En los Postreros días


“También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos… Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido” (II Tim. 3.1,14).

“Habrá gente egoísta, interesada solamente en ganar más y más dinero. También habrá gente orgullosa que se creerá más importante que los demás. No respetarán a Dios ni obedecerán a sus padres, sino que serán malagradecidos e insultarán a todos. Serán crueles y se llenarán de odio. Dirán mentiras acerca de los demás, serán violentos e incapaces de dominar sus deseos. Odiarán todo lo que es bueno. No se podrá confiar en ellos, porque esos orgullosos actuarán sin pensar. En vez de obedecer a Dios, harán sólo lo que les venga en gana. Dirán que aman y respetan a Dios, pero con su conducta demostrarán lo contrario. No te hagas amigo de esa clase de gente, porque tienen la costumbre de meterse en cualquier casa para engañar a mujeres tontas y pecadoras, que son incapaces de dominar sus malos deseos; siempre están queriendo aprender algo nuevo, pero nunca llegan a entender la verdad”. (II Tim. 3:2-7 BLS)

La segunda epístola de Pablo a Timoteo, su hijo en la fe, comenzó con un llamado a estar firme, aun en momentos de prueba (capítulo 1). El “viejo soldado” apremió a Timoteo a hacer partícipes a maestros fieles, de la enseñanza recibida, y a seguir el estándar ejemplificado por él (capítulo 2). Pablo, después le advirtió a Timoteo que estuviera en guardia contra los impíos (3.1–9) y que tuviera cuidado de sí mismo mediante el ejemplo del apóstol,su propia preparación, y las Escrituras (3.10–17).

Pablo hizo una advertencia con respecto a “los postreros días” en 3.1–9. Hay quienes le atribuyen cierto misticismo a la frase “los postreros días”, la cual a menudo se ha aplicado indebidamente. Ésta puede estarse refiriendo a todo el tiempo desde que Dios “nos ha hablado por el Hijo” (Hebreos 1.1–2) —desde el día de Pentecostés cuando la iglesia dio comienzo (Hechos 2.1, 16–17) hasta los últimos días de la apostasía (1 Timoteo 4.1–3), cuando vengan los burladores (2 Pedro 3.3–7), y llegue el momento cuando se realice el juicio final (Juan 12.48).

Esto fue lo que a Timoteo se le dijo: “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos”.

Aquí hay una lección para nosotros, y es que los “tiempos peligrosos”[1] pueden ser los que estamos viviendo hoy. Al igual que Timoteo, necesitamos “saber [2] esto”. Hay un dicho que dice que “en guerra avisada no muere soldado”. Si nos dejamos atrapar por las malignas tendencias que describe Pablo en los versículos siguientes, llegaremos a ser fieros y salvajes. ¡De modo que era una seria advertencia la que Pablo nos estaba haciendo a Timoteo y a nosotros!

Después de describir en detalle a los hombres corruptos de los postreros días (3.2–5), Pablo dijo: “a éstos evita” (3.5). La palabra “evita” (del griego: apotrepo) significa “rechazar… apartarse uno mismo de algo… esquivar”. [3] Kenneth Wuest tradujo la frase así: “Y a éstos rechaza constantemente”.[4] Éste no parece ser un caso de disciplina hecha por la iglesia (tal como en 2 Tesalonicenses 3.6, 14–15; 1 Corintios 5.1–5). Este contexto guarda más relación con 2 Corintios 6.14—7.1, donde Pablo apremió a los hermanos a no formar alianza con los incrédulos al punto de ser absorbidos por su comportamiento mundano (note 1 Juan 2.15–17). En 2 Timoteo 3.2–9, Pablo no se refirió a hermanos infieles, sino a la gente en general (del griego: antropoi). Desde luego que si los hermanos emprenden un estilo de vida como el presentado aquí, lo más obvio es que desemboquen en problemas que harían necesaria la disciplina de la iglesia (vea 1 Corintios 5.9–13; Tito 3.9–11). Pablo les advirtió a los hermanos, a través de 1 Corintios 15.33, de esta manera: “No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres”. Uniendo lo anterior con esta gráfica advertencia, deberemos tener claro en nuestras mentes, de una vez por todas, que nosotros no trabaremos amistad con gente que tenga tales inclinaciones.

