aún con vida al párroco. Luego lo llevaron al hospital de Balbuena, en donde murió esta mañana.

Las autoridades indican que ya están realizándose las investigaciones. Hasta el momento se desconoce el motivo del ataque, pero ya se descarta el robo porque aparentemente no faltan objetos en el templo.

Al enterarse de la muerte del párroco, vecinos de la zona se reunieron afuera de la iglesia para exigir justicia ante los hechos.

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Cardenal Rouco ordena 16 nuevos sacerdotes para Madrid

Cardenal Rouco ordena 16 nuevos sacerdotes para Madrid
MADRID, 02 May. 08 (ACI).-El Arzobispo de Madrid, Cardenal Antonio María Rouco Varela, presidirá la ordenación de 16 nuevos sacerdotes provenientes del Seminario Conciliar de Madrid, del Seminario Redemptoris Mater y de Servi Trinitatis, mañana 3 de mayo en la Catedral de la Almudena a las 6:00 p.m. (hora local).

Los futuros presbíteros, según informa Infomadrid, son Abraham Cruz Peláez; Alfonso Díez Klink; Eduardo Anaya de la Rosa; Jesús García de León; Jesús Rubio González; José María Silva Castignani; Joaquín Hernández Martínez; José Ramón Hurtado de Mendoza; Rodrigo Hernández Moreno; Raúl Fernández Jiménez y Antonio Doñoro González, del Seminario de Madrid.

Asimismo, están Alvin Fernández Castrillo; Gerard Gilbert de Vautibault; Edgard Miguel Roque y Arturo Zamarreño, del Seminario Redemptoris Mater; y Aarón Ariel Jorge Lima Toledo, de Servi Trinitatis.

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Católicos tienen obligación moral de sostener a la Iglesia, recuerda Cardenal Amigo

Católicos tienen obligación moral de sostener a la Iglesia, recuerda Cardenal Amigo
SEVILLA, 03 May. 08 (ACI).-El Arzobispo de Sevilla, Cardenal Carlos Amigo Vallejo, recordó que “un católico, desde el punto de vista moral, no puede dispensarse de la obligación de poner la cruz en la declaración de la renta, y menos de hacerlo por causas que no son serias”.

Así lo indicó el Purpurado al explicar la obligación moral de todo católico de contribuir al sostenimiento económico de la Iglesia, en conferencia de prensa esta mañana en la que se presentó los datos económicos de la Arquidiócesis de Sevilla del ejercicio económico de 2007 y sus futuros proyectos para el próximo ejercicio.

Asimismo, el Arzobispo pidió a los fieles que “no caigan en la irresponsabilidad o el infantilismo” de no marcar la cruz en la declaración de la renta en donde indican que aportan el 0, 7 por ciento de sus ingresos para la Iglesia, por causas poco serias como “la antipatía” hacia un párroco o el cambio de los horarios de la Misa, ya que esto sería “inaceptable”.

El Cardenal Amigo Vallejo aclaró que la situación económica a la que tiene que hacer frente la Iglesia de Sevilla es “preocupante en el sentido activo”, por cuanto exige un esfuerzo superior para seguir haciendo frente a los retos que viene atendiendo la Iglesia sobre todo entre los más pobres y necesitados de nuestra sociedad. De hecho, alrededor de 4 millones 800 mil euros se destinaron el año pasado a atender a los pobres a través de Cáritas.

Mons. Amigo finalizó su intervención mostrando las publicaciones que la Arquidiócesis edita para exponer todos los años sus cuentas al detalle, “lo que da una idea de la total y absoluta transparencia” con la que trabaja la Iglesia.

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Recuerdan a víctimas de masacre de las FARC en templo colombiano

Recuerdan a víctimas de masacre de las FARC en templo colombiano
BOGOTÁ, 02 May. 08 (ACI).-Con actos litúrgicos hoy recordaron a las 119 víctimas de la matanza perpetrada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en una iglesia de Bojayá, Chocó.

El 2 de mayo de 2002, unos 300 pobladores del lugar buscaron refugio en la iglesia San Pablo de su localidad durante un enfrentamiento entre las FARC y los paramilitares. Los guerrilleros hicieron estallar una pipeta de gas propano dentro de la iglesia. Entre los muertos había 48 niños.

Cientos de peregrinos, la mayoría desplazados de Bellavista-Bojayá que dejaron el pueblo después del ataque, llegaron para participar en la Misa y rezar en torno a la imagen mutilada del Cristo que presidía el altar mayor aquel día.

Las ceremonias fueron presididas por Mons. León Fidel Cadavid, Obispo de Quibdó.

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Trabajar no es solo producir, trabajar es vivir, afirma Cardenal Errázuriz

Trabajar no es solo producir, trabajar es vivir, afirma Cardenal Errázuriz

SANTIAGO, 04 May. 08 (ACI).-El Arzobispo de Santiago, Cardenal Franciso Javier Errázuriz, afirmó que “trabajar no es sólo producir: trabajar es vivir“, en su homilía de la Eucaristía que celebró en la Catedral metropolitana en la festividad de San José Obrero.

El Purpurado chileno explicó que el trabajo es “vocación primordial que nos asemeja a Dios creador; es llamado a construir la sociedad fraterna y servicio que se ofrece a los hermanos; es una dimensión tan esencial, que sin trabajo, y más aún sin trabajo digno y decente, la propia vocación humana del varón y la mujer no puede encontrar su plena realización. Trabajar no es sólo producir: trabajar es vivir”.

El Arzobispo dijo también que “al recibir la palabra inspiradora y la presencia de Jesucristo en el Día del Trabajo, nos damos cuenta de que es imprescindible una mirada nueva, como la de Jesús, que se haga cargo de la nueva cuestión social del trabajo“.

Tras destacar que el trabajador “empeña su existencia en lo que realiza por amor a su vocación, a su familia, a su tierra”, el Cardenal subrayó que “así regala lo mejor de sus esfuerzos por crear una Patria donde haya dignidad, justicia y alegría para todos sus hijos y sus hijas”.
Luego de señalar algunas mediaciones entre los trabajadores y las empresas que los obispos chilenos han realizado, el Arzobispo de Santiago expresó su alegría por iniciativas como “las referidas al salario ético” que han “abierto un debate constructivo en el país, y facilitado a la Presidenta de la República la creación del Consejo Asesor Presidencial Trabajo y Equidad que en estos días entrega el resultado de sus deliberaciones”.

“Esperamos sinceramente que las conclusiones y propuestas del Consejo para la Equidad se concreticen muy pronto en reformas que todos los sectores sociales y políticos puedan acoger, para hacer de nuestra nación una patria más justa y fraterna, cuyo crecimiento realmente redunde en mayores ingresos y oportunidades también para los más desposeídos. Hoy no es tiempo de seguir diagnosticando: ya es tiempo de decidir y de actuar”, finalizó.

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P. Lombardi resta importancia a ausencia del Papa en los 100 más influyentes de Time

P. Lombardi resta importancia a ausencia del Papa en los 100 más influyentes de Time
VATICANO, 02 May. 08 (ACI).-El Director de la Sala Stampa de la Santa Sede, P. Federico Lombardi, restó importancia a la ausencia de Benedicto XVI en la lista de los 100 más influyentes del mundo de la revista Time. “Me parece muy bien que el Papa no esté en esta lista porque se utilizaron criterios no propios para una valoración sobre la autoridad religiosa y moral del Pontífice”, precisó.

Según informa Efe, el sacerdote jesuita comentó que “es difícil hacer listas con características heterogéneas y que incluyen a actores o tenistas” y destacó que “es positivo no confundir la autoridad y servicio del Papa con algunos criterios de carácter mundano“.

Para el presbítero, la presencia en la lista de líderes religiosos como el Dalai Lama, o Bartolomé I, Patriarca ortodoxo de Constantinopla, obedece a “criterios diferentes”: el Dalai Lama ha sido incluido por su batalla a favor del “reconocimiento de los derechos de un pueblo”, mientras que de Bartolomé I se ha valorado “su compromiso en defensa de la naturaleza”.

Sin embargo, para Giovanni Maria Vian, Director del diario oficioso del Vaticano L’Osservatore Romano, la ausencia del Santo Padre en este listado del Pontífice es “desconcertante” en una lista que Time define como “los cien hombres y mujeres cuyo poder, talento y ejemplo moral están transformando el mundo”.

Para Vian, ningún diario habría aceptado esta lista, en la que se citan “nombres absolutamente inverosímiles”.

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Adhesión a la Palabra y amor a la Iglesia, fundamentales para la santidad, recuerda el Papa

Adhesión a la Palabra y amor a la Iglesia, fundamentales para la santidad, recuerda el Papa
VATICANO, 04 May. 08 (ACI).-Tras el rezo del Regina Coeli, el Papa Benedicto XVI se dirigió a los miembros de la Acción Católica Italiana presentes en la Plaza de San Pedro y les recordó, y con ello a todos los católicos, que la adhesión plena a la palabra de Dios y el amor incondicional a la Iglesia son pilares fundamentales en el camino hacia la santidad.

Ante los miles de miembros de esta institución que celebran el 140º aniversario de su fundación y que participaron en una Eucaristía presidida por el Cardenal Angelo Bagnasco, Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, el Santo Padre recordó a los distintos santos y beatos de la Acción Católica, que constituyen su “verdadera carta de identidad”.

“¿No es posible, todavía hoy, para ustedes jóvenes y adultos, hacer de vuestras vidas un testimonio de comunión con el Señor, que se transforma en una auténtica obra maestra de santidad? ¿No es acaso éste el fin de vuestra Asociación? Esto será ciertamente posible si la Acción Católica sigue manteniéndose fiel a las profundas raíces propias de fe, nutridas por una adhesión plena a la Palabra de Dios, de un amor incondicional a la Iglesia, de una participación atenta en la vida civil y un constante esfuerzo formativo“, explicó el Pontífice.

“¡Queridos amigos, respondan generosamente a esta llamada a la santidad, siguiendo las formas de vuestra condición laical! Sigan dejándose inspirar por las tres grandes consignas que mi predecesor, el Siervo de Dios Juan Pablo II les ha confiado en Lornto en 2004: contemplación, comunión y misión”, alentó Benedicto XVI.

“Los aliento por tanto –prosiguió el Papa– a continuar con generosidad vuestro servicio a la Iglesia” y los alentó a “vivir siempre a la altura de vuestro Bautismo”.

“En una Iglesia llamada a pruebas también muy exigentes de fidelidad y tentada por la adaptación, sean testimonio valiente y profetas de radicalidad evangélica; en una Iglesia que cotidianamente se confronta con la mentalidad relativista, hedonista y consumista, sepan alargar los espacios de racionalidad en el signo de una fe amiga de la inteligencia, ya sea en el ámbito de una cultura popular y difundida; o ya sea en una búsqueda más elaborada y pensada; en una Iglesia que llama al heroísmo de la santidad, respondan sin temor, siempre confiando en la misericordia de Dios”.

Tras invitar a dejarse iluminar y guiar por el testimonio de los santos, el Santo Padre finalizó su discurso alentando a intensificar la oración. Remodulen vuestra conducta sobre los valores eternos del Evangelio, dejándose guiar por la Virgen María, Madre de la Iglesia. El Papa los acompaña con un constante recuerdo al Señor, mientras de corazón os imparte la Bendición Apostólica”.

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I’M A CYBORG, BUT THAT’S OK – PARK CHAN-WOOK

I’M A CYBORG, BUT THAT’S OK – PARK CHAN-WOOK

Posted: 03 May 2008 10:21 AM CDT



Dirección: Park Chan-wook.
País: Corea del Sur.
Año: 2007.
Duración: 105 min.
Género: Drama.
Interpretación: Lim Soo-jung (Cha Young-goon), Jung Ji-hoon (Park Il-soon), Choi Hee-jin (Choi Seul-gi), Lee Young-nyeo, Yoo Ho-jung, Sohn Young-soon, Lee Kyung-eun, Joo Hee (Sohn Eun-young), Lee Young-mi (Oh Seul-mi).
Guión: Chung Seo-kyung y Park Chan-wook.
Producción: Lee Tae-hun.
Música: Hong Dae-sung y Hong Yoo-jin.
Fotografía: Chung Chung-hoon.
Montaje: Kim Sang-bum y Kim Jae-bum.
Diseño de producción: Oh Jae-gwan.
Vestuario: Cho Sang-kyung.

La genialidad del coreano Park Chan-wook se disfraza de comedia romántica en su nueva película, ‘I’m a cyborg, but that’s OK’, todo un compendio de genialidades visuales y narrativas. ‘I’m a cyborg, but that’s OK’ es la última película de Park Chan-Wook, que junto a Kim Ki-Duk con peliculas como 3-Iron y Spring, summer, fall, winter … and spring, se ha convertido en el principal referente del cine coreano para el resto del mundo.

Tras su celebrada y ultraviolenta Trilogía de la Venganza, Park Chan-wook se lanzó a las riesgosas aguas de la comedia romántica. Y lo hizo con estilo. Con la paleta de colores de un fabricante de golosinas y la hiperestilización visual de Lady Vengeance, narra la relación de dos internos de un neuropsiquiatrico: la joven Cha Young-goon, quien está convencida de ser un robot -la película se cuenta desde su punto de vista, de modo que, por momentos, también nos convence-, y Park Il-sun, ladrón compulsivo con una fijación por los conejos. Young-goon decide que un cyborg no necesita comer y se alimenta tocando pilas con la lengua. Il-sun, que siempre lleva una máscara con orejas puntiagudas y avanza a los saltos, no está tan loco como para no darse cuenta de que la chica marcha hacia la muerte, y emprende un plan para que vuelva a comer. Como en toda la obra de Park, cierta morosidad narrativa se alterna con secuencias sorprendentes, como cuando Young-goon se convierte en una ametralladora humana, o cuando un insecto gigante la transporta a los Alpes. Il-sun está interpretado por Rain, megaestrella de la canción en Corea, lo cual confirma que, ante todo, ésta es una película pop. (BAFICI)

CRITICA

Hay ocasiones en las que hablar de ciertos directores supone un placer cinéfilo incomparable después de ver o revisar sus obras, y el caso del cineasta surcoreano Park Chan-Wook es precisamente uno de ellos. Una vez más un acierto en la diana del buen cine con esta obra sobre la soledad, la necesidad de un ser querido y de encontrar el lugar en este mundo.

El argumento nos situa en un centro psiquiátrico al cual va a parar Young-Goon debido a su negativa a comer desde que encerraron a su abuela, y al hecho de que, literalmente, se considera un cyborg y teme que si come puede perder esa capacidad. Allí dentro pululan una serie de personajes a cual más extraño, pero será Park-Sun (interpretado por el popular Rain) el que más se relacionará con ella. Ello conlleva el hecho que Young-Goon le pida que use sus “habilidades” para robarle su compasión, con el propósito de matar a todos los doctores y residentes del centro, ya que esa propia compasión le impide hacerlo.

Visto así, el argumento puede asustar a más de uno, y teniendo en cuenta que hablamos de una película asiática, las cuales siempre son recibidas con cierto recelo por parte del espectador, corre el riesgo de pasar desapercibida esta maravillosa obra fílmica. Im a Cyborg but thats OK es una comedia romantica en inicio, llena de ternura y escenas aunque bizarras con una profunda carga emotiva, llena de simbolismos y ternura, pero además es un ejercicio que nos demuestra que Park Chan-wook esta capacitado para hacer el cine que le venga en gana, el manejo de sus angulos y tomas es genial, su construcción de los personajes es fabulosa y ni que decir de la genial banda sonora que acompaña lo bizarro y el mundo lleno de color de los protagonistas con eficiencia.

La labor tras las cámaras de Park Chan-Wook vuelve a ser encomiable, con una nueva demostración, al igual que hiciera en su popular trilogía sobre la venganza, que nos encontramos ante uno de los mejores valores del panorama cinematográfico mundial. Un director capaz de coger todos y cada uno de los recursos técnicos y estilísticos del cine moderno y dotarlos de una personalidad en pantalla que deja boquiabierto de la perfección formal que consigue. Picados, travellings, primeros planos, etc, siempre los dota de una capacidad visual que nos remite a un realismo mágico que recuerda a películas como “Amelie” pero elevado a la máxima potencia en el caso particular de la película que nos ocupa. Su uso del encuadre, los colores, la magia audiovisual, es todo un festín de referentes cinéfilos y metáforas visuales que convierten a este director en uno de los más novedosos del cine actual, sino el que más.

