Mr.16:11-18 y la palabra creer, que se repite varias veces

Jesús y la mujer Samaritana
A una mujer extranjera, Jesús dijo, “Cualquiera que beba el agua que yo doy nunca tendrá sed; Será un pozo de agua dentro de él, saltando a la vida eterna”
“Ellos, cuando oyeron que vivía, y que había sido visto por ella, no lo creyeron. Pero después apareció en otra forma a dos de ellos que iban de camino, yendo al campo. Ellos fueron y lo hicieron saber a los otros; y ni aun a ellos creyeron. Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado. Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. “(Mr.16:11-18 RVR 1960)

I. Introducción:

Siendo Marcos un libro (evangelio), en el que la acción es un tema predominante, no nos debe sorprender:

Que se repita la palabra creer tantas veces, ya que es común en este libro el repetir ciertas palabras que impliquen continuidad o algún grado de acción.

Ej.: «La palabra euthus o euthos, que se traduce “luego”, “inmediatamente”,”sin dilación”,”al instante”, se usa 42 veces [en el texto griego] número mayor que el total de las veces que se usa en todo el resto del Nuevo Testamento [1.10, 12, 18, 20, etc.]. Esto proporciona la impresión de qué no obstante lo variado y detallado que haya sido el ministerio de Jesús, Él se encontraba siempre de prisa hacia una invisible meta vislumbrada por Él; pero escondida para la mayor parte de sus contemporáneos y solo débilmente percibida por los discípulos en aquellos raros intervalos en que las palabras de Él les iluminaban el entendimiento.»(1)

Tampoco debería causar sorpresa que la palabra creer se repita tantas veces en este corto pasaje ya que creer, implica acción; es una palabra dinámica. Toda aquella persona que ha logrado un objetivo en la vida es porque ha creído que era posible lograrlo, y para esto emprendió ciertas acciones en pos de su objetivo.

Ej. Pablo usa los ejemplos de un atleta que corre para llevarse su premio y de un luchador que para lograr su corona de todo se abstiene

“¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. “(I Cor. 9:24-25 RVA 1960)

Un atleta llega a la meta porque creyó que podía ganar y porque creyó se anotó en el evento, y porque creyó corrió, y porque corrió, ganó.

La palabra “creer” está íntimamente relacionada con la palabra fe, un elemento muy importante para la relación del hombre con Dios.(…)

 

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