Aqui expongo un cuadro de los hombres que, según Pablo, hay que evitar en los postreros días” (2 Timoteo 3.2–5)

1.“amadores de sí mismos” (del griego: filautos) —egoístas; demasiado absortos en sus propios intereses (T, 653).

No sorprende que la lista de maldades comience con ésta. Muchas obras diabólicas nacen de la tenencia de un concepto demasiado alto de sí mismo, de los impulsos egoístas y los deseos egocéntricos.

2.“avaros” (del griego: filarguros) —codiciosos (R, 762). Aunque “gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento” (1 Ti. 6.6), los que ponen el dinero en primer lugar pierden la libertad, el juicio, la pureza, la fe y el contentamiento —y eventualmente, sus almas.

3.“vanagloriosos” (del griego: alazon) —un fingidor vacío (T, 25). Un hombre egoísta es automáticamente un jactancioso.

4.“soberbios” (del griego: huperefanos) —altanero, que desdeña a otros o que, incluso, los trata con desprecio (T,41). Se trata de una fanfarronería que ha trascendido el ego y ha llegado a reaccionar en contra de los demás y a herirlos.

5.“blasfemos” (del griego: blasfemos) —(T, 103). Cuando los demás reaccionan en contra de una persona altanera (lo que por lo general sucede), ésta responde con blasfemias y se siente “justificada” al hacerlo.

6.“desobedientes a los padres” (“desobediente” = del griego: apeithes) —que no se le puede persuadir, que no cumple (T, 55). Los padres pueden tratar, pero el hijo desobediente no va a acatar. Hay ciertas personas que hacen tratos con el diablo desde una temprana edad.

7.“ingratos” (del griego: acaristos) —no agradecidos (T, 90). El no ver a los que nos bendicen y cuidan de nosotros, siempre ha sido la causa de malas relaciones con Dios y con los semejantes.

8.“impíos” (del griego: anosios) —no santos, inicuos (T, 49). ¡No hay nada ni nadie que sea sagrado para tal persona! Le falta el respeto a Dios y lo desdeña.

9.“sin afecto natural” (del griego: astorgos) —sin afecto natural ni amor por los suyos (AS, 65). Allí donde el amor debió haber florecido, se le dejó de lado y se le rechazó.

10.“implacables” (del griego: aspondos) —que no se le puede persuadir a entrar en un pacto (T, 81). Se trata de un hombre al que no se le puede aplacar ni satisfacer. No hay modo de entrar en un acuerdo con él ni de emprender un plan de acción con él. Es demasiado egocéntrico y dogmático, al punto que todas las relaciones —con los semejantes y con Dios— perecerán por su causa. “calumniadores” (del griego: diabolos) —propenso a calumniar… hombres que se parecen al diablo en la forma de pensar y de actuar, dependen del diablo para lo que piensan y lo que hacen, y son motivados y gobernados por él (T, 135). Tarde o temprano, estos calumniadores traicionarán a los que les han confiado sus problemas.

11.“intemperantes” (del griego: akrates) —sin poder,… en un sentido moral, que carece de dominio propio (AS, 18). Dada su falta de auto disciplina, este individuo descubrirá que su situación (y su alma) está fuera de control. Un pecado lleva a otro.

12 “crueles” (del griego: anemeros) —no domesticado, salvaje o feroz (T, 45). Ésta es la culminación de todas las anteriores obras diabólicas. ¡Pobre de la gente que debe de vérselas con estos salvajes tiranos!

13.“aborrecedores de lo bueno” (del griego: afilagatos) —que se opone a la bondad y a los hombres buenos; esta frase se encuentra solamente en 2 Ti. 3.3 (T, 89). Toda la bondad y piedad de Cristo lo llevaron a ser crucificado por los hombres.

14.“traidores” (del griego: prodotes) —un traidor (T, 538). Tarde o temprano, tales hombres se irán y abandonarán a sus seres más queridos.

15.“impetuosos” (del griego: propetes) —que cae hacia adelante, que cae de cabeza,… precipitado (T, 541). Puede que los infieles abandonen las respuestas que dicta la razón cuando toman rumbos destructivos y desastrosos.