En el apartado actoral, destacar la excelente interpretación de sus dos actores principales Su-Jeong Lim haciendo el papel de “cyborg” y el citado Rain creando al divertido Park Sun, que saben dotarle de una magia especial a sus interpretaciones, sin caer jamás en el exceso ni en gestos que llevados al extremo resultarían sobreactuados, un excelente trabajo actoral.

La película es de una riqueza metafórica que solo después de varios visionados se puede adquirir su verdadera dimensión, el uso de imágenes surrealistas, del contraste de colores al cual nos tiene acostumbrado el director, siempre en concordancia al aspecto emocional de los personajes, todo ello conlleva en si mismo un aire de film único, innovador y original en sus resultados, más que en su propia concepción argumental. Un imaginario visual repleto de ideas, recursos estilísticos y escenas maravillosas. Citar como tal la extraordinaria escena del encierro en habitaciones contiguas de los dos personajes, su manera de ponerse en contacto y su lucha surreal por superar sus propios conflictos emocionales o psíquicos, con esa comunicación mediante los dos vasos y el hilo. O sin ir más lejos ese plano del beso donde ella “despega” literalmente del suelo de la emoción, sencillamente genial.

Pero que no se piense nadie que ‘I’m a cyborg, but that’s OK’ es una película empalagosa o exenta de violencia, pues Park Chan-Wook aprovecha la locura de Young-goon, ese supuesto cyborg asesino destinado a desatar el fin del mundo y aniquilar a la humanidad, para mostrarnos diversas masacres a ritmo de vals y ciertas escenas verdaderamente estrambóticas, con unos efectos especiales muy logrados pero que en ningún momento cobran mayor relevancia que la propia historia.

A esto añadidle una fotografía increíble, con una viveza y contraste de colores que ya le gustaría lograr a Zhang Yimou sin la necesidad de montar un circo, con planos abiertos y cuidados al detalle, y una música sencilla aunque de armonías pegadizas.

En definitiva, un film que sigue en la linea de grandes películas que nos muestra año tras año este extraordinario director, aunque en esta ocasión quizás algo más incomprendida probablemente por el espectador medio que anteriores películas, debido precisamente a la propia concepción del film y sus intenciones desde el principio, el argumento marca mucho y probablemente no sea apto para todos los públicos. Una película para soñar despierto y dejarse arrastrar por esa gran historia de amor entre dos enfermos que se necesitan el uno al otro. (

De lejos maravillosa y una de las mejores películas que es cine asiatico y el contemporaneo nos hayan dado hasta hoy.

TRAILER – I’M A CYBORG, BUT THAT’S OK

FUENTES:

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CRISTO Y GIOVANNI PAPINI

CRISTO Y GIOVANNI PAPINI

Giovanni Papini

En 1921, Papini, que hasta entonces se había mostrado agresivamente ateo, tras algunos años de hondas y profundas reflexiones religiosas y espirituales, sumido en una lectura devoradora de la Biblia, más concretamente del Nuevo Testamento, asombra al mundo con la publicación de un libro que marca su conversión al Cristianismo: “Historia de Cristo”.

Hasta aquellos años del siglo XIX la historia de Cristo había sido contada centenares de veces en todos los idiomas, por autores que pensaban diferentemente, pero la obra de Papini era y sigue siendo única. Nadie había escrito hasta entonces con tanta pasión, tanta profundidad dialéctica, tanta alegría testimonial.

Si el lector de este principio del siglo XXI desea desprenderse de los escombros que autores improvisados e interesados amontonan sobre Cristo, si quiere leer una biografía del crucificado auténtica, cercana, revolucionaria, no existe otra como la “Historia de Cristo” contada por Papini.

Este libro convirtió a Papini en un escritor de reputación mundial. Inmediatamente fue traducido a los principales idiomas.

De negación en negación Papini quiso llegar al ateísmo integral. Pero Cristo le esperaba, como a la samaritana junto al pozo de Jacob. Como Saulo, Papini vio la luz del cielo, de sus ojos cayeron escamas y recobró la vista. Esta “Historia de Cristo” es el fruto primerizo de la nueva etapa del autor.

En el último capítulo de la obra Papini eleva una oración a Cristo y escribe: “Tenemos necesidad de Ti, de Ti sólo y de nadie más. Solamente Tú, que nos amas, puedes sentir hacia todos nosotros, los que padecemos, la compasión que cada uno de nosotros siente de sí mismo. Tú solo puedes medir cuán grande, inconmensurablemente grande, es la necesidad que hay de Ti en este mundo, en esta hora del mundo..Todos tienen necesidad de Ti, incluso los que no lo saben; y los que no lo saben, harto más que aquellos que lo saben”.

Dos años después de la “Historia de Cristo”, en 1923, Papini escribe “Segundo Nacimiento”, libro poco conocido, que Aguilar incluye en el tomo V de las Obras.

“Segundo Nacimiento” es el libro que explica la conversión: “De Dios no se puede huir -escribe Papini-. Si le afirmas, le amas; si quieres suprimirle, le reconoces. Se diga lo que se diga, no se hace sino hablar de Dios. ¿Y de qué otra cosa se podría hablar sino de Dios?”.

LA TEMÁTICA RELIGIOSA

Como narrador Papini está considerado gran maestro de la prosa italiana. La obra papiniana ha tenido divulgación y resonancia en el mundo entero. Ciento cincuenta traducciones en diversidad de lenguas, entre ellas el japonés, el chino, el árabe, el yiddisch y el maltés.

La temática religiosa está presente en casi todos sus escritos. Además de los dos libros mencionados cabe señalar “La escala de Jacob” (1932), “Los testigos de la pasión” (1937), “Cielo y tierra” (1943), “Cartas del papa Celestino VI a los hombres” (1946), “Santos y poetas” (1948) y “El diablo” (1953).

Su último libro fue “Juicio Universal”, una obra fuera de lo común. Mérito de esta obra, entre otros, es que Papini, privado de casi todos los sentidos a causa de una desastrosa enfermedad, fue dictando trabajosamente las palabras, una a una, a su nieta Anna Paszkowski.

Con una increíble tenacidad y resistencia al dolor, poco antes de morir el 8 de julio de 1956, escribió: “Yo muero un poco cada día, según el módulo homeopático, pero espero que Dios me concederá la gracia, a pesar de mis errores, de alcanzar la última jornada con el ánimo entero”.

Y así fue.

Juan Antonio Monroy es escritor y conferenciante internacional.

www.elevangeliodelreino.org

www.yeshuahamashiaj.org

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¿Es Dios creíble en el siglo XXI?

¿Es Dios creíble en el siglo XXI?

¿Es Dios creíble hoy, en pleno siglo XXI, un siglo con más sombras que luces? Dios es creíble. No son creíbles las imágenes que nos ofrecen de El.

No es creíble la pintura del viejo con pelo blanco y barbas blancas, el Dios de catecismos antiguos.

No es creíble la imagen de un Dios indefinido. “Creo que ha de haber algo”. Ese algo no nos vale. Dios es alguien, un ser concreto.

No es creíble el Dios de los filósofos y de los sabios, que lo reduces a simples razonamientos de la mente.

No es creíble el Dios momia. Ese prestigioso cadáver que proclamaron Nietzche, Sartre y otros.

No es creíble el Dios a quien quiere reducir entre las nubes del cielo, para alejarlo de los problemas de la tierra.

No es creíble el Dios vengador de las litografías, que hace hervir a las personas en calderas de aceite infernal.

No es creíble el Dios sentimental de los poetas, que lo utilizan sólo como motivo para sus versos.

No es creíble el Dios de las religiones. Ese Dios que cada religión entroniza en su templo y lo pone a pelear con el Dios de la religión del vecino.

Es creíble el Dios que se revela en las páginas de la Biblia.

El Creador se hace visible en su creación. El primer versículo de la Biblia presenta a Dios como Creador, y por lo tanto, existente. “En el principio creó Dios los cielos y la tierra” (Génesis 1:1).

El autor bíblico no se plantea la existencia de Dios. No especula, la da por sabida.

A lo largo de los siglos la mente del hombre ha formulado a este texto preguntas muy concretas:

  • ¿De dónde salió Dios? ¿De la nada? ¿Qué es la nada? ¿Algo que existía independientemente de Dios?
  • ¿Por qué empezó a crear el universo? ¿Qué le llevó a ello? ¿Se sentía sólo? ¿Soñaba con un mundo material y con una tierra habitada por seres humanos?
  • ¿A dónde se dirigió Dios? Si nada había, ¿cuál fue el escenario de su primera actividad creadora? ¿Hizo su aparición en un lugar que luego sería conocido como la región de los ríos Eufrates y Tigris?

En el siglo XVI Miguel Ángel pintó en el techo de la capilla Sixtina, en el Vaticano, la aparición de Dios, el principio de su obra creadora. Pero toda vez que Dios no tiene forma material, ¿cómo fue esa aparición?

  • ¿Qué era Dios?
  • ¿Quién era Dios?
  • ¿Cómo era Dios?

A esas preguntas caben cuatro tipos de respuestas:

  • La respuesta de la filosofía: De la nada, nada puede salir. Dios no existe.
  • La respuesta de la ciencia: El mundo puede explicarse perfectamente sin Dios. Dios no existe
  • La respuesta de la Biblia: “Yo soy el que soy” (Éxodo 3:14)
  • La respuesta de la experiencia religiosa: “Yo sé en quién he creído” (2ª Timoteo 1:12). Es el argumento definitivo e irrebatible contra todos aquellos que dudan o niegan la existencia de Dios: “Yo era ciego y ahora veo”. La razón topa con el sentimiento. Dios existe porque lo siento, lo vivo, sus movimientos se desarrollan en mí, su fuego me quema, su palabra me habla, su amor me arrebata, su presencia me da seguridad, desde su altura desciende a mi insignificancia, cuando estoy perdido me encuentra, cuando enloquezco me devuelve la razón, cuando me siento hundido me rescata del polvo y me eleva a alturas de felicidad. Por eso se que existe.

Los dioses inventados por los hombres no son creíbles. El Dios de la Biblia, el Dios Padre, sí porque es un Ser real. Sus huellas en la tierra nos llevan a El.

El gran compositor valenciano Joaquín Rodrigo, uno de los grandes músicos de nuestros tiempos, a pesar de haber nacido ciego, dijo en una entrevista al escritor José Maria Gironella: “El mundo es infinito. El universo es infinito. Ninguna conquista cambiará nada sustancial. Cuantos más secretos el hombre, en su evolución ascendente, consiga dominar, más motivos concretos tendrá para admirar la omnipotencia de Dios”.

¡Esto lo dice un ciego! ¡Qué luz tan penetrante la suya!

Pasolini fue un gran intelectual y realizador de cine, a quien mataron en un encuentro entre homosexuales.

Una de sus películas más controvertidas fue “Teorema”. Y una de las imágenes más impactantes de la película es cuando el rico industrial corre desnudo por un desierto de cenizas. Lanza un grito final, casi inhumano. Pero el grito no encuentra eco.

Si jubilamos a Dios por viejo, porque lo necesitamos, porque no encaja en estos tiempos, sólo nos queda eso:

El desierto solitario.

El grito del alma.

J. A. Monroy es escritor y conferenciante internacional.


© J.A. Monroy, ProtestanteDigital.com (España, 2008).

Mayo 4, 2008. 1. No hay comentarios.

¿Dónde está Dios?

¿Dónde está Dios?

“¿DÓNDE ESTÁ DIOS?”, Enrique Miret Magadalena, Espasa Calpe, Vía de las dos Castillas, 33, 28224 Pozuelo de Alarcón Madrid) 300 páginas.

Así juzgó el tiempo el escritor aragonés José Camon Aznar: “Estas son las dos edades de la vida: cada día que pasa aumenta su juventud; cada día que pasa aumenta su vejez”.

Para este otro aragonés, Enrique Miret Magdalena, nacido en Zaragoza, al igual que el anterior, su vejez consiste en una eterna juventud mental. Miret ha cumplido 94 años, practica Yoga desde sus tiempos de universitario, publica un libro cada dos años – ¡y qué libros!- colabora con relativa frecuencia en prensa escrita y es llamado en ocasiones para intervenir en programas de radio. ¿Será verdad lo que dijo no sé quién?: El hombre es lo único que envejece. Todo lo demás rejuvenece en torno suyo todos los días.

Algunos de sus libros son un canto a la vida y un desafío a la vejez, como LUCES Y SOMBRAS DE UNA LARGA VIDA, ¿QUÉ NOS FALTA PARA SER FELICES?, LA VIDA MERECE LA PENA SER VIVIDA, ¿CÓMO SER MAYOR SIN HACERSE VIEJO?, y otros de parecidos títulos.

Enrique Miret Magdalena fue el primero, y casi el único personaje católico de prestigio que salió en defensa de los evangélicos españoles en tiempos de la dictadura y del nacionalcatolicismo feroz. Sus artículos en el diario PUEBLO, en las revistas TRIUNFO, CUADERNOS PARA EL DIÁLOGO y en otros medios escritos, eran analizados con preocupación por aquella jerarquía católica intolerante y leídos con júbilo y agradecimiento por la minoría evangélica perseguida.

Miret Magdalena ha publicado últimamente dos libros importantes, distanciados en poco espacio de tiempo. Uno de ellos es el que estoy comentando. Otro, del que me ocuparé la próxima semana, lleva por título CREER O NO CREER.

¿DÓNDE ESTÁ DIOS? no es simple teología. Abunda en aspectos sociológicos y discurre sobre la religión en el siglo XXI. No propone síntesis alguna. Sabe que cuando se habla de Dios, se habla de una realidad que, por definición, nos desborda. “Dios infinito –escribe el autor- es indefinible por nosotros, seres humanos limitados en conceptos y palabras al ser nosotros finitos”. Citando a Tomás de Aquino, añade: “Dios es desconocido en cuanto nuestras palabras y conceptos no lo definen de ningún modo”.

El libro no transcurre por la doctrina cristiana en exclusiva. El autor opina sobre hinduismo, reencarnación, yoga, islam, judaísmo, religiones africanas, brujería, protestantismo y catolicismo. Con la religión de Roma es particularmente severo. Recuerda que el papa actual fue definido como Gran Inquisidor, “con su mano de hierro dirigiendo la Iglesia”. En otro capítulo del libro insiste: “Incluso se ha dicho que el papa Benedicto XVI se opuso, a principios del siglo, a que no hubiera libertad de opinión en la Iglesia, igual que pensó el Papa Pío XII”.

Veintidós de las trescientas páginas que escribe Miret Magdalena están dedicadas al examen del protestantismo y lo que él llama protestantismos en España. Por este término, llevado al plural, entiende (y a veces no lo entiende) las diferentes familias denominacionales que configuran el movimiento protestante español. Sus contactos personales los mantuvo principalmente con las denominaciones cercanas al ecumenismo promovido por el Vaticano. Cito un pasaje que hace referencia a estos acercamientos. Se refiere a 1975, año de la muerte de Franco. En aquél tiempo “hice mis pinitos de ecumenismo –escribe-, predicando y organizando conferencias conjuntas en capillas protestantes”.

Inexplicablemente, Miret Magdalena, que tanto sabe de nuestra historia reciente, la ignora. Rellena el capítulo dedicado a los protestantes escribiendo sobre Testigos de Jehová, Mormones y Adventistas, grupos religiosos de implantación mundial a los que llama “sectas”. ¿También él, tan liberal, tan abierto a las corrientes modernas, tan respetuoso con las opiniones ajenas? ¿Cuándo desaparecerá definitivamente esa palabreja del vocabulario castellano? ¿Por qué son sectas? ¿Qué es una secta? Sectas somos todos, desde el matrimonio y la familia a los seguidores del Real Madrid o del Barcelona Club de Fútbol, pasando por la economía, la política, la literatura, el arte -¿o es que Hollywood no es una secta?, y muchos etcétera. ¡Qué empeño en utilizar la palabra sólo para aplicarla a la religión!

