Amenazados de muerte por explicar la evolución
Amenazados de muerte por explicar la evolución
En una artículo titulado Amenazados de muerte por explicar la evolución, publicado el 18 Julio del 2007 , en un blog, dice lo siguiente: «Los profesores de la Universidad de Colorado que enseñan biología y la teoría de la evolución están recibiendo cartas con amenazas de muerte. La policía sospecha que el autor de estas cartas es Michael Korn, un iluminado que queda perfectamente retratado en su página web. Es sabido que el actual presidente de EE.UU., otro iluminado, prefiere creer en el diseño inteligente y en el creacionismo para entender de donde provienen los seres vivos. Por suerte, aquí en nuestro país, en el que no nos faltan iluminados, estas teorías absurdas no han calado todavía demasiado, y no creo que lo hagan porque hasta en los colegios católicos enseñan la teoría de la evolución.»
El autor de este artículo dice, según el criterio de él, al que yo considero completamente erróneo:«Y es que no puede negarse la evidencia. Los chimpances son nuestros primos hermanos, que, por suerte o por desgracia, no lo tengo muy claro, no evolucionaron de la misma forma que nosotros.»
Un resumen de los comentarios realizados en este artículo:
La libertad también crea fanáticos. Es uno de sus precios. Y los fanáticos sólo merecen vigilancia. Porque discutir o negar la teoría de la Evolución puede ser una estupidez, pero no es delito. Pero amenazar de muerte sí lo es.
Lo del vídeo de Forgarsconnection es alucinante.
EL niño me ha dejado boquiabierto. Su capacidad de oratoria es increíble. Su manejo de la palabra es total. Se me ponen los pelos de punta con lo que puede hacer este niño de adulto. El poder de la palabra es quizá el mayor que existe. Para bien y para mal. Podemos pensar en lo que hizo Jeús con la palabra, o Ghandi, pero también Hitler, y Mussolini.
Viviendo en una tierra donde la gente recibe a diario amenazas de muerte -en numerosos casos cumplidas- por pensar de manera diferente creo que hay que diferenciar las creencias de los actos criminales.
La fe en el creacionismo es un derecho de quienes la profesan, y yo no veo que esas creencias sean algo malo.
El problema es que los fanáticos (en sus variados grados), siempre quieren imponer a los demás sus ideas, aunque sea a la fuerza.
Lo del creacionismo comienza a ser un grave problema en EEUU, cuando más de la mitad de la población responde a las encuestas su firme creencia y descartan la teoría de la evolución.
Solo las sentencias judiciales del Supremo, han impedido la erradicación del sistema escolar de las teorías de Darwin, aunque en algunos condados sureños, el creacionismo se difunde en las aulas con absoluta tranquilidad.
El presidente Bush es creacionista y que 9 de los 10 candidatos a la presidencia mostraron su absoluta fe en las enseñanzas cristianas, en Dios y la biblia como guía política (en un reciente debate televisivo)
Sinceramente, creo que el asunto del creacionismo en EEUU se exagera de un modo grotesco para atraer la atención del público. Polémicas como esta no son nada nuevo, sino algo habitual desde el año 1925 en que tuvo lugar el proceso aquel. Esa encuesta no quiere decir gran cosa. Si preguntas a los catalanes si creen en los OVNIS te saldrá un porcentaje similar, y no por ello habremos de temer el cierre de ningún observatorio astronómico.
El creacionismo de EEUU (y de otros sitios: también lo hay en Europa, por ejemplo en Alemania y el Reino Unido) no supone una vuelta a las tinieblas medievales. Antes bien es consecuencia del propio pensamiento científico de la modernidad. La ciencia, admite que no tiene respuestas para todo, y que sus conclusiones siempre han de ser consideradas en términos de algo relativo. Y es por esta ventana de indefinición por la que asoman las teorías creacionistas, a las que se entiende que hay que tolerar en nombre de la democracia y la libertad de expresión.
Si dejamos que en Bolonia rindan culto al demonio y nadie se escandaliza de ello, no se entiende por qué hay que rasgarse la túnica cada vez que alguien rebate a Darwin.