16.“infatuados” (del griego: tufoo) —estar enceguecido de orgullo, hacer tonto o estúpido a alguien (T, 633). Esta clase de ceguera inevitablemente traerá dolor y tristeza.
“amadores de los deleites” (del griego: filedonos) —dado al placer (AG, 867). Estas personas tienen las prioridades mal ordenadas, al amar los placeres más que a Dios.

17.“que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella” (“apariencia” = del griego: morfosis) —la simple forma externa o semblante de piedad (T, 419). La forma sin la fe es un fraude. La persona se aferra a una apariencia de piedad, pero niega o renuncia al poder de la verdadera piedad.

En Argentina, realmente estamos viviendo momentos difíciles, peligrosos, donde la gente esta violenta, manifestando asi un carácter corrupto, difícil de aceptar.

Hace muy pocos días atrás, se realizaron manifestaciones populares de tinte violento con motivo de las últimas medidas económicas tomadas por el gobierno, con respecto a las retenciones a las exportaciones del campo. Se dicen muchas cosas, por ej. que el campo tiene razón, que el gobierno necesita el dinero para financiar el crecimiento del país, etc.

Pero la violencia ganó las calles de Buenos Aires. Luego que la presidenta del país dio un discurso, que fue impopular, y no resulto agradable a los oyentes, muchos de ellos salieron a las calles a protestar, en “apoyo del campo”.

Realmente, la violencia llenó las calles de Buenos Aires, con un feo espíritu. Y muchas salieron lastimados, cuando un grupo pro-gobierno, se acercó a donde estaban los manifestantes y comenzaron los insultos, las trompadas, los palazos por la cabeza y las corridas.Y la policía brillaba por su ausencia. Se habían retirado hacía un rato, probablemente, para no ser inculpados de lo que iba a suceder.

Realmente, un triste adiós para este verano, que ya se fue y un otoño que aparece amenazando con sus fríos característicos.

 

“El Espíritu Santo ha dicho claramente que en los últimos tiempos algunas personas dejarán de confiar en Dios. Serán engañadas por espíritus mentirosos y obedecerán enseñanzas de demonios. Le harán caso a gente hipócrita y mentirosa, incapaz de sentir vergüenza de nada. Esa gente prohíbe casarse y comer ciertos alimentos. Pero Dios creó todos los alimentos para que nosotros los comamos y le demos las gracias por ellos. Los creó para todos los que confiamos en él y conocemos la verdad. Porque todo lo que Dios ha creado es bueno, y podemos comer de todo sin rechazar nada, si le damos las gracias. Por tanto, podemos comerlos porque Dios así lo ha dicho, y porque nosotros hemos orado por esos alimentos”. (I. Tim. 4:1-5 BLS)

Ojalá que ambos sectores puedan recapacitar y llegar a un acuerdo que permita la continuidad de la paz en este país y la continuación del proceso democrático que vivimos y no tengamos mayores sorpresas en estos cuatro años que la señora Krishner, presidenta de este país, le tocara gobernar, y asi podamos llegar en forma pacifica y ordenada al final de su gestión.

¿Estaremos viviendo realmente el tiempo final? ¿Acaso ya estará muy próxima la segunda venida del Señor Jesús?

Una de las características del caracter del ser humano en esta época es la violencia. Un caracter violento, es el tipo de caracter que predomina hoy en nuestra sociedad.

Recuerdo haber leido el libro “El hombre Light”, del psiquiatra Enrique Rojas,donde su autor cita a un filosofo que dijo “El hombre es lobo del hombre” . Cuan acertado esté este escritor.

Transcribo  una análisis crítico que leí sobre lo sucedido en estos últimos días, que me pareció acertada, aunque como siempre todo depende de los intereses de cada sector :

«Los piquetes y cacerolazos llevados a cabo en distintos puntos del país no son muestra de una crisis, ni social, ni económica, no son señal de altos índices de pobreza o desocupación, sino mas bien, que son señal de las enormes ganancias – que gracias a las políticas llevadas a cabo por este gobierno – de que gozan hoy en día sectores como la Sociedad Rural Argentina, señal de como manipulan y mezclan sus intereses de clase con sectores totalmente distintos como la Federación agraria (pequeño y mediano productor) y la clase media y alta argentina. Queda claro que los que llevan a cabo los piquetes y cacerolazos no solo apoyaron en su momento el terrorismo de estado sino que tienen actitudes que atentan contra la institucionalidad democrática que tanto le ha costado recuperar a este país. No son personas desempleadas, no son personas con un sueldo en negro o por debajo del mínimo establecido por ley, no son pobres, son personas que tienen un alto nivel de rentabilidad y cuyo reclamo esta basado en llevarse un pedazo más grande de esa torta conocida como riqueza. »[5]