El gran problema de la fe en la España de hoy es que no hay sed de Dios. La indiferencia religiosa invade los espíritus. Dios no interesa, no tiene lugar en la vida del español. Miret Magdalena culpa de ello a la propia Iglesia católica. Y pregunta: “¿Qué hubiera ocurrido si en vez de querer meter la religión en la enseñanza por un estrecho embudo hubiéramos leído con ojos limpios y sencillos el Evangelio, y dejarnos de exhortaciones intragables, como son las cartas pastorales de los obispos, o los documentos de la Conferencia Episcopal, o las homilías inactuales y verborraicas de las misas dominicales?”.

¿A quién toca responder? ¡Que levante la mano!

Juan Antonio Monroy es escritor y conferenciante internacional.

http://www.protestantedigital.com/

Mayo 4, 2008. 1. No hay comentarios.

Las nuevas madres

Las nuevas madres

La maternidad es hoy más compleja a causa de una familia en proceso de cambio y un difícil entorno laboral
04.05.08 -

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Las nuevas madres

MEZCLA RACIAL. Tres madres, junto a sus hijos y una de las abuelas, en una ciudad española. / EFE
Los parques están habitados cada tarde por madres que han empezado a contemplar en el espejo sus primeras canas al tiempo que se ejercitan también por primera vez en las maniobras con un cochecito de niño. En la puerta del colegio, se agolpan las mujeres que han llegado a la carrera de la oficina para recoger a sus hijos. Algunas han de hacerlo necesariamente porque no tienen pareja con la que repartir las tareas domésticas. En la breve tertulia con la que amenizan su espera, se escuchan muchos, cada vez más, acentos extranjeros. Son las nuevas madres: mayores, ocupadas profesionalmente, estresadas a veces hasta el límite de su resistencia… y en muchos casos solteras o inmigrantes. Las mujeres que han dado a luz en este comienzo de siglo viven la maternidad en condiciones muy distintas de las que conocieron sus propias madres, treinta años antes. Muy distintas y en muchos aspectos más difíciles porque el concepto de familia es hoy mucho más complejo que antes y compatibilizar vida profesional y personal sigue siendo complicado. En algunas profesiones, casi una tarea heroica. Así son las madres actuales y así eran en la generación de las abuelas de esos mismos niños.

EDAD Y DESCENDENCIA

Primerizas en la treintena

Una madre de hoy ha tenido su primer hijo, por término medio, entre cuatro y cinco años más tarde que su progenitora. Algo que está cambiando de forma radical muchos conceptos. A la edad a la que ahora una joven se dispone a quedarse embarazada por vez primera, su madre criaba ya a sus dos primeros hijos. De hecho, la treintena es la etapa elegida por las mujeres en este momento para tener descendencia. Seis de cada diez niños que nacen hoy en España tienen una madre de entre 30 y 39 años.

Muchas de ellas recibirán esta mañana su regalo del Día de la Madre de manos de una sola criatura entre emocionada y sorprendida. En la generación de los treintañeros, la familia típica es la que se compone de la pareja y un único hijo. De hecho, por cada mujer corresponden hoy sólo 1,36 niños. Justo la mitad de las cifras que se registraban hace treinta años. Al principio de la Transición, cuando nacieron las madres de hoy, la media era de 2,8 hijos por cada mujer. Puede parecer mucho en estos momentos, pero se había dado ya una fuerte caída con respecto a una década antes.

Una regla de aplicación universal en este comienzo de siglo es la siguiente: cuantos más estudios y una ocupación mejor remunerada tiene la mujer, más retrasará la maternidad y menos hijos tendrá. Entre las que dan a luz por primera vez bordeando los 40 (en general, será por primera y única vez), abundan las mujeres con estudios universitarios terminados y puestos relevantes en la empresa o una brillante trayectoria en una profesión liberal.

ACTIVAS Y MUY BIEN FORMADAS

La difícil compatibilización

Los niños de esta generación tienen los progenitores mejor formados de la historia. Muy especialmente, las madres más cultas que han existido nunca. Más de una tercera parte de las mujeres de entre 25 y 50 años tienen estudios superiores, aunque no los hayan concluido. Tres décadas atrás, no llegaban al 10%.

Esa formación tiene un reflejo directo en su presencia en el mercado laboral. Hoy, el 56,3% de las parturientas tiene un empleo. Son pocas, muy pocas, las que lo dejan para atender a sus hijos. Hace treinta años, apenas una de cada cuatro madres trabajaba fuera de casa y la tasa de abandono laboral al llegar a la maternidad era muy alta. Las cifras actuales, sin embargo, se consiguen a un precio muy elevado: el de una difícil, estresante y a veces un punto caótica compatibilización entre vida profesional y familiar.

Las sucesivas medidas adoptadas por la Administración han podido ayudar algo, pero el problema sigue ahí. También su derivada, ya puesta de relieve por los sociólogos que estudian a los jóvenes: buena parte de la educación de los más pequeños recae hoy en personas contratadas para acompañarlos en casa hasta la hora a la que llegan sus padres. Lo cual no es en absoluto inocuo. Otras veces, son los abuelos los encargados de esa tarea. Las madres del principio de la Transición vuelven a ejercer hoy de tales, aunque en este caso con sus nietos. Una ayuda de la que no gozarán dentro de unos años las niñas de este 2008 porque sus madres estará aún en el trabajo cuando ellas den a luz a sus bebés.

EMPAREJADAS, NO CASADAS

El avance de las madres solteras

El 28% de las mujeres están solteras en el momento de dar a luz. Algo excepcional en la generación de sus madres. Tras la muerte de Franco, algo menos del 2% de los hijos eran extramatrimoniales. La liberalización de las costumbres y la ley del divorcio han cambiado radicalmente el panorama. No sólo se trata de que el número de madres solteras crezca de manera ininterrumpida -y la sociedad lo vea con total normalidad- sino también de que aumenta sin parar el número de madres solas. Hoy, por cada dos familias formadas por una pareja y un único hijo, hay otra compuesta por una madre y su descendencia. Las que se casan lo hacen mucho más tarde. Exactamente seis años y medio más tarde que hace tres décadas.

También ha aumentado en ese período (aunque desde hace tres años las cifras están en descenso) el número de adopciones. A finales de los setenta, su porcentaje respecto del número de nacimientos era matemáticamente despreciable. Hoy apenas hay una adopción por cada cien nacimientos. Casi nueve de cada diez de ellas se realizan fuera de España. Otro elemento de dificultad en un entorno familiar en el que, debido sobre todo al fuerte aumento del número de divorcios, muchas mujeres han de hacer frente a la gestión de una familia reconstituida en la que sus hijos conviven con un adulto que no es su padre y a veces, o por temporadas, con otros niños que no son sus hermanos. Una relación compleja y nunca fácil de conducir. Esas madres celebrarán hoy su fiesta, en la mayor parte de los casos trabajando más en la cocina.

http://www.laverdad.es

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La salud del Papa obliga a variar la organización de sus viajes

La salud del Papa obliga a variar la organización de sus viajes

• Benedicto XVI descansará tres días en Australia antes de cumplir con su agenda

ARCHIVO / AP
El Papa, a su llegada a Maryland (EEUU), el pasado 18 de abril. Foto: ARCHIVO / AP
JORDI CASABELLA
BARCELONA

Al igual que ocurrió con Juan Pablo II cuando, con 82 años, viajó en el 2002 a Toronto para asistir a la Jornada Mundial de la Juventud, Benedicto XVI, de 81, se tomará en julio unas pequeñas vacaciones de tres días inmediatamente después de realizar el vuelo más largo de su vida, de Roma a Sidney (Australia), para participar en un nuevo encuentro de la juventud católica. Se trata de reponer fuerzas antes de cumplir con la apretada agenda que le aguarda entre el 17 y el 20 de julio. Los problemas de salud del Pontífice, como los que presenta la debilidad del corazón de un octogenario, obligan a dosificar esfuerzos.
De vuelta al Vaticano, lo más seguro es que guarde descanso durante un par de jornadas más, como acaba de suceder tras su estancia en EEUU. Un artículo publicado días atrás por el diario francés Le Figaro levantó cierto revuelo en la Santa Sede al destapar que tras regresar un lunes del periplo americano, el Papa no retomó su actividad pública hasta el jueves, con la excepción de una breve comparecencia en los funerales del cardenal colombiano Alfonso López Trujillo. Ello conllevó la suspensión de la tradicional audiencia de los miércoles, a la que acuden miles de feligreses. El rotativo francés aventuraba que ese tipo de situaciones alimentaban ya las cábalas sobre la sucesión de Joseph Ratzinger.
La información, que alertaba de que se le había visto visiblemente cansado al final de la misa oficiada en la catedral neoyorquina de san Patricio, animó al portavoz del Vaticano, el jesuita Federico Lombardi, a replicar. Para el portavoz, poner en cuestión el estado de salud de Ratzinger era una especulación sin fundamento después de que cumpliera con una apretada agenda de una veintena de discursos en seis días.

MENOS AUDIENCIAS

Ratzinger, tres años después de haber llegado al papado con 78 años, se ve obligado de manera creciente a administrar sus fuerzas. Ello ya se hizo patente en los actos de celebración de la última Semana Santa. Y queda de manifiesto en la reducción del número de audiencias o en la limitación de su número de participantes. Ocurre que, a veces, se ahorra leer los discursos previstos para tales encuentros y los entrega por escrito.
Benedicto XVI se cuida, solo se permite la licencia de algún que otro postre germano (el appel struddel), pero “tiene la edad en sus arterias”, decía Le Figaro. En ese contexto, es inevitable que se esté atento a eventuales movimientos sucesorios.
Hoy por hoy, el resultado de un cónclave arrojaría un resultado más incierto que hace tres años, cuando Ratzinger sucedió a Karol Wojtyla. Durante el último trienio ha emergido con fuerza un nuevo candidato, el secretario de Estado, el italiano Tarcisio Bertone, cuya compenetración con Ratzinger no admite dudas. Este salesiano tiene además un punto de energía y extroversión que le emparenta con Juan Pablo II.

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La mágica vida en el subsuelo

La mágica vida en el subsuelo

 La flauta mágica en el metro.
La flauta mágica en el metro.
PAOLA Álvarez

Podría decirse de Berlín que es una ciudad dividida en –al menos– tres niveles. El nivel intermedio es el de la calle, repleto de contrastes y bien conocido por todos. Sobre él está ese mundo de las azoteas y los tejados que ya hemos comentado alguna vez y, debajo del todo, junto a las raíces de la ciudad, está el subsuelo berlinés, marca inconfundible de su vida más underground y su inagotable creatividad.
Aunque esta vida subterránea ha empezado a desaparecer a un ritmo vertiginoso. Hace apenas dos años, el que quisiera podía prácticamente hacer vida social nocturna bajo tierra, saliendo a la superficie solo para ir de un lugar a otro. Los bares clandestinos y semiclandestinos se escondían en los sótanos de la casas semidestruidas del centro de la ciudad y tenían una vida variable, de entre un día y varios años. Pero Berlín empezó a renovar sus casas y con ellas sus sótanos, y hoy día solo quedan unos cuantos locales de este tipo que han tenido que reformarse, pagar alquiler y fabricar salidas de humo y de emergencia para escapar del largo brazo de la ley. A pesar de todo, algunos siguen exigiendo una contraseña a la entrada para mantener esa sensación de clandestinidad.
Pero que no cunda el pánico, la vida del subsuelo berlinés no se pierde, solo se transforma, que diría el cantautor Jorge Drexler. Como la propia ciudad, su nivel subsuelo ha perdido un poco el aire más juerguista y gamberro para volverse más cool y establecido, pero sin dejar de ser innovador en sus propuestas. Por eso, a pesar de todo, podemos seguir asistiendo a ideas originales, como la de llevar una exposición, una obra de teatro y hasta una ópera al metro.
La adaptación de La flauta mágica de Mozart a los andenes de la estación del Bundestag ha llenado los periódicos internacionales, pero la idea viene de largo. Hace años que se utilizan los pasillos más escondidos del metro para realizar exposiciones, desde las más marginales a las más comerciales. También el teatro conoce bien el subsuelo berlinés.
Últimamente, la apuesta más curiosa en esta dirección es la que ofrece Berliner Unterweltten (Submundos Berlineses), la sociedad investigadora que gestiona gran parte de los búnkeres de la capital alemana. Desde marzo, junto a sus visitas guiadas, ofrece la posibilidad de asistir a obras de teatro en los búnkeres, la mayoría de ellas interactivas, que se combinan con los recorridos con guía. Así, uno puede sentarse en un refugio antiaéreo entre actores que muestran los distintos rostros de la guerra, o bien recrear la alarma de Chernóbil y correr como el que más para ser el primero en esconderse.
Para los que no les guste la interactividad, también pueden verse dos obras de formato normal, pero siempre en los túneles de los búnkeres y con temática relacionada con la segunda guerra mundial.
La ciudad de los túneles secretos ha perdido algunas de sus cuevas más míticas, como la del famoso club Tresor –cuna del tecno en los 90–, que también sucumbió al cierre por las reformas del centro de la ciudad, pero sigue teniendo capacidad para llenar de ideas su misterioso subsuelo.

http://www.elperiodico.com

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Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges

Foto de Jorge Luis Borges tomada en 1969 en el Hôtel des Beaux Arts (París), lugar donde murió Oscar Wilde y donde el mismo Borges manifestó su deseo de morir.
Nació en:

Buenos Aires (Bandera de Argentina Argentina) el 24 de agosto de 1899

Murió en:

Ginebra ( Suiza) el 14 de junio de 1986


Ocupación: Escritor, poeta, ensayista, traductor, crítico, bibliotecario y editor.
Nacionalidad: Bandera de Argentina Argentina
Periodo: Siglo XX
Género: Cuentos, ensayos y poesía
Influencias: La Biblia, Cábala, Las mil y una noches, Homero, Dante, Cervantes, Swift, Berkeley, David Hume, Jan Potocki Søren Kierkegaard, Arthur Schopenhauer, Heinrich Heine, Edgar Allan Poe, Walt Whitman, Thomas De Quincey, Robert Louis Stevenson, Rudyard Kipling, Thomas Carlyle, James Joyce, León Bloy, Paul Valéry, Marcel Schwob H.G. Wells, Franz Kafka, G. K. Chesterton, Alfonso Reyes, Macedonio Fernández

Jorge Francisco Isidoro Luis Borges (Buenos Aires, 24 de agosto de 1899Ginebra, 14 de junio de 1986), fue un escritor argentino, uno de los autores más destacados de la literatura en español del siglo XX. Como señala Marcos Aguinis, no cesa entre los intérpretes y creadores de la cultura la fascinación de Jorge Luis Borges. Con ensayos breves, cuentos y poemas condensó un universo ahíto de tesoros que no se resigna al límite de los cofres, por amplios que sean, sino que se multiplica en sus lectores y críticos como incontenible manantial. Borges no solo emociona, sorprende, enriquece y sacude, sino genera nuevos avances en la exploración del universo. Pocos escritores han provocado tanta resonancia en la imaginería de los hombres.[1]

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Biografía

Su padre, Jorge Guillermo Borges, nació en Entre Ríos, fue abogado y profesor de psicología. Era un ávido lector y tenía aspiraciones literarias que concretó a través de una novela, El caudillo, y algunos poemas; además tradujo a Omar Khayyam de la versión inglesa de Fitzgerald. Para 1970, Jorge Luis Borges recordaba con estas palabras a su padre: “El me reveló el poder de la poesía: el hecho de que las palabras sean no sólo un medio de comunicación sino símbolos mágicos y música”.[2] Su madre, Leonor Acevedo Suárez, era uruguaya y aprendió inglés de su marido y tradujo varias obras de esa lengua al español. La familia de su padre tenía orígenes españoles, portugueses e ingleses; la de su madre, españoles y posiblemente portugueses. En su casa se hablaba en español e inglés.

Borges nació, a los ocho meses de gestación, en una típica casa porteña de fines del siglo XIX, con patio y aljibe, dos elementos que se repetirán como un eco en sus poesías. Su casa natal estaba situada en la calle Tucumán 840, pero su infancia transcurrió un poco más al norte, en la calle Serrano 2135 del barrio de Palermo. La relación de Borges con la literatura comenzó a muy temprana edad. A los cuatro años ya sabía leer y escribir. Debido a que en su casa se hablaba tanto español como inglés, Borges creció como bilingüe.[3]

Mapa de la Ciudad de Buenos Aires para 1888. La infancia de Borges transcurrió en Palermo, un barrio que para aquélla época se hallaba en los márgenes de la ciudad.

