Arqueología Bíblica
Las excavaciones arqueológicas han enriquecido nuestros conocimientos de los siglos pasados. Poco a poco, las ciudades antiguas, que no eran más que un nombre en los Atlas bíblicos, encuentran su fisonomía: aparecen las bases de una muralla o de una puerta, las bases de un templo o de un palacio… Los museos que se crearon sobre el sitio muestran estatuillas o vasos de cerámica fechados, que tienen relación con uno u otro hecho que ha marcado la historia de esa ciudad. De esta manera no son sólo piedras o restos que se visitan, sino la historia de un pueblo que se descubre gracias a los vestigios pacientemente exhumados y traducidos por los arqueólogos. Este trabajo, que cuenta ahora más de un siglo, y la ciencia que recurre a diferentes disciplinas, esclarecen el contexto histórico de la Revelación.