Que necesidad que hay en este país de personas que luchen por la paz, verdaderos pacificadores, que unan a este hermoso país que Dios nos ha dado, el norte con el Sur, el interior con la capital, el campo con las fábricas.

Porque como dice la Palabra de Dios: 

 

“Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios”(Mt. 5:9).Cuando Cristo murió en la cruz hizo posible nuestra paz con Dios, y que por la fe la recibimos una vez reconciliados en su muerte. Aquella paz conquistada para nosotros, fue trasladada a nuestro corazón, y así vinimos a ser hijos de paz. Cristo derribo la pared de separación entre sus discípulos y abolió en su carne las enemistades, matando en su cuerpo todas las guerras entre los hombres que habían creído y aceptado su paz (Ef. 2:14-16) Así vinimos a ser hijos de Dios, es decir, “una nueva creación, un nuevo hombre”. Este nuevo hombre seria un embajador de paz entre los hombres, de lo contrario a esto, estaría dando una imagen falsa de su cristianismo y discipulado como súbdito del reino que había venido con Cristo a este mundo dividido y en guerra. ¡Benditos los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios!, ¡benditos los pies de los que anuncian sobre los montes el evangelio de la paz!, ¡felices aquellos que viven y dan la paz, que tienen en sus corazones como fruto del Espíritu que mora en ellos!, ¡benditos, benditos los pacificadores!. Amen.[6]

Bibliografía

Tomado de:

 

www.biblecourses.com/sp_lessons/SP_199909_02.pdf

AG Walter Bauer, A Greek-English Lexicon of the New Testament and Other Early Christian Literature (Un léxico griego-inglés del Nuevo Testamento y de otros escritos cristianos primitivos) 2da. ed., rev. William F. Arndt y F. Wilbur Gingrich (Chicago: University of Chicago Press, 1957).
AS G. Abbot-Smith, A Manual Greek Lexicon of the New Testament (Un manual de léxico griego del Nuevo Testamento) (Edinburgh, Escocia: T. & T. Clark, 1948).
R Edward Robinson, A Greek & English Lexicon of the New Testament (Un léxico griego e inglés del Nuevo Testamento) (New York:Harper & Brothers, 1863).
T C.G. Wilke y Wilibald Grimm, A Greek-English Lexicon of the New Testament (Un léxico griego-inglés del Nuevo Testamento), trad. y rev. Joseph H. Thayer (Edinburgh, Escocia: T. & T. Clark, 1901; ed. reimpresa, Grand Rapids, Mich.: Baker Book House, 1977).

Notas:

1 peligroso (del griego: chalepos) —“difícil de hacer, de aceptar… difícil de soportar, problemático, peligroso… 2 Ti. 3.1, severo, fiero, salvaje… Mt. 8.28” (C.G. Wilke y Wilibald Grimm, A Greek-English Lexicon of the New Testament [Un léxico griegoinglés del Nuevo Testamento], trad. y rev. Joseph H. Thayer [Edinburgh, Escocia: T. & T. Clark, 1901; ed. reimpresa, Grand Rapids, Mich.: Baker Book House, 1977], 664).

2 saber (del griego: ginoske) —“comprender, percibir… dar por cierto algo… denota una aprehensión discriminante de impresiones externas, un conocimiento basado en la experiencia personal” (Thayer, 117–18).

3 Thayer, 69.

4 Kenneth S. Wuest, Wuest’s Word Studies (Estudios de palabras de Wuest), vol. 2, Pastoral Epistles (Grand Rapids, Mich.: m. B. Eerdmans Publishing Co., 1952), 145.

 

5 Andercismo.com, http://www.andercismo.com/2008/03/retenciones-las-exportaciones.html

6 http://www.idcsevilla.org/Estudios/Mateo5-3.htm

 

 

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