Mapa de la Ciudad de Buenos Aires para 1888. La infancia de Borges transcurrió en Palermo, un barrio que para aquélla época se hallaba en los márgenes de la ciudad.

En 1905 comenzó a tomar sus primeras lecciones con una institutriz británica. Al año siguiente escribió su primer relato, La visera fatal, siguiendo páginas de El Quijote. Además, esbozó en inglés un breve ensayo sobre mitología griega. A los 9 años tradujo del inglés El príncipe feliz, de Oscar Wilde, texto que se publicó en el periódico El País rubricado por Jorge Borges (h).[3] En el barrio de Palermo, que por aquella época era un barrio marginal de inmigrantes y cuchilleros, conoció las andanzas de los compadritos que después poblaron sus ficciones. Borges ingresó al colegio directamente en el cuarto grado. Por esa época la familia pasaba sus vacaciones de verano en Adrogué o en casa de unos familiares uruguayos, los Haedo.[4]

En 1914 su padre se vio obligado a dejar su profesión, jubilándose de profesor debido a la misma ceguera progresiva hereditaria que décadas más tarde afectaría también a su hijo. Junto con la familia, se dirigió a Europa para realizar un tratamiento oftalmológico especial. Para refugiarse de la Primera Guerra Mundial se establecen en Ginebra (Suiza), donde el joven Borges y su hermana Norah (nacida en 1902) asistirían a la escuela. Estudió francés y cursó el bachillerato en el Lycée Jean Clavin. Durante esa época leyó sobre todo a los prosistas del realismo francés y a los poetas del expresionismo y del simbolismo, especialmente a Rimbaud. A la vez, descubrió a Schopenhauer, a Nietzsche, a Thomas Carlyle y a Chesterton. Solo con un diccionario aprendió por sí mismo el alemán y escribió sus primeros versos en francés.[4]

En 1919, gracias al fin de las hostilidades y después del fallecimiento de la abuela materna, la familia Borges marchó a España, estableciéndose inicialmente en Barcelona y luego en Palma de Mallorca. En esta última ciudad Borges escribió dos libros que no publicó: Los ritmos rojos, poemas de elogio a la Revolución Rusa, y Los naipes del tahúr, un libro de cuentos. En Madrid y en Sevilla participó del movimiento literario ultraísta, que luego encabezaría en Argentina y que infuiría poderosamente en su primera obra lírica. Colaboró con poemas y en la crítica literaria en las revistas Ultra, Grecia, Cervantes, Hélices y Cosmópolis. Su primera poesía, “Himno al mar”, escrita en el estilo de Walt Whitman, fue publicada en la revista Grecia el 31 de diciembre de 1919.[5]

Oh mar! oh mito! oh largo lecho!
Y sé por qué te amo. Sé que somos muy viejos.
Que ambos nos conocemos desde siglos.
Sé que en tus aguas venerandas y rientes ardió la aurora de la Vida.
(En la ceniza de una tarde terciaria vibré por primera vez en tu seno).
Oh proteico, yo he salido de ti.
¡Ambos encadenados y nómadas;
Ambos con un sed intensa de estrellas;
Ambos con esperanzas y desengaños;
Ambos, aire, luz, fuerza, obscuridades;
Ambos con nuestro vasto deseo y ambos con nuestra grande miseria. [5]

En esta época conoció a su futuro cuñado, Guillermo de Torre, y a los principales escritores españoles de la época: Rafael Cansinos-Assens (a quien frecuentaba en el famoso Café Colonial y a quien consideró su maestro), Ramón Gómez de la Serna, Valle Inclán y Gerardo Diego.[4]

Inicios de su carrera literaria

Poema de Borges y firma del escritor. Estación de metro Buenos Aires de la ciudad de Madrid. Agosto de 2007.

Poema de Borges y firma del escritor. Estación de metro Buenos Aires de la ciudad de Madrid. Agosto de 2007.

El 4 de marzo de 1921, junto con su abuela paterna (Frances Haslam, quien se les había unido en Ginebra en 1916), sus padres y su hermana, Borges embarcó en el puerto de Barcelona en el “Reina Victoria Eugenia”, que los devolvería a Buenos Aires. En el puerto los esperaba el escritor, filósofo de la paradoja y humorista surreal Macedonio Fernández, cuya amistad Borges habría de heredar de su padre. El contacto con Buenos Aires llevó al poeta a una relación exaltada de “descubrimiento” con su ciudad natal. Así comenzó a dar forma a la mitificación de los barrios suburbanos, donde asentará parte de su constante idealización de lo real. Ya en Buenos Aires publicó en la revista española Cosmópolis, fundó la revista mural Prisma (de la que sólo se publicaron dos números) y también publicó en Nosotros, dirigida por Alfredo Bianchi. Por esa época conoció a Concepción Guerrero, una joven de dieciséis años de quien se enamoró. En 1922 visitó a Leopoldo Lugones junto a Eduardo González Lanuza para entregarle el segundo (y último) número de Prisma. En agosto de 1924 fundó la revista ultraista Proa junto a Ricardo Güiraldes, autor de Don Segundo Sombra; Alfredo Brandán Caraffa y Pablo Rojas Paz, aunque paulatinamente abandonará esa estética.[4]

En 1923, en víspera de un segundo viaje a Europa, Borges publicó su primer libro de poesía, Fervor de Buenos Aires, en el que se prefigura, según palabras del propio Borges, toda su obra posterior. Fue una edición preparada apuradamente, en la que se colaron algunas erratas y que, además, carecía de prólogo. Para la tapa su hermana Norah realizó un grabado. Se editaron unos trescientos ejemplares; los pocos que se conservan son considerados tesoros por los bibliófilos y en algunos se aprecian correcciones manuscritas realizadas por el mismo Borges. En Fervor de Buenos Aires es donde emotivamente confesó que, finalmente, “las calles de Buenos Aires/ ya son mi entraña“. Son treinta y tres poemas tan heterogéneos que aluden a un juego de cartas (el truco), o al “tirano” Juan Manuel de Rosas, o a la exótica Benarés; sin ahorrar el espacio para solazarse en un patio anónimo de Buenos Aires, “en la amistad oscura/ de un zaguán, de una parra y de un aljibe“. Sobre el espíritu de este libro ha escrito Borges que “en aquel tiempo buscaba los atardeceres, los arrabales y la desdicha“.[6]

Después de un año en España e instalado definitivamente en su ciudad natal a partir de 1924, Borges colaboró en algunas revistas literarias y con dos libros adicionales, Luna de enfrente e Inquisiciones (que nunca reeditará), establecerió ya en 1925 su reputación de jefe de la más joven vanguardia. En los treinta años siguientes, Borges se transformaría en uno de los más brillantes y más polémicos escritores de América. Cansado del ultraísmo que él mismo había traído de España, intentó fundar un nuevo tipo de regionalismo, enraizado en una perspectiva metafísica de la realidad. Escribió cuentos y poemas sobre el suburbio porteño, sobre el tango, sobre fatales peleas de cuchillo, como Hombre de la esquina rosada y El Puñal. Pronto se cansó también de este “ismo” y empezó a especular por escrito sobre la narrativa fantástica o mágica, hasta el punto de producir durante dos décadas (desde 1930 a 1950), algunas de las más extraordinarias ficciones del siglo XX (Historia universal de la infamia, Ficciones, El Aleph, entre otros).[3] Más tarde colaboró, entre otras publicaciones, en Martín Fierro, una de las revistas claves de la historia de la literatura argentina de la primera mitad del siglo XX. No obstante su formación europeísta reivindicó temáticamente sus raíces argentinas, y en particular porteñas, en poemarios como Fervor de Buenos Aires (1923), Luna de enfrente (1925) y Cuaderno de San Martín (1929). Compuso letras de tangos y milongas, si bien rehuyó “la sensiblería del inconsolable tango-canción” y el manejo sistemático del lunfardo, que “infunde un aire artificioso a las sencillas coplas”. En sus letras y algunos relatos se narran las dudosas hazañas de los cuchilleros y compadres, a los que muestra en toda su despojada brutalidad aunque dentro de un clima trágico, cuando no casi épico. En 1930 Borges publicó el ensayo Evaristo Carriego y prologó una exposición del pintor uruguayo Pedro Figari. Además, conoció a un joven escritor de solo 17 años, el que luego será su amigo y con el que publicará numerosos textos: Adolfo Bioy Casares.[7] En 1931 se publicó el primer número de la revista Sur, dirigida por Victoria Ocampo. En este primer número, del cual también participaron Victoria Ocampo, Waldo Frank, Alfonso Reyes Ochoa, Jules Supervielle, Ernest Ansermet, Walter Gropius, Ricardo Güiraldes y Pierre Drieu la Rochelle, Borges colaboró con un artículo dedicado al Coronel Ascasubi.[3]

Dos años después Borges publicó la colección de ensayos y crítica literaria Discusión, que abarca temas tan diversos como la poesía gauchesca, la cábala, temas filosóficos, el arte narrativo y hasta su opinión sobre clásicos del cine. El 12 de agosto de 1933 comenzó a dirigir, junto con Ulyses Petit de Murat, la Revista Multicolor de los Sábados, suplemento cultural impreso a color del diario populista Crítica que duraría hasta octubre de 1934.[8] En 1935 editó Historia universal de la infamia, una serie de relatos breves, entre ellos, Hombre de la esquina rosada.[9] Allí sigue interesado en el perfil mítico de Buenos Aires iniciado en Evaristo Carriego. Al año siguiente se publicaron los ensayos de Historia de la eternidad, donde —entre otros temas— Borges indaga sobre la metáfora. Ese mismo año, en la revista quincenal El Hogar, comenzó a publicar la columna de crítica de libros y autores extranjeros hasta 1939. Allí publicó quincenalmente gran cantidad de reseñas bibliográficas, biografías sintéticas de escritores y ensayos. Colaboró también en la revista Destiempo, editada por Adolfo Bioy Casares y Manuel Peyrou, con ilustraciones de Xul Solar. Para la editorial Sur tradujo A Room of One’s Own, de Virginia Woolf y al año siguiente la novela Orlando de la misma autora. En 1937 publicó Antología clásica de la literatura argentina. Con la ayuda del poeta Francisco Luis Bernárdez, consiguió en 1938 un empleo en la biblioteca municipal Miguel Cané del barrio porteño de Almagro. Allí, en sus ratos libres, se dedicó a leer y a escribir sus primeros cuentos. En este año murió su padre de un ataque de hemiplejía. Después, el mismo Borges sufrió un grave accidente, al golpearse la cabeza con una ventana, lo que lo llevó al borde de la muerte por septicemia y que, oníricamente, reflejará en su conocido cuento El sur. En la convalecencia escribió el cuento Pierre Menard, autor del Quijote. En 1940 se publicó Antología de literatura fantástica, escrita en colaboración con Bioy Casares y Silvina Ocampo, quienes ese mismo año contrajeron matrimonio, siendo Borges el testigo de su boda. Prologó, además, el libro de Bioy Casares La invención de Morel.[8]

En 1941 publicó Antología Poética Argentina y editó el volumen de narraciones El jardín de senderos que se bifurcan, obra con la que se hizo acreedor al Premio Nacional de Literatura. Al año siguiente apareció Seis problemas para don Isidro Parodi, libro de narraciones que escribió en colaboración con Bioy Casares. Lo firmaron con el seudónimo “H. Bustos Domecq”, el cual proviene de “Bustos”, un bisabuelo cordobés de Borges, y “Domecq”, un bisabuelo de Bioy Casares. Bajo el título Poemas (1923-1943) reunió en 1943 la labor poética de sus tres libros más los poemas publicados en el diario La Nación y en la revista Sur. Presentó, junto con Bioy Casares, la antología Los mejores cuentos policiales. Para esta época, Borges ya había logrado un espacio en el reducido círculo de la vanguardia literaria argentina. Su obra Ficciones recibió el Gran Premio de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE). En sus páginas se halla Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, sobrecogedora e insuperable metáfora del mundo. En ese mismo año conoció a Estela Canto, de quien se enamoró sin ser correspondido; sin embargo, nació una estrecha relación amistosa que se prolongó por más de cuatro años. En 1945 en colaboración con Silvina Bullrich publicó El compadrito. Escribió el cuento El Aleph, que lo dedicó a Estela Canto, regalándole el manuscrito que en 1985 fue vendido en más de 25 mil dólares a la Biblioteca Nacional de España. En este año Borges se declara antiperonista.

Junto con Bioy Casares publicó en 1946 Un modelo para la muerte utilizando el seudónimo de “B. Suárez Lynch” y, con el seudónimo de H. Bustos Domecq, Dos fantasías memorables, volumen de historias de suspenso policial. Borges aclaró posteriormente que ‘Suárez’ proviene de su abuelo y que ‘Lynch’ representa el lado irlandés de la familia de Bioy. Fundó y dirigió la revista Los Anales de Buenos Aires (que termina alcanzando 23 números en diciembre de 1948). Aquí Borges y Bioy colaboraron con un nuevo seudónimo: “B. Lynch Davis”. Mientras Argentina es gobernada por el general Juan Domingo Perón, Borges es obligado a renunciar a su empleo como bibliotecario al ser designado ‘Inspector de mercados de aves de corral’. Su madre y su hermana, también antiperonistas, fueron detenidas por la policía. Borges es llevado por la necesidad a convertirse en conferenciante itinerante por diversas provincias argentinas y Uruguay. Para ello, debió vencer su tartamudez con ayuda médica. Entre 1947 y 1948 editó el ensayo Nueva refutación del tiempo y publicó sus Obras Escogidas. En 1949 se editó su célebre obra narrativa El aleph, libro de género fantástico y que para la crítica es casi unánimemente su mejor colección de relatos. En 1950 comenzó su tarea docente enseñando literatura inglesa. La Sociedad Argentina de Escritores lo nombró presidente, cargo al que renunciará tres años más tarde. Dictó conferencias en la Universidad de Montevideo, donde apareció su ensayo Aspectos de la literatura gauchesca.[10]

Madurez

Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges

En 1946 Juan Domingo Perón es elegido presidente, venciendo así a la Unión Democrática. Borges, que había apoyado a ésta última, se manifestaba abiertamente en contra del nuevo gobierno, lo que provocó que debiera abandonar su función de bibliotecario. Borges manifiesta respecto al nuevo gobierno: “Las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad; más abominable es el hecho de que fomenten la idiotez. Botones que balbucean imperativos, efigies de caudillos, vivas y mueras prefijados, ceremonias unánimes, la mera disciplina usurpando el lugar de la lucidez… Combatir estas tristes monotonías es uno de los muchos deberes del escritor ¿Habré de recordar a los lectores del Martín Fierro y de Don Segundo Sombra que el individualismo es una vieja virtud argentina?”

Por este motivo, debe superar su timidez, e impartir conferencias. En 1948 su hermana Norah Borges y su madre son detenidas, acusadas de escándalo en la vía pública. Norah Borges (y su amiga Adela Grondona) son llevadas durante unos días a la cárcel del Buen Pastor (cárcel de mujeres), y en el caso de Leonor Acevedo se decreta arresto domiciliario por razones de edad.

