La tradición alemana de los huevos de pascua
La tradición alemana de los huevos de pascua
La celebración de la resurrección de Jesucristo es esperada con ansia por los niños alemanes, quienes con jubilo buscan por doquier los famosos huevos de Pascua, mientras los padres se animan con las coloridas tradiciones.
El Domingo y Lunes de Pascua, días en que los discípulos de Jesucristo salen de Jerusalén para anunciar la resurrección al tercer día de su crucifixión, es recordada por los alemanes con coloridas festividades.
En señal de jubilo por la resurrección del Mesías, agricultores del sur de Alemania abandonan sus granjas, acompañados por la mayoría de los habitantes de la casa, y de los campos de trigo y centeno.
Como parte de una tradición surgida en el siglo XVIII, cuando se realizaba una procesión de artesanos, toneleros y carniceros por la ciudad, en Sajonia, en el este alemán, hombres ataviados con trajes de fiesta realizan cabalgatas acompañando al que carga la cruz,.
Sin embargo, expertos creen que la tradición surgió antes del cristianismo, cuando los campesinos recorrían sus tierras en rituales para protegerlas de influencias malignas.
Como ya es tradición, en la Baja Franconia, Baviera (en la frontera con Polonia), se realizan las conocidas carreras de huevos en las que niños y adultos lanzan desde una colina sus figuras pintadas, que después recogen raudos, para comprobar que permanecen intactos.
Otra tradición que se remonta al siglo XVI y que en realidad tiene origen pagano, es encender la hoguera de Pascua que anteriormente significaba espantar al invierno y aumentar la fertilidad de los campos, y hoy se relaciona con la resurrección de Jesucristo.
Las fogatas se encienden sobre todo en las zonas rurales del norte de Alemania, aunque hay alemanes citadinos que durante el invierno juntan las ramas y hojas que queman en compañía de familiares y amigos en estas fechas en sus jardines.
En la ciudad de Lugde, Renania del Norte-Westfalia, se encienden y echan a rodar cerro abajo ruedas de madera envueltas en paja que dejan tras de sí una huella de llamas de varios cientos de metros.
Se cree que las ruedas de fuego, un símbolo del sol y la culminación del invierno, ya existía hace dos milenios. La Pascua en Alemania, representada por el famoso Conejo, es símbolo de fertilidad que lleva la esperanza de una nueva vida y que los cristianos relacionaron con la resurrección de Cristo.
La celebración de resurrección es la más esperada por los niños a lo largo de la semana de recogimiento, ya que los famosos conejos de chocolate -que de acuerdo a la tradición fueron traídos y escondidos la noche previa por la Liebre de Pascua- son buscados por doquier.
Los huevos pintados y adornados de múltiples colores por los niños en los días previos a la Semana Santa y que simbolizan el despertar de la vida primaveral, son buscados en los lugares más reconditos de las casas.
De acuerdo a la tradición que procede de la Edad Media, el jueves santo, último día del año comercial, los campesinos tenían que pagar el arriendo de sus tierras a los dueños, un pago que solía hacerse con alimentos y productos que obtenían de sus tierras y animales.
Los huevos, que se acumulaban durante la Cuaresma, eran hervidos y usados como moneda de pago. Junto a ellos, a veces también se entregaban liebres que habían cazado.
Se cree que fue en el siglo XVII, cuando los adultos comenzaron a contarles a sus hijos que eran las liebres quienes traían los huevos de Pascua, aunque durante mucho tiempo se habló también de otros animales portadores como grullas, cigueñas y zorros.
Luego de la Segunda Guerra Mundial los fabricantes de chocolate se quedaron con la figura de la liebre y sólo producían liebres de chocolate, de ahí la tradición actual.
En el centro comercial KaDeWe de Berlín se venden incluso huevos de gallina auténticos rellenos de turrón o de nuez, entre las exquisiteces más originales.
Las bombonerías alemanas ofrecen productos exclusivos de estos días, destacando la “Fassbender & Rausch”, en el Gendarmenmarkt de Berlín, que se considera la mayor de Europa y una de las que presenta envolturas más originales.
En ese lugar se exhibe la liebre de chocolate más grande del mundo, que mide 3.19 metros de altura, que no está en venta, aunque sí otras de un metro.
Fuente: www.milenio.com
http://noticia-cristiana.blogspot.com/2008/03/la-tradicin-alemana-de-los-huevos-de.html





















