Piña reclamó al Vaticano que “revea” la sanción canónica que pesa sobre Lugo

MIENTRAS TANTO, EL DIARIO ELECRÓNICO Y RELIGIOSO, VALORES RELIGIOSOS, SE ATREVE A COMPARAR LA SITUACIÓN ACTUAL DE MONS. LUGO CON MONS. MARCEL LEFEBVRE, NADA MENOS….

ES LA PERSECUCIÓN ENTRE NOSOTROS MISMOS…..

El obispo argentino, que incursionó en política, calificó de “un poco exagerada” la suspensión de su par paraguayo y consideró que “lo normal hubiera sido que le aceptara la renuncia porque no cometió ningún pecado ni dejó la Iglesia”.

El obispo Joaquín Piña –quien en 2006 desató una polémica dentro de la Iglesia por su decisión de presentarse como candidato a convencional constituyente en Misiones—consideró que el Vaticano debería reconsiderar la sanción que el aplicó al obispo Fernando Lugo, quien acaba de triunfar en las elecciones presidenciales de Paraguay.

La Santa Sede suspendió “ad divinis” a Lugo –la misma medida que le aplicó en su momento al obispo tradicionalista Marcel Lefébvre– luego de que este ratificara su decisión de pelear la presidencia. El criterio de Roma es que un clérigo –y, mucho menos de la jerarquía de obispo— no puede incursionar en la política partidaria.

Lugo –que cuando anunció su candidatura ya no estaba a cargo de una diócesis—pretendía que se le otorgara una dispensa a su condición religiosa para ser reducido así al estado laical mientras actúa en política. De esta forma podía seguir adelante con su proyecto político sin afectar su relación con la Iglesia.

“Creo que la decisión del Vaticano de sancionar a Lugo fue un poco exagerada”, dijo Piña. Añadió que “lo normal hubiera sido que le aceptara la renuncia al ministerio de San Pedro porque no cometió ningún pecado ni dejó la Iglesia, pero en Roma molesta mucho la incursión de un clérigo en política”.

Con todo, dijo que “la Iglesia no puede ponerse contra el pueblo, contra el 40 % que lo votó y los muchos otros que también se pusieron muy contentos; o creer que todo el pueblo está equivocado”. E insinuó que el Episcopado no estuvo tan en desacuerdo con la candidatura de Lugo.

De todas formas, Piña consideró necesario el otorgamiento de la dispensa porque un obispo, aunque no esté en funciones, sigue siendo obispo. “Cuando un presidente termina su mandato pasa a ser ex presidente, no así un obispo; Lugo no es ex obispo, sino obispo”, precisó.

La situación de Piña tuvo diferencias con la de Lugo porque mientras el primero se presentó para un cargo muy transitorio y no ejecutivo –algo que cuenta con varios antecedentes en la Argentina– , el segundo lo hizo para un cargo ejecutivo y de máxima jerarquía.

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