En 1950 fue elegido presidente de la SADE y un año después se editó en México Antiguas Literaturas Germánicas, escrito en colaboración con Delia Ingenieros. También en ese mismo año se publicaron en Paris la primera traducción francesa de su narrativa (Fictions, traducido por P. Verdevoye) y en Buenos Aires la serie de cuentos La muerte y la brújula. En 1952 aparecieron los ensayos de Otras inquisiciones y se reeditó un ensayo sobre lingüística porteña titulado El idioma de los argentinos junto con El idioma de Buenos Aires de José Edmundo Clemente. Además, apareció también la segunda edición de El Aleph, con nuevos cuentos. Algunas narraciones de este libro fueron traducidas al francés por Roger Caillois y publicados en París en 1953 con el nombre de Labyrinthes. Ese año Borges publicó El Martín Fierro, ensayo que tuvo una segunda edición dentro del año. Bajo el cuidado de José Edmundo Clemente, la editorial Emecé comenzó a publicar sus Obras Completas. En 1954 el director cinematográfico Leopoldo Torre Nilsson dirigió el film “Días de odio”, basado en el cuento de Borges Emma Zunz.[11]

Tras un cruento golpe militar ultraliberal que derroca al gobierno peronista (denominado Revolución Libertadora), Borges es elegido en 1955 director de la Biblioteca Nacional, cargo que ocupará por espacio de 18 años. En diciembre fue designado miembro de la Academia Argentina de Letras. Publicó Los orilleros, El paraíso de los creyentes, Cuentos breves y extraordinarios, Poesía gauchesca, La hermana Eloísa y Leopoldo Lugones. Se lo confirmó, además, en la cátedra de Literatura Alemana y, luego, como director del Instituto de Literatura Alemana en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. La revista Ciudad le dedicó un volumen crítico y bibliográfico sobre su obra. Apareció Ficciones en italiano, bajo el título La Biblioteca di Babele. Tras varios accidente y algunas operaciones, un oftalmólogo le prohibió leer y escribir. Aunque aún distinguía luces y sombras, esta prohibición cambió profundamente su práctica literaria. Borges se va quedando ciego como consecuencia de la enfermedad congénita que había ya afectado a su padre. El hecho no fue repentino (”Se ha extendido desde 1899 sin momentos dramáticos, un lento crepúsculo que duró más de medio siglo”[12] ), sino que más bien se trató de un proceso; como fuere, esto no le impidió seguir con su carrera de escritor, ensayista y conferencista, así como tampoco significó para él el abandono de la lectura (hacía que le leyesen) ni el aprendizaje de nuevas lenguas.[11] El haber sido nombrado director de la Biblioteca Nacional y, en el mismo año, comprender la profundización de su ceguera fue percibido por Borges como una contradicción del destino. Él mismo lo relató en una conferencia dos décadas más tarde: “Poco a poco fui comprendiendo la extraña ironía de los hechos. Yo siempre me había imaginado el Paraíso bajo la especie de una biblioteca. Ahí estaba yo. Era, de algún modo, el centro de novecientos mil volúmenes en diversos idiomas. Comprobé que apenas podía descifrar las carátulas y los lomos. Entonces escribí el Poemas de los dones’“:[12]

“Nadie rebaje a lágrima o reproche
esta declaración de la maestría
de Dios, que con magnífica ironía
me dio a la vez los libros y la noche.[13]

En 1956 dictó el curso de literatura inglesa en la Universidad de Buenos Aires, fue nombrado catedrático titular en la misma universidad, recibió un doctorado honoris causa de la Universidad de Cuyo y fue nombrado presidente de la Asociación de Escritores Argentinos. En Montevideo criticó ásperamente al peronismo depuesto y defendió a la Revolución Libertadora. Por su adhesión al nuevo gobierno resultó muy criticado, entre otros, por Ernesto Sabato y por Ezequiel Martínez Estrada. Sabato y Borges continuaron, si bien no enemistados, “separados” por motivos políticos hasta 1973, cuando, a raíz de un encuentro casual en una biblioteca, Orlando Barone resuelve promover una serie de reuniones, en las que ambos escritores discutieron sobre literatura, filosofía, cine, lingüística y demás temas. El resultado de estas reuniones fue la edición de un libro: “Diálogos: Borges – Sabato”.[11] Entre 1957 y 1960 publicó Manual de zoología fantásica y El hacedor, una colección de textos breves y poemas dedicada a Leopoldo Lugones. Hizo una nueva actualización de Poemas y publicó en el diario La Nación el poema Límites. Bajo su dirección reapareció la segunda época de la revista La Biblioteca y, en colaboración con Bioy Casares, editó la antología Libro del cielo y del infierno. Sus obras continuaron traduciéndose a varios idiomas, en este período en particular Otras inquisiciones fue traducido al francés bajo el título Enquétes, El Aleph al alemán con el título Labyrinthe y una selección al italiano de cuentos de El Aleph y Ficciones como L’Aleph. En este período también aparecieron los volúmenes sexto a noveno de las Obras Completas. Para 1960 se vinculó con el Partido Conservador.[11] En 1961 compartió con Samuel Beckett el Premio Internacional de Literatura (10 mil dólares), otorgado por el Congreso Internacional de Editores en Formentor, Mallorca. Este importante galardón lo promovió internacionalmente y le ofreció la posibilidad de que sus obras fueran traducidas a numerosos idiomas (inglés, francés, alemán, sueco, noruego, danés, italiano, polaco, portugués, hebreo, farsí, griego, eslovaco, árabe, etc.). Apareció su Antología personal, editada por Sur. Viajó junto a su madre a Estados Unidos, invitado por la Universidad de Texas y por la Fundación Tinker, de Austin. Allí dictó conferencias y cursos sobre literatura argentina durante seis meses. En Nueva York se editó una antología de sus cuentos titulada Labyrinths y se tradujo al alemán Historia universal de la infamia. En 1962 se estrenó el film “Hombre de la esquina rosada”, que dirigió René Mugica basado en el cuento homónimo. Finalizó una biografía sobre el poeta Almafuerte. En compañía de su madre, viajó a Europa en 1963 y ofreció numerosas conferencias. De regreso a Buenos Aires terminó una antología sobre Evaristo Carriego.[14] Con la colaboración de María Esther Vázquez publicó Introducción a la literatura inglesa en 1965 y Literaturas germánicas medievales en 1966. Al año siguiente se editó Introducción a la literatura norteamericana, escrito en colaboración con Esther Zemborain y Crónicas de Bustos Domecq, con Bioy Casares. Se editaron, además, sus milongas y tangos con el título Para las seis cuerdas, ilustrado por Héctor Basaldúa y su cuento La intrusa. El 21 de septiembre de 1967 Borges se casó con Elsa Astete Millán, matrimonio que duró hasta octubre de 1970. Viajó a Estados Unidos con su mujer y fue profesor de poesía de la Universidad de Harvard invitado por la Fundación Charles Eliot Norton. En 1968, con la colaboración de Margarita Guerrero, publicó una ampliación del Manual de zoología fantástica bajo el título El libro de los seres imaginarios. Apareció en ese año su Nueva antología personal. Viajó a Santiago de Chile para asistir al Congreso de Intelectuales Antirracistas y a Europa e Israel para pronunciar algunas conferencias. El director Hugo Santiago dirigió la película “Invasión”, con argumento de Bioy y Borges. En 1969 ordenó y corrigió dos libros de poemas: El otro, el mismo y Elogio de la sombra, el cual logra dos ediciones dentro del año. Con ilustraciones del pintor Antonio Berni, se editó su traducción y antología de Hojas de hierba, de Walt Whitman. Después de algunos años sin publicar cuentos, reúne varias narraciones en El informe de Brodie, libro que publica en agosto de 1970.[14]

Sus últimos años

Jorge Luis Borges en 1963, ya con dificultades en la visión

Jorge Luis Borges en 1963, ya con dificultades en la visión

En 1971 Borges publicó en Buenos Aires el cuento largo titulado El Congreso. En 1972 viajó a Estados Unidos, donde recibió numerosas distinciones y pronunció conferencias en diversas universidades. A su regreso a Buenos Aires publicó el libro de poemas El oro de los tigres y el 24 de agosto, día de su cumpleaños, recibió un homenaje singular: la publicación en forma privada de su cuento titulado El otro. En 1973 fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires y, paralelamente, solicita su jubilación como director de la biblioteca nacional. Al siguiente año réunió por primera vez en un volumen sus Obras Completas, editadas por Emecé. En Milán, Franco María Ricci publicó el cuento El congreso en una edición lujosísima con letras de oro. El libro de poesía La rosa profunda y el libro de relatos El libro de arena se publicaron en 1975, junto con la recopilación Prólogos. Se estrenó además la película “El muerto” sobre un cuento homónimo, dirigida por Héctor Olivera.

En 1973, ante una nueva victoria del peronismo, Borges insiste en recordar al primer gobierno de Perón como “los años de oprobio”. En 1975 fallece su madre, a los noventa y nueve años. A partir de ese momento Borges realizaría sus viajes junto a una ex-alumna, luego secretaria y -por último, en la senectud de Borges- su segunda esposa, con la cual se casa -por poderes- el 26 de Abril de 1986: María Kodama.

Murió el 14 de junio de 1986, poco después de haberse casado con María Kodama en la ciudad de Ginebra (a la cual Borges había designado “una de mis patrias”), víctima de un cáncer hepático. Obedeciendo su última voluntad sus restos yacen en el cementerio de Plainpalais (en la parte sur de dicha ciudad), en la tumba 735, ubicación D-6, a la derecha de un ciprés.[15]

La lápida, realizada por el escultor argentino Eduardo Longato, es de una piedra blanca y áspera. En lo alto de su cara anterior se lee “Jorge Luis Borges” y, debajo, “And ne forhtedon na” junto a un grabado circular con siete guerreros, una pequeña Cruz de Gales y los años “1899/1986″. La inscripción “And ne forhtedon na”, formulada en inglés antiguo, se traduce como “Y que no temieran“. Esta frase hace referencia a “La balada de Maldon” (un poema épico del Siglo X). El poema describe el enfrentamiento que tuvo lugar el 10 u 11 de agosto de 991 en el río Blackwater (Essex, Inglaterra).[16] En uno de sus pasajes dice: “Entonces comenzó Byrhtnoth a arengar a los hombres / Cabalgando les aconsejó, enseñó a sus guerreros / Cómo debían pararse y defender sus lugares / Les ordenó que sostuvieran bien sus escudos / con sus puños firmes y que no temieran. / Entonces cuando sus huestes estuvieron bien ordenadas / Byrhtnoth descansó entre sus hombres donde más le gustaba estar / Entre aquellos guerreros que él sabía más fieles“. A la segunda parte del quinto verso transcrito pertenece el epitafio del anverso de la lápida de Borges.[15] El grabado de los siete guerreros es copia del grabado de otra lápida -posiblemente la lápida erigida en el siglo IX en el monasterio de Lindisfarne, en el norte de Inglaterra, que conmemora el ataque vikingo sufrido por el monasterio en el año 793- que Borges relacionó con “La balada de Maldon”; él mismo nos habla de ella: “Una lápida del norte de Inglaterra representa, con torpe ejecución, un grupo de guerreros nortumbrios. Uno blande una espada rota; todos han arrojado sus escudos; su señor ha muerto en la derrota y ellos avanzan para hacerse matar, porque el honor les obliga a acompañarlo”. Las afirmaciones que Borges hizo en vida sobre la muerte son contradictorias, a veces dijo no temerla, sino ansiarla como la única vía para salvarse de él mismo; otras dijo no suicidarse por cobardía. Los heroicos guerreros sajones de su lápida parecen querer infundirle valor ante su último acto en el mundo… y que no temiera.[15] La cara posterior de la lápida en el cementerio de Plainpalais contiene la frase “Hann tekr sverthit Gram okk / legger i methal theira bert“, que se corresponde con dos versos del capítulo veintisiete de la Völsunga Saga (saga noruega del siglo XIII), y se traducen como “El tomó su espada, Gram, y colocó el metal desnudo entre los dos“. Bajo esta segunda inscripción aparece el grabado de una nave vikinga, y bajo ésta una tercera inscripción: “De Ulrica a Javier Otálora”. El sentido original de la segunda inscripción hace referencia a la historia del héroe Sigurd, que cuando comparte el lecho con Brynhild, la pretendida por el hermano de su esposa, para no tocarla coloca una espada llamada Gram entre ambos. Años después, en una crisis de celos, Brynhild hace matar a Sigurd; cuando comprende que no puede sobrevivir su muerte se apuñala, y pide yacer en la misma pira que su amado, y que de nuevo esté entre los dos la espada desnuda, como en aquellos días en que subieron juntos a un mismo lecho. Los dos mismos versos los utilizó también Borges como epígrafe de su cuento “Ulrica“, único relato de amor del autor y cuyo protagonista se llama Javier Otarola, lo que hace inevitable pensar que la tercera inscripción debe interpretarse como “De María Kodama a Jorge Luis Borges”.[15] Nos legó belleza y universos nuevos, fantásticos juegos imaginarios y ficciones asombrosamente reales. Solo él puede sintetizar de este modo su vida:

“He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz. Que los glaciares del olvido
me arrastren y me pierdan, despiadados.
Mis padres me engendraron para el juego
arriesgado y hermoso de la vida,
para la tierra, el agua, el aire, el fuego.
Los defraudé. No fui feliz. Cumplida
no fue su joven voluntad. Mi mente
se aplicó a las simétricas porfías
del arte, que entreteje naderías.
Me legaron valor. No fui valiente.
No me abandona. Siempre está a mi lado
La sombra de haber sido un desdichado.”

Jorge Luis Borges. El remordimiento. [17]

Borges y el ultraísmo

Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges

El 25 de enero de 1921 apareció el primer número de la revista literaria española Ultra, que -como su propio nombre deja adivinar- era el órgano difusor del movimiento ultraísta. Entre los colaboradores más notables se cuentan el mismo Borges, Rafael Cansinos-Assens, Ramón Gómez de la Serna y Guillermo de Torre, quien más tarde se casaría con Norah Borges. Así lo definió el mismo Cansinos: «El ultraísmo es una voluntad caudalosa que rebasa todo límite escolástico. Es una orientación hacia continuas y reiteradas evoluciones, un propósito de perenne juventud literaria, una anticipada aceptación de todo módulo y de toda idea nuevos. Representa el compromiso de ir avanzando con el tiempo.» Al respecto, el joven Borges escribió en 1921 en la revista Nosotros:[18]Estas palabras fueron escritas en el otoño de 1918. Hoy, tras dos años de variadísimos experimentos líricos ejecutados por una treintena de poetas en las revistas españolas Cervantes y Grecia -capitaneada esta última por Issac del Vando Villar- podemos precisar y limitar esa anchurosa y precavida declaración del maestro. Esquematizada, la presente actitud del ultraísmo es resumible en los principios que siguen:

  • 1. Reducción de la lírica a su elemento primordial: la metáfora.
  • 2.Tachadura de las frases medianeras, los nexos y los adjetivos inútiles.
  • 3. Abolición de los trebejos ornamentales, el confesionalismo, la circunstanciación, las prédicas y la nebulosidad rebuscada.
  • 4. Síntesis de dos o más imágenes en una, que ensancha de ese modo su facultad de sugerencia.

Los poemas ultraicos constan, pues, de una serie de metáforas, cada una de las cuales tiene sugestividad propia y compendiza una visión inédita de algún fragmento de la vida. La desemejanza raigal que existe entre la poesía vigente y la nuestra es la que sigue: en la primera, el hallazgo lírico se magnifica, se agiganta y se desarrolla; en la segunda, se anota brevemente. ¡Y no creáis que tal procedimiento menoscabe la fuerza emocional!“. En ese mismo artículo, terminó resumiendo:” La poesía lírica no ha hecho otra cosa hasta ahora que bambolearse entre la cacería de efectos auditivos o visuales, y el prurito de querer expresar la personalidad de su hacedor. El primero de ambos empeños atañe a la pintura o a la música, y el segundo se asienta en un error psicológico, ya que la personalidad, el yo, es sólo una ancha denominación colectiva que abarca la pluralidad de los estados de conciencia. Cualquier estado nuevo que se agregue a los otros llega a formar parte esencial del yo, y a expresarle: lo mismo lo individual que lo ajeno. Cualquier acontecimiento, cualquier percepción, cualquier idea, nos expresa con igual virtud; vale decir, puede añadirse a nosotros… Superando esa inútil terquedad en fijar verbalmente un yo vagabundo que se transforma en cada instante, el ultraísmo tiende a la meta primicial de toda poesía, esto es, a la transmutación de la realidad palpable del mundo en realidad interior y emocional.”” Un año después Borges publicón en esa misma revista una antología de poemas ultraístas.

Años más tarde, Borges reprobaba, inclusive despreciaba, aquellos comienzos de su obra y de todo lo que con el ultraísmo se relacionaba. Su entusiasmo de una época, de unos años -de 1919 a 1922- pronto de trocó en desdén y aún en agresividad. Muy pronto llegó a considerar como pura futileza la técnica del poema ultraista: enfilamiento de percepciones sueltas, rosario de imágenes sensuales, plásticas y llamativas. La consecuencia fue que, sin perjuicio de haber inoculado el virus ultraísta en algunos jóvenes argentinos aprendices de poetas, muy pocos años después, Borges no vacilara en calificar aquellos experimentos “áridos poemas de la equivocada secta ultraísta”.[19] De hecho, para 1966, Borges juzgaba el ‘dogma de la metáfora’ como falso, pues “basta un solo verso no metafórico para probar que la metáfora no es un elemento esencial, concluyendo en que el error del ultraísmo (…) fue el de no haber enriquecido, el de haber prohibido simplemente. Por ejemplo casi todos escribíamos sin signos de puntuación. Hubiera sido mucho más interesante inventar nuevos signos, es decir enriquecer la literatura (…) el ultraísmo fue una revolución que consistía en relegar la literatura a un sola figura, la metáfora…“.[19]

Borges y los cuentos

Al igual que su contemporáneo Vladimir Nabokov y el un poco más viejo James Joyce, Borges combinaba el interés por su tierra natal con intereses mucho más amplios. También compartía su multilingüismo y su gusto por jugar con el lenguaje, pero a diferencia de Nabokov y Joyce, quienes con el paso del tiempo se dieron a la creación de obras más extensas, Borges nunca realizó una novela. A quienes le reprocharon esa falta, Borges respondía que sus preferencias estaban con el cuento, que es un género esencial, y no con la novela que obliga al relleno.[20] De los autores que han intentado ambos géneros prefería, generalmente, sus cuentos. De Kafka, por ejemplo, él aseguraba que eran mejores sus narraciones breves que El proceso.[21] En el prólogo de Ficciones afirmó “desvarío laborioso y empobrecedor el de componer vastos libros; el de explayar en 500 páginas una idea cuya perfecta exposición oral cabe en pocos minutos”.[22]

Borges y la Guerra de Malvinas

La Guerra de las Malvinas fue un conflicto armado entre Argentina y el Reino Unido ocurrido en las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982 por la soberanía sobre estos archipiélagos australes tomados por la fuerza en 1833 y dominados desde entonces por el Reino Unido. El saldo final de la guerra fue la reocupación de los tres archipiélagos por parte del Reino Unido y la muerte de 649 militares argentinos, 255 británicos y 3 civiles isleños. En Argentina, la derrota en el conflicto precipitó la caída de la junta militar que gobernaba el país y que había sucedido a otras juntas militares instauradas tras el golpe de Estado de 1976 y la restauración de la democracia como forma de gobierno. Por otro lado se sostiene que la victoria en el enfrentamiento permitió al gobierno conservador de Margaret Thatcher lograr la reelección en las elecciones del año 1983. En 1982 Borges condenó la invasión argentina de las Islas Malvinas, y valoró positivamente las consecuencias de la derrota:

“…si se hubiesen reconquistado las Malvinas, posiblemente los militares se hubiesen perpetuado en el poder y tendríamos un régimen de aniversarios, de estatuas ecuestres, de falta de libertad total. Además, yo creo que la guerra se hizo para eso, ¿no?”

Al respecto, dijo Julián Barnes: “Durante la guerra de Malvinas, (Borges) nos recordó que la obligación del escritor es decir la verdad más allá de la popularidad. Es lo que hizo con su comentario, brillante y sagaz, de que la guerra no era más que “dos pelados peleándose por un peine”".[23]

“Les tocó en suerte una época extraña. El planeta había sido parcelado en distintos países, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias, de un pasado sin duda heroico, de derechos, de agravios, de una mitología peculiar, de próceres de bronce, de aniversarios, de demagogos y de símbolos. Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras. López había nacido en la ciudad junto al río inmóvil; Ward, en las afueras de la ciudad por la que caminó Father Brown. Había estudiado castellano para leer el Quijote. El otro profesaba el amor de Conrad, que le había sido revelado en una aula de la calle Viamonte. Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, y cada uno de los dos fue Caín, y cada uno, Abel. Los enterraron juntos. La nieve y la corrupción los conocen. El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender. “

Borges y la política

Yo descreo de la política no de la ética. Nunca la política intervino en mi obra literaria, aunque no dudo que este tipo de creencias puedan engrandecer una obra. Vean, si no, a Whitman, que creyó en la democracia y así pudo escribir Leaves of Grass, o a Neruda, a quien el comunismo convirtió en un gran poeta épico… Yo nunca he pertenecido a ningún partido, ni soy el representante de ningún gobierno…Yo creo en el Individuo, descreo del Estado. Quizás yo no sea más que un pacífico y silencioso anarquista que sueña con la desaparición de los gobiernos. La idea de un máximo de Individuo y de un mínimo de Estado es lo que desearía hoy…”[24]

El anarquismo aprendido del padre y alimentado en las conversaciones con Macedonio Fernández marcaría a Borges fundamentalmente para un rechazo de toda tiranía de carácter personalista. Durante toda su vida él tratará de rescatar, destacar y fomentar la individualidad por sobre los movimientos de masas. En particular en aquellos movimientos que, amparados en la figura de un líder carismático, se multiplicaban en las décadas de los treinta y cuarenta en la Argentina y el mundo. Borges, lejos de estar fuera de los acontecimientos de su época, interpretaba y criticaba muchos de ellos en el mismo momento en que sucedían. Así, en mayo de 1937, escribió en el número 32 de la revista Sur contra el racismo de los libros de texto de las escuelas alemanas: “No sé si el mundo puede prescindir de la civilización alemana. Es bochornoso que la estén corrompiendo con enseñanzas de odio[24]

En la misma revista, en 1939, escribió en su “Ensayo de imparcialidad”: “[…] Es posible que una derrota alemana sea la ruina de Alemania; es indiscutible que su victoria sería la ruina y el envilecimiento del orbe. No me refiero al imaginario peligro de una aventura colonial sudamericana; pienso en los imitadores autóctonos, en los Uebermenschen caseros que el inexorable azar nos depararía. […] Espero que los años nos traerán la venturosa aniquilación de Adolf Hitler, hijo atroz de Versalles[25]

Se debe destacar el carácter profético de la preocupación de Borges por la multiplicación de Uebermenschen nativos. Para Borges, tal profecía se vería realizada en la figura de Perón y su ascensión al poder. Cuando, en 1946, Perón toma efectivamente el poder, Borges, que trabajaba en una biblioteca pública, fue “ascendido” a inspector de gallinas y conejos en los mercados. Borges fue a la municipalidad para preguntar a qué se debía ese nombramiento. Él mismo cuenta la anécdota en su Autobiografía: “Mire —dije al empleado—, me parece un poco raro que de toda la gente que trabaja en la biblioteca me hayan elegido a mí para desempeñar ese cargo.” “Bueno —contestó el empleado— usted fue partidario de los aliados durante la guerra. Entonces, ¿qué pretende?” “Esa afirmación era irrefutable, y al día siguiente presenté mi renuncia. Los amigos me apoyaron y organizaron una cena de desagravio. Preparé un discurso para la ocasión […] (Borges, 1999, p. 112) El discurso, dada la timidez de Borges, fue leído por su amigo Pedro Henríquez Ureña el día 8 de agosto de 1946 y publicado en el número 142 de la revista Sur. En él, Borges afirmaba que “Las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad; más abominable es el hecho de que fomenten la idiotez […]” Agregaba que combatir esas tristes monotonías “es uno de los muchos deberes del escritor[26]

Borges combatió anacrónicamente la dictadura de Rosas y contemporáneamente la de Perón. Pero una austeridad mal entendida como autenticidad lo llevó a no hacer pública, no tornar algo común e inteligible para otros, su actitud. Tampoco se debe olvidar que su falta de actualización política para reconocer y entender el carácter atroz de las nuevas dictaduras que, en las décadas de los sesenta y setenta, asolaron Latinoamérica. Fue frente a esas dictaduras que reforzó su incapacidad política y por lo que recibió las más duras críticas.[27] Esta actuación consistió básicamente en declaraciones y demostraciones de consentimiento con las dictaduras en la Argentina y con Pinochet en Chile. Hoy en día la pertinencia de la crítica para con el comportamiento político del autor de Ficciones no fue superada ni, mucho menos, se muestra obsoleta. Según H. Martínez, en un artículo en donde trata de entender las actitudes de Borges frente a la política, la opción borgeana fue la de sustituir la política colocando a la ética en su lugar, una ética de corte individual, casi íntima, donde lo que importa es el compromiso personal con alguna convicción, más allá de sus efectos públicos. Los resultados de esta opción, en una persona pública, en un pensador de la talla de Borges, fueron desastrosos.[27]

En 1980 firmó una Solicitada por los desaparecidos en el diario Clarín. Borges dijo al respecto:

“una tarde vinieron a casa las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo a contarme lo que pasaba. Algunas serían histriónicas, pero yo sentí que muchas venían llorando sinceramente porque uno siente la veracidad. Pobres mujeres tan desdichadas. Esto no quiere decir que sus hijos fueran invariablemente inocentes pero no importa. Todo acusado tiene derecho, al menos, a un fiscal para no hablar de un abogado defensor. Todo acusado tiene derecho a ser juzgado. Cuando me enteré de todo este asunto de los desaparecidos me sentí terriblemente mal. Me dijeron que un general había comentado que si entre cien personas secuestradas, cinco eran culpables, estaba justificada la matanza de las noventa y cinco restantes. ¡Debió ofrecerse él para ser secuestrado, torturado y muerto para probar esa teoría, para dar validez a su argumento!”

En 1982 condenó la invasión argentina de las Islas Malvinas, y valoró positivamente las consecuencias de la derrota:

“…si se hubiesen reconquistado las Malvinas, posiblemente los militares se hubiesen perpetuado en el poder y tendríamos un régimen de aniversarios, de estatuas ecuestres, de falta de libertad total. Además, yo creo que la guerra se hizo para eso, ¿no?”

El día que Borges asistió a la sala donde se juzgaban a las Juntas Militares argentinas escribió una crónica para la agencia española EFE. Se tituló “Lunes, 22 de julio de 1985”.

“…He asistido, por primera y última vez, a un juicio oral. Un juicio oral a un hombre que había sufrido unos cuatro años de prisión, de azotes, de vejámenes y de cotidiana tortura. Yo esperaba oír quejas, denuestos y la indignación de la carne humana interminablemente sometida a ese milagro atroz que es el dolor físico. Ocurrió algo distinto. Ocurrió algo peor. El réprobo había entrado enteramente en la rutina de su infierno. Hablaba con simplicidad, casi con indiferencia, de la picana eléctrica, de la represión, de la logística, de los turnos, del calabozo, de las esposas y de los grillos. También de la capucha. No había odio en su voz.”[28]

“…¿Qué pensar de todo esto? Yo, personalmente, descreo del libre albedrío. Descreo de castigos y de premios. Descreo del infierno y del cielo…Sin embargo, no juzgar y no condenar el crimen sería fomentar la impunidad y convertirse, de algún modo, en su cómplice….Es de curiosa observación que los militares, que abolieron el Código Civil y prefirieron el secuestro, la tortura y la ejecución clandestina al ejercicio público de la ley, quieran acogerse ahora a los beneficios de esa antigualla y busquen buenos defensores. No menos admirable es que haya abogados que, desinteresadamente sin duda, se dediquen a resguardar de todo peligro a sus negadores de ayer.”[28]

Obra

Si bien la poesía fue uno de los fundamentos del quehacer literario de Borges, el ensayo y la narrativa fueron los géneros que le reportaron el reconocimiento universal. Dotado de una vasta cultura, elaboró una obra de gran solidez intelectual sobre el andamiaje de una prosa precisa y austera, a través de la cual manifestó un irónico distanciamiento de las cosas y su delicado lirismo. Sus estructuras narrativas alteran las formas convencionales del tiempo y del espacio para crear mundos alternativos de gran contenido simbólico, construidos a partir de reflejos, inversiones y paralelismos. Los relatos de Borges toman la forma de acertijos, o de potentes metáforas de trasfondo metafísico. Borges, además, escrbió guiones de cine y una considerable cantidad de crítica literaria y prólogos. Editó numerosas antologías y fue un prominente traductor de inglés, francés y alemán (también tradujo obras del inglés antiguo[29] y del escandinavo antiguo)[30] Su ceguera influyó enormemente en su escritura posterior. Entre sus intereses intelectuales destacan la mitología, la matemática, la teología, la filosofía y, como integración de éstas, el sentido borgiano de la literatura como recreación — todos estos temas son tratados unas veces como juego y otras con la mayor seriedad. Borges vivió la mayor parte del siglo XX, por lo que vivió el período modernista de la cultura y la literatura, especialmente el simbolismo. Su ficción es profundamente erudita y siempre concisa.

Desde una perspectiva más histórica, la obra de Borges puede dividirse en períodos. Una primera etapa inicial, vanguardista, acotada entre los años 1923 y 1930. Este período está caracterizado por la importancia fundamental del poema, el verso libre y la proliferación metafórica (sobre todo la proveniente de Lugones), la apelación a un neobarroco de raigambre española (Quevedo, en primer término) y cierto nacionalismo literario, que llega a proclamar la independencia idiomática de Argentina, en textos luego repudiados por el propio autor. A este período pertenecen los poemarios Fervor de Buenos Aires, Luna de enfrente y Cuaderno San Martín, así como los ensayos de Inquisiciones, El tamaño de mi esperanza, El idioma de los argentinos y Evaristo Carriego. A partir de 1930 la obra de Borges, durante unos treinta años, se inclinará a la prosa y surgirá una doble vertiente de su tarea: el ensayo breve, normalmente de lecturas literarias, y la llamada “ficción”, que no es estrictamente un cuento, aunque su trámite sea narrativo y su convención de lectura sea la ficcional. En ella aparecen, a menudo, escritores y libros apócrifos como Pierre Ménard y su Quijote, o Herbert Quain. Apelando a citas deliberadamente erróneas en sus meditaciones sobre la tradición literaria, Borges definía la tarea del escritor como esencialmente falsificadora y desdibujaba toda pretensión de originalidad y creación. La literatura era, según su concepción, la infinita lectura de unos textos que surgen de otros y remite a un texto original, perdido, inexistente o tachado. En otro sentido, la obra ficcional borgiana se inclinó a temas recurrentes, como son lo fantasmal de la vida, el combate singular como reconocimiento del otro en el acto de darle muerte, el espejo como cifra de las apariencias mundanas, la lejanía y la desdicha vinculadas con la relación amorosa, o la busca del nombre de los nombres, el prohibido nombre de Dios, donde se realicen las fantasías de perfecta adecuación entre las palabras y las cosas. Estéticamente, en este segundo período de su obra, Borges efectuó una crítica radical a sus años de vanguardista. Se replegó hacia una actitud estética de apariencia neoclásica, aunque en él pervivieran los tópicos del infinito y de lo inefable, recogidos en sus juveniles frecuentaciones de Schopenhauer y de los poetas románticos alemanes. El afán de tersura en la expresión, la relectura de los clásicos y su cita constante, la concisión que exigen los géneros breves, son todos gestos de su neoclasicismo en el que la razón intenta ordenar, jerarquizar y clarificar hasta los límites admisibles de su poder sobre el lenguaje, siempre resbaladizo, engañoso y ambiguo. Borges en esta etapa vuelve sobre algunos episodios costumbristas de ambiente campesino o suburbial, que había tratado en su juventud, como el duelo a cuchillo, para repasarlos en un contexto de mitología universal. Así, sus gauchos y compadritos de las orillas se entreveran con los héroes homéricos, los teólogos medievales y los piratas del mar de la China. No son ya el motivo de una exaltación peculiarista ni se los encara como emblemas de un universo cultural castizo y cerrado, sino que se los relativiza en un marco de ambiciones eclécticas y cosmopolitas. A este período, prescindiendo de antologías y reelaboraciones, pertenecen los ensayos de Discusión (1932), Historia de la eternidad (1936) y Otras Inquisiciones (1952); los relatos de Historia universal de la infamia (1935), de Ficciones (1944) y El Aleph (1949), y un buen número de obras en colaboración con Bioy Casares (Seis problemas para don Isidro Parodi, 1942; Dos fantasías memorables, 1946; Un modelo para la muerte, 1946, y los guiones cinematográficos Los Orilleros y El paraíso de los creyentes, 1955, con Delia Ingenieros (Antiguas literaturas germánicas, 1951), con Betina Edelberg (Leopoldo Lugones, 1955) y con Margarita Guerrero (El Martín Fierro, 1953 y Manual de zoología fantástica, 1957).[31]
La mayoría de sus historias más populares abunda en la naturaleza del tiempo, el infinito, los espejos, laberintos, la realidad y la identidad; mientras otras se centran en temas fantásticos. El mismo Borges cuenta historias más o menos reales de la vida sudamericana; historias de héroes populares, soldados, gauchos, detectives y figuras históricas, mezclando la realidad con la fantasía y los hechos con la ficción. Con un manejo inusual de las palabras, la obra borgiana impulsó una renovación del lenguaje narrativo, resaltando la índole ficticia del texto y amalgamando fuentes y culturas de índole diversa (europeas y orientales, vanguardistas y clásicas) a través de la parodia y la ironía. Sus textos surgen de otros textos previos, y suponen una estrecha familiaridad con ellos. Las tramas se superponen a otras tramas, cada párrafo es la variación de otra escritura o lectura previas. Es difícil no descubrir algunas de sus claves; es casi imposible descrifrarlas todas. Su escritura rescata ideas y preguntas que atraviesan el pensamiento occidental desde sus remotos orígenes y las reformula, legándolas a la posteridad. No intenta seriamente solucionar las contradicciones; prefiere resaltarlas, reordenándolas en paradojas, a las que envuelve una y otra vez con diferente ropaje. En sus páginas más características, propone un contexto lúdico y desafía al lector a resolver un enigma. Como en un buen laberinto policial, exhibe todas las pistas necesarias para deducir las respuestas; entre esas pistas se destaca su propia biblioteca clasificada y comentada. Hay una solución obvia que satisface al detective chapucero, pero la verdadera clave está reservada para el héroe. Cuál es el enigma y quién es en realidad ese héroe son también parte del misterio. Abunda en referencias inexistentes disimuladas entre un fárrago de citas eruditas. Hay frases copiadas traviesamente de obras ajenas, guiños al iniciado, a sus amistades y a sí mismo. Sus mejores cuentos acumulan múltiples significados, ordenados en capas que se tornan alternativamente transparentes u opacas según el punto de vista. El lector vislumbra un reflejo aquí y otro allá, de acuerdo a su experiencia y a sus circunstancias; la comprensión completa, sin embargo, nos está vedada. El único privilegiado es el tramoyista, el que visualiza el universo cifrado, el que urdió la trama, ubicado en el centro del laberinto, reflejado y multiplicado en sus propias palabras: el mismísimo Jorge Luis Borges.[32]

Como afirmó Octavio Paz, Borges ofreció dádivas sacrificiales a dos deidades normalmente contrapuestas: la sencillez y lo extraordinario. En muchos textos Borges logró un maravilloso equilibrio entre ambas: lo natural que nos resulta raro y lo extraño que nos es familiar. Tal proeza determinó el lugar excepcional de Borges en la literatura.[33] En ese mismo sentido, Fritz Rufolf Fries sostuvo que Borges consiguió formar su propia identidad en el espejo de los autores que él interrogaba, mostrándonos lo insólito de lo ya conocido.[34]

Traducciones

A la edad de 11 años, tradujo a Oscar Wilde. Borges creía que la traducción podía superar al original y que la alternativa y potencialmente contradictoria revisión del original podía ser igualmente válida, más aún, que el original o la traducción literal no tenía porqué ser fiel a la traducción. A lo largo de su vida, tradujo, modificando sutilmente, el trabajo de, entre otros, Edgar Allan Poe, Franz Kafka, James Joyce, Hermann Hesse, Rudyard Kipling, Herman Melville, André Gide, William Faulkner, Walt Whitman, Virginia Woolf y G. K. Chesterton.

Cuentos

El espantoso redentor Lazarus Morell.
El impostor inverosímil Tom Castro. : La viuda Ching, pirata puntual.
El proveedor de iniquidades Monk Eastman.
El asesino desinteresado Bill Harrigan.: El incivil maestro de ceremonias Kotsuké no Suké.
El tintorero enmascarado Hákim de Merv.
Hombre de la esquina rosada.
Un teólogo en la muerte.
La cámara de las estatuas.
Del libro de las 1001 Noches, noche 272.: Historia de los dos que soñaron.
Del “Libro de las 1001 Noches, noche 351.
El brujo postergado.
El espejo de tinta.
  • Ficciones (1944), el cual consta de dos secciones y las siguientes narraciones:
I. El jardín de senderos que se bifurcan
Tlön, Uqbar, Orbis Tertius
El acercamiento a Almotásim
Pierre Menard, autor del Quijote
Las ruinas circulares
La lotería en Babilonia
Examen de la obra de Herbert Quain
La biblioteca de Babel
El jardín de senderos que se bifurcan
II. Artificios
Prólogo
Funes el memorioso
La forma de la espada
Tema del traidor y del héroe
La muerte y la brújula
El milagro secreto
Tres versiones de Judas
El inmortal.
El muerto.
Los teólogos.
Historia del guerrero y la cautiva.
Biografía de Tadeo Isidoro Cruz (1829 – 1874 ).
Emma Zunz,
La casa de Asterión
La otra muerte.
Deutsches requiem.
La busca de Averroes.
El Zahir
La escritura del Dios.
Abenjacán el Bojarí.
Los dos reyes y los dos laberintos.
La espera.
El hombre en el umbral.
El Aleph.
Hombre de la esquina rosada.
Emma Zunz.
La espera.
Funes el memorioso.
La forma de la espada.
Tema del traidor y del héroe.
El jardín de senderos que se bifurcan.
El milagro secreto.
La muerte y la brújula.
La intrusa“.
El indigno“.
Historia de Rosendo Juárez“.
El encuentro“.
Juan Muraña“.
La señora mayor“.
El duelo“.
El otro duelo“.
Guayaquil“.
El evangelio según Marcos“.
El informe de Brodie“.
El otro“.
Ulrica“.
El congreso“.
There are more things“.
La secta de los treinta“.
La noche de los dones“.
El espejo y la máscara“.
Undr“.
Utopía de un hombre que está cansado“.
El soborno“.
Avelino Arredondo“.
El disco“.
“El libro de arena”.
“Epílogo”.

Ensayos

Poesías

  • Fervor de Buenos Aires (1923)
  • Luna de enfrente (1925)
  • Cuaderno San Martín (1929)
  • El hacedor (1960)
  • Elogio de la sombra (1969)
  • El oro de los tigres (1972)
  • La Rosa Profunda, (1975)
  • La moneda de hierro, (1976)
  • La Cifra, (1981)
  • Los Conjurados, (1985)

Antologías

  • Antología personal (1961)
  • Libro de sueños (1976)
  • Nueva antología personal (1980).

Obras en colaboración

  • Antología poética argentina (1941), con Bioy Casares y Silvina Ocampo
  • El compadrito (1945), antología de textos de autores argentinos en colaboración con Silvina Bullrich
  • Obras escogidas (1948).

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  • Obras completas (1953)
  • Leopoldo Lugones (1955), con Betina Edelberg
  • Los mejores cuentos policiales (1943 y 1956), con Bioy Casares
  • Introducción a la literatura inglesa (1965), con María Esther Váquez
  • Literaturas germánicas medievales (1966), con María Esther Vázquez, revisa y corrige el tratado Antiguas literaturas germánicas
  • Introducción a la literatura norteamericana (1967), con Estela Zemborain de Torres
  • Introducción a la literatura latinoamericana (1967), con Esther Zemborain de Torres
  • Nueva antología personal (1968).
  • Prólogos (1975).
  • Diálogos (1976), con Ernesto Sábato
  • Breve antología anglosajona (1978), con María Kodama
  • Obras completas en colaboración (1979)
  • Atlas (1985), con María Kodama
  • Textos cautivos (1986), textos publicados en la revista El hogar

Guiones de cine

Discípulos contemporáneos

Si bien Borges no ha tenido “discípulos” directos -pues ello supondría una estética y una escuela previsibles de las que él mismo descreía- hay autores contemporáneos que, de acuerdo con sus críticos, han recibido su influencia de modo directo. El hecho de que hubieran conocido a Borges personalmente y hayan leído su obra en español, puede haber influido en las obras de Ricardo Piglia, César Aira, Roberto Bolaño, Carlos Fuentes, Orhan Pamuk, Paul Auster, Daniel Herrendorf, Salman Rushdie y Umberto Eco, por no mencionar a algunos de los obvios (que además lo han reconocido): Ernesto Sabato, Julio Cortázar, Adolfo Bioy Casares, Julio Ramón Ribeyro, entre otros. También es destacable la influencia que la obra de Borges tuvo en diversos pensadores contemporaneos de otras latitudes, como es el caso de Gilles Deleuze o Michel Foucault.

Premios, distinciones y homenajes

Moneda de 2 Pesos argentinos conmemorativa del centenario del nacimiento de Jorge Luis Borges, año 1999. El rostro del escritor grabado de un lado, el laberinto que pobló su obra, del otro.

Moneda de 2 Pesos argentinos conmemorativa del centenario del nacimiento de Jorge Luis Borges, año 1999. El rostro del escritor grabado de un lado, el laberinto que pobló su obra, del otro.

Recibió importantes premios y distinciones de diversas universidades y gobiernos de diversos países. En 1961 compartió con Samuel Beckett el Premio Formentor otorgado por el Congreso Internacional de Editores, y que fue el comienzo de su reputación en todo el mundo occidental. Recibirá luego el título de Commendatore por el gobierno italiano, el de Comandante de la Orden de las Letras y Artes por el gobierno francés, la Insignia de Caballero de la Orden del Imperio Británico y el Premio Cervantes, entre otros galardones y títulos. Su obra fue traducida a más de veinticinco idiomas y llevada al cine y a la televisión.[3]

En 1999 el gobierno argentino emitió una serie de monedas conmemorativas por el centenario del nacimiento de Borges. El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires organiza visitas guiadas gratuitas sobre puntos de la ciudad que tuvieron que ver con Borges[35] y un tramo de la Calle Serrano, del barrio de Palermo, fue renombrado como Jorge Luis Borges en honor al escritor. De modo similar, una banca del jardín zoológico de Buenos Aires conmemora al escritor con un panel, que refiere que era en esa banca que Borges se sentaba para mirar a los tigres, por los que sentía fascinación. A continuación se presenta un listado cronológico de los diversos premios, distinciones y homenajes recibidos por Borges durante su vida.

  • 1929. Da a conocer su tercer libro de poemas, Cuaderno San Martín, con el que gana el segundo Premio Municipal de Poesía de Buenos Aires.
  • 1944. Su obra Ficciones recibe de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) el Gran Premio de Honor.
  • 1955. Borges es elegido miembro de la Academia Argentina de Letras.
  • 1956. Es nombrado catedrático titular en la Universidad de Buenos Aires y recibe un doctorado honoris causa de la Universidad de Cuyo.
  • 1961. Comparte con Samuel Beckett el Premio Internacional de Literatura (10 mil dólares), otorgado por el Congreso Internacional de Editores en Formentor, Mallorca. Es condecorado por el presidente de Italia, Giovanni Gronchi, con la Orden de Commendatore.
  • 1962. Recibe en Buenos Aires el Gran Premio del Fondo Nacional de las Artes. Recibe la insignia de Commandeur de l’Ordre des Lettres et des Arts del gobierno de Francia.
  • 1963. En diciembre es nombrado doctor honoris causa por la Universidad de los Andes, en Colombia.
  • 1964. El gobierno peruano le otorga la Orden del Sol en el grado de Comendador. La revista francesa L’Herne le dedica un número especial monográfico de homenaje, con numerosas colaboraciones nacionales y extranjeras.
  • 1965. Recibe en Gran Bretaña la insignia de Caballero de la Orden del Imperio Británico, donde se le otorga el título de Sir. Recibe la medalla de oro del IX Premio de Poesía de la ciudad de Florencia.
  • 1966. La comuna de Milán le entrega el Premio Internacional Madonnina. La Fundación Ingram Merril de Nueva York le concede su premio literario (5 mil dólares).
  • 1968. Es nombrado miembro de la Academia de Artes y Ciencias de los Estados Unidos. Recibe del gobierno de Italia las insignias de Gran Oficial de la Orden al Mérito de la República Italiana.
  • 1970. La Fundación Bienal de San Pablo (Brasil) le otorga el Premio Interamericano de Literatura ‘Matarazzo Sobrinho’ (25 mil dólares), el más importante del país, durante el Primer Seminario de Literatura de las Américas. Se lo nombra miembro de la ‘The Hispanic Society of America’, Nueva York.
  • 1971. Viaja a Estados Unidos para recibir los nombramientos de la American Academy of Art and Letter de Nueva York y del Instituto de Artes y Letras de Estados Unidos (INAL) como miembro honorario de ambas instituciones. En Israel recibe el Premio de Jerusalén (2 mil dólares). Es nombrado doctor honoris causa por la Universidad de Columbia, Nueva York. En abril viaja a Londres, invitado por el Instituto de Arte Contemporáneo que lo incorpora como miembro de su cuerpo docente. La Universidad de Oxford le confiere el título de doctor honoris causa como Doctor en Letras.
  • 1972. Viaja a Estados Unidos para recibir el doctorado honoris causa en Humanidades por la Universidad de East Lansing, Michigan. En septiembre se lo nombra miembro del Museo Judío de Buenos Aires.
  • 1973. La Municipalidad de Buenos Aires lo declara ciudadano ilustre. Viaja junto con Claude Hornos de Acevedo a España y México, donde recibe el Premio Internacional Alfonso Reyes.
  • 1974. En Milán, Franco María Ricci publica el cuento El congreso en una edición lujosísima con letras de oro.
  • 1976. Recibe el título de doctor honoris causa de la Universidad de Cincinatti. El gobierno chileno lo condecora con la Gran Cruz de la Orden al Mérito Bernardo O´Higgins. Viaja a Chile, donde recibe el título de doctor honoris causa por la Universidad de Santiago.
  • 1977. Recibe el título de doctor honoris causa por la Universidad de La Sorbona. Le otorga el mismo título la Universidad de Tucumán.
  • 1978. Es declarado ciudadano meritorio de Bogotá.
  • 1979. La Academia Francesa lo distingue con una medalla de oro. Recibe la Orden al Mérito de la República Federal Alemana y la Cruz Islandesa del Halcón en el grado de Comendador con estrella. Se le hace un homenaje nacional en el Teatro Cervantes, con motivo de cumplir los ochenta años.
  • 1980. Recibe el Gran Premio de la Academia Real Española, el Miguel de Cervantes (5 millones de pesetas), otorgado por el Ministerio de Cultura de España. Lo comparte con el poeta español Gerardo Diego. Recibe en París el premio Cino del Duca (200 mil francos).
  • 1981. Sandro Pertini, presidente de Italia, le entrega el premio Balzan (140 mil dólares). Viaja a Estados Unidos, Puerto Rico y México, donde recibe el premio Hollín Yoliztli (70 mil dólares).
  • 1983. En su última visita a España, recibe la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio. En París, el presidente Miterrand le hace entrega de la Legión de Honor. Recoge en Estados Unidos el premio de la Fundación Ingersoll (15 mil dólares).
  • 1984. En Sicilia recibe una rosa de oro como homenaje y símbolo de la sabiduría. Vuelve a Estados Unidos, donde el editor italiano Ricci le entrega 84 libras esterlinas de oro, una por cada año de vida. Vuelve a Italia, recibe de manos del presidente Pertini la Gran Cruz de la Orden al Mérito. Va a Marruecos y a Lisboa, donde es condecorado.

A pesar de su enorme prestigio intelectual y el reconocimiento universal que ha merecido su obra, no fue distinguido con el Premio Nobel de Literatura, a pesar de haber sido nominado por muchos años consecutivos. Se considera que fue excluido de la posibilidad de obtenerlo por haber aceptado un premio otorgado por la dictadura de Augusto Pinochet.[36] [37]

Borges y la mecánica cuántica

En numerosos textos científicos y de divulgación científica se citan cuentos de Borges.[38] Así, se menciona a “La biblioteca de Babel”[39] para ilustrar las paradojas de los conjuntos infinitos,[40] y la geometría fractal[41] referencias a la taxonomía fantástica del doctor Franz Kuhn, en “El idioma analítico de John Wilkins” (un favorito de neurocientíficos y lingüistas),[42] invocaciones a “Funes el memorioso” para presentar sistemas de numeración,[43] y hasta una cita de “El libro de arena” en un artículo sobre la segregación de mezclas granulares.[44] En todos estos casos, las citas a cuentos de Borges no son más que ejemplos metafóricos que dan brillo a la prosa opaca de las explicaciones técnicas. Sin embargo, una notable excepción la constituye “El Jardín de senderos que se bifurcan”, donde Borges propone sin saberlo (no podría haberlo sabido) una solución a un problema de la física cuántica todavía no resuelto.[38] “El jardín”, publicado en 1941, se anticipa de manera prácticamente literal a la tesis doctoral de Hugh Everett III publicada en 1957 con el título Relative State Formulation of Quantum Mechanics,[45] y que Bryce DeWitt habría de popularizar como “La interpretación de los muchos mundos de la mecánica cuántica”.[46] El físico Alberto Rojo ha analizado esa sorprendente correspondencia y ha concluido que el parecido entre los textos de Borges y de Everett III muestra de qué manera extraordinaria la mente de Borges estaba inmersa en el entramado cultural del Siglo XX, en esa complejísima red cuyos secretos componentes se ramifican más allá de los límites clasificatorios de cada disciplina. La estructura de ficción razonada de los cuentos de Borges, que a veces parecen teoremas con hipótesis fantásticas, es capaz de destilar ideas en proceso de gestación que antes de convertirse en teorías hacen escala en la literatura. Y así como las ideas de Everett y DeWitt pueden leerse como ciencia ficción; en “El Jardín de los senderos que se bifurcan”, la ficción puede leerse como ciencia.[38]

Las amistades de Borges

Adolfo Bioy Casares. La fotograf�a fue tomada en 1968.

Uno de los amigos íntimos de Borges: Adolfo Bioy Casares. La fotografía fue tomada en 1968.

Borges tuvo dos amigos íntimos durante la mayor parte de su vida: los escritores Adolfo Bioy Casares y Manuel Peyrou. A Bioy Casares lo conoció en la casa de Victoria Ocampo, a Peyrou se lo presentaron en un bar alemán de la calle Corrientes cerca de de Pueyrredón. La relación de amistad con cada uno de ellos fue profundamente diferente. Con Bioy se trataba de una amistad “a la inglesa”, que excluía las confidencias; la que mantuvo con el segundo, en cambio, incluyó las confesiones más íntimas y personales. Cuando Borges necesitó la ayuda de un psiquiatra —así lo reveló Estela Canto—, fue Peyrou quien se lo recomendó. Tras la muerte de su amigo en 1974, Borges escribió un poema que lleva por título «Manuel Peyrou» y que publicó luego en Historia de la noche: «Suyo fue el ejercicio generoso / de la amistad genial. Era el hermano / a quien podemos, en la hora adversa, / confiarle todo o, sin decirle nada, / dejarle adivinar lo que no quiere / confesar el orgullo (…)». Aparte de estos amigos muy cercanos —y de Silvina Ocampo, la mujer de Bioy—, que lo fueron desde el principio de la década de los treinta hasta el fin, otros que giraron en la órbita de ese grupo —en distintas épocas y por diversos espacios de tiempo— fueron Carlos Mastronardi, Emma Risso Platero, Francisco Luis Bernárdez, Xul Solar, Enrique Amorín, Ricardo Güiraldes, Oliverio Girondo, Norah Lange, Elvira de Alvear, Ulises Petit de Murat, los hermanos Dabove, Gloria Alcorta, Estela Canto, María Esther Vázquez y Néstor Ibarra. Macedonio Fernández no fue estrictamente amigo sino una especie de mentor de Borges, y únicamente durante unos años, hasta que se distanciaron por razones políticas. Curiosamente, Fernández se graduó de abogado en la Universidad de Buenos Aires en 1897, junto a los padres de Borges y Peyrou.[38]

Referencias

  1. Marcos Aguinis. Prólogo al libro de Julio Woskoboinik, El alma de “El Aleph”: nuevos aportes a la indagación psicoanalítica de la obra de Jorge Luis Borges. Buenos Aires: Grupo Editor Latinoamericano, 1996. Accedido el 8 de abril de 2008
  2. Vlady Kocianich. 2001. Jorge Luis Borges. Publicado en Antroposmoderno el 2001-10-23. [1]
  3. a b c d e Fundación Konex (1984). Premios Konex, Jorge Luis Borges, Curriculum vitae. Consultado el 25 de marzo, 2008.
  4. a b c d Ministerio de Educación de la Nación. Subsecretaría de Coordinación Administrativa. Efemérides Culturales Argentinas. Jorge Luis Borges: primeros días (1899-1913). Consultado el 21 de diciembre, 2007.
  5. a b La versión completa del poema se encuentra en “Textos Recobrados” entre las páginas 24 y 26, pero fue publicado por primera vez en Grecia, Revista Quincenal de Literatura, Sevilla, Año 2, N.37, 31 de diciembre de 1919
  6. Semblanza de Jorge Luis Borges.. Sololiteratura.com
  7. Efemérides Culturales Argentinas. Jorge Luis Borges: 1924-1930. Ministerio de Educación de la Nación. Subsecretaría de Coordinación Administrativa. Página accedida el 5-1-08. [2]
  8. a b Efemérides Culturales Argentinas. Jorge Luis Borges: 1931-1940. Ministerio de Educación de la Nación. Subsecretaría de Coordinación Administrativa. Página accedida el 5-1-08. [3]
  9. La primera versión de Hombre de la esquina rosada fue publicada por primera vez en 1927 con el título “Hombres que pelearon”. Efemérides Culturales Argentinas. Jorge Luis Borges: 1924-1930. Ministerio de Educación de la Nación. Subsecretaría de Coordinación Administrativa. Página accedida el 5-1-08. [4]
  10. Efemérides Culturales Argentinas. Jorge Luis Borges: 1941-1950. Ministerio de Educación de la Nación. Subsecretaría de Coordinación Administrativa. Página accedida el 5-1-08. [5]
  11. a b c d Efemérides Culturales Argentinas. Jorge Luis Borges: 1951-1960. Ministerio de Educación de la Nación. Subsecretaría de Coordinación Administrativa. Página accedida el 5-1-08. [6]
  12. a b Borges, Jorge Luis. 1980. La Ceguera. En: Siete noches (Conferencias pronunciadas por Borges en 1977), Fondo de Cultura Económica, Ediciones Nuevo País, Buenos Aires, pag.: 144-160. ISBN 950-557-018-4
  13. Jorge Luis Borges. Poema de los Dones. [7]
  14. a b Efemérides Culturales Argentinas. Jorge Luis Borges: 1961-1970. Ministerio de Educación de la Nación. Subsecretaría de Coordinación Administrativa. Página accedida el 5-1-08. [8]
  15. a b c d Muñoz Rengel, J.J. 1999. El último artificio de Borges. A Parte Rei, Revista de Filosofía. Nº 5, Septiembre. artículo
  16. “La balada de Maldon” se halla traducida y explicada en el libro “Literaturas germánicas medievales” de Jorge Luis Borges y María Esther Vázquez.
  17. Borges, Jorge Luis. “El remordimiento”. [9]
  18. Jorge Luis Borges. 1921. Ultraísmo. Nosotros, 151. Buenos Aires, diciembre. Texto original
  19. a b de Torre, G. 1964. Para la Prehistoria Ultraísta de Borges. Hispania, Vol. 47 (3):457-463. doi:10.2307/336161
  20. Carlos Cortinez. Hacia el extasis: “El congreso” de Borges. 1986. Hispanic Review, Vol. 54, No. 3, pp. 313-322 (página web accedida el 18 de noviembre de 2007). [10]
  21. Borges, J.L. 1935. “Las pesadillas y Kafka”. La Prensa, 6 de febrero.
  22. Borges, J.L. 1974. “Obras Completas”. Buenos Aires, pag. 429.
  23. Barnes, J. 1996. La vida, una maldita cosa detrás de la otra. Clarín. Suplemento especial dedicado a Jorge Luis Borges. [11]“.
  24. a b Woodall, J. 1999. La vida de Jorge Luis Borges. El hombre en el espejo del libro, Barcelona, Gedisa.
  25. citado en Fernández, Teodosio (comp.). 1998., Álbum biográfico de Jorge Luis Borges, Madrid, Alianza Editorial, p. 40.
  26. Woodall, J. 1999. La vida de Jorge Luis Borges. El hombre en el espejo del libro, Barcelona, Gedisa, p.222.
  27. a b Martínez, H.L. 2006. Notas para una biografía política de Borges. Metapolítica 47:29-31.[12]
  28. a b Originalmente publicado en Clarín, 31 de julio de 1985. Disponible también entre las páginas 314-316 del libro de Jorge Luis Borges editado por Emecé-Planeta, Textos recobrados III. El fragmento que se transcribe aquí se puede hallar en La Insignia del 20 de diciembre de 2004. [13]
  29. Borges, Jorge Luis. Breve Antología Anglosajona. Santiago, Chile, Ediciones la Ciudad, 1978.
  30. Borges, Jorge Luis. La Alucinación de Gylfi (Traducción de fragmentos de la Edda Menor de Snorri Sturluson). Buenos Aires, Alianza Editorial, 1984.
  31. Biblioteca Nacional de la República Argentina. Galería de Directores. Jorge Luis Borges. [14]
  32. Dadon Benseñor, J.R. 2003. BORGES, LOS ESPACIOS GEOGRÁFICOS Y LOS ESPACIOS LITERARIOS.Scripta Nova. REVISTA ELECTRÓNICA DE GEOGRAFÍA Y CIENCIAS SOCIALES Vol. VII, núm. 145 Artículo
  33. Octavio Paz. 1986. El arquero, la flecha y el blanco. En: VUELTA (México), Nº 117, agosto de 1986.
  34. Fries, F.R. 1991. Die aufgehobene Zeit oder der Leser als Autor (El tiempo preservado o el lector como autor). En: Borges lesen (Leer a Borges), Frankfurt, Fischer, p. 83.
  35. Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Recorridos biográficos. Jorge Luis Borges. URL accedida el 6-1-08 [15]
  36. Volodia Teitelboim. 1996. Los Dos Borges, vida, sueños, enigmas. Editorial Sudamericana. Texto escogido sobre el tema en particular
  37. Emir Rodriguez Monegal en Borges, una biografía literaria (Fondo de Cultura Económica. México, 475 pag., 1993.), explica: “… ya había sido elegido a medias con Vicente Aleixandre, el poeta surrealista español, para el Premio Nobel, cuando una visita intempestiva a Santiago de Chile, para aceptar una medalla de manos del dictador Pinochet, decidió a la Academia a borrar cuidadosamente su nombre…”. Cuando le preguntan a Borges si sabía que con esto se jugaba el Premio Nobel respondió: ” -Pero fíjese que yo sabía que me jugaba el Premio Nobel cuando fui a Chile y el presidente ¿cómo se llama? -Pinochet. -Sí, Pinochet me entregó la condecoración. Yo quiero mucho a Chile y entendí que me condecoraba la nación chilena, mis lectores chilenos”.
  38. a b c d Rojo, A. El jardín de los mundos que se ramifican: Borges y la mecánica cuántica. University of Michigan. Notas para un ensayo Borgiano. URL accedida el 26-12-07.[16]
  39. Fresan, J. De la Biblioteca de Babel a los números normales, TK, 19, 2007, págs. 133-139.
  40. Rucker, R. 1982. Infinity and the mind, Boston, Birkhäuser.
  41. Merrell, F. 1991. Unthinking Thinking, Jorge Luis Borges. Mathematics, and the New Physics. West Lafayette, Purdue University Press.
  42. Pinker, S. 1997. How the Mind Works, New York, W. W. Norton.
  43. Morrison, Ph. 1996. “The Physics of Binary Numbers”, Scientific American Febrero de 1996, p.: 130.
  44. Makse H.H. 1998. “Dynamics of granular stratification” Physical Review E. Vol. 58: 3357.
  45. Everett III, H. 1957. Reviews of Modern Physics Vol. 29: 454.
  46. DeWitt, B.S. y N. Graham. 1973. The Many-Worlds Interpretation of Quantum Mechanics. New Yersey, Princeton University Press.

Véase también

Enlaces externos

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Mayo 4, 2008. 1. No hay comentarios.

La felicidad

La felicidad

José Espinosa Martínez
04/05/2008
“He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer. No he sido feliz. Que los glaciares del olvidome arrastren y me pierdan, despiadados. Mis padres me engendraron para el juego arriesgado y hermoso de la vida, para la tierra, el agua, el aire, el fuego. Los defraudé. No fui feliz. Cumplida no fue su joven voluntad. Mi mente se aplicó a las simétricas porfías del arte, que entreteje naderías. Me legaron valor. No fui valiente. No me abandona. Siempre está a mi lado La sombra de haber sido un desdichado.”

Jorge Luis Borges. El remordimiento.

El autor de este artículo,el sr. José Espinosa Martínez, comenta en su artículo en el diario digital español “ElFaro”, de Cartagena, que el pasado miércoles, de esta semana que hoy concluye, le propusieron, junto a otros opinar sobre un tema tan amplio y controvertido como es la Felicidad.

«Juntos a la Sra. María Dolores, abogada especialista en asuntos relacionados con la familia, un joven amable y con la cabeza bien amueblada, cuyo nombre no conseguí retener, un colaborador habitual del programa y una especialista, una psicóloga con consulta profesional en la capital de la región, coincidimos; la felicidad no existe, es un estado transitorio al que todos debemos aspirar, disfrutar de ella cuando nos viene a visitar, conociendo de antemano que en ocasiones las a veces imprevisibles circunstancias pueden condicionar nuestro estado de ánimo.
Sabiendo que dependemos de hechos que en ocasiones no podemos prevenir, que por ello pueden alterar nuestro cotidiano vivir, es más fácil transitar por este, a veces, valle de lágrimas. Tener claro que durante el tiempo que nos toque vivir, nos vamos a ver inmersos en situaciones duras y complicadas, también nos será útil para recorrer el camino. Sólo lo irremediable, una acentuada y prolongada situación de penuria económica, en la que echemos a faltar lo más básico para los nuestros, una cruel enfermedad, sin solución posible, es lo único que debería entristecernos.

La especialista en psicología lo dejó bien claro, y el resto de los contertulios estuvimos de acuerdo, ponerse metas inalcanzables es un gran error, carecer de un proyecto realista que nos ilusione, es aún peor. En una de las célebres frases que nos dejó Benjamín Franklin nos decía que fracasar no es lo importante, que lo peor es el no haberlo intentado.

Por esa razón es fundamental poseer un proyecto vital, trabajar con tenacidad y entusiasmo para lograrlo aún sabiendo que podemos fracasar. Una iniciativa frustrada puede ser sustituida de inmediato por otra que quizás pueda resultarnos fructífera, ilusionante. La vida, en definitiva, es un continuo y constante tropezar y levantarse, y en la medida de que seamos capaces de ver esa realidad, de no arrugarnos cuando las adversidades nos acechan, nos irá mejor.

Si lo pensamos con detenimiento comprenderemos que casi todo depende de emplear la sensatez y el sentido común, aunque es cierto que vemos numerosos ejemplos que nos dicen que en muchas ocasiones la sensatez y el sentido común brillan por su ausencia.»

Observando tantas cosas que han sucedido en la vida y en la vida de mis seres queridos, puedo concluir en que ningún acontecimiento ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche que en su devenir, se generan mutuamente.

Hay momentos de alegría y momentos de tristeza y ninguno de ellos es implacable en su peso ni mucho menos, absolutos… como solemos creer mientras suceden.

El Bien tiene sentido porque existe El Mal. La soledad, es la espera del amor. Muerte y nacimiento conforman un proceso de transformación que resuelve la existencia.

Hay un tiempo para todo
Y un momento

Hay un tiempo para todo y un momento
bajo el cielo para hacer cada cosa:
hay un tiempo de nacer y otro de morir;
un tiempo para plantar
y un tiempo para cosechar.

Un tiempo de dar muerte, y otro para sanar;
un tiempo de destruir
y un tiempo para construir.
Un tiempo para llorar y otro para reír;
un tiempo para los lamentos
y un tiempo para las danzas.

Un tiempo de esparcir piedras
y otro para recogerlas;
un tiempo de abrazarse y otro para separarse.
Un tiempo para ganar y otro para perder;
un tiempo de callar y otro de hablar.
Un tiempo para amar y otro para odiar;
un tiempo para la guerra
y un tiempo para la paz…

Eclesiastés 3, 1-8

http://www.diarioelfaro.es

Mayo 4, 2008. Familia, Felicidad, Psicología, Psicología cristiana. No hay comentarios.

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